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sábado, 19 de julio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
LA OEA Y EL MAR
Tomado de.:
Por Redacción Central | - Los Tiempos - 7/06/2014
La lección que se puede sacar de esta última experiencia es,
por un lado, que la diplomacia chilena está desorientada respecto a la posición
boliviana
Una muestra de la crisis por la que está atravesando la
Organización de Estados Americanos (OEA) es que su última Asamblea General
hubiera pasado desapercibida si no fueran dos acciones que salieron de agenda.
Una, la explicación dada por el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia
sobre la demanda que el país ha presentado ante la Corte Internacional de
Justicia (CIJ) y la insistencia obsesiva y felizmente infructuosa del Gobierno
de Ecuador de querer limitar, cuando no eliminar, a la Comisión Internacional
de Derechos Humanos (CIDH) y, sobre todo, la Relatoría de Libertad de
Expresión.
Incluso la intervención de nuestro Canciller (acompañado del
Procurador General del Estado) no hubiera tenido mayor repercusión (no hay que
olvidar que por segunda vez consecutiva no se pide incluir en la agenda de la
Asamblea, como corresponde desde 1979, un informe sobre el tema marítimo), si
no hubiera sido la desmesurada reacción del Canciller chileno que, como en
muchas otras autoridades de su Gobierno, hizo una sui generis interpretación
del informe presentado.
Si se revisa la intervención del canciller Choquehuanca sobre
el tema, se verá que se trata de un informe general sobre la demanda presentada
ante La Haya y el reiterado pedido de que de una buena vez ambos países
atiendan el tema de buena fe. En cambio, la respuesta chilena fue absolutamente
desproporcionada, confirmando dos percepciones que también en Chile existen:
una, que la Cancillería chilena carece de una política de estado al respecto;
la otra, que a su seno han retornado las visiones más reaccionarias de esa
sociedad. Incluso el tono utilizado por ese dignatario se asemeja mucho al de
Abraham Koening a mediados del siglo pasado.
Por el lado del país, en algún momento las autoridades
deberán explicar las razones por las que no se solicitó la inclusión del
informe sobre el enclaustramiento marítimo en la agenda de la Asamblea de la
OEA. Al parecer, que el país haya presentado la demandada en la CIJ no impide
que pueda evaluarse en un evento de esa naturaleza el comportamiento de ambos
países al respecto.
En todo caso, la lección que se puede sacar de esta última
experiencia es, por un lado, que la diplomacia chilena está desorientada
respecto a la posición boliviana y que en vez de buscar respuestas adecuadas a
los actuales tiempos y desafíos, ha optado por refugiarse en un discurso
agresivo y sin norte. Obviamente, esta actitud implica que en el país debemos
estar preparados para nuevos embates de esta naturaleza y que deberemos
responder con la seguridad de quien está convencido de tener la justicia de su
parte y ratificando, en forma permanente y ante todos los foros, nuestra
vocación pacifista.
Por otro lado, exige que el Gobierno mantenga, salvo
peligrosas excepciones que deberán evitar, su predisposición a tratar el tema
al margen de la política contingente y en un marco en el que primen la
prudencia, la coordinación y la planificación en cada acción que se desarrolle.
Asimismo, mantener la decisión de dar absoluta prioridad en materia de política
exterior a nuestra acción ante La Haya.
miércoles, 28 de mayo de 2014
El mar y los Derechos Humanos
http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20140527/el-mar-y-los-derechos-humanos_256289_561152.html
Tomado de:
Sentimientos encontrados generan los últimos fichajes del
Gobierno y Cancillería chilenos para fortalecer su equipo jurídico de
contención a la demanda boliviana ante la Corte Internacional de Justicia en
procura de una decisión sobre la obligación de Chile de negociar, de buena fe y
de manera significativa y oportuna, un acceso soberano al Pacífico.
El co agente de Chile Claudio Grossmann escribía hace
algún tiempo sobre la importancia del sistema interamericano de Derechos
Humanos y sostenía que en Latinoamérica “vivimos en un continente de
imaginaciones; no somos simplemente objeto de análisis macroeconómico o de
circunstancias. Tenemos la capacidad de transformar los eventos y las cosas ya
hechas”. Cuanto bien haría que esa vocación por los Derechos Humanos y por
reparar las injusticias que provocaron la invasión chilena de 1879 y el
enclaustramiento marítimo de millones de bolivianos puedan también transformar
la voluntad de diálogo de Chile.
No menos reveladoras son las ideas pro “derecho humanista” de
la abogada argentina Mónica Pinto, recientemente incorporada al equipo jurídico
chileno. Ella sostiene que “Los Derechos Humanos son –como dijo Carlos
Nino– “el mejor invento del siglo XX” y, en ese hacer, constituyen un límite al
poder del Estado y un elemento sine qua non de la democracia como modo de
vida.” Pinto tiene claro entonces que hoy, Chile, Bolivia y Perú, como
naciones democráticas de la región, no podemos sostener los resabios del
desborde expansionista del poder político y militar abusivo que imperaba a
fines del siglo XIX.
