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domingo, 26 de abril de 2009

La construcción del territorio intercomunal en San Martín de Turumbang






Tomado de: Ponencia: I Seminario Territorio y Frontera: El Esequibo Hoy

“La construcción del territorio intercomunal en San Martín de Turumbang”



Antropóloga. Raquel Martens


Definir el territorio Akawaio es tarea difícil, para un primer acercamiento es necesario analizar las primeras referencias históricas del contacto con colonos europeos en costas del atlántico hasta sus entradas en los ríos Cuyuni, Venamo y Esequibo, así como las referencias que relatan los intercambios comerciales entre diversos grupos de filiación Caribe en competencia con los Arawakos, también en el Esequibo y oriente de Venezuela.


El territorio akawaio en la actualidad no repara en fronteras concebidas desde la óptica occidental, las referencias de su etnogénesis pueden referirse a espacios situados en la zona costera continental de la actual Guyana hasta los bosques del Esequibo, en donde se refugiaron ante el avance de los colonos europeos (primero holandeses y después británicos), que introdujeron población africana en calidad de esclavos, y más tarde a hindúes que se dedicaron a las labores agrícolas. El antropólogo Cousins (1991) señala una referencia de Keymis en 1596 sobre los “Wocowaios” en el río “Chipanama” (Sipanama). En el siglo XIX, Codazzi los ubica entre los ríos Sibaroni y Putabo. A los Akawaios o “guaica” se les ubicaba hacia el noroeste del Esequibo. El pastor Brett describe en su visita a la misión del río Pomeroon (en 1839) a los grupos indígenas de esa área de influencia (los Wacowois, Caribes, Arawaks y Waraus), y señala que los Soerikongs, son el resultado de alianzas de emparejamineto entre Arekunas y Wacowois.



En cambio, la antropóloga Butt Colson señala que el término “Ingariko”, a los que supuestamente Im Thurn, señala como gente hibrida cuyo espacio se encontraba en el borde del territorio Arekuna y Makushi, es un apodo “ecológico” que significa “gente de montaña” (Kapon) y que los Makushi adjudicaban a los Patamona y a los Akawaios, aunque para Cousins podrían tener elementos étnicos. De todos modos, en nuestra apreciación los Akawaios se autodefinen con dicho nombre en presencia de extraños, dejando la palabra Kapon y pemón como término que significa “gente”.


No obstante, este proceso en el que se construía la alteridad ante diversos actores (indígenas y no indígenas) en términos de inclusión y exclusión, está remarcado por una serie de acontecimientos que en el siglo XX, tuvo su punto álgido en el movimiento del Rupununi y Mazaruni entre 1967-1969, reparando en ello no sólo un significado geopolítico entre dos visiones encontradas de territorialidades, sino el interés de autonomía indígena que en los Akawaios se readecua a nuevas estrategias de poder y oportunidades en la negociación de su identidad en espacios signados por los intereses económicos que genera la minería aurífera de aluvión. Un ejemplo de este proceso de negociación y construcción de un espacio intercomunal entre una pluriculturalidad de actores lo constituye el pueblo Akawaio denominado San Martín de Turumbang y sus áreas de influencia por los ríos Venamo y Cuyuní, en donde se adscriben otras comunidades akawaias como Patawaiparu.


Descripción geográfica de San Martín de Turumbang


San Martín de Turumbang, está ubicada cerca de la Isla de Anacoco, en la zona boscosa de Imataca, punto intermedio y casi equidistante entre la región del río Barima al norte y la región del Mazaruni al sur, al otro lado de los espacios esequibanos en reclamación, en la ribera occidental del río Cuyuni.


Para llegar a San Martín de Turumbang se toma la carretera nacional Troncal 10 que conduce a las poblaciones de Tumeremo y El Dorado, desviándose a la izquierda cuando se llega al puesto de seguridad de Casa Blanca, antes de llegar a esta última población. En su recorrido de tres horas por una carretera semiasfaltada, cubierta de bosque tropical intervenido, se encuentran poblaciones no indígenas de pequeños agricultores procedentes del Estado Bolívar y de países como Colombia, en donde se pueden apreciar cultivos de lechosa, piña, maíz y actividades ganaderas extensivas en fundos ganaderos cercados.


Asimismo, se reconoce una actividad forestal no tradicional de empresas del Estado, y otra realizada por los propios indígenas, cuya madera es utilizada para la construcción de viviendas, pero también para la venta, desconociéndose la cantidad y volumen de madera obtenida por los Akawaios.


Además de la actividad forestal, la minería ha cobrado un especial interés y se ha incrementado por las concesiones otorgadas por el Estado a diversas empresas, que desde la década de los 70 han permanecido en la zona y recientemente también se otorgan concesiones a cooperativas. Esta minería permisada, sobre todo la que se efectúa en el río Cuyuni como minería de aluvión para extraer material aurífero, hoy se ejerce por pequeños mineros procedentes de Ciudad Bolívar y de poblaciones cercanas como El Palmar, también por un sector de la población indígena de San Martín de Turumbang, perfilándose como una actividad que ha incentivado los intercambios comerciales entre indígenas Akawaios y mineros, en sitios específicos del puerto del pueblo, originando conflictos asociados a la actividad minera, como es la presencia de redes de contrabando.


Por un lado, algunos indígenas Akawaios ven en la minería una actividad lucrativa que genera empleos indirectos en el sector servicios que ya en el pueblo se nota por la cantidad de negocios en donde se venden víveres y vestidos, por otro lado, la minería segrega los espacios entre indígenas y no indígenas, siendo las minas situadas a dos horas del pueblo (Por ejemplo, Rabin Rico) o en las riberas del río Cuyuni y Venamo ocupadas por no indígenas que perciben a los Akawaios, como extranjeros que no son venezolanos. También hay que destacar la presencia de brasileños y Afrodescendientes guyaneses que controlan en los ríos los equipos y maquinarias como las balsas apostadas en sus riberas y constituyen viviendas temporales (muchas de ellas tienen plantas eléctricas y televisión por cable).


Desde el punto de vista demográfico, San Martín de Turumbang tiene más de 800 habitantes, y su área de influencia territorial incluye otras poblaciones akawaias como Patawaiparu, en el río Venamo. No obstante, en su interior se expresan serios conflictos de orden organizativo que es motivado por el control de los recursos, pero también por las diferencias socioculturales y étnicas entre la pluralidad que interactúa en este centro poblado, ha dificultado de alguna manera, la ejecución de proyectos comunitarios y la integración intercomunal.

Entre esas diferencias en términos de fronteras, tenemos:


1.- La frontera étnica entre indígenas y no indígenas, se observa en la segregación de los foráneos en una zona considerada como roja, en donde hay intercambios comerciales y prestación de servicios. En esta zona que no se encuentra en el casco del pueblo, sino en la periferia aparece como un marcador que avala la distancia entre personas consideradas (pemón) de los no pemón, extraños que van a la comunidad por razones de trabajo en las minas.


2.- La frontera cultural entre indígenas, como por ejemplo entre Akawaios - Arekunas, Akawaios-Kariñas, y Akawaios-Arawacos. La primera relación se ha sustentado desde poco tiempo después de haber culminado los movimientos de Mazuruni y Rupununi, y comparten el mismo territorio aunque con matices, pues en los Arekunas se expresa el deseo de recuperar y expresar algunos elementos culturales que en los Akawaios se han visto afectados por el proceso de transculturación.

La segunda relación, entre los Kariñas (que ocupan la zona roja), es de reciente data, pues los Kariñas provenientes desde el norte del Esequibo (Korotoko) desde 1995, han ocupado algunos espacios de San Martín de Turumbang, adscribiéndose a este centro poblado, pero manteniendo su distancia. A pesar de que los Akawaios en su acción “civilizadora”, los incorporan en la comunidad mediante la ejecución de proyectos de viviendas, los Kariñas han rechazado éstas y han preferido vivir a sus usos y costumbres, lo que implica la persistencia de su identidad como grupo indígena diferenciado.


La tercera relación entre Akawaios y Arawakos es de vieja data, entraña un conflicto por el territorio reseñados por los historiadores y antropólogos. Para los Akawaios los problemas comunales se traducen en las fallas de los servicios, mientras que para los Arawakos, procedentes también del Esequibo, y que participaron en el movimiento rebelde, el territorio en donde coexisten y su definición es de vital importancia. En la cartografía realizada por Lizarralde y otros antropólogos, el territorio Arawako ocupa la región del río Barima hasta costas del atlántico, mientras que los Akawaios la región del Mazaruni y el Venamo. Hoy en sus intersticios, el problema de la territorialidad todavía no es un conflicto resuelto a pesar de que en las primeras mensuras en septiembre de 1969 en San Martín de Turumbang, estaban incluidos los Arawakos.

3.- La frontera religiosa entre la iglesia católica y la iglesia adventista del séptimo día. Si bien, entre los indígenas se adscriben a ambas religiones, la mayoría de los Kariñas son católicos y la mayoría de los Akawaios son adventistas por la educación recibida en escuelas del Esequibo en poder de pastores protestantes. Hay sin embargo, entre los adventistas reductos de antiguos movimientos milenarios (Aleluya) que perciben un tiempo de estabilidad temporal entre ambas iglesias, pero con una fuerte visión de Apocalipsis que es incierto. Un aspecto fundamental, es la plataforma social de la iglesia adventista que no necesita de formalidades ni jerarquías rígidas para su labor misionera, asunto contrario que en la iglesia católica se obstaculiza por las subsecuentes subordinaciones en la pirámide institucional de las diversas órdenes religiosas.

Ahora bien, pensar en la integración intercomunal en San Martín de Turumbang, es necesario que la diferencia así construida sea integrada en diálogos permanentes, a partir de mecanismos de tolerancia y estrategias de articulación social efectivos, basados en la definición de un territorio en donde las nuevas generaciones de Akawaios reconozcan los procesos históricos que dieron origen su identidad. En la memoria colectiva de los ancianos se encuentra la clave para que los Akawaios no se queden con un nombre sin significado, vacío de todo contenido cultural del desarraigo de jóvenes ante los procesos de cambio cultural.


