lunes, 10 de diciembre de 2007

El Esequibo y la Verdad Documental

Una aclaratoria al Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

Por Rafael Sureda Delgado

Publicado el 17 de Febrero de 2007 en el Blog La Pluma Liberal
http://lilianafasciani.blogspot.com/2007/02/el-esequibo-y-la-verdad-documental.html

El Señor Presidente de la República ha comentado en varias oportunidades aspectos sobre la controversia territorial-marítima que mantiene Venezuela con Guyana y Gran Bretaña* sobre el Territorio Esequibo. Básicamente al proceso iniciado en 1962, supuestamente presionado por los Estados Unidos y, por iguales razones, supuestamente, nuestro país había intentado apoderarse de “Guyana”. Expresiones que involucran a los gobiernos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni.

Independientemente que el Señor Presidente tiene el derecho, como cualquier otro ciudadano, de interpretar los hechos históricos ya sea desde el punto de vista personal, político o ideológico, es obvio que como Primer Magistrado de la República responsable de las relaciones exteriores (Art. 236.4 de la Constitución Nacional) y ductor de la opinión internacional de Venezuela, debería, en todo momento, ajustarse a la verdad documental, sin que por ello le impidamos tener y expresar públicamente sus opiniones sobre el acontecer histórico de nuestra Nación.

Basándonos en la verdad documental trataremos en forma sucinta de aclarar algunos aspectos puntuales de esta reclamación que pueden dar luz sobre las aseveraciones presidenciales y, quizá, hasta cambiar su modo de percibir la historia.

Gobierno de Rómulo Betancourt

En 1962, ciertamente, el Gobierno venezolano inicia a través de las NNUU una ofensiva, dando a conocer al mundo nuestros inalienables derechos que poseíamos y poseemos sobre el Territorio Esequibo. Decisión que no era la primera que Venezuela tomaba en relación al tema y al de la defensa de nuestras fronteras. En 1887, en pleno proceso de discusión sobre la delimitación con Gran Bretaña sobre su colonia Guayana Británica (creada ésta en 1831), Venezuela rompió relaciones diplomáticas con la mayor potencia del mundo de la época: Inglaterra, justificando la ruptura “por haber vulnerado (los ingleses) los derechos de la soberanía e independencia de Venezuela, privándola de la más santa e inviolable de las propiedades de una nación, a saber, la de su territorio”. En 1897 Venezuela firma el Tratado de Arbitramento para dilucidar con Inglaterra la controversia territorial. Por supuesto que hubo presiones de EEUU para que firmáramos el acuerdo, pues no quería tener conflictos en su área de influencia, pero también nosotros deseamos y pedimos fervientemente en 1843 y 1844 la firma del Tratado, para poner coto a las arbitrariedades inglesas con los célebres mapas usurpadores del geógrafo inglés Robert Schomburgk. En 1899, en el mes

de octubre, se conoce la sentencia arbitral que nos arrebatara los 159.500 km2 que cubre la Guayana Esequiba. Ciertamente, poco pudimos hacer. Cinco jueces decidieron en contra de los intereses venezolanos (un ruso que había escrito que su país e Inglaterra habían recibido la bendición divina para “civilizar” estas tierras salvajes (las americanas y en ellas nos encontrábamos); dos magistrados ingleses (jueces y parte) y dos norteamericanos sobre quienes todos coincidimos que poco hicieron. Pero como abogado del diablo, ¿qué hubiera sucedido de haberse puesto los EEUU al lado de Inglaterra y Rusia? Pues que no tendríamos en este momento ni siquiera la salida natural al Atlántico al haber perdido el Delta del Orinoco. Hubiéramos perdido la Boca Grande del Orinoco que, para quienes hemos tenido la dicha de llegar hasta ella (en varias oportunidades) y entrar en los ríos Barima y Amacuro y visitar el núcleo cívico-militar de Wausa de la Guardia Nacional, representa un punto invalorable de nuestra frontera marítima. Por favor, leamos con detenimiento el texto del Memorandum del abogado Severo Mallet-Prevost hecho público en 1949 para que se vea si tenemos o no razón.

En 1913 la Cancillería inicia toda una campaña diplomática solicitando a sus funcionarios del servicio exterior en Washington, Londres, Brasil, París, Río de Janeiro, Manaos, Demerara (lo que hoy es Georgetown, capital de Guyana), Cúcuta, Barranquilla, Bogotá y al Comisionado Especial en España enviar documentos, manuscritos, impresos, artículos de prensa y mapas para el Departamento de Biblioteca y Mapoteca. En 1936 el Presidente General en Jefe Eleazar López Contreras crea la Oficina Especial de Fronteras dependiente del MRE.

En 1962 ciertamente aparece Rómulo Betancourt enviando, como Primer Magistrado de la República, la documentación a la ONU demostrativa de los derechos venezolanos sobre el Esequibo, pero esa decisión fue resultado de un proceso que no nace en ese año ni con ese gobierno, pues en 1944 ya habíamos alertado que estábamos dispuestos a defender nuestros derechos. Así lo ratificó en esa fecha el Embajador venezolano en los EEUU Diógenes Escalante; el Diputado José A. Marturet en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional; repitiendo la misma posición el propio Presidente del Congreso Manuel Egaña y en declaraciones de prensa de los miembros de la Comisión Permanente de Relaciones Exteriores.

Los mismos conceptos en defensa de la integridad territorial se expresaron en la IX Conferencia Interamericana realizada en Bogotá en 1948; en la IV Reunión de Consulta de los Cancilleres Americanos celebrada en la capital estadounidense en 1951; en la X Conferencia realizada en Caracas en 1954, en donde por cierto el Consultor Jurídico de la Casa Amarilla Ramón Carmona expresó: “Ninguna decisión que en materia de colonias se adopte en la presente Conferencia podrá menoscabar los derechos que a Venezuela corresponden por este respecto ni ser interpretada, en ningún caso, como una renuncia de los mismos”. Igual se hizo en 1959 en el seno de la ONU al discutirse el tema de los territorios en fideicomiso y los no autónomos, y en 1960 en el Congreso Nacional ante una comisión parlamentaria inglesa. Idéntico planteamiento en la declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales, que aprobó la Asamblea General de NNUU en ese año.

Y llega el 2 de febrero de 1962, cuando el Gobierno de Betancourt continúa en forma coherente un proceso histórico en defensa de la integridad territorial con la decisión de plantear en la ONU nuestra reclamación.

Gobierno de Raúl Leoni

Continúa la causa en defensa de los intereses territoriales de Venezuela. Para ampliar y animar a expertos en el estudio del tema del Esequibo se crea la Comisión Consultiva de Guayana integrada por los ministerios de Relaciones Exteriores, Interiores, Comunicación, Justicia, Fomento, Educación, Obras Públicas, Sanidad y Asistencia Social, Defensa, Minas e Hidrocarburos, Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia y la Corporación Venezolana de Guayana. En 1965 es elevada al rango de dirección la Oficina para la Cuestión de Límites con la Guayana Británica (como se llamaba antes la colonia inglesa). Ese mismo año el Gobierno Nacional da a conocer el nuevo mapa del país apareciendo lo que hemos dado en llamar la “corbata rayada” del Esequibo o Zona en Reclamación, como medio de llevar el sentimiento nacional hacia el despojo territorial y unificar a la población en una sola voluntad dirigida a lograr la recuperación de una parte de nuestro territorio usurpado. Por su parte la Dirección de la Renta Interna de Hacienda lanza a circulación una emisión de estampillas de correo reproduciendo el mapa contentivo del Territorio Esequibo con los lemas: “Venezuela. Reclamación de su Guayana” y “Nuestra Guayana hasta el Esequibo” y en los sobres del primer día de emisión apareció impreso: “Este bello y rico país se extiende por la mar del norte desde el río Esequibo a los confines de la Provincia de Guayana”. Para darle aun mayor auge a la controversia se reproducen numerosos mapas antiguos demostrativos que el Esequibo formaba parte indisoluble de Venezuela. Igualmente en este año la OCI (Oficina Central de Información) edita el Boletín Nº 1 de “Carta de Venezuela” reproduciendo el invalorable trabajo del Embajador Armando Rojas titulado “Venezuela limita al Este con el Esequibo” en más de 200 mil ejemplares. Me tocó repartir unos cuantos miles cuando trabajé en la dirección de información exterior de la OCI siendo director el Embajador Guido Grooscors.

Pero no todo provino del sector oficial, prominentes venezolanos de posiciones político-ideológicas diferentes crean en 1965 la Comisión Nacional pro Guayana Esequiba y allí participan Miguel Zúñiga Cisneros, el Senador René Esteves, Espíritu Santos Mendoza, el Embajador Héctor Santaella, Efraín Schacht Aristeguieta, Arturo Valery Pinaud, Pedro Aguaje Montell, Eduardo Blanco Uribe, el Concejal Rafael Ravard, el Senador Armando Soto Rivera, el Diputado Alberto Bustamante, Héctor Tosta Ojeda, Luis Fernández Adrianza y el Diputado Silvio Montaño. Y van a hacerse presentes también en esa Gran y Patriótica Comisión el Cardenal José Humberto Quintero; presidentes de Academias y colegios profesionales; el Ilustre Rector Jesús María Bianco en representación de las Universidades; delegados de los trabajadores y campesinos; cámaras de comercio, voceros de todos los periódicos, de escritores, periodistas y publicistas, la Iglesia Católica, partidos políticos como el FND, AD, COPEI, URD, FDP, MAN, MENI, ON, Socialista Venezolano y Vanguardia Popular Nacionalista.

En 1966 en el mes de febrero se firma el tratado conocido como “Acuerdo de Ginebra” que dirige desde esa fecha hasta el presente (2007) todo lo concerniente a la reivindicación territorial. Tratado criticado y aplaudido. El ex Canciller de Betancourt Marcos Falcón Briceño lo censuró duramente (“El Acuerdo de Ginebra”. El Nacional, 5-4-1966) y el jefe de la fracción parlamentaria de AD Jaime Lusinchi lo defendió (“El Acuerdo de Ginebra ¿controversia sin solución pacífica”. La República, 12-4-1966). El Viceministro del Exterior y posterior Canciller Efraín Schacht Aristeguieta, fallecido recientemente, tomó una insólita decisión, por lo inusual en funcionarios públicos, enmarcada en una gran valentía, renuncia al cargo de Director General de la Casa Amarilla por no estar de acuerdo con lo firmado por el Canciller de la época Ignacio Iribarren Borges.

No obstante, a pesar de las críticas, bien argumentadas en la mayoría de los casos, hay que reconocer que con el Acuerdo de Ginebra Venezuela pase a tener el primer y único documento oficial-internacional donde consta tres aspectos fundamentales a los intereses de la nación venezolana: 1) Venezuela considera sin validez jurídica el Laudo usurpador de 1899, 2) Deja constancia de la existencia de una controversia que hemos estado tratando de resolver desde esa fecha y 3) Se compromete Guyana a negociar una solución.

La firma del Acuerdo de Ginebra llevó un aval presencial invalorable. El país entero representado por altos funcionarios públicos y fuerzas políticas. Ignacio Iribarren Borges (Canciller), Héctor Santaella (Embajador en Londres), Blás Pérez Ferrás (director de la Dirección Especial de Guayana), Germán Nava Carrillo (Ministro Consejero en Londres), Adolfo Taylhardt (jefe del Departamento de Organismos y Conferencias Internacionales de la Casa Amarilla), Demetrio Boersner (subdirector de la OCI), Leonardo Díaz González (Ministro Consejero en la República Federal Alemana), los expertos Padre Hermann González Oropeza y Pablo Ojer; por los partidos Jaime Lusinchi (AD), Andrés Roncajolo (FND), Simón Antonio Paván (URD), Iván Terán (FDP), Manuel Alfredo Rodríguez (PRN), Gonzalo García Bustillos (COPEI) y Armando Soto Rivera (por los independientes del Congreso Nacional).

Venezuela intentó apoderarse de “Guyana”

El último aspecto que quería hacer referencia, insistiendo en el respeto a las opiniones de los demás y, por supuesto, las del Señor Presidente de la República, se refiere a que supuestamente quisimos apoderarnos de “Guyana”. ¿A qué viene esta aseveración?