También interesante es el perfil pro “Derechos Humanos”
de Harold Koh –otro abogado norteamericano que se suma a la defensa
chilena– quien preocupado por la reputación de los EEUU (a cuya administración
sirvió precisamente como subsecretario en esta materia) señala que es
importante que el Estado “diga la verdad” y que “si se cree que los Derechos
Humanos son universales, no pueden haber dobles estándares”. Será útil
entonces que el Sr. Koh contribuya a sincerar los acontecimientos y sus
consecuencias en materia de Derechos Humanos, y así evitar los dobles
discursos, todavía tan frecuentes en la región.
Sentimientos de lástima por las declaraciones de Heraldo
Muñoz, una figura que se caracterizó por su notable amplitud en el ámbito de la
ciencia política, los Derechos Humanos, las virtudes de la democracia y la
integración latinoamericana.
Hace poco, Muñoz declaraba que “los principios de apego al
derecho internacional, promoción y defensa de la democracia y los Derechos
Humanos, solución pacífica de las controversias, independencia y respeto a la
soberanía, entre otros, que siempre han guiado nuestra política exterior, se
mantendrán como eje de una política de Estado”.
Cuanto contrastan con esas declaraciones sus portazos
como el “nunca más” al acceso boliviano al Pacífico o la calificación de
“francamente absurda” de la demanda boliviana, expresiones que lo pintan de
cuerpo entero. Más duro que Piñera y Moreno juntos, pero sobre todo más nacionalista
y belicoso que la línea conservadora de la Cancillería chilena durante los años
de Pinochet.
Heraldo Muñoz libró a la decisión de la presidenta Bachelet
la oportunidad y el mérito de interponer el incidente sobre la competencia de
la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Difícilmente se librará él
de los costos políticos de un primer tropiezo en esta etapa en la que Chile se
inclina por no reconocer la competencia de aquella.
La Corte Internacional de Justicia es la jurisdicción que
resolvió las diferencias de Chile con Perú hace menos de un año y a la que
acudió otras tantas veces sin remilgos y sobre la que hoy decide renegar sin
razonamiento jurídico conocido, o por lo menos con razonamientos ajenos a lo
que piensan algunos de sus principales asesores.
El autor es abogado internacionalist
Etiquetas:
Mar Territorial,
Materia Derecho Internacional
sábado, 22 de febrero de 2014
No nos ha interesado profundizar en la cuestión “marítima”
http://www.abcdelasemana.com/2013/08/30/el-abc-de-gerardo-vivas-pineda-historiador-naval-y-catedratico-de-la-universidad-simon-bolivar/#sthash.IN3gc3f5.dpuf
El problema es que la gente asume que territorio es la parte continental
y se olvidan del mar”.
El ABC de Gerardo Vivas Pineda – Historiador naval y catedrático de la Universidad Simón Bolívar
Escrito el Aug 30th, 2013 archivado
bajo Colaboradores, Entrevistas, Macky Arenas, Secciones.
Ud. puede seguir respuestas a esta entrada a traves de RSS 2.0.
Basta repasar la historia: perdimos las Antillas Holandesas a
pocas millas de nuestra cosa, perdimos Trinidad. El venezolano común veía al
Estado como un enemigo porque lo acosaba con impuestos. Las pérdidas
territoriales de Venezuela pasan del millón de kilómetros², señala el
especialista.
Macky Arenas
Es el primer universitario interesado seriamente por la
historia naval, al punto de haberse internado por 5 años en el Archivo de
Indias en Sevilla, España, para escudriñar todo lo que tiene que ver con la
Compañía Guipuzcoana, sus navíos, sus marinos y su comercio. Es sociólogo de
formación, lo que sin duda estructuró su mente para una empresa nada fácil:
entender el desinterés de los venezolanos por nuestros mares y ocuparse de
subsanar esa ancestral e inexplicable carencia. Esto fue lo que nos dijo para
los lectores de ABC de la Semana.
— ¿Cuál fue el punto de partida?
— Mucha gente no entendió al principio mi
decisión por abordar la historia naval. En este país no había historiadores
navales académicamente formados. Cuando me voy a España, con una beca de
Fundayacucho – a Sevilla a hacer el doctorado- ya yo llevaba como tema un
aspecto no estudiado de la Compañía Guipuzcoana, su marina mercante.
— ¿Por qué la escogencia?
— Era original. Yo había tenido una breve experiencia
previa en los archivos españoles, a través de la cual pude constatar los
tesoros que allí se conservaban para poder investigar sobre ese tema. Llegué a
Sevilla con el proyecto ya formulado: La Marina Mercante de la Compañía
Guipuzcoana en Caracas: 1730-1785. Allí empezó mi carrera como historiador
naval. Al final de los 5 años en España vine con mi tesis que publicó la
Fundación Polar con el título “La Aventura Naval de la Compañía Guipuzcoana en
Caracas”. De allí en adelante, esa ha sido mi principal línea de investigación.