Nota del Editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500 Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

jueves, 19 de junio de 2008

Los Misterios de la Frontera Marítima y Sur oriental - Frontera en Riesgo


Mapa Tomado del Atlas de Venezuela Diario Ultimas Noticias Fascículo No 16 pág 136. Caracas 2001

Pompeyo Márquez

Tomado del Diario Tal Cual del 18 de Junio de 2008


Se quiere desconocer la soberanía venezolana sobre la Isla de Aves. La delimitación con Trinidad y Tobago no es del conocimiento público. Para Guyana no hay derecho a reclamación sobre el Esequibo por la unión ideológica con el Gobierno de Chávez.

I.
El Caribe Insular es una región a la vez plural y singular

Forma un conjunto geográfico: se trata de un vasto archipiélago en el mar Caribe, un conjunto de islas con paisajes similares y fenómenos naturales. Unidad y diversidad tal es la doble características del Caribe" (A. Bansart, USB).

Todas estas islas formaron parte de un gran complejo colonial donde las potencias europeas (Gran Bretaña, Francia, Holanda) pusieron sus pies en esta área. El proceso descolonizador permitió diferentes variantes en cuanto a su soberanía política, económica y militar. Podríamos tomar como ejemplo al Caribe Oriental que permanece con lazos aún muy fuertes con Gran Bretaña.

En el curso de décadas se han ido conformando diversas organizaciones que agrupan a todo el Caribe y Venezuela tiene participación en algunas de ellas como la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y Petrocaribe, y otras como la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), con las cuales sólo tenemos relaciones. Venezuela es el único país que tiene representación diplomática en todas estas islas, absolutamente en todas.

Las dificultades de idiomas con Aruba, Curazao y Bonaire (influencia holandesa), con las francoparlantes y angloparlantes no han sido obstáculos para adelantar esas relaciones. Si nos remontamos al pasado, a las luchas por nuestra independencia, encontraremos el papel desempeñado por muchas de ellas a favor de tal objetivo.

Venezuela ha sido a lo largo de su historia un gran aliado en la exigencia de independencia de estas islas. Dentro del proceso descolonizador nuestro país fue abanderado. Nunca faltó nuestra voz para reclamar la independencia de Guyana Británica. Betancourt en la Conferencia Panamericana (1948) celebrada en Bogotá (cuando el asesinato de Gaitán, El Bogotazo e inicio de nuevo de las confrontaciones armadas en Colombia), logró la resolución exigiendo la Independencia de Guyana Británica.


II.

Hacemos estas breves consideraciones para colocar un problema sumamente grave que está planteado con el Caribe Oriental.

Vamos a traer a colación un trabajo llamado Reflexiones, rico en contenido e información, del vicealmirante Elías Daniels, jefe de la Unidad Guyana de la Cancillería, muy fresco, es de abril de este año. Dice: "Consciente de sus limitaciones como Estados, ocho países (Anguila de las Islas Vírgenes Británicas, Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Montserrat, Saint Kits y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas constituyeron el 4 de julio de 1981, la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO)".

Este bloque de países cuestiona que Isla de Aves sea una isla, la califican de "peñasco", razón por la cual no genera plataforma continental ni zona económica exclusiva, sino doce millas.

Escribimos hace unas semanas en el diario Últimas Noticias (20/5/2008) las siguientes consideraciones: "Barbados, con el apoyo de otros países-islas del Caribe Oriental, ha desatado una campaña contra Isla de Aves. Reiterando una posición absurda de querer negarle la condición de isla a la que ha sido reconocida como tal muchísimo antes de que existiera el Derecho del Mar como lo conocemos en el presente".

III.
La historia de Isla de Aves no ha sido fácil. Tanto Inglaterra como Holanda la han reclamado para sí.

Hubo un tiempo en que Estados Unidos la ocupó, y la explotó, sacó el excremento de decenas de millares de aves que la habitan, como fertilizante.

El 14 de enero de 1859 es reconocida la soberanía de Venezuela. El 30 de junio de 1865, la reina Isabel II de España dictó la sentencia arbitral en la cual declaraba que la propiedad de la Isla correspondía a la República de Venezuela, pero que este país quedaba en la obligación de indemnizar a los pescadores neerlandeses, en el caso de que fueran privados en el ejercicio de sus actividades en la citada isla. Holanda aceptó.

"Isla de Aves es el punto septentrional más extremo de la frontera de Venezuela. Situada en plena área central del Caribe, su posición la convierte en punto de referencia para la elaboración de muchos de los acuerdos limítrofes con los Estados caribeños" (Las Dependencias Federales. Fernando Cervigon).

Venezuela, en función de Isla de Aves, limita en el Mar Caribe con Estados Unidos (Puerto Rico e Islas Vírgenes); Holanda (Saba y San Eustaquio); San Cristóbal-Nevis; Gran Bretaña (Monserrat); Francia (Martinica y Guadalupe); Dominica; Santa Lucía y San Vicente.

El último mapa de Cartografía Nacional (que parece que Chávez desconoce pues se pone a dibujar lo ya estampado, como si estuviera descubriendo el agua tibia) trae el arco completo de nuestro mar territorial, de la zona económica exclusiva y de la zona contigua.

Existen estudios en el antiguo Seconasede, con la cooperación del hoy desaparecido CNF, que plantean desarrollar la frontera norte, la marítima.

Lo grave de toda esta situación es que Barbados desconoce la delimitación con Trinidad-Tobago, quiere cerrar totalmente nuestra salida al Atlántico e incursiona en aguas venezolanas.

Ante todos estos hechos, que se vinculan con Guyana, Chávez guarda el más absoluto silencio. La Cancillería ni se diga. Este tema, como el guyanés, debemos colocarlo en el centro del debate sobre las fronteras hoy amenazadas por la guerrilla, el narcotráfico, los paramilitares y el hampa común.

¿Dónde está la Armada? No se entiende esta terquedad por parte de un grupo de islas que ha recibido, y recibe, de Venezuela toda clase de consideraciones. Estas agresivas posiciones han sido llevadas hasta Naciones Unidas.

En estas materias existía una política de Estado con un amplio respaldo nacional. Hoy la situación es más delicada porque la política exterior venezolana es personalista, ideologizada y partidista. La Cancillería prácticamente ha sido desmantelada. Esa política no expresa a la nación venezolana, sino los intereses sectarios de un grupo que rodea a un individuo que se cree dueño del país.

El vicealmirante Daniels precisa esta situación: "Durante 1997 Dominica, Antigua y Barbuda, St.

Kits y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas enviaron comunicación al Secretario General de la ONU cuestionando el status concedido a Isla de Aves. A partir de 2001 y especialmente durante la 42º reunión de la OECO (8 de noviembre de 2005) esta posición se ha ido ampliando hasta la pretensión de desconocer los derechos venezolanos de soberanía sobre Isla de Aves".
IV.
Este grupo de países no se detiene y también cuestiona la Delimitación de Áreas Marinas y Submarinas con Trinidad y Tobago, que contiene una pequeña apertura hacia el Atlántico y que se vincula con cualquier arreglo práctico que hagamos con Guyana.

Esta fue la última obra de Isidro Morales Paúl. Este gran amigo desaparecido hoy, me concedió en ese entonces el honor de presentar el folleto donde está explicada esta operación.

Consecuencia práctica de este desconocimiento es que Barbados incursiona en aguas venezolanas.


V.
Entremos al tema de las relaciones con Guyana. En síntesis lo que han planteado el embajador, el Presidente y el Primer Ministro Guyaneses es lo siguiente: Que en estos momentos Guyana y Venezuela están unidas política e ideológicamente.

Que están en un proceso de integración.

Que en consecuencia no hay cabida a ninguna reclamación.

Este es tema que está en manos del Secretario General de Naciones Unidas. Se rige jurídicamente, además, por el Acuerdo de Ginebra y el Protocolo de Puerto España.

Esta controversia data de 1999, cuando Chávez, apoyándose en la desclasificación de unos documentos de Estados Unidos en los que se traslucía que la reclamación se había acentuado por presiones norteamericanas, olvida que la reclamación surgió en el mismo momento cuando se dicta un Laudo Arbitral donde no tuvimos representación. En ese mismo instante lo declaramos írrito y nulo. El Acuerdo de Ginebra reconoció que había lugar para el reclamo y que la solución debía ser pacífica y práctica, insinuando que Venezuela no debía pensar en la posibilidad de rescatar los 159 mil kilómetros cuadrados de los que el imperio inglés nos había despojado.
Esta controversia data de 1999, cuando Chávez, apoyándose en la desclasificación de unos documentos de Estados Unidos en los que se traslucía que la reclamación se había acentuado por presiones norteamericanas, olvida que la reclamación surgió en el mismo momento cuando se dicta un Laudo Arbitral donde no tuvimos representación
Cuando Venezuela reconoce la independencia de Guyana, deja a salvo la controversia.

El Dr. Kaldone G. Nweihed, uno de los más calificados expertos en Derecho del Mar, en el prólogo al libro del General y doctor Oscar Márquez, escribe: "Han pasado más de 35 años desde que la bandera de los triángulos de Guyana fuera izada a medianoche en Georgetown, tras ser arriada la del imperio británico, Venezuela nunca podría agredir a una nación vecina que nace volteando la página de un pasado colonial. En eso jamás se ha pensado ni se pensará. Pero otra cosa sería la búsqueda, por vía de la diplomacia y en un ambiente pacífico, ponderado y amistoso, de esa solución honrosa que satisfaga las aspiraciones de ambas partes hasta un punto compatible con los compromisos contraídos con sus pueblos y con la comunidad internacional" (La venezolanidad del Esequibo. O. Márquez.

2002).

Esta era una política de Estado.

No se conoce qué piensa Chávez al respecto.

VI.
El vicealmirante Daniels recuerda que el 6 de septiembre de 2005 Petrocaribe se constituyó en una organización intergubernamental permanente. Y agrega: "El 11 de agosto de 2007 (nótese: dos años después, nota mía) durante la III Cumbre de Petrocaribe realizada en Caracas se adhieren Haití y Nicaragua. Diez países suscriben el Tratado de Seguridad Energética Petrocaribe (TSE). Belice, Cuba, Dominica, Haití, Jamaica, Granada, San Vicente y las Granadinas, Nicaragua, Surinam y Venezuela.