En Abril de 1967 se lleva a cabo en la Reserva Amerindia de Kabakaburi, Distrito Pomerón, en pleno corazón de la Guayana Esequiba un congreso de esequibanos (naturales del Esequibo) en representación de las etnias Arekunas, Caribes, Macusis, Waiwais, Wapishianas, Waraos, Akawaraos y Arawakos para plantear la discriminación racial a que eran sometidos por el gobierno presidido por Forbes Burnham, la negativa de este en otorgarles la propiedad sobre las tierras por ellos trabajadas y solicitaban que el territorio en reclamación fuera explotado conjuntamente con Venezuela. La represión oficial fue inmediata y muchos compatriotas esequibanos huyeron hacia la región del Cuyuni y Wenamo en la línea impuesta por el Laudo usurpador de 1899. La prensa oficial guyanesa (Guyana se había independizado meses antes) y funcionarios gubernamentales iniciaron una campaña (septiembre 68) contra Venezuela argumentando, entre otros aspectos, que nuestro país estaba dispuesto a recuperar el territorio con las FFAA venezolanas y establecer como frontera la margen oeste del río Esequibo. Denuncia que se apoyaba en el Decreto 1.152 (conocido dos meses antes) del 9 de julio de 1968 del Presidente Leoni, por medio del cual se trazaba una “línea de base recta en el sector de las costas de Venezuela comprendido entre la línea divisoria del Río Esequibo y Punta Araguapiche en el Territorio Federal Delta Amacuro” (hoy Estado Delta Amacuro). El Decreto también hacía “expresa reserva de los derechos de soberanía de Venezuela sobre la zona de mar territorial cuya restitución se reclama de Guyana”.

La expresión visual del decreto se encuentra en el gráfico siguiente. Reclamamos 3 millas porque en aquel entonces Guyana mantenía esa anchura en su Mar Territorial y con el Decreto 1.152 recuperábamos las 12 millas náuticas de Mar Territorial que en total le correspondían a nuestro país.

¿Fue cierto que estuvimos dispuestos a recuperar el Esequibo, no a apoderarnos de “Guyana” como fue la afirmación del Señor Presidente de la República, utilizando la fuerza armada? Dejemos de lado las interpretaciones y análisis de lo que aconteció en aquella época, a las que todos tenemos derecho y veamos la verdad documental. El Dr. Gonzalo García Bustillos, integrante de la Comisión Mixta (1966, 70) que trató de resolver la controversia, expresó: “…podría ser excusable en un Estado nuevo el que gobernantes que no tienen el trajín indispensable empleen expresiones y tonos amenazantes. Por ejemplo, acusar a Venezuela de ser estado agresor, nada más injusto y no hay cosa más traída por los cabellos que esa acusación, sobre todo contra Venezuela que en materia territorial ha sido siempre expoliada y nunca le ha tomado un centímetro de tierra a nadie…”. (La República, 5-10-68)

Por su parte el Gobierno Nacional a través de su Canciller rechazó en la Asamblea General de la ONU (hasta donde llegaron las denuncias guyanesas) todas y cada una de las acusaciones.

Y si faltaba un dato más hay que hacer mención de lo declarado por la dirigente de la revuelta la Esequibana Valerie Hart presidenta de la Asociación de productores del Rupununi: “El fracaso se debió a que no teníamos armamento moderno procedente del exterior y menos de Venezuela. Sólo escopetas y cuchillos de caza, que resultan inútiles a la hora de afrontar a un ejército dotado de armas modernas” (Ultimas Noticias,1-1-69) Y esta falta de ayuda la corrobora el propio ministro venezolano del Exterior: “Venezuela no puede prestar ayuda en armas a los sublevados contra el Gobierno de Guyana, porque está actualmente discutiendo por la vía diplomática la restitución del territorio de la Guayana Esequiba (…) el Gobierno Venezolano niega rotundamente por mi boca, que Venezuela haya participado en los sucesos que desgraciadamente tienen lugar en Rupununi…” (El Nacional, 8-1-69) Y la Memoria y Cuenta (Libro Amarillo) de Cancillería de 1969 expresa: “Todos estos sucesos tuvieron lugar en un momento político en el que el Gobierno actual (Leoni) se preparaba para hacer entrega del poder a los nuevos mandatarios elegidos en los comicios del 1º de diciembre de 1968. Es decir, en una situación política particularmente difícil para el Gobierno saliente así como para el entrante (Caldera) que les impedía decisiones graves”. (Exposición, p. XXXIX)

Y de la dirigencia política destaco lo dicho por Jesús Angel Paz Galárraga, secretario general del MEP: “Si Venezuela no tomó una actitud distinta cuando ese territorio estaba en manos de Gran Bretaña, ahora sería inexplicable que repentinamente adopte gestos belicosos”. (La Tarde, 10-1-69)
Venezuela pues no intentó apoderarse de “Guyana” ni siquiera de lo que afirmábamos era nuestro, el Esequibo.

El levantamiento de Rupununi se produjo en territorio del Brasil

Aunque el Gobierno venezolano hubiera querido ayudar, que no lo hizo, la verdad documental así lo demuestra, independientemente de los análisis e interpretaciones que se hagan al respecto, no lo hubiera podido hacer pues el levantamiento de los amerindios ocurrió en su mayor parte en territorio del Brasil. Vamos a explicarlo.

El 3 de octubre de 1899 el Laudo Arbitral de París nos arrebató la Guayana Esequiba. Brasil el 7 de diciembre de ese mismo año protestó la sentencia advirtiendo que sus límites con Venezuela estaban fijados en el Tratado de Límites del 5 de mayo de 1859 (Libro Amarillo de la Cancillería Venezolana de 1902. Documentos, p. 13) Es decir que los árbitros en su afán de otorgar más territorio a Inglaterra (colonia Guayana británica) internaron el límite en territorio brasileño. El 9 de abril de 1900, el Canciller Venezolano de la época le dijo al Brasil que no existían problemas limítrofes y que todo se había resuelto, como decía Brasil, en 1859. Y Brasil se quedó tranquilo. Pero en 1965, cuando Raúl Leoni ordena incorporar al mapa venezolano la Zona en Reclamación, reprodujo totalmente la sentencia arbitral de 1899 incluyendo, por tanto, la zona brasileña. Y precisamente en esa zona fue donde mayormente se produjo el alzamiento. En las localidades de Karasabai, Good Hope, Pirara, Manari y Letem, todas ellas se encuentran dentro de la franja rayada que es precisamente el área brasileña en la que se internó la delimitación impuesta por el Tribunal Arbitral del 3 de octubre de 1899. Solamente Anai y Caranambo se encuentran realmente en Territorio Esequibo. Por ello fue que en enero de 1983 Isidro Morales Paúl, quien poco después sería Ministro de Relaciones Exteriores, en una conferencia dictada en el Seminario “La Agenda de la Política Exterior de Venezuela” recopilación que lleva el mismo nombre (página 308) en el Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, expresó: “…si nosotros analizamos la utilización de la fuerza en el caso específico (…) hay que tomar en cuenta que existe un señor sumamente poderoso e importante que se llama Brasil, y el que no recuerde que ahí está, pregúntele que ocurrió en el caso Rupununi, que nos pusieron 500 aviones allí en la frontera”.

Huelgan los comentarios. En la zona rayada (Brasil) donde se internó la sentencia arbitral se produjo la mayor parte de la revuelta del Rupununi. Si hubiéramos deseado no “apoderarnos” sino recuperar lo que siempre hemos dicho que es nuestro, Brasil se hubiera opuesto.

Deberían hacerse públicos los documentos que evidencian que supuestamente estábamos dispuestos a usar la fuerza para resolver la controversia. Que no se interprete esta propuesta como una provocación. Para quienes hemos estudiado la reclamación sería invalorable esa documentación para entender mejor otros hitos históricos que han girado alrededor de la controversia. ¿Por qué mantener documentos secretos sobre un tema que le compete a todos los ciudadanos, gobierno o no gobierno? ¿Hubo presiones de los EEUU? ¿Por qué no divulgar dichos documentos? ¿Por qué fracasamos o no actuamos militarmente? ¿Por lo que aquí hemos expresado o hay algo oculto? Dar libertad documental es fundamental para que cada quien analice, opine, interprete de acuerdo a su libre albedrío personal, político o ideológico. Todos aprenderíamos algo más y, por supuesto, el Señor Presidente de la República quien ha tenido el privilegio de leer esos documentos que los historiadores desearíamos también estudiar.

Por último.
El Señor Presidente debería meditar antes de hablar sobre este tema
Conocimos algo de la verdad documental sobre los aspectos mencionados por el Señor Presidente de la República. Es cierto que él no dijo que Venezuela iba a hacer dejación de nuestros derechos sobre la Guayana Esequiba. Interpretó. Se podrá estar de acuerdo o no. Pero en todo caso es importante sugerirle que medite al utilizar ciertas palabras. Mencionó que estuvimos a punto de apoderarnos de “Guyana”, ya sabemos que el tema se refería al Esequibo. En todo caso ¿el Primer Mandatario considera que no existe la Zona en Reclamación sujeta al Acuerdo de Ginebra, tratado no denunciado por Venezuela y que dirige todo lo concerniente a la controversia-reclamo de Venezuela? Respondo que fue un desliz en su emotividad política. Pero hay que tener más cuidado pues él tiene la atribución y la obligación de dirigir las relaciones exteriores de la República y sus palabras repercuten en el exterior y pueden darle razones al contrincante en una controversia.

En febrero de 2004 el Mandatario Venezolano y su Homólogo de Guyana Bharrat Jagdeo, firmaron un comunicado conjunto al finalizar la visita del Presidente venezolano a Georgetown. En el párrafo 4º dejan constancia que “en particular resaltaron que bajo el auspicio del Proceso de Buenos oficios de las Naciones Unidas, para la búsqueda de una solución pacífica y práctica a la controversia, de conformidad con el Acuerdo de Ginebra de 1966, el espíritu de la cordialidad ha impregnado el enfoque del diálogo entre las dos partes”.

Seguro estoy que en la próxima visita ambos Presidentes reiterarán lo mismo.

*Mencionamos a Gran Bretaña porque si bien no discutimos directamente con este país la solución del reclamo venezolano, en el supuesto caso que el tema fuera llevado a la Corte Internacional de Justicia los ingleses serían parte del litigio.

Los Corales, Caraballeda, Febrero de 2007

Fuente bibliográfica
SUREDA DELGADO, Rafael. Venezuela y Gran Bretaña. Historia de una Usurpación. UCV, 1980.
SUREDA DELGADO, Rafael. Betancourt y Leoni en la Guayana Esequiba. UCV, 1984.
SUREDA DELGADO, Rafael. La Guayana Esequiba. Dos etapas en la aplicación del Acuerdo de Ginebra. Academia Nacional de la Historia. Caracas, 1990.

* Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Miembro-fundador de la Comisión Asesora Presidencial para la Reclamación del Esequibo (1982-1983)
Por Rafael Sureda Delgado*

viernes, 7 de diciembre de 2007

Guayana no descarta denunciar ante la OEA incursión venezolana en su territorio

El Universal - EFE
http://www.eluniversal.com/2007/12/07/pol_ava_guayana-no-descarta_07A1252401.shtml

El ministro guayanés de Asuntos Exteriores, Rudy Insanally, dijo hoy que no descarta denunciar ante la OEA la incursión de Venezuela en sus aguas territoriales para volar dos dragas, maquinaria utilizada para la extracción de oro.

Insanally aseguró que, tras el fracaso de Venezuela en presentarles pruebas que demuestren que no penetraron soldados venezolanos en su territorio, la paciencia del Gobierno guayanés se agota hasta el punto que, agregó el ministro, Guayana estudia presentar el caso ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Consejo de Seguridad de la ONU, indicó Efe.

El Gobierno de Guayana acusó en noviembre pasado a Venezuela de haber entrado en aguas de la región de Esequibo para volar dichas dragas, situadas en el río Cuyuni, que separa la frontera entre ambos países.

Hasta el momento, las autoridades guayanesas no han recibido una explicación diplomática adecuada por parte de Caracas, según Insanally.

De acuerdo con la investigación del Gobierno de Guayana, cerca de 40 soldados venezolanos destruyeron las dos máquinas de extracción de oro sin que en ese momento se encontrara nadie a bordo de las dos dragas.

Guayana "no va a esperar (una explicación adecuada) mucho más tiempo", señaló Insanally, al tiempo que indicó a los periodistas que "nuestra soberanía viene primero (...) y tenemos que pensar en nuestro bienestar".

