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miércoles, 18 de junio de 2014

Espías a la fuerza en el caladero de Malvinas


http://www.farodevigo.es/portada-o-morrazo/2014/06/15/espias-fuerza-caladero-malvinas/1042385.html

Tomado de:

32º ANIVERSARIO DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS

Marineros de O Morrazo revelan la historia del "Usurbil", un pesquero que fue militarizado para espiar a los ingleses

15.06.2014 | 20:07
Juan Casas (izquierda) y Fernando Otero (derecha) iban a bordo del "Usurbil" cuando fue militarizado por la guerra de las Malvinas. // G.Núñez

Este fin de semana se cumplen 32 años del final de la guerra de las Malvinas, un conflicto que en la conciencia colectiva de muchos argentinos permanece como una herida abierta y sin cicatrizar. Fue un enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra, pero como en toda guerra siempre hay civiles y lo que los militares llaman daños colaterales. Una de esas historias colaterales es la del "Usurbil", un pesquero que fue militarizado por el Gobierno argentino y que durante 28 días efectuó labores de espionaje. A bordo había una numerosa tripulación gallega, que de repente se vio inmersa en una guerra que no era la suya.

El "Usurbil" era un barco de la hoy extinta Pesquera Vasco Gallega. Donde antes estaba su sede, en el Berbés, hoy está Pescanova. La historia de este pesquero podía ser como la de otros de su clase, que empezaron faenando en aguas del sur de África y que a finales de la década de 1970 se trasladaron en busca de nuevos caladeros a Argentina y a las Malvinas. Siempre con la obligación de constituir una empresa mixta en el país sudamericano, lo que venía a significar que desde ese momento el buque pasaba a tener bandera argentina y los principales mandos serían también del país. Su historia podía ser como la de cualquier otro si no fuese por su marea número 23. No es que fuese una marea histórica por la cantidad de pescado capturada. En realidad, durante los 28 días que duró, sus aparejos no tocaron ni una sola vez el agua y no pescaron ni la primera merluza. Aunque como otras muchas veces el barco zarpó una tarde del puerto de la localidad de Ingeniero White, aquella no fue una vez más. Era el 20 de abril de 1982 y en aquel momento Argentina e Inglaterra estaban enfrentadas por la guerra de las Malvinas, un archipiélago que el gobierno de la dictadura militar argentina había decidido recuperar por las bravas el 2 de abril de 1982. Un golpe de efecto para ocultar su nefasta gestión económica y una inflación brutal bajo una oleada de patriotismo. Esa parte de la historia es bien conocida: la guerra acabó con una derrota argentina y fue el fin de la dictadura.

La tripulación del "Usurbil", con 22 españoles a bordo y la gran mayoría gallegos, no lo sabía entonces pero el buque estaba a punto de ser "militarizado". Iba a ser empleado como barco espía camuflándose bajo su apariencia de pesquero. Una táctica que la dictadura argentina empleó con otros pesqueros, aunque la historia del "Usurbil" apenas se conoce. A bordo iba el vecino de Bueu Fernando Otero, que era el tercer oficial de máquinas; el cangués Juan Casas, que era contramaestre; o los hermanos José y Paco Piñeiro, de Pontecaldelas, y que eran jefe de cocina y marinero respectivamente. El buenense, ahora jubilado, guarda los recuerdos casi intactos de una historia apenas conocida y divulgada. Tanto que ha escrito un libro sobre aquel suceso y para el que busca una editorial.

Ésta es su historia. Cuando el "Usurbil" sale de Ingeniero White lo hace oficialmente para pescar y raro es el tripulante que durante los días previos dudase sobre la conveniencia o no de embarcarse. La guerra entre Argentina e Inglaterra acababa de empezar y su lugar de faena estaba en mitad de la zona de conflicto. Lo que ni siquiera podían imaginar es lo que sucedería después. Fernando Otero recuerda perfectamente como en la medianoche de aquel 20 de abril, en mitad de su guardia en la sala de máquinas, llegó el médico del barco para decirle: "Che Fernando nos vamos pal frente. Hay que ir a Mar del Plata a coger material quirúrgico y de resusitasión para recoger a pilotos heridos en combate". La primera señal evidente de que aquella no iba a ser una marea más.

"Non era a nosa guerra"
La reacción del oficial buenense fue avisar al resto de la tripulación española y preparar su maleta para bajarse en Mar del Plata. "Aquela non era a nosa guerra", dice. Pero no tuvo esa oportunidad. El "Usurbil" fue a Mar del Plata, aunque no llegó a ir al puerto. Fue una lancha la que se acercó al pesquero y a bordo subieron un responsable de la empresa en Argentina y un militar, que se fueron directamente al camarote del capitán, que se llamaba Adolfo Arbelo. Allí estuvieron alrededor de una hora y al cabo de ese tiempo sólo salió el representante de la empresa, que se subió inmediatamente a la lancha y dejó con la palabra en la boca a Fernando Otero, que le reclamaba explicaciones. "O único que me dixo foi : ´No os preocupéis, ya le avisaremos a la familia. No pasa nada´. Os españois non tivemos a ocasión de ir para terra", recuerda.

Poco después se celebró una reunión en la cámara de oficiales en la que se presentó el militar, que era un alférez de fragata y que comunicó a los oficiales la nueva situación: el barco estaba militarizado, la radio estaría en contacto las 24 horas con Buenos Aires y las comunicaciones de la tripulación con sus familias quedaban prohibidas de manera momentánea. Fue un momento de gran tensión, tal como relata y cuenta Fernando Otero. "Eu repliqueille que a tripulación española non tiña nada que ver con aquilo: os nosos contratos eran españois, tiñamos a Seguridade Social española e cobrábamos en pesetas", explica. Aquellas razones, y el hecho de que España en aquellos momentos mantuviese relaciones diplomáticas con los dos países en conflicto, no sirvieron de nada. Sólo para recibir una amenaza en absoluto velada. "Viu a dicirme que xa non se podía facer nada e que ademais naquelas circunstancias eu era un oficial da Marina Mercante de Argentina e que me podía procesar por sedición", rememora el buenense Fernando Otero. A bordo también había otro oficial español: el patrón de pesca vasco José Mari Samaniego, al que recuerda con gran cariño y respeto y al no le quedó más remedio que asumir lo que ocurría.

En aquellos primeros momentos el "Usurbil" no navegaba solo ya que lo hacía en formación con el "María Luisa" y con el "Narwal", que poco después se haría tristemente famoso.Al principio navegaban rumbo a las Malvinas, aunque poco después pondrían dirección a Brasil. Durante esos días el capitán del "Usurbil" se tomó muy en serio su papel y dio el alto a algunos barcos, reclamando que se identificasen. "Tivemos que chamarlle a atención", recuerda Otero. Y es que la actitud del oficial estaba poniendo en evidencia que aquellos buques no estaban precisamente pescando.