Mientras que Antigua y Barbuda, Bahamas, Guyana, República Dominicana, Santa Lucía y San Cristóbal-Nieves que habían participado activamente en los dos eventos anteriores no lo firmaron. Esta conducta demanda un análisis de los escenarios geoestratégicos venezolanos en el contexto de los intereses y las relaciones bilaterales y multilaterales" (Daniels, 2008).


VII.
Unas palabras finales. Es evidente que no todo es "miel sobre hojuelas" en nuestras relaciones con el Caribe Oriental y Guyana.

Que no es una cosa cualquiera el desconocimiento de Isla de Aves y nuestra soberanía sobre ella tal como lo hemos relatado. Y tampoco son un detalle cualquiera las relaciones ambientales con Guyana que habían llegado a un grado de racionalidad, como era la propuesta de la explotación conjunta de las riquezas naturales de la zona en reclamación y una salida al Atlántico.

Soy testigo de que se estaba cerca de una solución práctica y pacífica cuando Carlos Andrés Pérez. Entonces ello fue frustrado por tesis extremas.

Existe una propuesta del embajador Francisco Kerdel Vegas consistente en construir un Parque de la Paz entre Venezuela y Guyana en esa zona fronteriza. Este Parque estaría en manos de Naciones Unidas y aumentaría pulmones vegetales para la humanidad. Esta tesis ha sido recogida por la doctora María E. Rodríguez Febres Cordero en su tesis de grado bajo la tutoría de la doctora Angelina Jaffé Carbonell y con el título de "La Reclamación del Territorio Esequibo: Una Propuesta Ambiental". Veamos la conclusión: "Debido a este rediseño del enfoque y en aras de buscar soluciones pacíficas y satisfactorias para ambas partes, así como la necesidad de impulsar la integración latinoamericana es que se puede afirmar que una Propuesta de Negociación Ambiental que incorpore un esquema de integración ecológico en el Territorio Esequibo podría ser viable, dado no solamente la experiencia de Guyana con la creación del Centro Internacional Iwokrama, sino la creciente preocupación de Venezuela".

La idea central del embajador Kerdel Vegas la desarrolla la tesista en esta forma: "Aplazaría indefinidamente su reclamación territorial con Guyana, siempre y cuando se rectifique la parte final de la frontera, la cual representaría una adquisición territorial pequeña para Venezuela, pero de importancia desde el punto de vista de la plataforma continental, la desembocadura en el Océano Atlántico del Río Orinoco".

Y agrega Rodríguez Febres: "En el caso de esta investigación, las ventajas más relevantes serían: El compromiso de crear un Parque Natural Universal en la Zona en Reclamación, negociando con Guyana la ubicación y dimensión del mismo; la creación del Parque Natural Universal ofrece ventajas ya que las cabeceras, la cuenca y la navegabilidad del Río Cuyuní quedarían resguardados y asegurados para el futuro. Asimismo, se evitarían problemas de indocumentados, contrabando, tráfico de drogas, entre otros; el mantenimiento y preservación de dicho Parque estaría a cargo de un Organismo Internacional como las Naciones Unidas; el financiamiento del Parque Natural Universal estaría integrado no solamente por las Partes, sino por las contribuciones que realice la Comunidad Internacional mediante aportes, donaciones y otros modos de financiamiento".

Es una idea que tiene simpatías en algunos sectores y vale la pena explorarla.

Lo que se conoce de Cancillería es lo expresado por el coronel Pompeyo Torrealba, que hoy se presenta como el principal asesor del canciller Nicolás Maduro en lo referente a Guyana. El planteamiento de Torrealba nos retrotrae a la época de Leoni, cuando se ceduló a decenas de guyaneses que votaron en aquel momento, en especial en el municipio Caroní. Tuve oportunidad de realizar esta investigación cuando Clemente Scotto era alcalde de dicho municipio y yo era senador.

El coronel Torrealba considera que el Territorio Esequibo es nuestro y por tanto todo aquel que nazca allí debe dársele la cédula venezolana. Además, extender los programas sociales hasta esa zona. Y concluye que no se trata de una frontera física sino de una frontera social. Silencio absoluto de Maduro.

Chávez, a quien tanto le gustan los temas internacionales, debe hablar sobre lo que acontece en nuestras fronteras marítimas y sur-orientales. Las fronteras venezolanas no son sólo las occidentales y, por cierto, debe aclarar si todavía Venezuela limita por occidente con las FARC.

Guyana, en un gesto sorpresivo, designó a su facilitador. Se espera que el Secretario General de Naciones Unidas designe al Buen Oficiante para que actúe en el marco de la Carta de Naciones Unidas sobre la solución de conflictos y controversias por la vía pacífica y que Venezuela nombre su facilitador. El silencio de la Cancillería, sus dudas, su ausencia de profesionalismo, dejan en suspenso la posición del gobierno. Como diría ese amigo de toda una vida, Oscar Yanes: "Así son las cosas".

El Estado del la Reclamación sobre la Guayana Esequiba



La Guayana Esequiba mapa físico, tomado del Atlas Práctico de Venezuela del Diario El Nacional páginas 230 y 231, Caracas: C.A Editora El Nacional. 2003

El Estado del la Reclamación sobre la Guayana Esequiba


Sadio Garavini di Turno.

Ponencia presentada en el Foro Estado de la Reclamación sobre la Guayana Esequiba el 12 de Junio de 2008. Patrocinado por Centro Internacional de Formación Arístides Calvani; la Fundación Rómulo Betancourt y la Fundación Gual y España IFEDEC 12-6-2008


La reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo tiene como marco jurídico y político fundamental el llamado Acuerdo de Ginebra, firmado el 17 de febrero de 1966, entre el Gobierno de Venezuela, por una parte, y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y el Gobierno de la Guayana Británica, por la otra. A los pocos meses, la Guayana Británica obtuvo la independencia con el nombre de Guyana, desde entonces, Venezuela está en un complejo proceso de negociación, básicamente, con el nuevo Estado independiente. En el preámbulo del Acuerdo de Ginebra, se afirma que cualquiera controversia entre las partes “debe ser amistosamente resuelta en forma que resulte aceptable para ambas partes”.(1)

En el artículo I del mismo leemos: “ Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo Arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e irrito.”(2)

Desde 1966, oficialmente, Venezuela y Guyana mantienen dos interpretaciones mutuamente excluyentes del Acuerdo de Ginebra y parecen “enredadas” en dos equívocos monólogos. Guyana sostiene que el objeto del Acuerdo es, en primer lugar, establecer la validez de la contención venezolana de que el Laudo es nulo e irrito.

Se trataría, por tanto de una disputa esencialmente jurídica y los “posibles resultados de la controversia así definida serían o el de la afirmación de la validez del Laudo y con ello el cese de la reclamación venezolana y la consiguiente consagración del “status quo” existente o el del reconocimiento de la nulidad del Laudo y con ello la apertura de un nuevo proceso de delimitación. Tal nuevo proceso debería entonces, según Guyana basarse en el Compromiso Arbitral originario, el Tratado de Washington de 1897.” (3)

Venezuela, por su parte, afirma que no tiene sentido proponer una solución “práctica y mutuamente satisfactoria” a una controversia estrictamente jurídica. Además una “Comisión Mixta es una institución puramente política y difícilmente podría esperarse de ella un dictamen jurídico, sobre todo siendo las partes mismas los miembros de la Comisión. De ser jurídico su mandato los Comisionados se verían en la insostenible posición de ser juez y parte.” (4)

Negociar la validez o nulidad de un Laudo, más aún en una Comisión Mixta paritaria, es inconcebible. “La razón jurídica no es negociable: se tiene o no se tiene. Y difícilmente se confiaría a negociadores diplomáticos la función de adjudicar derechos.” (5) Por lo tanto, para Venezuela “el Acuerdo pone de lado el fraudulento Laudo de 1899”(6) y su objeto es el arreglo práctico de la controversia, satisfactorio y aceptable para ambas partes.

Efectivamente si, como lo plantea la posición guyanesa, la controversia se limita a establecer la validez o nulidad del Laudo, a primera vista, no se entendería la razón por la cual Guyana aceptó firmar el Acuerdo de Ginebra. Simplemente, se debería haber ido a la Corte Internacional de la Haya. Es indudable que, jurídicamente, para Guyana, el acuerdo de Ginebra es innecesario y deletéreo. Cheddi Jagan, el ya desaparecido ex Presidente de la república y líder fundador del Partido Progresista del Pueblo (PPP), actualmente en el gobierno, como jefe de la entonces oposición guyanesa, se opuso a la firma del Acuerdo de Ginebra y, en su obra “The West on Trial”, escribe al respecto: “El gobierno de coalición PNC-UF firmó conjuntamente con los gobiernos venezolano y británico el Acuerdo de Ginebra...y creó una Comisión Mixta (Guyana-Venezuela). Así se concedió reconocimiento a la espuria reclamación territorial venezolana y lo que era un caso cerrado desde 1899 fue reabierto.” (7)

Es interesante destacar que estas palabras del líder fundador del actual partido de gobierno guyanés admiten claramente que, con la firma del Acuerdo de Ginebra, Guyana concede reconocimiento a la reclamación venezolana y acepta reabrir el caso que, supuestamente, había sido cerrado con el Laudo de 1899. Para subrayar la debilidad sustantiva de la posición oficial guyanesa sobre el Acuerdo de Ginebra, considero relevante reproducir aquí un comunicado sumamente claro de otro importante partido político en la historia guyanesa, la Working People´s Alliance (WPA): “La firma del Acuerdo de Ginebra, por parte de Guyana, pone a nuestro país en una situación que limita considerablemente nuestra libertad de acción. Para Guyana insistir ahora en interpretar el acuerdo como un mero instrumento para ratificar el Laudo de 1899, el cual fue puesto en duda en Ginebra, en 1966, probará severamente la paciencia de todos los interesados. Es tiempo ya de decirle al mundo que Guyana está llevando a cabo una enorme auto decepción al afirmar que su posición es la firme defensa del laudo Arbitral de 1899. (El gobierno Burnham) debe explicarle al pueblo guyanés y al mundo, especialmente al Caribe, qué intención tenía al acordar en 1966 que la disputa debería ser resuelta en una forma satisfactoria tanto para Venezuela como para Guyana. Ya que, en 1966, el Laudo de 1899 no satisfacía más a Venezuela y por la propia evidencia del Acuerdo de Ginebra eso era bien conocido por Guyana, es el gobierno guyanés que debe decir qué es lo que entendía por una solución práctica de la controversia. Para el gobierno guyanés decir que considera al Laudo de 1899 como una solución definitiva y después ofrecer, en el Acuerdo de Ginebra, de trabajar para una solución práctica aceptable para ambas partes fue muy poco inteligente. Ningún encubrimiento puede ocultar el hecho que el régimen cometió un serio error.”
Las razones de la firma del Acuerdo de Ginebra por parte de Burnham hay que buscarlas en el plano político. La Gran Bretaña, veía en el acuerdo de Ginebra una fórmula elegante para “lavarse las manos” y dejar a las partes más directamente involucradas la solución de la controversia. Por tanto, el gobierno británico ejerció una fuerte presión sobre Burnham, especialmente al vincular la concesión de la Independencia a la aceptacióndel Acuerdo de Ginebra por parte del gobierno guyanés. Burnham, por su parte, percibía a la Independencia como un objetivo prioritario en función del mantenimiento del poder. En primer lugar, lograr la Independencia era, “eo ipso”, un objetivo que obviamente produciría jugosos dividendos políticos para su partido (PNC).