Insistió disgustado en que esta semana esperaba la visita de una delegación venezolana de alto rango para discutir sobre el incidente de la voladura de las dragas, pero que al final no ha sido así.

Venezuela ha negado en repetidas ocasiones que la operación militar se llevase a cabo en territorio guayanés, aunque reconoce que el operativo realizado perseguía limpiar la zona de mineros colombianos, brasileños y guayaneses buscadores de oro.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Venezuela enviará misión a Guyana para discutir supuesta incursión frontera

EFE – Jueves 29 de Noviembre de 2007
Unión Radio.net
Una delegación de funcionarios venezolanos viajará a Guyana la próxima semana para discutir dos supuestas incursiones que realizaron militares de Venezuela a ese país, informó hoy el canciller guayanés, Rudy Insanally.

El funcionario dijo que se espera que la delegación venezolana presente un informe sobre el más reciente incidente que sucedió el pasado 15 de noviembre, en el que un general venezolano condujo a 36 soldados armados al río Cuyuni, en el Esequibo.

Tras ingresar a ese territorio, en la frontera entre ambos países, destruyeron dos dragas, maquinaria utilizada para la extracción de oro, perteneciente a guayaneses, según Insanally.

Asimismo, el gobierno de Guayana espera que la delegación venezolana presente un informe sobre el asesinato de un guayanés de 29 años, el pasado 6 de octubre en Parasram Persaud.

"El canciller de Venezuela (Nicolás Maduro), con quien hablé ayer, me aseguró que la delegación arribará a inicios de la próxima semana con un informe y que esté preparado para no sólo hablar del incidente, sino también de nuestras amplias relaciones", dijo Insanally.

Venezuela ha negado que soldados venezolanos hayan entrado en las aguas territoriales de Guayana y que la operación se realizó para acabar con las extracciones ilegales de oro que se producen justo en la frontera venezolana con Guayana, desde San Juan de Wenamu hasta San José de Anacoco.

Ambos países mantiene una disputa limítrofe por el territorio de Esequibo, de unos 159.500 kilómetros cuadrados, que se trata de resolver en el seno de la ONU.

Aseguran que Incidente de Dragas Ocurrió en Venezuela

REYES THEIS
El Universal 28 de Noviembre 2007, Sección "Política", p- 1-7.

El director del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela (CIEV), Alejandro Lanz, atribuye a una denuncia suya el incidente ocurrido el 15 de noviembre en el que dos dragas de extracción de oro habrían sido explotadas por efectivos del Ejército venezolano. Él da fe de que los hechos ocurrieron en territorio de Venezuela y no de Guyana, como reclama el Gobierno de ese país.
Según Lanz, había aproximadamente 35 dragas en el río Cuyuní, cuyo margen occidental en esa zona es venezolano y que explotaban el mineral ilegalmente causando daños al ambiente. Ello habría originado la respuesta del Teatro de Operaciones número cinco del Ejército (TO5).
Según Lanz, la mayoría de las dragas que operaban en la zona se escondieron ante la presencia militar. Indicó que en su mayoría son propiedad de brasileños y que operan en el río con permiso guyanés.

Sin respuesta de Venezuela
"No hemos recibido ninguna información", así lo declaró ayer el canciller guyanés Rudolph Insanally, al consultársele sobre la respuesta a la nota verbal que entregó al embajador venezolano en ese país, Darío Morandy, por el incidente fronterizo.
Insanally destacó que en Guyana hay mucha "especulación en la Prensa y tenemos muchas presiones", por lo que señaló que "una respuesta (venezolana) podría ayudar a mantener buenas relaciones".

sábado, 1 de diciembre de 2007

VENEZOLANOS DEFENDAMOS LO NUESTRO!!!

GD. Oswaldo Suju Raffo.

La gran mayoría de los venezolanos estamos inmersos en esa peligrosa diatriba del NO y del SI , aunque me resisto a creer que los venezolanos seamos tan pendejos en dejarnos arrebatar lo que tanto ha costado : nuestra libertad de hacer y de pensar . !! Pero ojo, hay algo mas!! . Ustedes han notado el alboroto que ha formado el Canciller guyanés Insanally, hace pocos días, porque supuestamente soldados venezolanos quemaron dos balsas extractoras de oro, en el rio Cuyuni, i que en “territorio guyanés”…etc., etc. Este mismo funcionario, dijo hace unos meses que Venezuela no tenia una base histórica ni jurídica para reclamar el territorio Esequibo…Lo mas triste compatriotas es que no hubo la respuesta debida, de nuestra flatulenta Cancillería criolla, a tan inaceptable grosería y agresión guyanesa.
Es menester recordarle a quienes dirigen nuestras relaciones exteriores, en especial al novel Canciller viajero, que existe una estrategia diplomática de acusar y decir públicamente hechos distorsionados y con alevosía , en donde el Estado acusado o aludido debe contestar al termino de la distancia, sino se corre el riesgo del dicho :”el que calla …otorga “ y se pasa la pagina para otra osadía mas…La Cancillería de Guyana tiene la formación británica, la misma que nos robo 160.000 kms2 de nuestro territorio Esequibo, en el ilícito y fraudulento Laudo de Paris de 1899. Permítanme amigos lectores, hacer un necesario resumen histórico.
En 1499 el navegante Alonzo de Ojeda, a nombre de España, tomo posesión de las tierras y costas guayanesas desde la desembocadura del rio Amazonas, hasta el rio Orinoco, descubriendo las bocas de otros ríos como: Corentyne, Berbice, Demerara, Esequibo y Moroco .En 1502 Ojeda recorre las costas entre el Orinoco y el Esequibo, estando acompañado del joven Juan de Esquivel, quien daría su nombre a este rio. Durante décadas son explorados estas tierras y ríos, con mayor interés los ríos Esequibo, Cuyuni y Mazaruni, fundando villas y fuertes militares.
En 1595 los holandeses intentaron ubicarse en territorios al oeste del rio Esequibo, pero fueron desalojados por los españoles. Para el 1648 se celebra el Tratado de Münster entre Holanda y España que pone fin al enfrentamiento entre los dos reinos y se definen sus límites en tierras americanas, tomándose el rio Esequibo como limite entre ambos. En 1717 se crea el Virreinato de Santa Fe que establecía el rio Esequibo como lindero al este. En 1777 se crea la Capitanía
General de Venezuela con el rio Esequibo como limite con las colonias holandesas.
En 1791 España reconoce como holandesas las colonias al este del rio Esequibo, es decir Demerara, Berbice y Surinam. En 1796 Francia invade a Holanda, esto lo aprovecha Inglaterra para usurpar territorios en América, nos quita Trinidad y ocupa tierras en el rio Moroco. Desalojados luego por los españoles. Ya para 1810 circula un mapa en Londres, en donde están demarcados los límites entre la Guayana Holandesa y la Capitanía General de Venezuela.
En 1811 se sanciona la primera Constitución Nacional que regirá una confederación de las Provincias de : Caracas, Cumana, Maracaibo, Trujillo, Mérida, Barinas, Margarita ,Barcelona y Guayana , que comprendía los territorios de la Capitanía General de Venezuela , limitados al oeste en el Cabo de la Vela a 8 leguas de Rio de la Hacha, al este el rio Esequibo, al sur el rio Yurupa , afluente del rio Amazonas y al norte el mar Caribe.
En 1814 se celebro el Tratado de Londres, en donde Holanda le vende a Inglaterra, por tres millones de libras esterlinas, sus colonias de Berbice, y Demerara, situadas entre el rio Corentín y el rio Esequibo. Para esta fecha Venezuela se encontraba en plena guerra de independencia. Para 1821, ante el reino de Inglaterra, nuestro Embajador Francisco A. Zea confirmo los límites de la República de Colombia al este, en el rio Esequibo.
En vista de las continuas invasiones inglesas al oeste de ese rio, el gobierno venezolano, en 1824 envió al Embajador José M. Hurtado, a Inglaterra con la Memoria de Limites, Territorio, Población y Comercio de la Gran Colombia. Inglaterra no objeto esta Memoria y reconoció a este nuevo Estado sin objeciones después del triunfo de Ayacucho.
Para 1834, los ingleses envían al geógrafo Schomburgk para que recorriera y delimitara las nuevas posesiones inglesas, quien trazo el límite sobre el rio Esequibo. (Este primer mapa de Schomburgk fue escondido por los ingleses durante la discusión del Laudo de Paris...) En los años posteriores y aprovechándose de las calamidades políticas y sociales de Venezuela, la Línea Schomburgk fue corrida impunemente hacia el oeste, de tal manera que para 1841 los ingleses ocupaban 142.000 Km 2 al oeste del rio Esequibo.
El gobierno de Venezuela protesto, ante el Cónsul ingles Daniel Florencio O ‘Leary (Uno de los biógrafos de El Libertador) y en Londres, nuestro Embajador Alejo Fortique trato de lograr un Tratado de Limites con Inglaterra.
En 1845 el Reino de España reconoce la independencia de Venezuela y confirma todos los títulos históricos, jurídicos y geográficos en la posesión legitima de los territorios al oeste del rio Esequibo. Unos meses antes, Inglaterra había ocupado por la fuerza las bocas del Orinoco, posteando los territorios de Amacuro y Barima, como parte de la Guayana inglesa. Esto se repetiría mas tarde, cuando en 1887 la Línea Schomburgk abarcaría 204.350 kms2, e incluía a pueblos venezolanos como Tumeremo, Guasipati, El Dorado y El Callao, este hecho violaba el Tratado de 1850, firmado entre Venezuela e Inglaterra sobre la no ocupación del territorio Esequibo.
Ante tantos agravios, Venezuela rompe relaciones con Inglaterra…En 1888, Inglaterra ocupa Punta Barima y Venezuela denuncia esta nueva agresión. En 1892, el General Domingo Sifontes, Comisionado de Fronteras y quien si tenia “tabaco en la vejiga”, (que tristeza con los de hoy…) ataco a los ingleses que habían llegado hasta El Callao buscando oro y diamantes, hizo preso al Inspector ingles Barnes y a diez oficiales, durante la Campaña del Yuruari, remitiéndolos presos a Ciudad Bolívar.
Esto provoco una amenaza de invasión inglesa al país y Venezuela tuvo que acudir ante los EE.UU de Norteamérica en busca de ayuda e invocando la aplicación de la “Doctrina Monroe”. En 1895 el Departamento de Estado de U.S.A hace una firme y tajante defensa de Venezuela ante Inglaterra y el Presidente Cleveland declaro estar dispuesto ir a la guerra por Venezuela. Esta decisión freno los ímpetus ingleses y en 1897 se firmo el Tratado de Washington, en pro de solucionar el conflicto surgido entre (Inglaterra) la primera potencia militar y económica del mundo y (nosotros) un pobre país escuálido e inmerso en revoluciones intestinas.
Se nombro un Tribunal formado por cinco jueces, dos ingleses, dos norteamericanos (en representación de Venezuela pues Inglaterra no acepto ningún juez criollo) y un juez “neutral” ruso. No hubo respeto al derecho jurídico ni histórico, se hizo una componenda entre el juez ruso y los jueces ingleses, para que los jueces norteamericanos aceptaran el límite propuesto o los tres votarían contra Venezuela, quien perdería hasta las bocas del rio Orinoco.
Para el momento del irrito Laudo de Paris de 1899, el Presidente Andrade estaba huyendo de la triunfal revolución de Cipriano Castro. Posteriormente Venezuela denuncio el fraude arbitral sin ningún éxito, a pesar de la condena internacional que critico como se despojaba a nuestro país de 160.000 kms2 de territorio legítimo nacional. En 1903, 1915 y 1917 se hicieron serios esfuerzos en subsanar el despojo territorial, pero en 1949 apareció el Informe del Dr. Mallet Prevost, asesor de los jueces norteamericanos, en donde se denuncia toda la infamia contra Venezuela durante el Laudo.
Esto dio motivo a la calificación de viciada e inválida la sentencia del Laudo, ante la XVII Asamblea de la O.N.U en 1962. Ese mismo año, Inglaterra reconoce los argumentos venezolanos y acepta la revisión documental del Laudo de Paris de 1899, en la Comisión Política Especial de la O.N.U. En 1966 se firma el Acuerdo de Ginebra entre Venezuela, Gran Bretaña y su colonia, la Guayana Británica, con el fin de buscar una salida practica y pacifica a la contención venezolana.
Se nombro una Comisión Mixta, pero Inglaterra elude su responsabilidad y le otorga la independencia a su antigua colonia, ahora Guyana, quien ha mantenido una posición intransigente, desconociendo públicamente nuestros derechos históricos y jurídicos. La congelación de nuestro reclamo por el Protocolo de Puerto España ( 1972 a 1982) y lo nulo que ha sido el Buen Oficiante hasta el día de hoy, no afecta nuestra soberanía ni autoriza a Guyana a ignorar nuestro justo reclamo y derechos en ese territorio que usurpa y mucho menos debe aceptarse la traicionera actitud del Presidente venezolano, cuando en visita a la capital guyanesa y en un arrebato de pasión socialista, grito que su Gobierno no se opondría a la explotación del Esequibo por Guyana…muchas cosas y latrocinios han pasado hasta ahora allí …!!! Por eso Canciller Insanally, usted se volvió a equivocar, las balsas o dragas se destruyeron en Venezuela, en territorio nacional y aunque Guyana no quiera aceptarlo, nuestra frontera con ustedes es el rio Esequibo y no el rio Cuyuni. Es bueno que todos los venezolanos y extranjeros sepan que, el rio Esequibo , es tan criollo como el rio Orinoco, el rio Apure, el rio Guaire en Caracas y el rio Guatero en mi Carupano …Todo lo dicho, son verdades incuestionables en esta Venezuela que es tuya, mía y nuestra. La Patria es primera. Hasta luego!
Articulo Publicado en el Diario la Razón del 23 al 30 de Noviembre de 2007

idefv1989@gmail.com

lunes, 26 de noviembre de 2007

DIALOGO DE UN MAESTRO CON SU ALUMNO SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA



Mapa que representa la Capitanía General de Venezuela en 1777


INSTITUTO DE ESTUDIOS FRONTERIZOS

DIALOGO DE UN MAESTRO CON SU ALUMNO
Sobre
LA GUAYANA ESEQUIBA
A= Alumno
M= Maestro

A. ¿Por qué el Estado Bolívar es el más grande de Venezuela?
M. Pues si supieras, no es nada en comparación con lo que fue antiguamente cuando era La Provincia de Guayana.
A. ¿Antes de que se le separara el Estado Amazonas?
M. ¡Mucho antes! Hace siglos abarcaba desde los llanos del Casanare, hoy colombianos, hasta el Atlántico por el Este; y por el Sur hasta el río Amazonas.
A. ¡Huy! ¡Era grandísimo, casi increíble!
M. Ahora parece de leyenda, como la del Hombre Dorado, o simplemente El Dorado, la leyenda del cacique indígena que untado el cuerpo de aceite y cubierto de oro, se sumergía en una gran laguna a cuya orilla se levantaba la ciudad de Manoa, toda de oro. En un tiempo los españoles creyeron que El Dorado se hallaba en los llanos entre el río Pauto, más allá del Casanare, también afluente del río Meta, y el Papamene o Caquetá que desemboca en el río Amazonas.
A. ¿Pero eso tiene que ver con nuestra GUAYANA ESEQUIBA?
M. ¡Claro que sí! Verás. Resulta que el capitán español Antonio de Berrío estaba casado con doña María de Oruña, sobrina del fundador de Bogotá, Gonzalo Jiménez de Quesada. Pues bien, por su matrimonio con la sobrina de Jiménez de Quesada heredó Berrío de aquel conquistador, la Gobernación de El Dorado con su territorio situado entre el Pauto y el Papamene o Caquetá.
A. ¿Y encontró Berrío El Dorado en aquellos llanos?
M. Ahí está la cuestión. Como no lo encontró allí, siguiendo las indicaciones de los indígenas o naturales fue buscándolo y buscándolo en expediciones arriesgadísimas hasta que bajando por el Orinoco llegó a la boca del Caroní llamado por nuestros aborígenes Caronicuar que significa "salto del agua".
A. ¡Ah! ¡Llegó a Guayana!
M. ¡Exactamente! Esa es precisamente la Guayana, la tierra comprendida entre el bajo Caroní y el Orinoco. Lo que pasa es que se llamó Guayana a toda la Gobernación del Dorado reservada a Berrío.
A. ¿También al territorio llanero situado entre el Pauto y el Papamene?
M. ¡Por supuesto! La gobernación de Berrío al principio abarcaba esos llanos, pero ese conquistador, después de llegar a Guayana argumentó que la provincia de El Dorado llegaba al Atlántico por el Este y al Amazonas por el Sur.
A. ¿Y qué razón dio?
M. Dijo que el Pauto cambia más adelante de nombre y se llama Meta, y éste es después llamado Orinoco. Así también que el Papamene más adelante se llama Caquetá y a su vez cambia de nombre más abajo y recibe el nombre de Amazonas. Por consiguiente, que su gobernación abarcaba desde los llanos situados más allá del Casanare hasta el Atlántico por el Este y hasta el Amazonas por el Sur.
A. ¡Qué vivo!
M. Lo que pasa es que como el Rey de España deseaba a todo trance que Berrío descubriera El Dorado de nuestra Guayana, le concedió toda esa inmensa gobernación situada entre los ríos Pauto-Meta-Orinoco por el Norte y los ríos Papamene-Caquetá-Amazonas por el Sur.
A. Nunca me habría imaginado que nuestra Guayana era tan grande.
M. Y abarcaba también a Trinidad porque Berrío convenció al gobierno español de que para la defensa de Guayana necesitaba esa isla y le persuadió de que en Guayana había más oro que en México y que en Perú. Estaba convencido de que nuestra Guayana con su inmenso y rico territorio sería un Virreinato más poderoso que el de esas dos regiones.
A. Pero a mí me han contado que también los ingleses le pusieron la vista a nuestra Guayana.
M. Así es. Resulta que unos documentos españoles sobre el descubrimiento de El Dorado fueron a parar a manos de Walter Raleigh. En esos papeles se describía El Dorado y la ciudad de Manoa, toda de oro; se decía que en Guayana todo era asombroso: que había indios sin cabeza, con los ojos, la nariz y la boca en el pecho; mujeres guerreras que para poder disparar las flechas se cortaban los senos así como otras fantasías. Raleigh se creyó todo eso y proyectó que con el oro de Guayana, Inglaterra haría otro imperio opuesto al español.
A. ¡Es una historia fantástica!
M.
Todo lo de nuestra Guayana es fantástico. Desde entonces la codiciaron los ingleses. Berrío se hallaba en Trinidad en el pueblo de San José de Oruña que había fundado con su gente, cuando se presentó Raleigh con barcos bien armados, y disimulando una visita de cortesía lo apresó.
A. ¿Para qué?
M. Para que le enseñara el camino de El Dorado. Se lo llevó preso por el Orinoco hasta el Caroní, pero el viejo Berrío no soltó prenda, así que Raleigh decidió vengarse atacando a Cumaná. Esa fue su perdición porque los cumaneses le dieron una paliza de espanto y brinco de manera que tuvo que canjear a Berrío por unos prisioneros ingleses.
A. ¿Entonces Berrío se quedó en Cumaná?
M. ¡Qué va! Estaba convencido de que iba a descubrir El Dorado. Por eso se fue con su gente otra vez al Orinoco, cerca del Caroní, de manera que el 21 de diciembre de ese año 1595 fundó la ciudad de Santo Tomé de Guayana, capital de esa inmensa gobernación comprendida entre los ríos Pauto-Meta-Orinoco y los ríos Papamene-Caquetá-Amazonas. Si la comparas con el territorio que le ha quedado a Venezuela, verás que es muy pequeño ya que Colombia, Brasil e Inglaterra se llevaron grandes tajadas.
A. ¿Pero qué hizo Raleigh después de su derrota en Cumaná
M. Se la calló y escribió un libro fantástico, presentándose como el descubridor de Guayana siendo así que no pasó del Salto Cachamay, hoy parque de Ciudad Guayana. Pero ese libro de Raleigh sobre El Dorado difundió en Europa el conocimiento de nuestra Guayana, y entonces muchos pensaron: ¡Vamos a hacernos ricos en esa tierra! Así comenzaron las expediciones de los ingleses, de los franceses, de los holandeses, pero sólo a la costa, muy lejos del Orinoco. Cuando se dieron cuenta de que había sido fundada Santo Tomé de Guayana lanzaron contra ella ataques y más ataques. Los primeros en destruirla fueron los ingleses de Raleigh quien volvió dizque a descubrir la mina de oro. Al regresar a Inglaterra sin lograr su objetivo, le cortaron la cabeza.
A. ¿Entonces desapareció nuestra ciudad Guayana?
M. ¡No! Nuestros antepasados eran muy valientes y tenaces. Cada vez que les destruían la ciudad, la fundaban en otro sitio junto al Orinoco, hasta que la llevaron cerca de donde hoy están los Castillos de Guayana que fueron construidos para defender la ciudad y el río. A finales del siglo XVIII la trasladaron a la parte más angosta del Orinoco, en la Angostura. Es en esa ciudad llamada entonces Angostura y hoy Ciudad Bolívar, donde el Libertador reunió el Congreso en 1819 y pronunció uno de sus más famosos discursos.
A. Ya me doy cuenta de que los venezolanos de entonces sí sabían defender el territorio de la Patria.
M. Observa que eran tan valientes que a comienzos del siglo XVII cuando se enteraron de que unos holandeses se habían establecido en el río Corentín fueron hasta allí y los desalojaron. ¿Sabes dónde está el Corentín? Pues entre Guyana y Surinam. Todo ese territorio pertenecía a nuestra Guayana.
A. Con eso los holandeses abandonarían nuestro territorio...
M. ¡Lamentablemente no! Aprovechándose de las guerras que España tenía en Europa, los holandeses lograron establecerse al otro lado del Esequibo, y en los ríos Demerara y Berbice. Al terminar las guerras, España firmó con Holanda el Tratado de Münster en 1648. Por ese "tratado de paz" les dijo España a los holandeses: ¡bien! Les reconocemos los territorios que hasta ahora han ocupado, pero no más. Así les reconoció las posesiones del otro lado del Esequibo y Curazao.
A. ¿Y los holandeses cumplieron?
M. ¿Qué va! Al contrario, trataron de cogerse más terreno fundando unos pequeños establecimientos más acá del río Esequibo, en la costa, junto al río Pomerún.
A. ¡Eso no vale!
M. ¡Claro que no! Esa ocupación aunque era una parte muy pequeña de nuestra Guayana era ilegal. Es lo que se llama usurpación o robo. España nunca se lo reconoció a Holanda. Para impedir que los holandeses se apoderaran de más terreno, y para evangelizar a los indígenas, los misioneros capuchinos fueron fundando pueblos, unos con los aborígenes como Guasipati, Tumeremo, Caroní, Hurí etc. y otros con criollos como Upata y Barceloneta. También promovieron la construcción del Fortín del Curumo frente al río Potanamo afluente del Cuyuní; así lograron desalojar a los holandeses infiltrados y contribuyeron al desarrollo de nuestra Guayana sobre la base de la ganadería.
A. Y en la Independencia ¿hasta dónde llegaba nuestra Guayana?
M. Hasta el río Esequibo, fuera de unos pocos colonos aislados que se mantenían en la costa del río Pomerún. Esa era la situación cuando Holanda cedió a Inglaterra por el Tratado de Londres de 1814 sus colonias de Esequibo, Demerara y Berbice.
A. ¿Y el Libertador Simón Bolívar dejó tranquilos a los invasores del Pomerún?
M. ¡De ninguna manera! El gobierno del Libertador les dijo que o abandonaban ese territorio usurpado o se quedaban pero sometidos a las leyes de la República. Y en 1824 hizo saber al gobierno inglés que nuestro "bello y rico país limita por la Mar del Norte (Atlántico) por el río Esequibo".
A. Pero yo veo en el mapa de Venezuela que dice " Guayana Esequiba Zona en Reclamación".
M. De ninguna manera. En el gobierno del libertador Simón Bolívar les mando a decir a los pocos colonos ingleses que había en esa costa que desalojaran el territorio o se quedaran, pero sometidos a las leyes de la República de Venezuela.
Más aún en 1825, cuando se establecieron las relaciones diplomáticas con el Gobierno inglés se señaló entre otras cosas el límite de la Gran Colombia de la siguiente forma. "…este bello y rico país limita por la mar del norte (o océano atlántico) con el río Esequibo…" Lamentablemente no los desalojamos ni ocupamos esa zona, sino que la reclamamos porque Inglaterra nos la quitó.
A. ¿Cuándo?
M. Es una historia larga pero te la voy a resumir. De pronto vino al Esequibo un explorador alemán llamado Robert H. Schomburgk que se había puesto al servicio de Inglaterra. Se metió en nuestro territorio dizque sólo para investigar sobre las plantas, animales y minerales, pero lo que hizo fue poner postes (hitos) inventando linderos como si el territorio de la Guayana Esequiba fuera de Inglaterra y no de Venezuela. De paso realizó mapas fijando una frontera cerca del Orinoco como si ese territorio perteneciese a la Guayana Británica, y no a Venezuela.
A. ¿Y Venezuela se quedó callada?
M. ¿No! Protestó, protesto y protestó. Al principio Inglaterra disimuló; y hasta dijo que había ordenado quitar los postes levantados por el explorador alemán Robert H. Schomburgk, Pero cuando años después se descubrieron las minas de oro en El Callao , los ingleses decidieron agarrarse todo el territorio del Yuruari, incluidos los antiguos pueblos misioneros venezolanos de Tumeremo y Guasipati.