El 30 de abril de 1982 los barcos se separan. El "María Luisa" regresa a puerto, el "Narwal" se dirige hacia las Malvinas" y el "Usurbil" enfila más al norte, en dirección a la isla Ascensión, en mitad del Atlántico. Durante los siguientes días la tranquilidad fue la nota predominante e incluso el capitán se dirige al cangués Juan Casas para decirle que prepare los aparejos para largar y pescar algo. Aquella orden le sorprendió y fue a hablar con el pesca, José Mari. "¿Largar el aparejo? ¿Para qué? ¿Para coger mariposas?", fue la contestación del patrón. En aquellos momentos estaban en fondos de 2.000 metros de profundidad y los aparejos del "Usurbil" eran de arrastre, para fondos de no más de 200 metros.

El 2 de mayo la tripulación tuvo la única ocasión de ponerse en contacto por radio con sus familias, pero con la advertencia de no revelar ningún detalle sobre su "misión". Fernando Otero rememora con una sonrisa que le dijo a toda la tripulación que al despedirse le dijesen a sus familias que "diesen saludos al señor Caride". Era el jefe de personal en Vigo y la vana esperanza del oficial era que si empezaba a recibir esos saludos nada habituales empezase a pensar que algo raro pasaba a bordo. La artimaña no funcionó porque las familias no dieron mayor importancia a aquella petición y Caride nunca recibió aquellos saludos.

El día D
El 8 de mayo de 1982 fue el día D para el "Usurbil". Fernando Otero estaba en la guardia de cuatro a ocho de la tarde, solo en las máquinas con un engrasador chileno llamado Vargas. De repente, desde el puente reciben la orden de moderar. "Notei que pasaba algo raro e dixenlle a Vargas que subise", relata. Cuando el chileno regresa la respuesta fue de lo más desconcertante: "No sé que pasa, pero la gente está con los chalecos y dispuestos a subirse a los botes salvavidas", le dice. La reacción del oficial buenense fue poner en marcha otro motor y ordenarle a su compañero que iniciase la maniobra de achique. Sin embargo, no pasó nada más.

Al acabar la guardia Fernando Otero se enteró de lo que había ocurrido: el "Usurbil" se había encontrado de frente con una flotilla inglesa formada por ocho barcos, que en el radar aún aparecían en formación de "3,3,2". Los británicos dieron orden al "Usurbil" de que se apartase, a lo que el capitán argentino Adolfo Arbelo se negó respondiendo que "iban en rumbo de colisión". Al final, de uno de los barcos despegó un helicóptero y obligó al "Usurbil" a apartarse. Este era uno de los momentos que esperaba el militar que viajaba a bordo, que de su maletín sacó una cámara fotográfica y empezó a tomar imágenes de los barcos ingleses.

El cangués Juan Casas estaba en la cubierta y recuerda aquellos momentos de gran tensión. "Era xa a noitiña e cando foi aquilo preparámonos para o que puidese pasar: collemos a machada e a ferramenta por se había que soltar os botes salvavidas", rememora.

Al final no fue necesario y argentinos e ingleses siguieron su rumbo. Eso sí, en el "Usurbil" poco después de aquel momento de tensión comenzó a sonar música de fiesta en los altavoces y a escucharse gritos de "se rajaron, nos tuvieron miedo".

De todos modos la marea del pesquero estaba a punto de concluir. A las nueve de la mañana del 9 de mayo entraba un mensaje por el radiotelégrafo que procedía de Buenos Aires: "El mercado está saturado". Era la señal, la clave que indicaba que era momento de regresar a puerto. Según cuenta Fernando Otero, el capitán intentó convencer a los mandos militares para continuar con la "misión" y empleó otra clave: "Estamos siguiendo un cardumen de merluza". Sin embargo en Buenos Aires no estaban para muchas bromas y ordenaron el regreso inmediato. La razón la descubrieron de enseguida: hacia apenas unas horas la flota inglesa había atacado al "Narwal", el pesquero que había acompañado en los primeros días al Usurbil y había fallecido un civil. "Os ingleses sabían perfectamente que era un barco espía e cando entraron no ´Narwal´ preguntaron polo militar que sabían que estaba alí", asegura Fernando Otero. Por su parte, Juan Casas también lo tiene claro: "Os ingleses sabían ao que andabamos... ¡se tiñamos todo o día a bandeira arxentina arriba! Puideron enviarnos ao fondo antes que ao ´Narwal´, pero non quixeron", sostiene.

El regreso a Argentina no fue fácil. El "Usurbil" se encontraba lejos de la costa y la Royal Navy había advertido que cualquier barco que estuviese fuera de las 200 millas de las aguas territoriales sería considerado enemigo. "Non nos quedou máis remedio que achegarnos ata Brasil para bordear a súa costa e a de Uruguai ata chegar a porto", recuerda. Finalmente, el 13 de mayo de 1982 el "Usurbil" llegaba a Buenos Aires para concluir una marea de 28 días con sus bodegas vacías y en la que tuvo que ejercer de espía. Poco antes de llegar Fernando Otero tuvo un último gesto. "Tiña unha daquelas libretas de publicidade do Banesto e anotei todas as posiciós. Rompín a libreta e tireina ao mar antes e chegar; tiña medo", sentencia.

La dictadura militar premió a la misión con un plato decorativo... "Made in Hong Kong"
Ayer se cumplían 32 años del final de la guerra de las Malvinas y los recuerdos de aquella marea 23 han acudido en numerosas ocasiones a la mente de aquella tripulación del "Usurbil". Muchas veces en forma de pesadilla, tal como reconoce Fernando Otero. El buenense es el más decidido a la hora de dar a conocer aquella historia hasta ahora casi desconocida que les tocó vivir y por eso ha escrito el libro. Le ha costado convivir con aquellos recuerdos y en los últimos años ha visto versiones e información en diversos foros de Internet que no se ajustan a la realidad de lo que él y sus compañeros vivieron.

La más reciente es de abril de este mismo año, en un blog llamado "Marina Mercante Argentina" donde hay una entrada titulada "Barcos pesqueros. Jorge Muñoz: "Misión cumplida" y que contiene una serie de afirmaciones que Fernando Otero desmiente categóricamente, como el hecho de que la tripulación conocía de antemano la "misión" y que los españoles fueron desembarcados en Mar del Plata. Tanto él como Juan Casas dan fe de todo lo contrario, al igual que los hermanos Piñeiro, con los que retomaron el contacto hace poco. Aún así, los dos antiguos marineros de O Morrazo son prudentes a la hora de calificar aquellos hechos: "Nós traballabamos para unha empresa española, cobrando en pesetas, cotizando na Seguridade Social de España e non nos deixaron desembarcar... Non sabemos se aquilo foi un secuestro, pero parecíaselle bastante", aseguran.