En segundo lugar, Burnham, desde el primer momento, resintió la limitación a su autonomía de acción que implicaba la continuada presencia del gobierno británico en su papel de árbitro supremo de las “reglas del juego”, en el sistema político guyanés. La desaparición, con la Independencia, de la Gran Bretaña del escenario, permitiría la modificación de esas “reglas del juego”, especialmente las electorales, en un sentido “favorable” a los intereses del PNC. Para Burnham, el “costo” político de la firma del Acuerdo de Ginebra era muy inferior a los “beneficios” de la Independencia.

Ahora bien, durante las últimas décadas, el gobierno guyanés, manteniendo su posición oficial, en diferentes oportunidades, extraoficialmente, ha aceptado explorar hipótesis de solución sustantiva de la controversia, con la esperanza de obtener a cambio algunas ventajas económicas, como el apoyo venezolano para el proyecto hidroeléctrico del Alto Mazaruni, la interconexión eléctrica, la financiación de la factura petrolera etc.

Es obvio que, en abstracto, con dedicación y mucha imaginación es perfectamente posible encontrar una solución “práctica”. Sin embargo el verdadero problema consiste en que esa solución debe ser satisfactoria y aceptable para ambas partes. Toda negociación internacional entre dos países es una negociación compleja, que involucra los intereses de numerosos actores sociopolíticos relevantes de los Estados, que participan en la negociación. En el caso que nos ocupa, tanto en Guyana, como en Venezuela, existen, figuradamente, dos mesas de negociación, una “externa” y otra “interna”.

La primera es la mesa oficial donde se sientan los negociadores de las partes: los gobiernos de Venezuela y Guyana. En la segunda mesa, cada gobierno debe negociar con los grupos “domésticos”, activamente interesados en el resultado de la negociación internacional. Un acuerdo en la mesa externa será políticamente viable, sólo si es aprobado en la mesa interna. Por tanto, una solución práctica y perdurable de la controversia sólo será posible cuando los gobernantes, en cada país, logren integrar una coalición mayoritaria de intereses internos que apoyen, o por lo menos acepten, el acuerdo negociado y alcanzado en la mesa externa.

Si tomamos en cuenta que la reclamación venezolana abarca 156.890 km2, de los 214.920 km2 que integran el “actual territorio” del Estado guyanés, reconocido por la comunidad internacional, alrededor del 70% del total, nos daremos cuenta de la peculiar dificultad de encontrar una solución práctica, aceptable y satisfactoria, no sólo para las partes “sentadas” en la mesa oficial, sino para los grupos de intereses integrantes de las mesas internas, en cada uno de los dos países. Las negociaciones bilaterales deberían seguir bajo los auspicios de un “buen oficiante”, que debe ser nombrado por el Secretario General de la ONU, con el consenso de las partes, en la actualidad las partes ni siquiera se han puesto de acuerdo para designar el sucesor de Oliver Jackman, fallecido en enero de2007.

Ahora bien, si Guyana nos sorprendiera un día aceptando oficialmente nuestra propia interpretación del Acuerdo de Ginebra y nos ofrece negociar un arreglo de la controversia, práctico, satisfactorio y aceptable para ambas partes, el Gobierno venezolano tendría un serio problema que resolver.

En efecto, es evidente, salvo para el ignorante, el iluso o el imbécil, que cualquier imaginativa solución práctica que un gobierno guyanés pueda amistosa, pacífica y realistamente aceptar, involucrará una parte considerablemente menor del área terrestre y/o marina en reclamación.

Es obvio que la recuperación pacífica, en el marco del Acuerdo de Ginebra, de la totalidad de la Guayana Esequiba es absolutamente irreal. Un Gobierno sensato, que quisiera seriamente enfrentar el tema de la reclamación, debería buscar un gran consenso nacional a través del diálogo y la negociación con todos los sectores fundamentales del país, incluyendo los medios de comunicación social, explicarle al pueblo venezolano que, pacíficamente, sólo es posible una recuperación muy parcial del Esequibo y diseñar e implementar una estrategia de Estado, para tratar de lograr una solución práctica a la reclamación. Desgraciadamente, consenso, diálogo y negociación, palabras fundamentales del vocabulario democrático, parece que no existen en el léxico de este gobierno.

El Acuerdo de Ginebra tiene el mérito de reabrir el caso y acabar con la invulnerabilidad jurídica del Laudo de París de 1899 y la presunción de cosa juzgada. Sin embargo, mientras no se logre la solución de la controversia, el Acuerdo deja a Guyana la ocupación y el dominio del territorio en reclamación, con las consecuencias y ventajas que eso significa.

No obstante, basándose en el artículo V del Acuerdo, todos los gobiernos venezolanos se han opuesto a que Guyana otorgue unilateralmente concesiones y contratos en la zona en reclamación. El propio presidente Chávez, el 19 de marzo y el 1 de abril de 2000, expresó su enérgica oposición al otorgamiento de una concesión a la empresa estadounidense Beal Aerospace Technologies, para construir una plataforma de lanzamiento de satélites en el Esequibo. Obviamente, el mantenimiento del “status quo” es, para Guyana, una alternativa preferible a un acuerdo negociado, que implicaría algún tipo de concesión territorial a Venezuela.

Por tanto, la posibilidad de desestimular los proyectos de inversión foránea en el Esequibo era una de las escasas herramientas que Venezuela tenía, para deteriorar las ventajas que la posesión del territorio le concede a Guyana. En marzo del 2004, en cambio, el Presidente Chávez declaró que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías multinacionales en el Esequibo, con lo cual acabó con casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas armas de negociación.

Desde entonces, Guyana tiene una poderosa razón más para no negociar. El “status quo” se ha vuelto todavía más favorable para los intereses guyaneses. “Más que un error se trató de una solemne estupidez”, diría el gran Talleyrand. Además el entonces Canciller Pérez insultó la inteligencia de los venezolanos, al afirmar que esta concesión graciosa y gratuita se hizo para evitar que el Esequibo se convierta en “tierra de nadie” y, para colmo, cual Pangloss redivivo, nos aseguró que “con ese gesto hacia Guyana, todos vamos a ganar”. En realidad, con esta irresponsable e improvisada decisión, al alejar aún más la solución negociada de la controversia, todos perdimos, sobretodo Venezuela.

En febrero del 2007, el Presidente Chávez afirmó, y desde entonces lo ha repetido en varias ocasiones, que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962, por parte del Gobierno de Rómulo Betancourt, fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el gobierno autónomo (pero todavía no independiente) del Primer Ministro de la entonces Guayana Británica, Cheddi Jagan, quien era un marxista –leninista confeso.

Al parecer, el Presidente Chávez repitió una declaración similar del embajador guyanés en Caracas, Odeen Ishmael, a un periódico de su país. El mismo embajador, en una entrevista concedida a El Nacional, sustentándose, en esa declaración presidencial y en la supuesta hermandad entre los dos gobiernos “socialistas y antiimperialistas”, afirmó que el Presidente Chávez debería “dar un paso al frente para retirar el reclamo venezolano. El Embajador Ishmael es un académico con un Phd en Educación y una excelente formación histórica y, en efecto, su afirmación de que los EEUU presionaron a Venezuela para que reactivara su reclamación territorial, aunque incierta, tiene cierta credibilidad histórica.

Recordemos que en 1961, en plena “Guerra Fría”, la Cuba castrista se pasó al bloque de la Unión Soviética y en abril de ese año se dio la fracasada invasión de Bahía de Cochinos. En el gobierno de EEUU, se desarrolló la llamada “no second Cuba policy”, que se convirtió en el eje central de la política exterior norteamericana hacia la América Latina y el Caribe, durante la mayor parte de la década de los ’60.

En ese contexto, una Guyana independiente, con Jagan al poder, tenía, a los ojos de Washington, todas las características de una potencial “segunda Cuba”. Por su parte, el Gobierno de Betancourt se enfrentaba, en los primeros años de la década del ’60, a un movimiento insurreccional, que era inspirado y financiado por Cuba, dentro de la tesis guevarista de la “exportación de la revolución”. En 1962, Betancourt, tuvo que sofocar dos sangrientos conatos de golpe de Estado, conocidos como el “Carupanazo” y el “Porteñazo”, provocados por la infiltración de elementos “castristas” en la Fuerzas Armadas.

La coincidencia de intereses entre Betancourt y el Presidente Kennedy es evidente. Betancourt necesitaba el apoyo norteamericano para enfrentar tanto la insurrección izquierdista, como las conspiraciones de la derecha militarista, auspiciadas hasta su muerte, en mayo de 1961, por el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

También, a nivel económico, Betancourt requería del apoyo norteamericano por la grave crisis, que se desató por una caída de los precios del petróleo. Para Kennedy, la democracia representativa venezolana era el modelo alternativo a la Cuba castrista en América Latina. Un modelo para ser atractivo debe ser exitoso, por tanto gran parte de la política de Kennedy hacia la América Latina pasaba por el éxito del experimento democrático venezolano.