A. ¿No hubo entonces venezolanos con guáramo contra los ingleses?
M. Claro que sí. Los sucesores de Bolívar, de Páez, de Sucre, de Piar, de Urdaneta, ¿se iban a acobardar? Ahí tienes al General Domingo Sifontes quien detuvo a los invasores en el Dorado al desalojarlos y arriar la bandera inglesa, deteniendo al Inspector inglés Barnes y sus hombres a quienes mandó presos a Ciudad Bolívar en enero de 1895. Es lo que se llama "El Incidente del Yuruari" Venezuela se enfrentaba entonces a la mayor potencia del mundo: Inglaterra.
A. ¿Los Estados Unidos no contaban?
M. Todavía no, aunque ya era un país muy desarrollado. El lío entre Venezuela e Inglaterra no les gustaba porque podría suceder que Alemania interviniera a nuestro favor y los Estados Unidos querían reservarse este Continente para ellos. Entonces decidieron intervenir no fuera que Alemania que ya tenía muchos inmigrantes en el Brasil participara en el conflicto.
A. ¿Cómo intervinieron los Estados Unidos? ¿Mandando soldados?
M. ¡No! Eso habría traído la guerra a América. Fueron más vivos. Disimularon que protegían a Venezuela contra Inglaterra y declararon que en este Continente la voluntad de los Estados Unidos era la Ley. Es lo que se llamó la Doctrina Monroe, según la cual ningún país europeo podía en lo adelante establecer ni ampliar colonias en América. Aparentemente iban contra Inglaterra, pero en realidad tomaban en cuenta el expansionismo de Alemania. Por eso los Estados Unidos se arreglaron secretamente con Inglaterra de manera que ésta les dejó que dominaran a Cuba, Puerto Rico, el Caribe en general, así como Hawai y Filipinas en el Océano Pacífico. Mientras que los Estados Unnidos apoyaban a Inglaterra en la guerra de Suráfrica conocida como "La Guerra de los Boers"
A. ¿Y en nuestra Guayana Esequiba?
M. Es la historia más triste y lamentable. Aparentaron que protegían a Venezuela, pero se pusieron de acuerdo con Inglaterra: para que ésta se quedara con la Guayana Esequiba y su oro; y para los Estados Unidos Alaska y su oro.
A. ¿Los venezolanos se dieron cuenta de la maniobra?
M. ¡Francamente no! Ha habido que esperar muchos años para descubrir los documentos secretos y conocer los infames arreglos entre Inglaterra y los Estados Unidos. El Presidente de los Estados Unidos Grover Cleveland en su mensaje al Congreso el 17 de diciembre de 1895 aparentó que presionaba sobre Inglaterra para que aceptara someter la disputa sobre nuestra Guayana Esequiba a un tribunal internacional de jueces imparciales, como venía exigiéndolo Venezuela desde años atrás. Cuando los Estados Unidos aceptaron que ese tribunal estuviera compuesto de jueces ingleses, norteamericanos y un ruso, Inglaterra aparentó ceder.
A. Pero veo que no había ningún venezolano en la movida o en el guiso.
M. ¡Ahí está el detalle! Como no querían testigos de su arreglo secreto decidieron que ni uno solo de los jueces fuera venezolano. Deseaban tener las manos libres para toda clase de marramuncias.
A. ¿Cómo cuáles?
M. Comenzaron poniéndose de acuerdo sobre un tratado para someter la disputa sobre la Guayana Esequiba a un tribunal, pero excluyendo previamente, y de un manotazo, los territorios que los ingleses ya tenían ocupados y bajo control.
A. ¿Y Venezuela admitió eso?
M. Por supuesto protestó rechazando categóricamente el acuerdo anglo-yanqui. Pero el gobierno de los Estados Unidos le dijo: si no lo aceptas, tendrás que vértelas sola contra Inglaterra, y como Venezuela aún creía ingenuamente en la protección de los Estados Unidos, a regañadientes tuvo que firmar el Tratado de Washington en 1897.
A. Buena manera de protegernos tuvo Estados Unidos...
M. En efecto; fue puro teatro y cuento, o como escribió un funcionario británico "…es una farsa…". El Tribunal estuvo compuesto de dos ingleses (Russell y Collins) dos norteamericanos (Fuller y Brewer) y un ruso (Frederick de Martens) quien lo presidió. Aparentaron que prestaban atención a los argumentos pero al fin lo que hicieron fue negociar un arreglo secreto por el que dieron a Inglaterra La Guayana Esequiba, reconociendo a Venezuela sólo un pedacito que una revista inglesa ("Review of Reviews") dijo que no valía ni un billete de cinco libras. A ese arreglo lo llamaron "…Laudo…" o "…Sentencia Arbitral…" firmado el 3 de octubre de 1899 .
A. ¿Qué comedia?
M. Precisamente así la calificó el funcionario inglés Charles A. Harris al escribir "…todo ha sido una comedia…" De ese arreglo secreto informo Russell a su gobierno a los pocos días en documento secreto descubierto por los expertos venezolanos en 1963.
A. ¿Entonces los Estados Unidos e Inglaterra se burlaron de Venezuela?
M. Es la triste verdad. Éramos un país muy pobre, expuesto a los manejos de las grandes potencias. Pero no perdimos la dignidad. Por eso cuando Venezuela tuvo conocimiento de la comedia, denunció esas maniobras en las Naciones Unidas en 1962.
A. ¿Cómo vino a sospechar Venezuela de algo tan secreto como el llamado "…Laudo de París…" de 1899 que nos quitó La Guayana Esequiba?
M. La primera pista nos la dio uno de los abogados de Venezuela ante aquel tribunal, llamado Severo Mallet-Prevost, por cierto abogado de la "…Orinoco Steamship Co…" (Una compañía de navegación del Orinoco formada por ingleses y norteamericanos). Poco antes de morir dictó Mallet Prevost su célebre Memorándum (1944) en el que reveló algunos detalles del arreglo secreto contra Venezuela. Después los expertos venezolanos descubrieron otros muchos documentos aún en los propios archivos ingleses.
A. ¿Se convenció Inglaterra?
M. Mira, no hay peor sordo que el que no quiere oír. Al principio pretendió convencer al mundo de que Venezuela no tiene razón y que La Guayana Esequiba era parte de su colonia de Guayana Británica; después, como vio que se les estaba poniendo el asunto muy feo en las Naciones Unidas, aceptó discutir con Venezuela y firmó un tratado: El Acuerdo de Ginebra, en 1966. En esas discusiones también participó la que entonces era su colonia: Guayana Británica, hoy República de Guayana.
A. ¿En qué quedamos? ¿A quién reclamamos La Guayana Esequiba?
M. Muy sencillo; antes le exigíamos a Inglaterra que nos la devolviera. Como en 1966 la Guayana Británica se independizó de Inglaterra, desde entonces le exigimos a Guyana que nos devuelva La Guayana Esequiba porque es territorio venezolano usurpado por el colonialismo inglés.
A. ¿Y si no acepta discutir?
M. Está obligada por un tratado: el Acuerdo de Ginebra, llamado así por haber sido firmado en esa ciudad suiza donde los ingleses y los guyaneses se comprometieron con los venezolanos a buscarle una solución práctica a la controversia o disputa sobre La Guayana Esequiba.
A. Es decir, que algún día reconocerán que ese territorio pertenece a Venezuela.
M. Mira, hay que ser sinceros; la historia enseña que no ha habido ningún país que haya devuelto a otro el territorio que le quitó porque se convenció por los documentos de que ese territorio no era suyo.
A. ¿Entonces no hay esperanzas de que recuperaremos nuestra Guayana Esequiba?
M. Claro que sí. Más aún, estamos obligados a recuperarla porque nuestras diferentes Constituciones Nacionales nos prohíben ceder y aún alquilar parte alguna del territorio nacional y así lo ratifica la constitución de 1999.
Nuestra Independencia, la que nos ganaron con su sangre los Libertadores, no estará completa mientras haya territorios venezolanos como La Guayana Esequiba en poder de extranjeros. Nunca debemos olvidar aquella firme declaración del gobierno del Libertador: "…Este bello y rico país limita por la Mar del Norte (Atlántico) por el río Esequibo… "
A. ¿Pero ese territorio no está poblado de ingleses y sus descendientes?
M. Esos son poquísimos. La mayor parte de la población de la Guayana Esequiba son indígenas Arawak, Wapishana, Akawaio, Patamona, Caribe, Makushi, Pemón, Trio, Wai-Wai, Mawayana, Caribes y Guaraos, hermanos de nuestros Maquiritare, de nuestros Aruacos, de nuestros Pemones. No olvides que como nacidos en territorio venezolano son venezolanos. Muchos ignoran que lo son, pero otros sí lo saben y quieren que Venezuela recupere su territorio. Te he de revelar un dato impresionante: la mayoría de los indígenas de la Guayana Esequiba quieren ser venezolanos y en el año de 1969 participaron en la Revuelta del Rupununi sin que pudieran lograrlo su objetivo.
A. ¡Son héroes anónimos!
M. ¡Sí! Llegará el día en que los recordaremos con un monumento junto al río Esequibo. Pero antes debemos trabajar y trabajar para recuperar el territorio reclamado. Tenemos que informarles a los nacidos en la Guayana Esequiba que son venezolanos y darles a conocer nuestra Patria común, su linda historia de Libertadores, sus tradiciones, sus costumbres, su arte, su música, sus posibilidades económicas. En suma: tenemos que meter a Venezuela en el corazón de nuestros hermanos nacidos en la Guayana Esequiba.
A. ¿Y llegará el día en que la Guayana Esequiba sea parte de la Nación Venezolana?
M. Tenlo por seguro, porque no hay noche sin aurora.
A. ¿Entonces, cuál la organización político territorial de Venezuela?
M. Venezuela consta de veintitrés Estados, un Distrito Capital que
comprende la Zona Metropolitana de Caracas, las
Dependencias Federales (conformadas por mas de 311, islas,
Islotes, y Cayos en su mayoría deshabitados), Todo esto se
encuentra estipulada según el Artículo 16 de la Constitución de
la República, y el territorio de la GUAYANA ESEQUIBA (zona
Reclamada por Venezuela) O Zona en Reclamación de La
Guayana Esequiba que algún día será El Estado numero
Veinticuatro.

Comprometen soberanía frente al Esequibo



Comprometen soberanía frente al Esequibo
VALENTINA OROPEZA
MANOS EXTRANJERAS AMASAN RECURSOS EN ÁREAS MARINAS Y SUBMARINAS
Se cierran las aguas frente al Esequibo
En poco más de un año, dos laudos arbitrales modificaron la configuración marítima que rodea las costas nororientales de Venezuela, lo que compromete la soberanía del país.

La Cancillería no ha fijado posición oficial ni ha protestado por los intereses del Estado venezolano



Un mapa y un par de marcadores de colores acompañaron al presidente Hugo Chávez durante el inicio de su presentación de la reforma constitucional ante la Asamblea Nacional el 15 de agosto.
La exposición comenzó por los artículos relativos a la organización político territorial de Venezuela. Chávez reconoció que consultó leyes internacionales para refrescar conceptos sobre la soberanía en áreas marinas y submarinas, al tiempo que trazaba cuanta línea sirviera para justificar una de las premisas de su propuesta: "El mar, que está olvidado, es de un alto interés estratégico, político y geopolítico".