Las familias no supieron nada de lo ocurrido hasta que después de aquella marea llegaron de nuevo a Galicia, el 19 de mayo de 1982, y contaron lo que había sucedido. También se lo contaron a la empresa Pesquera Vasco Gallega, que "nos recoñeceu que sabía que o barco estaba militarizado, pero que non puideran facer nada". A pesar de no haber pescado absolutamente nada, aquella marea la cobraron como una más. Algunos de los tripulantes decidieron quedarse y seguir en Argentina, mientras que otros tardaron bastantes años en regresar. Fue el caso de Fernando Otero, que se volvió al banco canario-sahariano, donde durante la década de 1970 había llegado a ser el oficial de máquinas más joven de la flota de congeladores de la Casa Mar. Fue precisamente cuando regresó allí, el 15 de junio de 1982, cuando se enteró de que la guerra había finalizado con la rendición de Argentina.

Aquellos marineros que fueron enviados al frente sin saberlo son críticos con la actuación del gobierno de la dictadura. Pero también encuentran motivos para la ironía. "Cando chegamos a Bos Aires nos reuniron e os militares fixeron entrega de un plato decorativo. Un solo plato para toda unha tripulación de 50 homes", cuentan sonriendo. Pero no es lo único que recuerdan sobre aquel peculiar reconocimiento. Era un plato "Made in Hong Kong", entonces aún colonia británica. Ironías de la vida y de la guerra.


domingo, 11 de mayo de 2014

Primera veterana de Malvinas que vuelve a las islas tras la guerra

http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2014/5/10/primera-veterana-de-malvinas-que-vuelve-a-las-islas-tras-la-guerra_224275

Tomado de:


10-05-2014, 01:30| Sociedad |FUE DISTINGUIDA POR EL MINISTERIO DE DEFENSA
  

Norma Navarro es una de las seis mujeres que asistió a los heridos en Puerto Argentino, donde se desempeñó como instrumentadora quirúrgica.

Buenos Aires (Télam) > Una veterana de la guerra de Malvinas, que asistió a los heridos en Puerto Argentino, volverá por primera vez a las islas desde el conflicto de 1982, en un viaje que le despierta "expectativa y emoción" y en el que espera cerrar las heridas que le dejó la experiencia.

"Esto es algo que he esperado por 32 años", contó Norma Navarro en Río Gallegos, desde donde hoy partirá hacia Malvinas junto a un contingente de nueve ex combatientes, con quienes pasará toda una semana en Puerto Argentino.
Norma es una de las seis mujeres distinguidas el año pasado por el Ministerio de Defensa, que participó de la guerra como instrumentadora quirúrgica a bordo del rompehielos Almirante Irizar, asistiendo a los heridos en Puerto Argentino.

"Estoy muy emocionada. Esperaba con muchas ansias poder viajar y finalmente el sueño se ha hecho realidad", dijo.  

Norma, que vive en la ciudad de Buenos Aires, mantiene trato habitual con otras dos veteranas, con quienes comparte el honor de haber recibido medallas al valor, diplomas y condecoraciones por su participación en la guerra.

"Yo quiero mucho a las Malvinas y el hecho de haber vivido algo tan fuerte allí, me liga a ese lugar, como así también a las personas que estuvieron conmigo en ese momento, aunque no las haya vuelto a ver. Siento que hay una conexión. Pienso que ellos también se acordarán de mí en ocasiones, así como yo me acuerdo de ellos", reflexionó.
Norma y las demás eran instrumentadoras quirúrgicas, pero debieron reconvertirse y terminaron desarrollando múltiples tareas sanitarias en un barco que primero recibía pacientes desde el hospital de Puerto Argentino, pero que luego comenzó a recibir soldados que llegaban desde el campo de batalla.

En el viaje recorrerá por primera vez esos campos de batalla y homenajeará a los muertos argentinos en el cementerio de Darwin.

Después de la guerra, Norma contó que durante mucho tiempo no habló, se alejó de sus seres queridos, se replegó, en experiencias similares a las que vivieron los ex combatientes cuando regresaron al continente.
El recuerdo que más conserva es el de los soldados heridos que llegaban a sus manos, a quienes debía asear y poner en condiciones para entrar al quirófano.

Fotos en honor a los combatientes
Neuquén > El martes 13 a las 11, en el Patio de la Democracia del Concejo Deliberante de esta ciudad, se inaugurará la muestra fotográfica "Malvinas, imágenes de un sentimiento". Organizada por el Centro de Veteranos de la guerra de Malvinas Argentinas de la provincia del Neuquén, la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas y la Comisión Neuquina de Homenaje permanente a los Héroes de Malvinas, la exposición se extenderá hasta el viernes 16.

Las imágenes que componen esta exhibición refleja, de acuerdo con lo expresado por los organizadores, "la manera en que los neuquinos, a lo largo de estos años, hemos 'malvinizado' nuestra vida cotidiana manteniendo viva la memoria de quienes desde 1982 custodian el Atlántico Sur".
La actividad se realizará en el marco del Día provincial de los Tripulantes del Crucero ARA General Belgrano, que se conmemora el 2 de mayo de cada año. Una de las víctimas del ataque al crucero fue Tulio Lacroix, joven oriundo de la ciudad de Neuquén.


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La Argentina reiteró el llamado a diálogo con el Reino Unido por las Malvinas

domingo, 4 de mayo de 2014

Comodoro Moro:”En la posguerra se cometieron injusticias con los ex combatientes de Malvinas”


http://www.radiobrisas.com/2014/05/01/en-la-posguerra-se-han-cometido-injusticias-con-los-ex-combatientes-de-malvinas

Tomado de.




Imagen ilustrativa.
1 mayo 2014 -
EL Comodoro Rubén Moro indicó en Radio Brisas que en el marco de las acciones de la Fuerzas aéreas se tiene muy presente la memoria la actuación del escuadrón C130 tuvo que hacerse cargo del transporte y participación en la Guerra de las Malvinas.

Ese mes Morón voló más cantidad de horas que el resto de su carrera porque había que movilizar al ejército a Malvinas y realizar otros vuelos hacia el Sur.

Los pilotos conocían la ruta por que suministraban materiales a los kelpers en fechas anteriores al comienzo de la guerra.

Morón manifestó a Radio Brisas que pelearon contra un enemigo extranjero de manera improvisada por un territorio que no ha sido recuperado tras 200 años de reclamos.

A 32 años de la guerra se ha hablado mucho de ella, pero no de la posguerra. En cuanto a los veteranos, al soldado que fue movilizado, se encontró a la vuelta de la guerra que los gobiernos democráticos le dieron la espalda y fueron ignorados además por medios de comunicación e historiadores.