En el marco de esta “special relationship”, entre Kennedy y Betancourt, reafirmada en lo personal durante la visita de Kennedy a Caracas, a fines de 1961, no es inconcebible la hipótesis de un acuerdo Betancourt-Kennedy de utilizar la reclamación venezolana para impedir el surgimiento de una “segunda Cuba” en el hemisferio.

Para Venezuela no se trataba solamente de aprovechar una coyuntura histórica única, para recuperar el territorio perdido con el injusto Laudo Arbitral de 1899, sino de evitar el establecimiento de un régimen que, podría convertirse en una base de apoyo para un potencial foco guerrillero en el oriente del país.

Ahora bien, un acontecimiento, que tiene credibilidad histórica, no necesariamente es verdadero. Obviamente, el gobierno de Betancourt buscó y logró el apoyo de la administración Kennedy, por la mencionada coincidencia coyuntural de sus intereses, al respecto. Coincidencia, por cierto , que se terminó , después de la muerte de Kennedy, con la llegada al poder en 1964 de Burnham , que, en esos años, enfatizaba ,hábilmente, su anticomunismo, para obtener el apoyo de los EEUU y de la Gran Bretaña, para sus aspiraciones.

En efecto, con Burnham al poder, los EEUU dejaron de apoyar nuestra reclamación En realidad, la posición guyanesa es una absoluta falsedad histórica. La reactivación de la reclamación fue un proceso absolutamente autónomo, dentro del gobierno venezolano, provocado por la inminencia de la independencia de Guyana. Además, es obvio por todo lo dicho que, siendo Guyana en 1962 una colonia británica, para evitar que, en el futuro Estado independiente, surgiese un gobierno filocomunista no fue necesario “utilizar” la reclamación venezolana, sólo bastó que el Gobierno Británico postergara la independencia hasta que Burnham y sus aliados anticomunistas ganaran las elecciones.

Más recientemente, el Canciller y el Primer Ministro guyaneses han reiterado el llamado del Embajador Ishmael para que Venezuela abandone definitivamente la reclamación, sustentándose en las declaraciones del Presidente Chávez, que, increíblemente, asume la posición de los grupos más radicales del Gobierno guyanés, deslegitimando políticamente la reclamación en sí, al afirmar que fue sólo un espurio instrumento de la Guerra Fría.

El Premio Nobel mexicano Octavio Paz dijo que la “ceguera biológica impide ver, pero que la ceguera ideológica impide pensar”. Efectivamente, la “ceguera ideológica” del Presidente Chávez le impide defender los derechos de Venezuela, en relación con la reclamación del Esequibo y nuestra “salida libre” al Atlántico, en la cual están en juego enormes potenciales de hidrocarburos.

Para colmo, pasó casi totalmente inadvertida la increíble declaración del Presidente Chávez en la cual afirma que, si Colombia permitiese la instalación de una base norteamericana en la Guajira, entonces Venezuela reclamaría de nuevo la soberanía sobre la totalidad de esa península. La ignorancia y la irresponsabilidad que tal declaración manifiesta son impresionantes, antes que nada la soberanía, se tiene o no se tiene, o crees que, en derecho, la Guajira es nuestra y la reclamas o te callas. El supuesto derecho sobre la Guajira no puede depender de si hay o no una base norteamericana. Pero lo absurdo del caso es que los límites terrestres, a diferencia de los marinos y submarinos con Colombia, están definidos, delimitados y, en buena parte demarcados, a la luz del Tratado de Límites de 1941. En otras palabras, el caso de los límites terrestres con Colombia es un caso jurídicamente cerrado. El Presidente Chávez dio esta declaración frente a una audiencia militar y concluyó afirmando, entre aplausos, que ni un milímetro más de nuestro territorio sería entregado.

En cambio, en cuanto a nuestra reclamación de la Guayana Esequiba, que, como hemos visto, está jurídicamente abierta, las acciones y omisiones del Gobierno Chávez parecen que están preparando el camino para el abandono unilateral y gratuito de la reclamación venezolana, perjudicando, el patrimonio, los intereses y el honor de esta y las futuras generaciones de venezolanos. Sin ningún tipo de reparación para Venezuela, la parte históricamente agraviada, no se cierra sanamente la controversia. Habrá muchos venezolanos, en esta y en las próximas generaciones, que considerarán ilegítima e inaceptable esta supuesta “solución” del diferendo histórico.




Notas


1. República de Venezuela, MRE, “Reclamación de la Guayana Esequiba”, Documentos 1962-1981, p.73
2. Ibídem p.74
3. Guerón Carlos, “ La controversia Venezolana Guyanesa: Las Opciones”, en Serbin A. ed., Geopolítica de las Relaciones de Venezuela con el Caribe, Caracas 1983, p. 198
4. Ibídem
5. Ibídem
6. Zambrano Velasco J.A., Discurso ante el Congreso de la República, Caracas, 17 de junio 1982, p. 14
7. Jagan Cheddi, “The West on Trial”, Seven Seas Books, Berlin, 1975, p.395.



Como citar esta Ponencia: Sadio Garavini di Turno El Estado del la Reclamación sobre la Guayana Esequiba. Ponencia presentada en el Foro Estado de la Reclamación sobre la Guayana Esequiba en el IFEDEC. 12 de Junio de 2008, http://laguayanaesequiba.blogspot.com/.

martes, 3 de junio de 2008

Carta Pública al Señor Samuel Hinds, Primer Ministro de Guyana


Caracas 03 de Junio de 2008

Excelentísimo

Señor Samuel Hinds
Primer Ministro de la
República Cooperativa de Guyana.-

Con todo respecto me dirijo a usted y a la opinión pública nacional en la oportunidad de responder a sus declaraciones dadas a la periodista Valentina Oropeza (10 de Mayo de 2008), en la sección Mundo y donde usted repitió una serie de falacias que no se corresponden con la verdad histórica por las siguientes razones:

Primero. Quien menciona por primera vez el Memorándum de Acción fue el Presidente de Guyana Jagdeo Bharrat, declaración reproducida posteriormente por El Diario el Nacional el 10 de marzo de 2005, reseñada dos días más tarde en la columna del periodista Díaz Rangel y vociferada por el Presidente Hugo Rafael Chávez. Por cierto entre los cincuenta y ocho documentos desclasificados publicados en la página web (www.guyana.org/govt/declassified_documents.html) de su gobierno no aparece el tan nombrado memorándum y le invito a usted, de existir el mismo, a publicarlo en ella. De lo contrario para nosotros los venezolanos, no existe y de existir lo consideramos apócrifo. Por no ajustarse a los hechos históricos.

Segundo. La información que apareció bajo los títulos “Revelan injerencia venezolana en política de Guyana” y “Venezuela y el Golpe en Guyana”, no es cierta en virtud de que para el año de 1964, Guyana era simplemente todavía Colonia de la Guayana Británica.

Tercero. Respecto a que el “...litigio fue promovido por los EE.UU, que utilizó a Venezuela como medio para invadir a Guyana...” le sugiero a su Excelencia, a su Embajador, a su Canciller y al Presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías leerse el artículo 7º de la Constitución de la República de Venezuela de 1961, aprobada el 23 de enero de ese año.

Su redacción es producto de la frustración de un pueblo de su deseo de reivindicar los territorios arrebatados, del pacto social y del acuerdo de los partidos políticos incluido el partido Comunista Venezolano (PCV) que independientemente de su posición ideológica aprobó la referida constitución con lo que demuestra fehacientemente que la reclamación de la Guayana Esequiba es un proceso inédito y originario venezolano.

Cuarto. Le aclaro además que Venezuela nunca ha invadido a Guyana, todo lo contrario, ustedes tienen posesión de unos territorios venezolanos que fueron invadidos y usurpados.

Quinto. En referencia a que usted confía en que la mayoría de los venezolanos acepte que el diferendo “...fue promovido por fuerzas extranjeras y le dé paso...”y/o “Espero que los venezolanos olviden este episodio y dejen que las cosas sigan su curso”, le preciso lo siguiente:

Los venezolanos no podemos aceptar bajo ningún concepto su pedimento.

En primer lugar porque existen innumerables evidencias documentales en el Foreing Office, Colonial Office, Libray of Congress USA, y testimonios por escrito de Joseph Chamberlain, Lord Salisbury, Sir Julian Puncefonte, Richaard Olney, Benjamin Harrison, Sir Richard Webster, Markus Baker y otras más, que señalan que en 1899 se cometió un fraude en contra de Venezuela y por lo tanto el territorio en reclamación en el Esequibo es venezolano.

Por ello, no podemos olvidar la afrenta y la humillación de la que fuimos objeto por Gran Bretaña, por los jueces norteamericanos, y abogados en quien confió plenamente la Nación venezolana, para que la representaran y defendieran sus intereses en París en 1899. Demuestra querer desconocer los acontecimientos, sucesos historicos y mala fe el hecho de insistir que fue los Estados Unidos de Norteamérica el que instigara a Venezuela para la reclamación en el Esequibo, tal y como lo señalan el Sr. Embajador Odeen Ismel, el Canciller de Guyana Samuel Rudolph Insanally y el mismo Presidente Hugo Rafael Chávez.

En segundo lugar, cree usted que los cientos de amerindios Arawak, Waspihana, Akawaio, Patomana, Macuchi, Wai Wai puedan olvidar lo sucedido al apostar pertenecer a Venezuela y estar bajo la protección de su Constitución amplia y democrática con el hecho conocido como la “Revuelta del Rupununi”. Piensa usted que ellos podrán borrar de sus memorias la manera en que fueron perseguidos, desalojados de sus territorios ancestrales, incendiadas las casas, sometidos a despiadadas torturas, violadas sus mujeres a través de esa terrible operación de “limpieza étnica” que las Fuerzas de Defensa de la República de Guyana instauró en la región del Rupununi y el Mazaruni.