De pronto, de las aguas de aquel mar Caribe construido a escala y sobre una lámina de madera, emergieron dos nuevos conceptos para la geopolítica nacional: las regiones marítimas y los distritos insulares. "Tengo la idea de organizar ese inmenso Mar Territorial, Zona Contigua y Zona Económica Exclusiva en regiones marítimas. La otra figura que se me ha ocurrido son los distritos insulares. Cada isla, así lo creo, debe ser el epicentro de un distrito de área determinada. Sé que estoy con gente muy inteligente, mucho más que yo, y no hace falta explicar más", señaló.

Desde entonces nadie ha explicado qué es una región marítima o un distrito insular, o cómo podría aspirarse a construir un nuevo esquema de soberanía en el mar, si el actual se ha visto comprometido por delimitaciones circundantes recientes. Por ejemplo: ¿hasta dónde se prolonga hoy la Plataforma Continental que generan las costas de Delta Amacuro? Hasta el punto 22, según un tratado de delimitación de aguas marinas y submarinas que firmaron Venezuela y Trinidad y Tobago en 1990. ¿O será más bien hasta el punto 11 que fijó un tribunal arbitral como el límite entre Barbados y Trinidad y Tobago, el 11 de abril de 2006? Fuentes diplomáticas aseguraron que no hay registros en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de que el Gobierno venezolano haya enviado comunicaciones a las partes o a la Secretaría General de las Naciones Unidas para denunciar que la sentencia del tribunal arbitral constituido para resolver la controversia desconoce los 117 kilómetros que separan al punto 11 (2006) del 22 (1990) –un poco más de la distancia que separa a Caracas de Maracay–, y sobre los cuales Venezuela ha ejercido soberanía desde hace 17 años.

Gracias a la prolongación de la soberanía de las costas orientales hacia el mar, Petróleos de Venezuela ha impulsado los proyectos en la Plataforma Deltana, con una inversión de 16 millardos de dólares hasta 2012 y una meta de producción de 11,5 millardos de pies cúbicos diarios de gas, señalaron fuentes oficiales.

La sospecha de que el espacio marítimo que va desde Trinidad y Tobago y Barbados hasta Guyana es rico en hidrocarburos ha originado maniobras diplomáticas para forzar el control sobre algunas áreas.

El Ministerio de Energía y Ambiente de Barbados abrió este año una ronda de licitaciones para asignar bloques para la exploración y explotación de hidrocarburos en un área de 2027 millas cuadradas. Los bloques Ad-I y Ad-II de Bottom Bay se encuentran por debajo del punto 11 y, por tanto, invaden el espacio marítimo venezolano. Caracas no ha emitido declaración al respecto.

El antecedente inmediato de esta situación fue la firma de un tratado de cooperación en las zonas económicas exclusivas entre Guyana y Barbados en 2004, en el cual reclamaban el solapamiento de sus espacios marítimos justo sobre la Plataforma Continental del estado Delta Amacuro. Hasta el momento, el MRE no ha denunciado el acuerdo.

El vicealmirante Elías Daniels, director de la Oficina Especial de Guyana en la Cancillería, declinó conceder una entrevista para este artículo, pero al ser consultado sobre el tema, opinó: "Resulta inaceptable para Venezuela que Guyana y Barbados reclamen vecindad e ignoren los intereses venezolanos".

Trinidad y Tobago y Venezuela convinieron en 1990 que entre ambos correría una línea divisoria que marcaría las áreas marinas y submarinas de cada uno, con la premisa de que el tratado no limitaría los derechos de terceros Estados.

Barbados no objetó aquella delimitación entre sus vecinos hasta el 14 de febrero de 2004, cuando su primer ministro, Arthur Owen, no sólo denunció el acuerdo de 1990 como violatorio del Derecho del Mar, sino que además aseguró que el Gobierno de Trinidad y Tobago habría prometido revisar su delimitación con Venezuela.

El mandatario trinitario, Patrick Manning, no refutó las palabras de Owen, pero tampoco cumplió con su promesa de reevaluar el convenio con Venezuela. La supuesta detención injustificada de tres embarcaciones pesqueras de bandera barbadense en 2004, llevó a las cancillerías de Bridgetown y Puerto España a recurrir a un arbitraje.
El tribunal aplicó los principios de la Convención del Derecho del Mar de Montego Bay (Jamaica) de 1982 –que fue suscrita y ratificada por Trinidad y Tobago y Barbados, pero no por Venezuela– y trazó una línea equidistante que interrumpe la división pactada por Puerto España y Caracas, aunque no se pronunció sobre las áreas situadas más allá del punto 11, tal como señala el fallo publicado en el portal de la Corte Permanente de Arbitraje (www.pca-cpa.org) "La delimitación debe extenderse desde el cruce de la línea que es equidistante desde la línea base de Barbados y desde el siguiente cruce de la línea del archipiélago de Trinidad y Tobago, con el área marítima de un tercer Estado que se encuentra al oeste de Trinidad y Tobago y Barbados", apunta la sentencia en referencia a Venezuela.

Pompeyo Márquez, ex presidente del Consejo Nacional de Fronteras, explicó que aunque la sentencia advierte que no obliga a terceros países a regirse por ese veredicto, el Gobierno debe protestar ante Trinidad y Tobago, Barbados y la ONU, que sus derechos se están viendo afectados.

"A pesar de que Venezuela no ratificó la Convención de Montego Bay, el silencio del tribunal arbitral con respecto a la soberanía sobre las aguas que fluyen más allá de las 200 millas náuticas crea el escenario idóneo para que se levante una cacería en altamar entre Venezuela, Barbados e incluso Guyana, por ver quién se apropia de los recursos, en un área que es patrimonio de Venezuela", alertó.

Al igual que en ocasiones anteriores, no fue posible obtener una entrevista con el canciller Nicolás Maduro para tratar los temas de esta investigación.

Fachada comprometida. A pesar de que Barbados y Guyana, por mutuo acuerdo, decidieron reclamar una zona de solapamiento de sus espacios marítimos frente a las costas de Venezuela; el canciller guyanés, Rudolph Insanally, aseguró en una conversación telefónica que la línea trazada por el tribunal entre su país y Surinam no afectará el espacio marítimo del territorio Esequibo.

En junio de 2000, la instalación de la empresa canadiense CGX Energy en una cuenca petrolífera frente a Guyana desató una ofensiva militar desde Surinam, tras reclamar la soberanía sobre las áreas asignadas en concesión.

En 2004, CGX Energy le propuso al Gobierno guyanés introducir la controversia ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar de la ONU.

La sentencia para definir hasta dónde llegaba la soberanía de cada parte fue publicada el 17 de septiembre de este año.

El tribunal aplicó el principio de la equidistancia para dividir los espacios marinos y submarinos, y tomó como referente Devonshire Castle Flats, un punto ubicado en la Zona en Reclamación, tal como señala la sentencia disponible en el portal www.pca-cpa.org.

Las coordenadas calculadas por los expertos condujeron el trazado hasta el punto 20, donde terminó la controversia entre Guyana y Surinam, y nació el limbo jurídico que hoy compromete la salida hacia el Atlántico de la Zona en Reclamación y del estado Delta Amacuro.

El capitán de navío (r) Julio Peña es, junto con el ex ministro de la Defensa Orlando Maniglia, fundador del Foro Conciencia Acuática. A través de discusiones con académicos y oficiales de otros componentes de la Fuerza Armada han llegado a la conclusión de que tanto la delimitación entre Trinidad y Tobago y Barbados, como la demarcación entre Guyana y Surinam afectan el espacio marítimo venezolano.

Peña indicó que la segunda decisión es quizás la más perjudicial para los intereses del país.

"El tribunal aceptó construir la línea de equidistancia a partir de un punto que se encuentra en la Zona en Reclamación.

Ese criterio desconoce que esa área forma parte de una controversia y parece reconocer los derechos de Guyana sobre el Esequibo".

En ambos casos prefiere dar un voto de confianza a las autoridades y supone que la Cancillería "está estudiando cuáles serán sus próximos movimientos, para dejar muy claro cuál es la posición del país frente a los dos laudos".

Especialistas, que declararon bajo la condición de anonimato, explicaron que la decisión cierra el espacio marítimo del Esequibo y establece un estrecho corredor que tendrá que dividirse entre el estado Delta Amacuro, la Zona en Reclamación y Guyana. "El hecho de que la línea termine en el punto 20 establece un límite a la salida del Esequibo hacia el océano Atlántico. En el caso de una disputa no pueden demarcarse las áreas marinas y submarinas hasta que no se hayan definido los límites en tierra", indicó una fuente diplomática.

Aclararon que el laudo de septiembre divide la cuenca entre Guyana y Surinam, pero no especifica dónde acaban los derechos de cada parte en los márgenes laterales al límite trazado por el tribunal.

Los derechos de soberanía que Surinam pueda ejercer sobre las áreas marinas y submarinas situadas del lado derecho de la línea no afectan a ningún otro Estado. Sin embargo, la proyección de la Plataforma Continental de Guyana hacia el margen izquierdo podría invadir las áreas marinas y submarinas que se proyectan desde las costas del Territorio Esequibo y el estado Delta Amacuro.

Los expertos pronostican controversias diplomáticas entre Caracas y Georgetown, si el Gobierno venezolano no reclama sus derechos en la Plataforma Continental del Esequibo.

Argumentan, por un lado, que si el Gobierno guyanés insiste en señalar que el Laudo de París de 1899 fijó los límites definitivos entre ambos países, no tendrá miramientos para afirmar que la Plataforma Continental del Esequibo les corresponde por hecho y derecho.

Al ser consultado sobre esta posibilidad, el canciller de Guyana respondió: "No soy experto en el tema, pero no veo razón para suponer que la delimitación entre Guyana y Surinam pueda afectar al Territorio Esequibo o a Venezuela".

Aunque el Acuerdo de Ginebra -firmado por ambas partes en 1966- y las gestiones del Buen Oficiante no se circunscriben a la delimitación marítima del Esequibo, las explotaciones de los recursos alojados bajo la superficie obligarán a las partes a establecer mecanismos para determinar los límites en las áreas marinas y submarinas.

Los analistas aseguran que las gestiones emprendidas por Caracas y Georgetown para resolver el contencioso han ignorado la importancia de definir a quién controla las aguas.

Márquez alerta que el silencio de Venezuela facilita a las compañías trasnacionales acaparar el control sobre las áreas susceptibles de albergar recursos.

Recuerda, además, que falta fijar los límites venezolanos con seis islas en el Caribe.

Frente a este panorama, Daniels advierte: "La soberanía debe ejercerse, preservarse y reclamarse mediante acciones oportunas que expresen voluntad y determinación".

Enviado el Domingo, 25 noviembre a las 15:49:13 por Admin A www.atravesdevenezuela.com

domingo, 18 de noviembre de 2007

SARNEY ACUSA A HUGO CHÁVEZ DE PRETENDER INVADIR GUYANA

Sarney acusa a Hugo Chávez de pretender invadir Guyana
Guyana envía fuerzas a frontera venezolana

ARCHIVO ( Sab Nov 17, 2007 10:07 am)


BRASILIA. (ANSA). El ex presidente brasileño José Sarney retomó ayer sus ataques al Gobierno venezolano, esta vez afirmando que estaría rearmándose con el fin de ocupar Guyana, país con el que mantiene un litigio en la región del río Esequibo. En un artículo publicado ayer en el diario Folha de São Paulo, Sarney insinuó que la "carrera armamentista" del presidente Hugo Chávez está orientada a ocupar las márgenes del río Esequibo, en territorio de Guyana.

Sarney se pregunta: "¿Venezuela se arma contra los Estados Unidos? Nadie llevaría en serio esa hipótesis". Y añade que "tampoco" es plausible suponer que Venezuela esté "rearmándose" para combatir contra "Brasil, Argentina, Colombia y Chile".

Así, afirmó que la disputa entre Venezuela y Guyana está pendiente desde el siglo XIX y mencionó que durante su mandato presidencial (1985-1990) solicitó a Guyana que libere un puerto para exportaciones brasileñas hacia el Caribe, proyecto que fracasó debido a la oposición venezolana, dijo.