“Los aviadiores argentinos recibieron alabanzas de los propios ingleses, quienes reconocieron la bravura, la labor y el proceder de nuestras escuadrillas, algo que no ocurre en nuestro país” indicó.


martes, 25 de marzo de 2014

ALAI, América Latina en Movimiento


http://www.alainet.org/active/72340&lang=es


2014-03-24
Argentina
Veteranos de Malvinas: Sobre el olvido y la justicia

El día 2 de abril de 1982 las tropas argentinas bajo el comando del General Mario Benjamín Menéndez desembarcaron en la Isla Soledad en el archipiélago de Las Malvinas y avanzaron en dirección de Puerto Argentino (Port Stanley), donde se encontraba la Gobernación de las Islas. Ello dio inicio a la guerra con el Reino Unido la que se extendió por dos meses y doce días y les costó la vida a 649 militares y civiles argentinos, en su gran mayoría jóvenes reclutas que se encontraban realizando su servicio militar. Eso todo el mundo lo sabe. También estamos al corriente de las deplorables condiciones en que se encontraban los jóvenes soldados que combatieron en las islas, muchos sin los pertrechos y equipamientos mínimos necesarios para encarar una contienda de esa magnitud, ante navíos de guerra de última generación y a un ejército con enormes recursos tecnológicos y logísticos. Aparte de eso y tal como se desprende del testimonio de un ex combatiente: “durante la guerra los soldados argentinos no sólo tuvimos que combatir al enemigo, sino el hambre, el frío y la inaudita incompetencia y crueldad de nuestros propios jefes militares (…) Al margen de los errores tácticos y estratégicos que definieron la suerte de la guerra, lo que aparece como inaudito son los injustificados malos tratos, las crueldades de algunos oficiales y suboficiales hacia sus soldados como los estaqueos durante horas en la turba mojada, con temperaturas bajo cero. En su gran mayoría eran castigos por robar comida. El hambre dolía tanto como el frío austral.”.[1]

Ahora, lo que mucha gente todavía no sabe es que existe un grupo de casi 8.000 veteranos de la guerra que aún no reciben el reconocimiento oficial por parte del Estado argentino. Nos referimos a aquellos combatientes que intervinieron en el conflicto del Atlántico Sur, pero que no fueron destacados en las bases de guerra localizadas en las propias Malvinas. Estos soldados fueron movilizados hacia la zona austral del Teatro de Operaciones, específicamente en el sector continental del litoral patagónico. A pesar de que su participación en la guerra no estuvo confinada al territorio de las islas, ellos permanecieron durante todo el conflicto en la llamada Zona de Despliegue Continental, proporcionando apoyo logístico a las tropas que combatían en Malvinas y a la fuerza aérea que hacia incursiones en las zonas de combate. Este contingente además realizaba acciones de hostigamiento a las tropas británicas que buscaban retomar el control de las islas desde los portaviones y también desde las bases instaladas “clandestinamente” en territorio chileno.

Estos soldados siempre estuvieron expuestos ante la eventualidad de luchar, atacar y ser atacados por las fuerzas enemigas, o sea, siempre fueron combatientes y no se puede disminuir su relevante papel en ese conflicto bélico. Por dicho motivo, resulta inexplicable que hasta el día de hoy los veteranos que participaron en esa guerra desde la orilla continental, no sean reconocidos por el Estado como ex combatientes ni incluidos en la legislación vigente, a pesar de que la propia ley señala expresamente que tienen derechos a reconocimiento de veteranos de guerra todos aquellos que hayan participado en el conflicto Malvinas, sin importar el grado de protagonismo que hayan adquirido en el marco de esa conflagración. De hecho, entre las tropas instaladas en el litoral austral existen 17 bajas, las cuales son producto de los enfrentamientos y ataques aéreos que sufrieron por parte de las fuerzas británicas.

No obstante, mucho después de terminada la guerra -en los años noventa- el Estado argentino le dio el estatus de ex combatientes solamente a quienes figuraban como prisioneros de las tropas británicas y cuyos nombres constaban en la lista confeccionada por la Cruz Roja. En su momento, el argumento que fue esgrimido para no incluir a todos los soldados movilizados hacia el Teatro de Operaciones Atlántico Sur (TOAS) fue de carácter presupuestario. De esta manera, el resto de los militares que participaron en el conflicto no aparecen hasta la fecha en el padrón de veteranos de guerra y, por lo tanto, no tienen los beneficios correspondientes a su condición, como pensión y otros auxilios. Además sobre los veteranos ha caído el escarnio de la culpa por la derrota en la guerra y ellos mismos se perciben como una basura que es necesaria esconder bajo el tapete: “Volvimos de la guerra de noche y tapados, con el peso de la derrota sobre nuestro hombros. Solo fuimos recibidos por nuestras familias y el entorno próximo. El Estado se mantuvo ausente. Hasta que cada uno de nosotros no reciba su reconocimiento va a seguir en su puesto allá en el Sur”.[2]

Pero el tiempo y la actitud de un grupo de veteranos se ha encargado de esclarecer la injusticia cometida con los aproximadamente 8.000 ex soldados conscriptos que continúan olvidados por causa de una decisión errática y arbitraria. En efecto, a comienzos del año 2008, un conjunto de aproximadamente 400 ex combatientes instalaron un campamento en el sector sur de la Plaza de Mayo, a escasos metros de la Casa Rosada. Ellos exigen el reconocimiento de su participación en la guerra y, consecuentemente, su derecho para acceder a los beneficios e indemnizaciones que por ley les correspondería obtener del Estado argentino. El pasado 25 de febrero se cumplieron seis años desde que este colectivo de ex combatientes decidió instalar dicho campamento como forma de presionar y ser escuchados por el gobierno y los legisladores. Han sido seis años duros, en los que han tenido que enfrentar la represión y los intentos de desalojo por parte de la policía. Inclusive ya fueron atacados por los veteranos “reconocidos” que ven a este grupo como una amenaza, pues consideran que a partir de la ampliación del padrón de veteranos, los exiguos valores que les entrega el Estado van a tener que ser repartidos entre más beneficiarios.

Un importante avance en esta lucha fue que en el año 2009 el Ejército argentino realizó un estudio en el cual se concluye que: “No existen impedimentos legales tanto a nivel Nacional como Internacional para el reconocimiento como Veteranos de Guerra de Malvinas, en consideración al mayor riesgo corrido al entrar en una zona de guerra, que fue el ámbito operativo de la estructura militar de combate, y en cumplimiento de órdenes superiores. Esto fue así considerado al entender que existía riesgo físico y psíquico tanto en el TOAS como dentro de la Zona de Despliegue Continental, sin hacer distinción entre ambos”.[3]

Seis años se han pasado y los veteranos continúan allí, con la perseverancia y la unidad que solo puede dar la convicción de una causa justa. Y no pierden la esperanza de ver una solución a corto plazo. Tienen la palabra del gobierno y de muchos congresistas, sin embargo, su cruzada continuará hasta que no tengan la anhelada justicia y el reconocimiento de su condición de veteranos en una guerra infame. Junto al campamento levantado en Plaza de Mayo se puede ver un enorme mural que representa la estrategia de los poderosos y el dolor de la batalla estampada en los rostros de los soldados. Es un homenaje a todos los caídos y un apelo a la memoria de los pueblos, porque como bien sabemos “la memoria pincha hasta sangrar a los pueblos que la arrancan y no la dejan andar…”

Fernando de la Cuadra
Doctor en Ciencias Sociales. Miembro de la Red Universitaria de Investigadores sobre América Latina.