Y los venezolanos tampoco podemos olvidar lo sucedido, al igual que el írrito Laudo de París de 1899 y mucho menos dejar que las cosas sigan su curso. Porque esos habitantes del Rupununi y Mazaruni querían formar parte física y espiritual de Venezuela según las propias palabras de Valerie Hart y que en su aspiración fueron vejados y humillados. Le invito a buscar el Sunday Graphic del 4 de enero de 1969 donde al Coronel Ronald Pope, Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Defensiva de Guyana para esa época, se le denomina el “carnicero del Rupununi”

Sexto. En referencia a que su “... posición ha sido, y es, que el laudo de París de 1899 estableció los límites tradicionales y vivimos con eso...”
Estimada Excelencia Samuel Hinds, ese Laudo Arbitral de 1899, es nulo de toda nulidad porque hubo “exceso de poder”, porque no se observó la obligación fundamental de respetar los límites establecidos en el Compromiso arbitral; porque los “Fallos fundados en documentos falsos “, entran en el campo de la nulidad; porque hubo “falta de motivación en el laudo” y ese fallo tan sólo tiene dos párrafos, ambos resolutivos y directos. No hay una palabra que exponga, explique o justifique las causas, razones o motivos que sirvieron para dictar la sentencia; porque “el Laudo debío ser de estricto derecho, y fue de transacción circunstancial y político”. De acuerdo con el Compromiso Arbitral, era el arbitraje de estricto derecho. Y el Laudo tenía que corresponder al carácter y naturaleza del arbitraje convenido; es decir, ser un fallo de derecho.

Y si ustedes, los políticos de Guyana viven con un fraude producto de una falsedad, nosotros los venezolanos viviremos con una verdad.

Séptimo. En referencia a que “...la integración no admite reclamos territoriales...” Le diré que sobre la mentira y el engaño no se puede construir absolutamente nada. La historia es cíclica y nos ha enseñado con suma dureza que los conflictos territoriales no resueltos poseen en las sociedades una alta carga de emotividad y energía latentes en el subconsciente de ellas por generaciones hasta que por combustión espontánea estallan.

Para finalizar su Excelencia, en medio de las convulsiones y complicaciones que conmueven al mundo de hoy, existe el anhelo por parte de la Nación venezolana que se repare la injusticia que se cometió por los territorios de la Guayana Esequiba; que se purifique el derecho internacional de las impurezas que lo han desacreditado. Sólo reclamamos el derecho justo; el tratado justo que es el que perdura aun después de haberse modificado los elementos circunstanciales que lo determinaron.

Atentamente

Dr. Oscar José Márquez

sábado, 31 de mayo de 2008

FRENTE CÍVICO-MILITAR CONTRA POLÍTICA INDIGENISTA DE LULA

Publicado en la Jornada de Ciudad de Mexico 30 de Mayo de 2008

La batalla por defensa de la Amazonia brasileña "empezó por Roraima", según Paulo Cesar Quartiero, personaje central de los conflictos por las tierras indígenas.

Río de Janeiro. La batalla por defender la Amazonia brasileña "empezó por Roraima", según Paulo Cesar Quartiero, personaje central de los conflictos que enturbian la fronteriza tierra indígena Raposa Serra do Sol (RSS) y que están movilizando a políticos y militares en un frente opositor.
Quartiero, un agrónomo de 55 años, migró del extremo sur al norte hace 32 años instalándose en Roraima, estado amazónico fronterizo con Guyana y Venezuela, donde adquirió dos haciendas que suman nueve mil 200 hectáreas, y se convirtió en gran productor de arroz. En 2004 ganó la alcaldía de Paracaima, municipio de unos nueve mil habitantes.
Detenido nueve días en Brasilia a inicios de mayo, bajo cargos de posesión de explosivos y de armar a los hombres que balearon a 10 indígenas que intentaban invadir su hacienda, se afirmó como líder de los que rechazan la demarcación de la RSS como un territorio indígena único y continuo de 1.7 millones de hectáreas.
"No somos mercaderes, no aceptamos indemnización" para dejar las haciendas que se encuentran comprendidas en esa área, pues eso "representaría la muerte, después de 32 años cultivando y preparando la tierra", dijo Quartiero a IPS.
"Queremos sólo 4.7 por ciento de esa tierra", señaló, para "acomodar a los 200 agricultores" que siguen en el área, ya demarcada, pero aún no entregada en posesión a los indígenas que la habitan y que suman entre 15 mil y 20 mil.
Lo que pide Quartiero significaría dividir en "islas" la reserva RSS, cuya demarcación como área continua fue oficializada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2005, después de superar cuestionamientos judiciales y debates de casi dos décadas. El proceso obedeció a los principios definidos en la Constitución de 1988.
La mayoría de los agricultores que ocupaban parte de su área aceptaron dejarla, pero el grupo encabezado por Quartiero se resiste.
Policías de la Fuerza Nacional de Seguridad y del Ministerio de Justicia iniciaron el 27 de marzo la Operación Upatakon 3 para retirar a todos los habitantes "no indígenas" de la RSS, pero el Supremo Tribunal Federal la suspendió dos semanas después, ante el pedido del gobierno de Roraima para evitar víctimas.
El máximo tribunal de justicia debe ahora decidir si la demarcación de la RSS como área continua, homologada por Lula, es válida o debe ser revisada.
Quartiero reconoce que la mayoría de los agricultores locales no tienen títulos legales de propiedad de las tierras ocupadas, "sólo algunos". En su caso, una de sus haciendas fue adquirida a personas que la poseían legalmente desde 1922, "mucho antes de la actual política" y de la instalación de instituciones indigenistas, destacó.
El gobernador de Roraima, José de Anchieta Junior, y Quartiero estuvieron este jueves en Río de Janeiro, en un seminario promovido por el Club de Aeronáutica, hablando ante centenares de personas, buena parte oficiales retirados de la fuerza aérea.
La constitución de una alianza político-militar que pone en cuestión la política indigenista y ambiental del gobierno y reclama la defensa de la Amazonia ante una supuesta amenaza extranjera, avanza impulsada por esta polémica sobre la reserva RSS.
Un Frente Parlamentario de Apoyo a las Fuerzas Armadas en la Amazonia se constituyó el martes en la Cámara de Diputados, en una sesión en Brasilia a la que asistieron generales y muchos otros oficiales de las tres Fuerzas Armadas.
Sus miembros se oponen a la demarcación de territorios indígenas como la RSS y a la presencia de organizaciones no gubernamentales que, desde su punto de vista, representan intereses extranjeros en la Amazonia.
La movilización ganó fuerza cuando el comandante militar de la Amazonia, general Augusto Heleno, condenó a mediados de abril la conformación de la RSS como área continua y calificó de "caótica" la política indigenista del gobierno. Otros altos militares también acusaron a la RSS, ubicada en la frontera con Guyana y Venezuela, de amenazar la soberanía nacional.
"La política del gobierno para los indígenas es incoherente e irresponsable", declaró el gobernador de Roraima en el Club de Aeronáutica.
Los estudios antropológicos que fundamentaron la demarcación de la RSS se hicieron de forma "autoritaria’, sin oír a las partes involucradas, y en contradicción con la realidad local, ignorando cuestiones económicas y la heterogeneidad de los grupos indígenas, afirmó.
"Cien por ciento de los políticos de Roraima" rechazan la demarcación del área continua, además de los empresarios y de la población tradicional no indígena, aseguró.
Anchieta y Quartiero acusan el Consejo Indígena de Roraima (CIR), organización apoyada por la Iglesia Católica, de imponer su voluntad como presunto representante de los aborígenes locales, en asociación con la gubernamental Fundación Nacional del Indígena.
Para Quartiero, una sentencia del Supremo Tribunal Federal favorable a sus deseos sería "un paso histórico", pero no suficiente para desarrollar y poblar el "vacío" que es Roraima, dijo. Es necesario que "el gobierno central deje de interferir en nuestras actividades" y promueva algunas políticas de apoyo al desarrollo local, sostuvo.
El acercamiento a las Fuerzas Armadas se debe a que "tienen los mismos objetivos e intereses en la defensa nacional", afirmó, sosteniendo que la demarcación de inmensas tierras indígenas y de protección ambiental crea "vacíos" que sirven a intereses extranjeros.
Un temor más explícito a la invasión extranjera fue expuesto por João Ricardo Moderno, presidente de la Academia Brasileña de Filosofía, cuando habló en el Club de Aeronáutica.
Sería una "traición a la Patria" si el presidente o el parlamento de Brasil acogen la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2007.
Al reconocer a las "naciones indígenas", la Declaración es "parte de una estrategia neocolonial" de ocupación de tierras por tropas extranjeras, dirigida "principalmente a Brasil", sostuvo.
Moderno se manifestó también contra la integración sudamericana, por seguir el modelo bolivariano del presidente venezolano, Hugo Chávez, inspirado en las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El sociólogo Helio Jaguaribe, de 84 años y miembro de la Academia Brasileña de Letras, aportó al movimiento contra el indigenismo actual sus ideas a favor de la "adaptación voluntaria y gradual" de las tribus nativas a la cultura moderna, a través de la educación, la asistencia social y la capacitación profesional de alto nivel.
Es "imprescindible revisar" la política oficial, dictada por antropólogos y basada en la "falacia" de que la "cultura primitiva" debe ser preservada y es incompatible con la cultura occidental, sentenció.

domingo, 25 de mayo de 2008

PROYECTOS DE DESARROLLO EN LA GUAYANA ESEQUIBA O ZONA EN RECLAMACIÓN


Mapa tomado del Atlas Práctico del Diario el Nacional, Pág 230.

Oscar José Márquez
Caracas 25 de Mayo de 2008

De acuerdo a la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional en Suramérica (IIRSA), existen para desarrollar en la República Cooperativa de Guyana diecisiete (17) proyectos, los cuales se encuentran enmarcados dentro del el eje de desarrollo del Escudo Guayanés uno de los ecosistemas mas frágiles del planeta tierra primero por su antigüedad y segundo por la debilidad de sus suelos y de su capa de vegetal.
De estos Proyectos trece (13) se encuentran ubicados en la Guayana Esequiba o Zona en Reclamación. Con el beneplácito y anuencia del Gobierno bolivariano del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, quien ha actuado en todo momento contra la territorialidad de Venezuela al echar por tierra una política de Estado y de la Nación Venezolana desde los mismos albores de nuestra independencia.
El presidente Hugo Rafael Chávez y su gobierno bolivariano en el caso de la Guayana Esequiba ha actuado en contra natura del Padre de la Patria Simón Bolívar, de su pueblo, de su Constitución (articulo 10º), de sus diferentes leyes(Acuerdo de Ginebra) y de la territorialidad de la Nación Venezolana, al desconocer los objetivos e intereses nacionales como uno de los principios fundamentales de la territorialidad venezolana del Utis possidetis juris, doctrina propugnada por el libertador.
Los diferentes funcionarios gubernamentales al no pronunciarse ante este crimen de lesa patria son complices o encubridores ya que tienen responsabilidad sea esta por omisión, inexperiencia o impericia frente al desconocimiento de una política tradicional en el tiempo y el espacio del Estado y la Nación Venezolana de reivindicar los territorios ubicados al oeste de la Guayana Esequiba.