Sarney, uno de los senadores más influyentes y aliado del presidente brasileño Luiz Lula da Silva, manifiesta sus reservas al ingreso de Venezuela al Mercosur, tema que la semana próxima será discutido en una comisión de Diputados.

Al finalizar su columna el ex mandatario brasileño estableció una comparación indirecta entre el reequipamiento militar de Chávez y la Alemania nazi en los años previos a la Segunda Guerra Mundial.

Cuando "Winston Churchill denunció el rearme de Alemania fue acusado de ver fantasmas al mediodía", concluyó Sarney en su columna en Folha de São Paulo.

Por ANSA
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EN GUYANA HABLAN DE INVASIÓN Y ESTAN EN ALERTA ROJA

Publicado: Sab Nov 17, 2007 10:07 am
Título del mensaje


FUENTES MILITARES REAFIRMAN
QUE HUBO UN ATAQUE


''El Gobierno de Venezuela afirma que el incidente en la frontera con Guyana fue en su territorio, pero la prensa de este país recoge la versión de fuentes de defensa que reafirman que hubo una invasión militar y que, por tal motivo, están en máxima alerta.''

El diario Stabroek News, de Georgetown, cita en su edición de ayer a "altas fuentes de las Fuerzas de Defensa de Guyana", que pidieron no ser identificadas, quienes desmienten la versión dada por el embajador de Venezuela, Darío Morandy.

Guyana denuncia que 36 miembros de las fuerzas armadas venezolanas, comandados por un general, invadieron el jueves su territorio y su espacio aéreo, hicieron volar dos dragas mineras guyanesas en el río Cuyuni y realizaron sobrevuelos no autorizados en dos helicópeteros.

El embajador Morandy dijo a la prensa que se reunió con el canciller guyanés, Rudy Insanally, para discutir el asunto. Afirmó que las fuerzas venezolanas no violaron las fronteras de Guyana, no utilizaron explosivos y que el área en la que las dragas habían sido aprehendidas pertenece a su país. "Venezuela estuvo protegiendo sus recursos naturales y necesitábamos remover a los mineros ilegales de esa área", señaló.

Añadió que se había lanzado una operación llamada "Tepuy" el jueves en el área que va desde San Juan de Wenamu hasta San José de Anacoco. Indicó que mineros ilegales de Venezuela, Brasil, Colombia y Guyana se habían mudado al lugar y que, para proteger la cuenca del río Cuyuni, las tropas venezolanas habían decidido removerlos. "No sabemos de ningún ataque; no hubo incidente, no hay problemas entre Venezuela y Guyana", dijo Morandy.

Sin embargo, las "altas fuentes militares" mencionadas por el Stabroek aseguran que las dragas fueron voladas en mil pedazos, pertenecían a Anthony Ramlall y Dereck Cabose y estaban ancladas en el río Cuyuni, en la "Isla Iguana", un área que pertenece a Guyana.

La fuente dijo que los efectivos comisionados en la base de Eteringbang fueron puestos en máxima alerta y estaban esperando refuerzos. Esta base está a unos 70 kilómetros de donde las dragas fueron voladas, alrededor de dos horas por agua.

LOS LÍMITES

Bajo el convenio de "París Award" de 1899, que fijó los límites entre Guyana y Venezuela, todo el río Cuyuni y parte del río Wenamu pertenecen a Guyana, señala el periódico. La línea demarcatoria está en el río Wenamu. Se trata de una zona muy rica en minerales preciosos.


Por Internacionales
www.abc.com .

ALTA TENSIÓN MILITAR VENEZUELA GUYANA EN LA GUAYANA ESEQUIBA

Alta tensión militar Guyana - Venezuela en la Guayana Esequiba
16 Noviembre 2007.
Integrantes de la policía y del Ejército de Guyana fueron enviados hoy por
las autoridades de ese país a la zona fronteriza del Esequibo donde
soldados venezolanos presuntamente volaron el jueves dos dragas que
operaban allí con C-4. Venezuela negó que el ataque militar se hubiera
producido en territorio guayanés y hoy se produjeron reuniones diplomáticas
para aclarar el incidente.El envío de soldados y policías guyaneses se
produce un día después de que el embajador de Venezuela en este país, Darío
Morandy, fuera convocado por las autoridades de Guyana para que diera
explicaciones sobre el incidente. Un militar de alto rango de las Fuerzas
de Defensa de Guyana (GDF, por su sigla en inglés) dijo que un contingente
de soldados venezolanos, con apoyo aéreo de un helicóptero, voló dos dragas
localizadas en territorio guyanés, sin que haya que lamentar heridos.
Venezuela negó el viernes la acusación. 'De acuerdo a la información que
tenemos, nada como eso ha pasado; no está en el área fronteriza, es en
Venezuela', dijo el embajador de Venezuela en Guyana, luego de la segunda
ronda de conversaciones con Insanally, quien el jueves le mandó llamar para
una reunión de urgencia sobre el tema. Morandy dijo que la operación de
tres días, que está previsto termine el sábado, estaba dirigida a patrullar
el área en busca de mineros de oro venezolanos, guyaneses y brasileños
ilegales. El embajador explicó en un mapa que las operaciones se realizaban
desde San Juan de Wenamu a San José de Anacoco en el oeste del país. Por su
parte, el ministro de Asuntos Exteriores y la Fuerza de Defensa de Guyana
(GDF) sostienen que 36 miembros del Ejército venezolano entraron a tierras
guayaneses y explotaron dos dragas de extracción de oro cerca de la isla
Iguana en el río Cuyuni 'Estamos muy trastornados con este informe porque
afecta nuestra soberanía territorial y hemos pedido al gobierno de
Venezuela para que dé una explicación de las circunstancias', dijo
Insanally a AFP.La explosión de las dragas con Composition-4, una variedad
de explosivo plástico, se dio a menos de un año de que Guardias Nacionales
venezolanos mataran a un guyanés de 29 años en Eteringbang, Essequibo,
acusándolo de contrabandear combustible. Guyana decidió recientemente
abandonar el Banco del Sur que integran Venezuela y varios países
latinoamericanos, pero sigue comprando el 50% de su combustible bajo el
trato de PetroCaribe.Estos incidentes ocurrieron en la rica región mineral
y forestal de Essequibo, territorio que Venezuela reclama desde hace un
siglo. Alegando vicios en el proceso, Venezuela se ha negado a reconocer un
laudo arbitral de 1899 que cedió a Guyana -en ese momento colonia
británica- la región del Esequibo. Esta controversia entre Venezuela y
Guyana cuenta desde 1989 con la mediación de la ONU.El embajador de
Venezuela, Darío Morandy, y el ministro de Relaciones Exteriores de Guyana,
Rudy Insanally, se encontraban hoy viernes en negociaciones.El
fortalecimiento bélico de Venezuela ha sido materia de preocupación en
algunos países de la región. Con información de AFP, The Washigton Post y
Efe

lunes, 5 de noviembre de 2007

DENUNCIAN INTERVENCIÓN MINERA EN LA GUAYANA ESEQUIBA

Caracas, 14 de marzo de 2006
Denuncia publicada en los Diarios Tal Cual el 09 de Abril del 2007 con el titulo Guyana atrae a chinos y rusos
Sobre Guyana


Queremos alertar a la opinión pública y al gobierno nacional sobre la entrevista al embajador de Guyana en Venezuela publicada en El Nacional el 4 de febrero de este año donde él indica que el gobierno de Venezuela está dispuesto a abandonar su “absurda” reclamación sobre la Zona en Reclamación del Esequibo. Esto lo ratificó el embajador Dr. Odin Ishmael en la entrevista publicada al día siguiente en el Sunday Stabroeck News, (periódico guyanés de inversionistas) donde dice “es mi opinión firme que el presidente bolivariano Hugo Chávez va definitivamente a eliminar ese reclamo absurdo” y continúa diciendo que la acción del Presidente Chávez liberaría a Guyana de un fantasma y abriría la puertas a ese país para su integración en el área del caribe de habla inglesa.
Esta declaración tiene implicaciones que seguidamente vamos a explicar.

Mientras el embajador de Guyana daba estas declaraciones aquí en Venezuela, el Presidente de Guyana, Jagdeo hacía una visita a Rusia y firmaba una carta de intención con la compañía rusa de bauxita de nombre Rusal en la cual se establece el compromiso de Rusal de construir una planta hidroeléctrica en el alto Mazaruni para generar electricidad con la promesa de la concesión del área para la explotación de bauxita en la ZONA EN RECLAMACION del Esequibo , y la instalación de una planta procesadora de bauxita y una fundidora de aluminio.

Rusal, aspira en convertirse en abril, al fusionarse con la Glemcore y Sual, en en la compañía más grande del mundo que explota bauxita.

El gobierno guyanés ha declarado que la explotación de la bauxita es indispensable para el desarrollo de Guyana y es por esto que va a Rusia y se entrevista con Rusal y firma la carta de intención.

Es importante la visita del presidente Jagdeo a Rusia por cuanto la China ha estrangulado la explotación de bauxita en todo el mundo y particularmente afectó a Guyana sacándola del mercado.
Por otro lado, China a través de la compañía Bosai Minerals Group Co Ltd, a espaldas del gobierno guyanés, acaba de comprar la única compañía, la canadiense Iamgold (que previamente había adquirido las acciones de la Omai Bauxita Mining), que estaba explotando la bauxita en Guyana
Pero los chinos, al apoderarse del la IAMGOLD, pueden controlar la extracción de bauxita y a los chinos no les interesa que Guyana extraiga bauxita, que es lo que el gobierno teme, porque los chinos pretenden controlar la explotación de bauxita y el mercadeo a nivel mundial.


¿Porqué la necesidad de una planta hidroeléctrica? El 27 de enero de este año, el Director de desarrollo internacional de la empresa china Bosai declaró que para ellos poder explotar la bauxita en Guyana necesitan tener energía hidroeléctrica barata y confiable. La ausencia de esta energía es el obstáculo más grande para cualquier compañía minera.

Lo que interesa a Venezuela es que tanto la hidroeléctrica como las explotaciones mineras de bauxita están en la Zona en Reclamación.

Se viola así el Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966 que dice que ni Guyana ni Venezuela comprometerán la Zona en Reclamación hasta tanto no se diriman las diferencias.
(artículo 5, ordinal 2: “Ningún acto o actividad que se desarrolle a cabo mientras se haya en vigencia este acuerdo, constituirá fundamento para hacer valer, negar o apoyar una reclamación de soberanía territorial en los territorios de Venezuela o la Guayana Británica, ni para crear derechos de soberanía en dicho territorio”.)

Por lo tanto la firma de la carta de intención, las promesas de las concesiones y las concesiones mismas ya entregadas por el gobierno de Guyana en la Zona en Reclamación son violatorias del Acuerdo de Ginebra.

El Banco Mundial, en octubre de 1976, hizo un estudio de factibilidad sobre la construcción de esa represa en el Alto Mazaruni y declaró que no cumplía con los términos de referencia establecidos. Y por lo tanto no podían aprobar el crédito por los impactos ambientales y sociales que eso generaría.
Es por esto que se piensa que los guyaneses acuden a Rusia como fuente alterna de financiación.
Esta represa inundaría aproximadamente 10 mil kilómetros cuadrados (parecido a Gurí)
Se estima que unos 15.000 indígenas de las etnias akawaio y pemón, emparentados con los de la Gran Sabana, se verían afectados y perderían sus tierras y se cree se refugiarían en la región de la Gran Sabana, como lo han hecho en oportunidades anteriores creando un serio problema social para esa frágil región donde no hay recursos suficientes para atender las necesidades y costumbres, creando conflicto y tensión con los actuales habitantes de la región.
La represa además afectaría ríos que nacen en Venezuela como el Kako y el Kamoirán.

Por otra parte la explotación de bauxita y especialmente la planta de tratamiento y fundición son actividades de elevada toxicidad. Podemos ver los problemas ambientales creados por la planta de fundición de aluminio en La Oroya en Perú, responsable de verter al ambiente niveles de plomo y de arsénico que han enfermado irreversiblemente a toda una población, en particular a los niños a quienes llaman los niños de plomo.

Estos problemas no necesariamente se ciñen a un sitio geográfico específico porque la contaminación se esparce a través de las corrientes de aire que se dirigen a Venezuela.