[1] Edgardo Esteban, “Malvinas: la guerra, el hombre”, Página 12, 02/04/2011.

[2] Testimonio recuperado en el documental “Tras un manto”, realizado por José Duacastella para el Grupo de Veteranos de Guerra Malvinas no reconocidos, Campamento TOAS Plaza de Mayo.

[3] Dictamen n° 27869/08 – CIJ N° 1885/09 del Ministerio de Defensa, República Argentina.


lunes, 6 de enero de 2014

El museo que reivindica la gesta de Malvinas


http://www.diarionorte.com/article/100865/el-museo-que-reivindica-la-gesta-de-malvinas

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Textos: Sergio Odría - Abel Saucedo, Juan Roa y Bernardino Romero no llegan a los 20 años en las fotografías de color sepia que adornan una de las tantas vidrieras del Museo Pedagógico Islas Malvinas. Están vestidos junto a otros compañeros con uniforme de combate aferrados a sus armas que los hacen parecer más adultos pero sus rasgos delatan su juventud y marcan un fuerte contraste cuando los hombres en los que hoy se han convertido se detienen frente a esas imágenes para recordar su paso por la guerra de 1982.
4 de Enero, 2014

La escena tiene lugar en el espacio erigido en avenida Alberdi al 2100, donde funciona la Asociación de Veteranos de Guerra 2 de Abril de esta ciudad. El museo ocupa una importante porción de esa sede, es independiente y guarda los recuerdos de la guerra. Memorias que ellos mismos, los veteranos del distrito, atesoran junto a su propia vida.


Juan Esteban Roa, Abel Saucedo, Lino García y Bernardino Romero, referentes y socios de la Asociación de Veteranos de Guerra 2 de Abril.
Una bandera Argentina, radios, fotos, proyectiles, teléfonos de campaña, mochilas, uniformes, linternas, bolsos y carpas para dormir y cartas, entre otro muchos objetos que se conservan puertas adentro del lugar, que comenzó a forjarse con mucho esmero y dedicación en el 2008 junto a otros proyectos que impulsaron los integrantes de la asociación.

“Afortunadamente se están dando las cosas”, sostiene Lino García, presidente de la asociación al referirse a las tareas que se van concretando, y agrega que este proyecto fue una de “las tantas metas que teníamos cuando nos hicimos cargo de la entidad tras la conformación de un equipo de trabajo”. 

A su turno, Juan Esteban Roa señala que “la primer meta fue refaccionar el edificio para poder albergar a los muchachos más que nada a los veteranos que vienen del interior a la ciudad para realizar cualquier tipo de trámite. La asociación cuenta con habitaciones donde se pueden alojar”. 

En la asociación se realizaron distintas remodelaciones y los trabajos están a la vista cuando se recorre las instalaciones del lugar. Una de esas refacciones fue el lugar donde ahora es el museo y que con el transcurso del tiempo fue tomando forma. Luego se trabajó para empezar a traer las cosas para exhibir, previo a los trámites que se requieren en estos casos. 

El museo fue inaugurado oficialmente el lunes 10 de junio de este año, en coincidencia con el Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico.
“Acá se albergan los veteranos guerra de las tres fuerzas armadas que quieran ser socios de la institución entre ellos están de ejército, marina y aeronáutica. La mayor es de ejército”, comenta García.

“En mi caso pertenezco a la infantería de marina”, dice Roa y agrega que junto con el director de museo Martín Bacs se tiene una “buena relación con el comandante de Infantería de Marina en Buenos Aires y el rector de la escuela de allá, ambos son oriundo del Chaco”.
Los materiales y  el asesoramiento



Los soldados viajan rumbo a Malvinas y entre ellos el chaqueño Bernardino Romero, es otra de las fotos históricas que se encuentran en el lugar.

“Cuando fuimos- prosigue- ellos ya nos tenían algo de material preparado para donarnos. Después se trabajó con el Ejército Resistencia que nos donó gran parte de materiales”.

Entre esas cosas, Roa también señala que se trabajó con el Museo del Hombre Chaqueño para el asesoramiento en cómo “debíamos encarar, que trámites se debían hacer y qué teníamos que tener”. También se suscribió un convenio con el Instituto de Cultura del Chaco donde ambas instituciones trabajan mutuamente, entre ellas figura la preservación y resguardo de materiales.

García agrega que la asociación se caracteriza por “ser sin fines y es la entidad madre de la provincia y está bien constituida con personería jurídica”.

Ese espíritu de compartir las vivencias de Malvinas- esas que les cambiaron la vida para siempre- se observa en su recorrido por el circuito histórico entre las cosas que hoy se exhiben. Al ingresar se distingue un mapa del Chaco y en él los nombres con sus respectivas fotografías de los soldados chaqueños fallecidos que quedaron en las islas. También, hay varias láminas colocadas prolijamente en la pared que fueron realizadas por el director del museo. “En ellas- dice el presidente de la entidad- se pueden ver cronológicamente el día que se conocieron las islas, el clima, los gobiernos y su ubicación geográfica”.
“Otras de las cosas que se consiguieron son pertrechos, como una ametralladora, un lanzacohetes, un mortero, todo está aprobado pero tiene que tener autorización del Ministerio de Defensa de la Nación, todo una serie de requisitos que se está realizando bien encaminado”, agrega.
Al referirse en general al edificio Roa contó que se habló con el Gobierno de la provincia y “ellos vieron que nuestro trabajo era serio, que estábamos haciendo las cosas bien y que conformamos un grupo unido, responsable y humilde”.
“Más allá de ser un una institución sin fines de lucro- reitera García- tenemos el ingreso de una cuota societaria que es mínima pero que a su vez sirve para los gastos menores que tenemos”.

“También pretendemos incorporar testimonios de los compañeros, elementos que se usaron en la guerra. Armamentos tenemos muy poco, pero están en camino ya que tenemos confirmado con el Estado Mayor del Ejército y con las fuerzas armadas en general que nos estarían disponiendo de materiales”, afirma.
Ampliar y dar un mayor confort es otra de las metas que está en carpeta y su realización es casi un hecho. Se trata de un salón donde se pueden brindar charlas y conferencias, además de otro tipo de actividades. “Cuando nosotros nos hicimos cargo, lo que prometimos a los socios más allá de la cuestión gremial fue expandir más lo social y cultural”, comenta.
Las visitas

La rendición de los ingleses el 2 de abril de 1982, otra de las imágenes que se exhiben en el museo.

En lo que va del año el museo recibió numerosos visitantes, entre ellos una delegación de alumnos de una escuela de Juan José Castelli que arribó a Resistencia y recorrieron el museo como metodología pedagógica y se les explicó porque el 2 de abril se celebra el Día del Veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas. Hoy, gracias a la tarea que realizan a diario, el interés se mantiene y hace que la gente visite las instalaciones.