PROYECTOS DE DESARROLLO EN LA GUAYANA ESEQUIBA O ZONA EN RECLAMACION

Tomado y adaptado de: Biceca un proyecto del centro de información Bancaria .http://www.biceca.org/es/Index.aspx

1. Carretera Boa Vista - Bonfim – Letehm – Liden – Georgetown

País: Brasil; Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona En Reclamación)
Eje: Escudo Guayanés
Grupo 2. Brasil-Guyana
Costo: ($ 18Millones)
Estado del Proyecto financiado actualmente por el Brasil por un monto de $18 Millones.
Sector:Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No. GUY09); Proyecto Ancla

2.- Cruce del Río Esequibo.
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 3: Venezuela-Guyana-Surinam
Costo Total del Proyecto: se desconoce.
Estado del Proyecto: No Financiado aun
Sector: Trasporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No. GUY21)

3.- Puente o Mejoramiento del Rio Mazaruni.
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Eje: Escudo Guayanés
Grupo 3: Venezuela, Guyana, Surinam.
Costo Total del Proyecto: Se desconoce
Estado del Proyecto: No Financiado aun
Sector Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No.GUY21)

4.- Puente o Mejoramiento de Cruce del río Cuyuni
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 3: Venezuela-Guyana –Surinam
Costo Total del Proyecto: $110,0.Millones
Estado del Proyecto: No financiado aun
Sector: Trasporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No. GUY18)
5.- Ruta de Conexión entre Venezuela-(Ciudad Guayana) Guyana (Georgetown) Surinam (Paramaribo) Carretera Venezuela-Guyana –Surinam. País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 3: Venezuela-Guyana –Surinam
Costo Total del Proyecto:
Estado del Proyecto:
Sector: Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (GUY18); Proyecto Ancla.

6.- Guyana Planta Hidroeléctrica 1000 MW y línea de trasmisión a Boa vista (pendiente inversión privada en una planta de fundición de aluminio en Guyana 7/o interés brasileño de traer al Norte de la Región desde Guyana. País: Guyana
Ubicación: La Planta de fundición y la Hidroeléctrica en la Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje: Escudo Guayanés
Grupo 2: Brasil- Guyana
Costo Total del Proyecto: 2 Millones
Estado del Proyecto: Financiado
Sector: Energía
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA ( No.GUY14)

7.- Planta Hidroeléctrica de Amaila Sobre el río Potaro
País: Guyana-Brasil
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 3: Venezuela-Guyana –Surinam
Costo Total del Proyecto: 3 Millones
Estado del Proyecto: No Financiado aun
Sector: Energía
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (GUY13)

8. Puerto de Aguas Profundas en Guyana (pendiente el Estudio)
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 2: Brasil-Guyana
Costo Total del Proyecto: No se Conoce
Estado del Proyecto: Parcialmente financiado
Sector: Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No GUY12); Proyecto Ancla y es un Proyecto Prioritario

9.- Puente sobre el Rio Tacutu
País: Brasil Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo 2: Brasil -Guyana
Costo Total del Proyecto:
Estado del Proyecto: No financiado aun
Sector: Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (No. GUY11); Proyecto Ancla y es un Proyecto Prioritario

11. Carreteras secundarias
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo:
Costo Total del Proyecto: 22 Millones
Estado del Proyecto: Parcialmente financiado
Sector: Transporte
Clase de Proyectos: Proyecto Oficial del IIRSA (GUY21); Proyecto Ancla y es un Proyecto Prioritario.

12.-Impacto Económico y social de la infraestructura vial y de transporte de Guyana.
País: Guyana
Ubicación: Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo:
Costo Total del Proyecto: 103,6 Millones
Estado del Proyecto: financiado
Sector: Transporte
Clase de Proyectos:

13.-Reabilitacion de Puentes II
País: Guyana
Ubicación: Un numero no precisado en la Guayana Esequiba (Zona en Reclamación)
Eje Escudo Guayanés
Grupo:
Costo Total del Proyecto: 16.2 Millones
Estado del Proyecto: No financiado
Sector: Transporte
Clase de Proyectos:

Bibliografía:
Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero e1966
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Declaratoria de Reserva ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad, el 21 de junio de 1966.
Declaratoria de Reserva de Venezuela en la sección inaugural de la Asamblea de las Naciones Unidas, del 20 de septiembre de 1968.
Decreto presidencial No 1152 del 09 de julio de 1968 sobre el Mar Territorial
Nota de Reconocimiento de Venezuela al nuevo Estado de Guyana del 26 de mayo de 1966.
El Nacional Atlas Práctico de Venezuela.Caracas: C.A Editora El Nacional 2003

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Banco del Sur 29 Nov 2007 [pdf, 786 KB] Artículo de Vince McElhinny
www.radiomundoreal.fm ; www.redes.org.uy ; www.foe.org

jueves, 13 de marzo de 2008

Bibliografía del Dr. Rojas, Rafael Armando en Referencia a la Guayana Esequiba



















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____ Don Pedro Gual y los Orígenes del Panamericanismo, Caracas, Editorial Elite, 1953, 90 págs.
_____Biografía de Alejo Fortique (1797-1845) Biblioteca Escolar Colección Biografías No 38Caracas: Ediciones de la Fundación Mendoza Editorial Sucre, 1960, págs. 63.
_____Biografía de Alejo Fortique Caracas: Ministerio de Educación, Dirección General, Departamento de Publicaciones, 1974, págs. 85
_____ Los papeles de Alejo Fortique. Caracas: Ediciones de la Universidad Central de Venezuela impreso en la imprenta Universitaria, 1962, págs. 292.
_____ Los límites de Venezuela con la Guayana Británica. Caracas: Ministerio de Relaciones Exteriores, 1962, 20 Págs.
_____Los Limites de Venezuela con la Guayana Britanica.Caracas: Ediciones del M.E, Direccion de Educación de Educación Primaria y Normal,1965, 20 Págs
____ Venezuela Limita al Este con el Esequibo. Caracas: Oficina Central de Información. 1965, 16 págs.
_____Los Creadores de la Diplomacia Venezolana. Colección de Autores y Temas Merideños. Caracas: Editorial Arte, 1965, págs. 173.
_____ Guayana Esequiba, El Inefable Señor de Martens. Caracas: El Nacional 01 de Octubre de 1965 Págs. D-4.
_____Venezuela Limita al Este con el Esequibo. Caracas: Impreso en Venezuela Cromotip, 1968, págs. 29
_____ Las Misiones Diplomáticas de Guzmán Blanco. Caracas: Monte Ávila Editores CA. Talleres Tipográficos de Miguel Ángel García e Hijo, 1972, 219, págs.
_____ Guzmán Blanco y la Guayana Esequiba (discurso de incorporación como individuo de número en la Academia Nacional de la Historia. Contestación del académico Dr. Guillermo Morón). Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1971, 58 págs.
____ Los Creadores de la Diplomacia Venezolana. Serie Historia. Colección de Relaciones Internacionales de Venezuela. Caracas Ediciones de las Presidencia de la República, 1976, 540 págs.
_____ Historia de las Relaciones Diplomáticas entre Venezuela y los Estados Unidos I. 1810-1899. Caracas: Presidencia de la República, Italgráfica, 1979, 392 págs.
_____Documento Venezuela Limita al Este con el Esequibo. Caracas: Revista Mensual Plural No 18 C.A Metropolitana de Ediciones, Junio de 1981, págs. 35 a la 46.
_____La Reclamación de la Guayana Esequiba. Gestiones Diplomáticas Realizadas por Venezuela Durante el Siglo XIX. Caracas: Boletín de la Academia Nacional de la Historia Enero Marzo de 1983 año XXXIX, No 91 Págs. 198-223,
--------- La Reclamación de la Guayana Esequiba. Dr. Armando Rojas. Primera Parte: Gestiones Diplomáticas Realizadas por Venezuela durante el Siglo XIX. , En La Reclamación Venezolana Sobre la Guayana Esequiba. Ciclo de Conferencias de Las Academias Nacional de la Historia y de las Ciencias Políticas y Sociales. Caracas: Servicio Grafico Editorial. .S. A, 1983, Págs. 221-247. Con una Segunda Edición en el Año 200
--------- La Reclamación de la Guayana Esequiba. Dr. Armando Rojas. Parte Final: Primeras Gestiones Realizadas por Guzmán Blanco en Londres. , En La Reclamación Venezolana Sobre la Guayana Esequiba. Ciclo de Conferencias de Las Academias Nacional de la Historia y de las Ciencias Políticas y Sociales. Caracas: Servicio Grafico Editorial. .S.A, 1983, Págs. 249-285. Con una Segunda Edición en el Año 200
_____ "Prólogo" a Caracciolo Parra Pérez canciller de Venezuela 1941-1945. Caracas: Fundación Biblioteca de Política Exterior, Ministerio de Relaciones Exteriores, 1989, __págs.
_____ Los Papeles de Alejo Fortique. Selección Prologo y Notas de Armando Rojas Caracas: Biblioteca de la Academia de la Historia No 69 Editorial Melvin, 1997, 301 págs.
______La Mediación Norteamericana en el Conflicto Limítrofe Anglo-Venezolano Caracas: Boletín de la Academia de la Historia Enero-Marzo de 200, Tomo LXXXIV, No 333. págs. 13 -40