Finalmente hay que recordar que cuando Guyana obtiene la independencia de Gran Bretaña, la Corona inglesa estableció que a los indígenas se les entregaría títulos de propiedad, lo cual se ha cumplido con excepción del área del Alto Mazaruni. El gobierno argumenta que esta es una región, junto con la Zona en Reclamación, de la cuales depende el desarrollo del país.
En base a esto se ha negado reiteradamente a darle los títulos de propiedad a los indígenas pero busca el apoyo del vecino país Brasil para el desarrollo de esa Zona (Zona en Reclamación) y la explotación de los minerales incluyendo el uranio.



Glevys Rondón
LAMMP
Directora

sábado, 3 de noviembre de 2007

La Guayana Esequiba: el fin unilateral de la reclamación El diferendo puede quedar sin una solución equitativa para Venezuela

SADIO GARAVINI DI TURNO
Publicado en el Universal el 12 de Febrero de 2007
Hace unos días, el presidente Chávez afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962, por parte del gobierno de Rómulo Betancourt, fue producto de la presión de Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el Gobierno autónomo (pero todavía no independiente) del primer ministro de la entonces Guayana Británica, Cheddi Jagan, quien era un marxista -leninista confeso, que había proclamado su admiración por Stalin y Mao. Al parecer, el presidente Chávez repitió una declaración similar del embajador guyanés en Caracas, Odeen Ismael, a un periódico de su país. El mismo embajador, en una entrevista concedida el 4 de febrero, sustentándose en esa declaración presidencial y en la supuesta hermandad entre los dos gobiernos "socialistas y antiimperialistas", afirma que el presidente Chávez debería "dar un paso al frente para retirar el reclamo venezolano", quizás aprovechando el encuentro previsto para el mes de marzo entre Chávez y el presidente de Guyana, Jharrat Bagdeo.
El embajador Ishmael es un académico con un Phd en Educación y una excelente formación histórica y, en efecto, su afirmación de que EEUU presionó a Venezuela para que reactivara su reclamación territorial, aunque incierta, tiene credibilidad histórica.
Coincidencias
Recordemos que en 1961, en plena "Guerra Fría", la Cuba castrista se pasó al bloque de la Unión Soviética y en abril de ese año se dio la fracasada invasión de Bahía de Cochinos. En el Gobierno de EEUU se desarrolló la llamada "no second Cuba policy", que se convirtió en el eje central de la política exterior norteamericana hacia América Latina y el Caribe , durante la mayor parte de la década de los '60. En ese contexto, una Guyana independiente , con Jagan al poder, tenía, a los ojos de Washington, todas las características de una potencial "segunda Cuba". Por su parte, el gobierno de Betancourt se enfrentaba, en los primeros años de la década del '60, a un movimiento insurreccional, que era inspirado y financiado por Cuba, dentro de la tesis guevarista de la "exportación de la revolución".
En 1962, Betancourt tuvo que sofocar dos sangrientos conatos de golpe de Estado, conocidos como el "Carupanazo" y el "Porteñazo", provocados por la infiltración de elementos "castristas" en las Fuerzas Armadas. La coincidencia de intereses entre Betancourt y el presidente Kennedy es evidente.
Betancourt necesitaba el apoyo norteamericano para enfrentar tanto la insurrección izquierdista como las conspiraciones de la derecha, auspiciadas hasta su muerte, en mayo de 1961, por el dictador dominicano "el Chivo" Rafael Leonidas Trujillo. También, en lo económico, Betancourt requería del apoyo por la grave crisis que se desató por una caída de los precios del petróleo. Para Kennedy, la democracia representativa venezolana era el modelo alternativo a la Cuba castrista en América Latina.
Un modelo para ser atractivo debe ser exitoso, por tanto gran parte de la política de Kennedy hacia la América Latina pasaba por el éxito del experimento democrático venezolano. En el marco de esta "special relationship", entre Kennedy y Betancourt, reafirmada en lo personal durante la visita de Kennedy a Caracas, a fines de 1961, no es inconcebible la hipótesis de un acuerdo Betancourt-Kennedy de utilizar la reclamación venezolana para impedir el surgimiento de una "segunda Cuba"en el Hemisferio.
Para Venezuela no se trataba solamente de aprovechar una coyuntura histórica única, para recuperar el territorio perdido con el injusto Laudo Arbitral de 1899, sino de evitar el establecimiento de un régimen que podría convertirse en una base de apoyo para un potencial foco guerrillero.
Ahora bien, un acontecimiento, que tiene credibilidad histórica, no necesariamente es verdadero. En efecto, como lo ha detallado mi amigo y colega el embajador Adolfo Taylhardat, en este mismo diario, el miércoles 7 de febrero, la reactivación de la reclamación venezolana, en febrero de 1962, fue un proceso absolutamente autónomo dentro del Gobierno venezolano, provocado por la aparente inminencia de la independencia de Guyana. Obviamente, el gobierno de Betancourt buscó y logró el apoyo de la administración Kennedy, por la mencionada coincidencia coyuntural de sus intereses, al respecto. Coincidencia, por cierto, que se terminó después de la muerte de Kennedy, con la llegada al poder en 1964 del rival de Jagan, Linden Forbes Sampson Burnham. Burnham , líder del partido PNC, una escisión del PPP de Jagan, en esos años, enfatizaba, hábilmente, su anticomunismo, para obtener el apoyo de EEUU y de la Gran Bretaña para sus aspiraciones.
Con Burnham en el poder, EEUU dejó de apoyar nuestra reclamación. Por cierto, Burnham, quien gobernó a Guyana desde 1964 hasta su muerte en 1985, en la mitad de la década de los 70 dio un relevante "giro a la izquierda" tanto en su política interna como exterior, acercándose a la Cuba castrista.
Lo paradójico del caso es que Cheddi Jagan, en cambio, al regresar al poder en 1992, presidió un gobierno que mantuvo una política económica más liberal que su adversario, política que han seguido sus sucesores, incluyendo su pupilo Jharrat Bagdeo. La Guyana de hoy tiene muy poco de socialista.
Postura reciente
Es interesante analizar la evolución de las posiciones del presidente Chávez sobre la reclamación.
El 19 de marzo y el 1 de abril de 2000, Chávez expresó su enérgica oposición al otorgamiento de una concesión a la empresa estadounidense Beal Aerospace Technologies, para construir una plataforma de lanzamiento de satélites en el Esequibo. En cambio, en marzo de 2004, Chávez declara que Venezuela no se opone a que Guyana otorgue unilateralmente concesiones y contratos a compañías multinacionales en el Esequibo, con lo cual acabó con 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas armas de negociación.
La posibilidad de desestimular los proyectos de inversión foránea en el Esequibo era una de las escasas herramientas que Venezuela tenía, para deteriorar las ventajas que la posesión del territorio le concede a Guyana.
Desde entonces, Guyana tiene una poderosa razón más para no negociar. Ahora, con la reciente declaración, "cuasi conjunta", del presidente Chávez y el embajador Ishmael, se deslegitima la reclamación en sí, dado que, según los declarantes, fue sólo un espurio instrumento de la Guerra Fría.
El resultado es el abandono unilateral de la reclamación venezolana, implícito, por ahora, y quizás explícito en el futuro. Sin ningún tipo de reparación para Venezuela, la parte agraviada, no se cierra sanamente la controversia.
Habrá muchos venezolanos, en ésta y en las próximas generaciones, que considerarán ilegítima y no equitativa esta "solución" del diferendo.
Embajador en Guyana (1980-1984)
Tesis de doctorado en Ciencias Políticas "La Política Exterior de Guyana", publicada en 1988

la Guayana

EN 1824, MIENTRAS Bolívar triunfaba en las Batallas de Bomboná y Pichincha, Gran Bretaña reconocía el río Esequibo como límite entre la Guayana Británica y la Gran Colombia. A partir de 1830, el río Esequibo siguió siendo el límite oriental de Venezuela.
En las décadas siguientes, nuestra patria se hundió en infinidad de revoluciones sin sentido motivadas casi siempre por la ambición desmedida de poder de los caudillos. Nuestras fronteras quedaron desguarnecidas.
Mientras tanto, los ingleses, atraídos por las riquezas auríferas que estaban apareciendo en nuestra Guayana, comenzaron a penetrar profundamente en territorio venezolano. Para 1870 llegaron a proponer una nueva frontera a la cual llamaron la Línea Schomburgk, que llegaba casi hasta Upata y se apoderaba de las bocas del Orinoco.
EL PRESIDENTE GROVER Cleveland de los EEUU, propuso un arbitraje internacional para dilucidar el problema limítrofe. Aquel arbitraje tuvo lugar entre 1897 y 1899. A Venezuela no se le permitió designar a ninguno de los cinco árbitros, dos de los cuales eran ingleses, dos rusos y uno norteamericano. Pero Venezuela designó a un abogado llamado Severo Mallet-Prevost.
Mientras aquel arbitraje tenía lugar en Francia, en Venezuela, Joaquín Crespo, cuyo período presidencial vencía, estaba fraguando un fraude electoral para imponer a su propio candidato: Ignacio Andrade. En 1898 el fraude se perpetró contra el "Mocho" Hernández, quien se levantó en armas desatando la llamada Revolución de Queipa. Crespo lo derrotó, pero cayó abatido en la Mata Carmelera. Entonces desde Capacho, Estado Táchira, se levanta Cipriano Castro y avanza hasta Caracas. Derrotado, Ignacio Andrade huye.
Coincidiendo con esos acontecimientos, se produce en 1899 el llamado Laudo Arbitral de París que despoja a Venezuela de 60.000 millas cuadradas en la Guayana Esequiba. Aquel Laudo fue el resultado de un acuerdo que tras bastidores habían fraguado Rusia y Gran Bretaña. Los rusos votarían a favor de concederle nuestro territorio a Gran Bretaña, a cambio de que esta última, en otro arbitraje diferente, votara a favor de concederle a Rusia un territorio que ésta deseaba: Afganistán.
AQUEL ARREGLO FUE explicado por Severo Mallet-Prevost en un memorando póstumo. Rusia y Gran Bretaña se lamentarían de aquel acuerdo. Y es que la vecindad que pasaron a tener la Rusa Imperial con la principal colonia inglesa, la India, no resultó nada fácil.
Para suavizar las tensiones entre ambas potencias, éstas convinieron en crear en 1907, un Estado "tapón", que las separase: Afganistán.
Con el tiempo, el fundamentalismo islámico sunita de Afganistán, cada vez más radical, comenzó a desestabilizar las provincias islámicas del sur de la URSS. Finalmente ésta, en 1980, decide invadir a Afganistán. Fue una guerra sangrienta que duró más de una década y en la cual los soviéticos se retiraron vencidos con más de 15.000 muertos. En 1992, la URSS termina por desintegrarse y surgen así países nuevos, tales como Azerbaiján, Kazakhstán Tajikistán, Turkmenistán y otros.
Al retirarse la URSS, Afganistán pasa a ser controlado por un gobierno talibán que protege a Osama Bin Laden, quien encabeza al grupo terrorista Al Qaeda.
DESDE AFGANISTAN, Bin Laden promueve numerosos ataques terroristas. Desde allí, organiza los atentados del 11 de septiembre del 2001. La reacción inevitable de los EEUU fue atacar a Afganistán que seguía cobijando a Bin Laden. Comienzan después a aparecer sobres con ántrax en distintos lugares de los EEUU. Saddam Hussein era el principal sospechoso de producirlo y suministrarlo a los terroristas. Así, los ataques contra Irak constituyen la secuela de los ataques terroristas originados en Afganistán.
Cabe ahora especular, ¿no hubiese podido ser diferente la historia si en aquel Laudo Arbitral de París de 1899 no se le hubiese concedido a Rusia el territorio de Afganistán, a cambio que Gran Bretaña obtuviese 60.000 millas cuadradas en la Guayana venezolana?
La historia tiene tantos vericuetos, que resulta prácticamente imposible imaginar las consecuencias que pudieron haberse desencadenado. Otro asunto evidente es que los caudillos venezolanos del siglo XIX desguarnecieron nuestras fronteras y actuaron simplemente en defensa de sus más inmediatos intereses personales.
Desde que Gran Bretaña concede la Independencia a Guyana, en 1966, ha sido política de todos nuestros gobiernos, la de no reconocer concesiones otorgadas por esa nación en la Zona en Reclamación, hasta tanto no se resuelva el diferendo territorial. Los intereses temporales de algún gobierno nunca pueden estar por encima de los más vitales intereses soberanos de nuestra patria.