“Por ahora nosotros tenemos abierto miércoles y viernes, de 9 a 12 y de 16 a 19. Tenemos conversado con Cultura y con el Ministerio de Educación de la provincia porque necesitamos gente que se avoque y que sea idónea en la cuestión”, dice Lino García. “Cuando vienen visitas lo primero que hacen es ver a los protagonistas, es decir a los veteranos vestidos de combate y a los chicos les gusta eso”, añade.

“Necesitamos tener abierto el museo de lunes a viernes y por eso hemos conversado con la gente de Educación para que manden adscriptos”, señala Roa que deja abierta la invitación a la comunidad y sostiene que “este es el único museo que está en funciones en la zona y en el noreste”.
“Nosotros estamos inscriptos en el registro de museos y por ello hay ciertos requisitos que hay que cumplir: Por ejemplo la confección de un inventario, si lo que se recibe es temporario, definitivo o prestado”, agrega el presidente.
“La gente se acerca y nos trae diarios, revistas, recortes de la época y en materia de organizándonos es hacer una ficha por cada donante y que quede registrado en la asociación de lo que se donó o se hace un ficha que está en concepto de préstamo y después viene y lo retira”, manifiesta.
La memoria y el sentimiento


Los veteranos y el museo que cuenta con distintos pertrechos que se utilizaron en la guerra de 1982 contra Gran Bretaña en las islas.
La creación del museo de Malvinas hace tangible el esfuerzo realizado por los veteranos que son protagonistas de la historia Argentina. “La idea es mantener presente la memoria de los compañeros. Para mí es un orgullo el haber encarado, lento pero seguro este proyecto. Las vivencias nos tocan, al igual que cuando estamos juntos. El tema del museo es más que nada para dejar plasmado la historia de Malvinas y de lo que fue la guerra del 82”, comenta.
La misma expresión refleja la mirada de Bernardino Romero, el mismo que aparece en una de las fotos que se exhiben y que recuerda en ellas a sus compañeros a bordo de un avión rumbo a las islas. Para Abel Saucedo, socio de la asociación, recordar Malvinas es un sentimiento permanente. “Somos parte de la historia” dice y concluye que el “museo es un orgullo para toda la provincia”.




Los héroes chaqueños caídos en las islas.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Argentina/ Pago de pensiones 5110, expresos políticos, excombatientes de Malvinas, y Madres


http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/94910-

Tomado de:
El Ministerio de Economía de la provincia dio a conocer el cronograma de pago de las pensiones sociales ley 5.110, expresos por razones políticas (ley 13.298), madres de víctimas del terrorismo de Estado (ley 13.330) y excombatientes de Malvinas, correspondiente al mes de noviembre.

El pago comenzará el viernes 22 de noviembre con los beneficiarios cuyos DNI finalizan en 0 y 1 y excombatientes. Este día también se abonará a la totalidad a ex presos políticos y Madres.

El martes 26 continuará con los beneficiarios cuyos DNI terminan en 2 y 3; el miércoles 27, los que finalizan en 4 y 5; el jueves 28, con los que concluyen en 6 y 7; y el viernes 29 será el turno de los beneficiarios con DNI terminados en 8 y 9.-

Fuente: Secretaría de Comunicación Social

lunes, 18 de noviembre de 2013

Ex combatientes de Lomas volvieron a las Malvinas


http://www.inforegion.com.ar/noticia/63949/ex-combatientes-de-lomas-volvieron-a-las-malvinas

Tomado de:


Veteranos que forman parte de la Comisión de Enlace de Lomas de Zamora viajaron ayer a las islas a 31 años del conflicto bélico. “Con este viaje buscamos cerrar una parte de nuestra historia y homenajear a los 14 compañeros lomenses que murieron allá”, enfatizó el presidente del centro. Volverán el 25.


Después de 31 años, 11 veteranos de la Guerra de Malvinas pertenecientes a la Comisión de Enlace de Lomas de Zamora volvieron a las islas para “cerrar una parte de su historia”.


“Buscamos cerrar una parte de nuestra historia y homenajear a los catorce compañeros lomenses que murieron allá. Es la primera vez después de 31 años que volvemos a las Islas Malvinas”, contó a Info Región el excombatiente y presidente de la Comisión de Enlace de Veteranos de Guerra de Lomas de Zamora, Walter García, quien es uno de los que viajaron ayer.

Los otros 10 veteranos que viajaron son Juan Carlos Peralta, Claudio Csopini, Ramón Ponce, Gabino Ledesma, Jorge Soto, Orlando Gamarra, Sergio Rodríguez, José Delgado, Conrado Herrera, Ricardo Miethig.

En diálogo con Info Región, García detalló cómo surgió la iniciativa de la travesía que emprendieron. “En una reunión que celebramos en noviembre del año pasado en Mendoza, Juan Carlos Peralta nos contó que quería volver a las islas para pasar su cumpleaños número 50 allá. Ese era su sueño. Nos propuso que lo acompañáramos y utilizamos su cumpleaños de excusa para volver todos juntos”, manifestó.

Sobre los objetivos del viaje, el presidente del centro de excombatientes de Lomas señaló: “No solo vamos para cerrar nuestra historia y recorrer las posiciones en las que estuvo cada uno, sino también para nutrirnos con las experiencias que los demás vivieron allí”.

García aclaró que la intención de volver a las Islas siempre estuvo, pero que sus compañeros él se oponían a sacar pasaporte para poder ingresar al archipiélago. “Nos resulta chocante y contradictorio. Desde que nacimos que nos dicen que las Malvinas son argentinas, peleamos porque así sea, y a pesar de la derrota todavía se las considera como nuestras”, aseguró el veterano que formó parte del escuadrón de la Marina.

En este sentido, García señaló que “de ese grupo excombatientes que se reunió en Mendoza, lamentablemente fallecieron tres”, quienes no pudieron cumplir con su deseo de volver al lugar que los marcó. “No queríamos que nos pase lo mismo y nunca hayamos podido volver para cerrar un capítulo duro de nuestra vida”, se sinceró.

La comitiva partió ayer desde Aeroparque hacia la ciudad santacruceña de Río Gallegos. Allí, los excombatientes lomenses hicieron trasbordo hacia las Islas Malvinas, donde permanecerán hasta el 25 de noviembre.

Una vez que vuelvan de su viaje, armarán citas con los colegios, las universidades y todos aquellos interesados en conocer los detalles de su viaje a Malvinas. “Ahora no sólo vamos a contar lo que vivimos hace 31 años durante el combate, sino que también el después y traer material audiovisual sobre las Malvinas hoy. Volveremos con una historia nueva y estamos muy entusiasmados por contarla”, remarcó García.