La Guayana Esequiba y el Dr. Armando Rafael Rojas



Guayana Esequiba y el Dr. Armando Rafael Rojas

Por Osacar Jose Márquez

La Fundación Guayana Esequiba y el Blog de la Guayana Esequiba hacen un justo reconocimiento a los méritos del Dr. y Embajador Rafael Armando Rojas (1913-2007) por ser una de las personas que ha escrito con mayor persistencia, coherencia y profundidad sobre la historia de la política exterior de Venezuela, por sus investigaciones históricas y escritos en pro de la defensa y reivindicación de los territorios de la Guayana Esequiba y su proyección en la población venezolana. Por esta razón digitalizamos su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo” texto que nos permite comprender en forma amena y didáctica el proceso del despojo y reclamación de la Guayana Esequiba.
Nace este insigne venezolano, arduo defensor de nuestra territorialidad, en Tovar Estado Mérida el 27 de abril de 1913. Estudia inicialmente en el Colegio de los Padres Jesuitas en San Cristóbal. Viaja a España donde estudia filosofía y letras. En el año de 1946 obtiene el Doctorado de Filosofía y Letras en la Universidad Javeriana de Bogotá. A lo largo de su Carrera Diplomática realizó estudios de Derecho Internacional en Paris y Ginebra. Hablaba y escribía el ingles, francés e italiano y traducía latín y griego.
Entre los años de 1941 a 1945, se desempeña como Director del Liceo Simón Bolívar de San Cristóbal. En el año de 1945 ingresa al servicio exterior venezolano al ser nombrado Secretario de la Embajada de Venezuela en Bogotá. En 1948 es designado Primer Secretario de la embajada de Venezuela ante la Santa Sede, en la Ciudad del Vaticano Roma.
En 1949, es designado Primer Secretario de la embajada de Venezuela en París. En 1951 asume la jefatura de la Dirección de Política del Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1952 es designado Consejero de la legación de Venezuela en Suiza, Austria y Yugoslavia. En 1955 obtiene el cargo de Consejero de la legación de Venezuela, en la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra. En 1957 es nombrado Consejero de la representación de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.
En 1958 es nombrado Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Washington. En 1960 es Asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ese mismo año es electo como miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia debido a sus dotes como escritor prolífero e investigador disciplinado de la historia venezolana (“Yunque” 1944; “Invitación a la inquietud” 1945; “Fernando Bolívar” 1948; “La Batalla de Bentham” 1950; “Las Ideas educativas de Simón Bolívar” 1952; “La redención de Lucifer y otros ensayos 1955”.)
En1960 publica la “Biografía de Alejo Fortique”, el primer diplomático venezolano en iniciar las reclamaciones formales ante el Gobierno Británico por los territorios ubicados al Oeste del rio Esequibo. Señala Armando Rojas sobre Fortique que en los seis años de su misión en Londres merecen destacarse, por su importancia y naturaleza del asunto, tres cuestiones: el arreglo de la deuda extranjera, la negociación del Tratado de Paz con España y la negociación de límites con la Guayana Británica.
En la citada biografía dice de Alejo Fortique que “…es uno de los paladines más esforzados en la defensa de nuestros intereses más vitales, deberá servirnos de ejemplo y de guía…” y concluye su obra señalando “…la vida y la gestión diplomática del Dr. Alejo Fortique constituye un paradigma al que deben volver sus ojos todos los aspirantes a servir a nuestro país en el campo de las relaciones internacionales…”
En 1961 publica “La educación pública en el pensamiento del Libertador” y “Bolívar y el Poder Moral”. En 1962 es designado como Embajador de Venezuela en Nicaragua y publica dos excelentes ensayos uno sobre “Los Límites de Venezuela con la Guayana Británica” en el que hace un bosquejo sucinto de la cuestión. El otro sobre “Los Papeles de Alejo Fortique” con una selección y notas de los documentos de ese insigne venezolano en su misión en Londres en defensa de la territorialidad venezolana.
Eran los momentos en que Venezuela se aprestaba a denunciar la sentencia dictada el 03 de Octubre de 1899 en el Tribunal Arbitral de Paris, ante la Organización de las Naciones Unidas. Para realizar estos escritos Armando Rojas hurga e investiga concienzudamente en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores en las secciones correspondientes a la Gran Bretaña, Francia, España y los EE.UU, entre los documentos de los años de 1840 a 1899, así como en los archivos correspondientes a los Límites con la Guayana Británica (Colección Verde y Colección Rosada), y en los de la Comisión Clasificadora de Documentos de 1895.
En 1965 es nombrado miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua y edita dos nuevas obras bajo los títulos
”Los creadores de la diplomacia venezolana” y “Venezuela limita al Este con el Esequibo” esta última editada por la Oficina Central de Información, donde el Dr. Armando Rojas hace un breve resumen del problema de límites entre Venezuela y la Guayana Británica para eses entonces. Aquí demuestra claramente cómo el Imperio Británico añadió tierras consideradas como venezolanas a sus dominios coloniales en las indias Occidentales. Este es el folleto mencionado anteriormente y que en homenaje al Embajador Rafael Armando Rojas lo reeditamos en este blog como un justo y merecido reconocimiento a su labor como diplomático, historiador y escritor de los temas de límites, especialmente con la Guayana Esequiba. Además este artículo es uno de los mejores escritos didácticos sobre la Reclamación de la Guayana Esequiba que se haya producido, por su sencillez, forma amena y diseño.
Ese mismo año el Ministerio de Educación reimprime Los Limites de Venezuela con la Guayana Británica en el tallér de imprenta de la Dirección de Educación Primaria y Normal, con un tiraje de Veinte mil ( 20.000) ejemplares.
En “Los creadores de la diplomacia venezolana”, aborda el tema de la Guayana Esequiba así como con los escritos “Alejo Fortique” y “La Cuestión de Limites de Venezuela con la Guayana Británica” y “Baralt, Fortique y los límites con la Guayana Británica”.
El primero de Noviembre de 1965 publica en e Diario El Nacional un articulo titulado “La Guayana Esequiba, El Inefable Señor de Martens”, donde señala las aptitudes y actitudes del quinto juez que integraría el Tribunal Arbitral de Paris en 1899 y que se suponía debía de ser imparcial y honesto en su desempeño jurisdiccional en un Laudo Arbitral. En ese mismo tiempo la Secretaría de Educación y Cultura del Estado Zulia reproduce en una separata de la Revista Zulia el ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo”.
El Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica lo nombra Miembro de Honor en 1966. Ese mismo año asume la dirección de Política Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. Para 1968 lo encontramos como embajador de Venezuela en Portugal donde publica el trabajo “Bolívar y Roscio”; reeditando ese mismo año su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo” con un nuevo formato corregido y aumentado.
En 1969 asume la embajada venezolana en Uruguay. A finales de 1971 se incorpora como individuo de número de la Academia Nacional de la Historia con el discurso “Guzmán Blanco y la Guayana Esequiba”, cuya contestación le correspondió al Dr. Guillermo Morón. Aquí narra y analiza el desempeño del General Guzmán Blanco especialmente ante el Gobierno Inglés por los territorios ubicados al oeste del rio Esequibo.
En 1972 publica su obra “Las Misiones Diplomáticas de Guzmán Blanco” en el que estudia y describe con claridad y exactitud la personalidad de este caudillo en su desempeño en el servicio exterior. Aspecto que no había sido estudiado por ningún historiador venezolano hasta ese entonces. Ese mismo año es designado embajador de Venezuela en el Líbano. Culmina su servicio diplomático en 1973 luego de representar a Venezuela no sólo al frente de diferentes delegaciones diplomáticas sino ante numerosas conferencias internacionales. Ese mismo año publica su obra “Piedras y Signos”.
Entre 1974 y 1978 asume la dirección del departamento de Investigaciones Históricas de la Academia Nacional de la Historia con el trabajo publicado en 1974 “El pensamiento americanista de Bolívar”.
En 1975 es designado como miembro del directorio del Consejo Nacional de la Cultura en representación de las academias nacionales. Recibe innumerables condecoraciones y reconocimientos por su vida pública entre ellos el reconocimiento por parte de la Asamblea Legislativa del Estado Mérida como Hijo Ilustre del Estado. Es electo miembro correspondiente de la Real Academia Nacional de la Historia de España y publica sus trabajos “Bolívar y Santa Cruz”, “Epistolario” y “Vicente Dávila”, en el centenario de su nacimiento.
En 1976 publica “Los Creadores de la Diplomacia Venezolana” en el que incluye su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo”. Se desempeña como Comisionado por la Presidencia de la República entre 1976 y 1987, para la conservación del patrimonio histórico y artístico de la nación y es designado como miembro activo de la Asociación de Escritores Venezolanos.
En 1979 publica una de sus obras más importantes, “Historia de las Relaciones diplomáticas entre Venezuela y los Estados Unidos, 1810-1899 I “, la cual le vale en 1980 el premio Municipal de Investigación. En 1981 es incorporado como miembro de la Sociedad Bolivariana de la República del Salvador. Entre 1983 y 1986 se desempeña como Segundo Vicedirector de la Academia Nacional de la Historia. Ocupa posteriormente el cargo de Primer Vicedirector de la Academia Nacional de la Historia para el periodo 1986 y 1989
Entre los años de 1988 a 1989, se desempeña como Director de la Academia Diplomática "Pedro Gual" del Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1990 es nombrado miembro correspondiente de la Academia de la Historia de Argentina,
En 1999 es nombrado presidente de la Fundación "Alberto Adriani" logrando el traslado al Panteón de los restos de Alberto Adriani. En el 2003 la Fundación Venezuela Positiva, le entrega un reconocimiento por su contribución a los valores fundamentales de Venezuela. El 26 de enero de 2004 la Fundación "Alberto Adriani" lo nombra Presidente Honorario. Fallece en Caracas el martes 10 de abril de 2007 a la edad de 93 años.

Bibliografía.
1. Andara. María del Consuelo La diplomacia y la academia de luto en: El Nuevo País. Caracas: 20 de abril de 2007
2. Anuario. Caracas: Academia Nacional de la Historia, Caracas 2001
3. Fundación Polar Diccionario Multimedia de la Historia de Venezuela Actualizaciones Caracas: 2008
4. Consalvi Simón Alberto Rafael Armando Rojas: Caracas: Diario el Universal 15 de Abril de 2007 en siete días págs. 15
5.Sureda Delgado Rafael. Bentancourt y Leoni en la Guayana Britanica.Caracas:Ediciones Faces UCV. Imprenta Universitria 1984. págs 202
6. Rojas Armado Rafael Currículo Vitae.