* Nota correspondiente a la publicación del día 16 de Noviembre de 2013

martes, 5 de noviembre de 2013

Los vestigios de la guerra en Malvinas


http://www.latercera.com/noticia/mundo/2013/11/678-550026-9-los-vestigios-de-la-guerra-en-malvinas.shtml

A 31 años del conflicto, las huellas de éste siguen muy presentes en los paisajes de la isla y en el recuerdo de muchos de sus habitantes.
por Cristina Cifuentes/Puerto Stanley - 04/11/2013 - 05:33


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LA situación es que la radio fue tomada. Tenemos a tres argentinos”. Ese fue el mensaje que el locutor de la estación islas Falkland o Malvinas, Patrick Watts, dio a sus auditores la mañana del 2 de abril de 1982, día en que los soldados argentinos realizaron su desembarco al archipiélago. De fondo se escuchaban gritos en español. Según Watts, un uniformado lo apuntó, ante lo cual él le dijo: “Si sacas esa arma de mi espalda voy a transmitir lo que quieras. No voy a hablar con un arma en mi espalda”.

Watts ahora se dedica a realizar excursiones tanto a sitios turísticos como a lugares ligados a la guerra, como Wireless Ridge, donde se produjeron los últimos combates y en donde aún es posible ver zapatillas en cuya planta dice “industria argentina”, pedazos de tela de las carpas que fabricaban los soldados transandino para refugiarse, pasta de dientes y restos de armamentos, entre otras cosas.

La guerra de las Malvinas se desarrolló desde ese 2 de abril hasta el 14 de junio de 1982. Durante el conflicto murieron 649 argentinos y 258 británicos. En Puerto Stanley sólo es posible ver un memorial por la guerra en la calle principal, casi al lado de Thatcher Drive, en alusión a la premier británica durante el conflicto. Libros sobre su vida también se encuentran en las tiendas de la ciudad. Los vestigios del conflicto se encuentran en las afueras, como también las minas antipersonales, de las que aún quedan 22 mil sin desactivar. Además, en el cementerio donde yacen los soldados argentinos fallecidos, aún hay cruces sin nombres.

El trabajo de Watts se transformó en esencial para mantener a los isleños informados de lo que ocurría, ya que la radio era el único medio de comunicación existente y continuó trabajando hasta que los argentinos se hicieron cargo de ella.

Así fue cómo la chilena Celia Short, de 30 años en ese entonces, escuchó desde Port Louis del desembarco. “Yo era radioaficionada y apenas supe lo que ocurría escondimos nuestra radio, para que los argentinos no supieran que la teníamos. Este medio fue esencial para nosotros, yo estaba alejada de Stanley, así que no tenía otra forma de comunicarme”.

Mientras, Watts vivía una situación extraña con los cuatro civiles que llegaron a trabajar a la estación, porque sólo uno de ellos sabía inglés. Sin embargo, no tuvo problemas con él, con lo cual no fue difícil redactar en conjunto las noticias. Aún no olvida cuáles tuvo que dar conocer. “Tuve que anunciar que íbamos a conducir por el lado derecho. Eso era un gran cambio para nosotros. Otro anuncio difícil fue decirle a los isleños que los colegios iban a enseñar en español, nos dijeron que eso sería así nos gustara o no. Los pesos argentinos serían la moneda legal”, recuerda.


Durante el conflicto, Watts estaba preocupado por lo que le podía ocurrir a su familia y amigos en la ciudad. Sin embargo, los argentinos le dijeron que no pelearían en Stanley, lo cual cree que salvo muchas vidas. No obstante, el entonces director de Educación, John Fowler, fue testigo de la muerte de tres mujeres en su casa, las únicas víctimas civiles del conflicto en la ciudad. “Un misil británico se desvío y llegó a nuestra casa la madrugada del 12 de junio. Creo que ese fue un punto de cambio para la gente de Stanley. Hasta ese entonces nos sentíamos inmunes del conflicto, pero ahí nos dimos cuenta que nos podía llegar a todos”, señala.

A medida que pasaba el tiempo, los argentinos tomaron los vehículos Land Rover 4x4 muy populares en la isla y los usaron en la guerra. Se decretó el toque de queda desde las cuatro de la tarde hasta las ocho de la mañana. Además, comenzaron los apagones en las casas y nadie podía prender una luz, porque sino eran amenazados con ser detenidos.

Pese a los momentos duros vividos por Fowler, el embarazo de su esposa Veronica le sirvió para distraerse. Su segundo hijo, Dan, nació el 13 de abril de 1982. John Fowler no quería que el certificado de nacimiento de su hijo lo emitieran las autoridades argentinas, por lo que fue al registro y esperó hasta que los nuevos funcionarios se fueran a almorzar. Ahí estaba Fran Biggs, quien hoy trabaja en el diario Penguin News y que en ese entonces tenía un puesto de bajo rango. “Le pregunté si podía inscribir a mi hijo en el registro británico y me dijo que no tenía la autoridad. Yo le dije que era el más alto miembro que quedaba del gobierno, así que la nombraba funcionaria del registro oficial. Finalmente lo hizo”, recuerda.


Watts recuerda que el final de la guerra fueron los peores días, ya que los británicos bombardeaban para debilitar a los argentinos y el ruido era tan intenso que no se podía dormir. Sin embargo, todo se detuvo la mañana del 14 de junio. Fue un oficial argentino quien le dijo que el conflicto había terminado. Sin embargo, no pudo transmitir ese día porque no tenían luz. Dos días después recuperó la radio y su mensaje fue: “Esta no es LRA 60 radio islas Malvinas, esta es la estación de transmisión islas Falkland”. Luego, puso el himno británico.

“Yo creo que Stanley se recuperó sorprendentemente muy bien de la guerra. Nosotros somos soldados, estamos preparados para eso, pero la gente no, sin embargo, lo ha hecho muy bien”, cuenta Gary Clement, ex miembro de la marina británica que peleó durante el conflicto

lunes, 21 de octubre de 2013

Excombatientes de Malvinas: Modifican requerimientos para la exención de la TGI


http://notife.com/325008-excombatientes-de-malvinas-modifican-requerimientos-para-la-exencion-de-la-tgi/

Tomado de:


17 de octubre de 2013
El proyecto fue sancionado este jueves por el Concejo. La medida tiene como objeto agregar una corrección a la Ordenanza que había sido aprobada en diciembre del año pasado. Desde ahora, los veteranos de guerra quedarán exentos cualquiera sean sus ingresos mensuales.

Tras una iniciativa del presidente del Concejo, Leonardo Simoniello, los Concejales de la ciudad aprobaron un Proyecto cuyo objetivo fue modificar al artículo 78 inciso K de la Ordenanza Nº 11.962 -Ordenanza Fiscal Municipal- sancionada el 20 de diciembre de 2012.

Con la misma se suprime la exigencia vinculada a los ingresos mensuales de excombatientes de Malvinas para el otorgamiento de exenciones de la Tasa General de Inmuebles -TGI-, de acuerdo a lo contemplado por la Ley de la Provincia de Santa Fe Nº 12.867.

Simoniello recordó que “esta provincia y esta ciudad a lo largo de todos estos últimos años han reivindicado a los excombatientes de Malvinas, en este caso terminamos de adecuar lo que son las exenciones de la Tasa de Inmuebles. Con esta modificación estamos adecuando la norma municipal a lo que en aquel momento sancionamos en la Cámara de Diputados donde cualquier inmueble que tenga un excombatiente de Malvinas no pagaba impuesto inmobiliario y también tendrán ahora una exención de la Tasa”.
“Un acto de justicia”

El presidente del Cuerpo agregó: “Creemos que estamos haciendo un acto de justicia, al margen que no sean muchos los casos, cualquier motivo que tengamos para reivindicar al excombatiente de Malvinas lo vamos a llevar adelante”, aseveró Simoniello.

Luego de aprobarse en el Recinto, el artículo quedó redactado de la siguiente manera: “Los inmuebles donde residan en forma efectiva y permanente los ciudadanos ex combatientes de Malvinas y/o su grupo familiar, cualquiera fuere la situación laboral en que éstos se encuentren, en tanto se cumplimenten los siguientes requisitos: Que el inmueble objeto de la exención sea de propiedad del ex combatiente, con escritura a su nombre a título de dominio o condominio; y que justifique su calidad de ex combatiente que fuera movilizado al teatro de operaciones del Atlántico Sur, con certificado extendido por el Centro de Ex Combatientes y por el certificado del arma en la que estuvo incorporado”.

Fuente: Prensa Concejo Municipal

miércoles, 2 de octubre de 2013

Ex Combatientes del distrito viajarán a Malvinas


http://www.vidadelanus.com/fullnota.php?id=2306

Tomado de:


30/09/13 09:04PM
El intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, encabezó el acto realizado en el Salón Auditorio del Palacio Municipal en el que se sortearon por tercer año consecutivo,  los viajes a las islas del Atlántico Sur, para cuatro veteranos de guerra empadronados en el distrito.

Luego del minuto de silencio en honor a los 649 caídos en la Guerra de Malvinas, y de la entonación del Himno Nacional Argentino, el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, junto al Escribano Público Nacional, Pablo Monetti,  realizaron el sorteo utilizando un bolillero con los números previamente asignados a los 38 veteranos presentes. La asistencia al acto, tanto como estar en el padrón de veteranos registrados en el distrito son requerimientos  indispensables para ser parte del mismo.

En esta oportunidad viajarán los  ex combatientes Enrique Osvaldo Quarini, Héctor Omar Reynaldi, Vicente Claudio Vizgarra y Joaquín Ignacio Carballo. Además, fueron sorteados como siempre,  cuatro suplentes, quienes en orden del 1º al 4º reemplazarán a los mencionados que por algún motivo no puedan viajar. Estos cuatros ex combatientes, permanecerán en el archipiélago durante una semana  disponiendo desde el arribo de una camioneta 4x4 para recorrer  distintos puntos de las islas, entre ellos los cementerios  de Darwin y el de San Carlos.


“Esto es un sueño para todos los que combatimos en Malvinas sin distinción política ni diferenciación alguna, y también para los familiares de los vecinos de Lanús caídos en combate. Este es el tercer sorteo que se realiza,  lo que  muestra una vez más, que con  compromiso y capacidad de gestión como la que ha puesto de manifiesto permanentemente  el Intendente de Lanús Darío  Díaz Pérez se pueden hacer las cosas. Mi agradecimiento por siempre  hacia él y todo su equipo de trabajo”,  sostuvo, Alfredo Ávalos, presidente  del Centro de Veteranos y Ex Combatientes de Malvinas de Lanús.
Para finalizar, el intendente  Darío Díaz Pérez expresó:

“Estas son deudas que la sociedad tiene con quienes entregaron todo, hasta su vida, defendiendo nuestra patria en el Atlántico Sur. Considero que el mejor homenaje del pueblo de Lanús es no olvidar esta gesta. Yo estoy comprometido con la causa de Malvinas y me enorgullezco cuando nuestra Presidenta Cristina Fernández fija posiciones sobre este tema en los foros internacionales. Esto es un acto de reparación”, remarcó Díaz Pérez.

Se encontraban presentes juntos a los mencionados,  el presidente del Honorable  Concejo Deliberante, Héctor Bonfiglio; el primer candidato a concejal por el FpV, Héctor Montero, demás concejales,  funcionarios del Ejecutivo Municipal;  familiares de los ex combatientes y vecinos del distrito, en general, entre otros.
FUENTE: COMUNICADO PRENSA MUNICIPALIDAD DE LANÚS
FOTO: PRENSA MUNICIPALIDAD DE LANÚS

Homenaje a Veteranos de Malvinas


http://www.prensalibreonline.com.ar/dblog/noticia.asp?id=29510

Tomado de:

El presidente del Honorable Concejo Deliberante (HCD), Pablo Grasso y el intendente, Raúl Cantín, participaron ayer al mediodía de un acto homenaje a empleados municipales, hoy Veteranos de la guerra de Malvinas

En el marco de un proyecto del concejal Jorge Gareca, se realizó ayer un acto en homenaje a trabajadores municipales que participaron de la guerra de Malvinas.
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La iniciativa de Gareca solicita al Departamento Ejecutivo Municipal la colocación de cuadros de los agentes municipales y Veteranos de guerra Alejandro Alegre, Enrique Medina y Juan Carlos Caballero. Los primeros dos ya fallecieron, en tanto que el último trabaja actualmente en el área de Recaudaciones de la Municipalidad local.

El acto, realizado en la sala de atención al público de la Dirección de Rentas, comenzó con una bendición del cura párroco Sergio Soto a los cuadros de los Veteranos homenajeados. Seguidamente, se invitó al Intendente comunal, al Presidente del HCD y al concejal Gareca, para que junto a los familiares de los Veteranos procedieran al descubrimiento de cada uno de los retratos.

Tras el minuto de silencio en memoria de los héroes fallecidos, Grasso expresó que era un gran orgullo “acompañar las iniciativas que lleva adelante el Centro de Veteranos de Guerra”, y sentirse acompañado por la familia del soldado José Honorio Ortega, “que está con nosotros en diferentes actos y situaciones que estamos escribiendo en la historia argentina”.

Tras cartón invitó a revalorizar y a conocer la historia de la ciudad: “Debemos tener nuestro propio lugar de pertenencia, algo que nos identifique a todos como riogalleguenses y que nos haga sentirnos orgullosos. Por eso hay que seguir trabajando en todo lo referente a la reconstrucción de la historia y a la memoria de nuestros vecinos”.

Por último agradeció a su par, el concejal Gareca, por haber sido el iniciador de esta idea y recordó a todas aquellas personas que durante la guerra de Malvinas colaboraron para contener a la gente.

Cabe destacar que también se encontraban presentes los concejales Juan Carlos Figueroa y Pablo Fadul; el presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas, Fernando Alturria; el coordinador del Museo de Guerra de Malvinas, Daniel González y los padres del soldado José Honorio Ortega, como así también autoridades del Municipio, representantes de las fuerzas de seguridad y público en general.