— ¿Dejando atrás el mundo de la literatura?
— Vengo del área de la literatura y no la he abandonado
totalmente. Por cierto que, andando a caballo entre las dos áreas, ha salido
alguna biografía con vuelos literarios de un marino de la Compañía Guipuzcoana.
— Quienes te conocemos desde hace muchos años,
ignorábamos esa afición por la historia naval. ¿Cómo surgió?
— Dando clases en la Universidad Metropolitana
conocía Don Pedro Grasses, que ya había donado su biblioteca a esa casa de
estudios. El, conociendo mi afición por la Compañía Guipuzcoana, me estimuló a
que siguiera investigando. Yo le dije “Mire don Pedro, está muy investigada, lo
que queda por escudriñar es el tema naval”. Insistió en que lo abordará,
comenzó a promoverme, me prestó mucha ayuda, me dio acceso a su fabulosa
biblioteca, a lo que hay que sumarle mi afición a las películas, cuentos y
novelas de piratas…pero lo que más me alentó fue la originalidad del trabajo,
el hecho de que era algo absolutamente inédito promovió mi interés hacia esos
aspectos.
El experto
considera que es necesario preparar más historiadores marítimos.
— ¿Qué pasó al regresar a Venezuela?
— Continué investigando y desarrollando ya que hubo
muchas aristas que no agoté. Este año sabático que termina en septiembre
próximo, me abrió la posibilidad para dedicarme de lleno a investigar otro tema
marítimo -al que se le había pasado muy por encima en Venezuela- cual es las
implicaciones de la falta de dominio marítimo de nuestro océano y su incidencia
en la pérdida de la península de La Goajira, al comenzar las discusiones
limítrofes con Colombia. De hecho, yo tenía diarios de navegación que no había
profundizado pero tenía copias que traje de España. Al estudiarlos con
detenimiento me percato de que todas las travesías desde el virreinato de
Nueva Granada hacia Venezuela tenían grandes problemas para su desempeño normal
en el mar. Comienzo a darme cuenta de lo que muchos alegaban –por ejemplo Pablo
Ojer, el gran historiador de los problemas limítrofes en Venezuela-
acerca del tema. Desde que se creó la Guipuzcoana, el rey les concedió la
navegación marítima desde las bocas del Orinoco hasta Río Hacha, en pleno
virreinato más allá de la península de La Goajira.
— ¿Qué implicaba tener la jurisdicción marítima?
— Desde el punto de vista legal estaba claro. El punto
era cómo se desempeñaba desde el punto de vista operativo. Allí es cuando se
llega fácilmente a conclusiones, revisando los diarios de navegación. Son dos:
la navegación desde Venezuela hacia el virreinato era muy fácil pues los
vientos y las corrientes van de este a oeste. Si se mira un planisferio desde
derecha a izquierda, es decir, de Cumaná hacia Maracaibo y continúan hacia el
virreinato en ese sentido. Es la razón por la cual navegar desde cualquier
puerto venezolano hacia la península de La Goajira es muy fácil, pues
vientos y corrientes empujan a los barcos. Lo contrario ocurre desde el
principal puerto neogranadino, Cartagena de Indias, cuando enviaban corsarios y
agentes navales hacia la península, tenían que hacer lo que se llamaba
el barloventeo, o sea, navegar contra el viento, lo que es muy difícil
para los barcos de vela.
— Hoy en día igual: el mareo navegando hacia el este es
terrible…
— No sólo eso, sino el agotamiento en que terminaban
las tripulaciones pues se les rompían los mástiles debido a esa navegación en
zig-zag, necesaria para ir orientando los barcos contra los vientos y
corrientes.
El experto considera que es necesario preparar más
historiadores marítimos.
Identidad marítima
— ¿Cómo puede ser que esa documentación no se haya
examinado antes?
— No es tan fácil analizar los diarios de navegación de
la época. Son datos técnico-científicos que espantan al historiador como el
posicionamiento, la altitud, longitud, dirección del viento. Pero allí también
están anotadas una serie de incidencias, las singladuras o navegación diaria,
donde los pilotos van dejando constancia de lo que va pasando y eso, para mí,
es lo más valioso. Te dicen, por ejemplo, “la tripulación está agotada”. El
jefe de los corsarios neogranadinos llega a decir que salen de Cartagena de
Indias, se tardan un mes para llegar a La Goajira cuando, desde La Guaira,
tomaba apenas tres días. Cuenta como se les rompen los mástiles y eso se va
repitiendo diario tras diarios. Allí es donde uno se pregunta cómo es posible
que cuando empiezan las negociaciones entre Colombia y Venezuela en 1833, los
plenipotenciarios venezolanos no conocieran esa documentación, probablemente ni
siquiera sabían que existía…y si lo sabían ¿por qué no le prestaron atención?
— ¿Qué habría cambiado?
— Habría sido el mejor argumento para plantear a los
colombianos por qué piden dominio marítimo sobre la península, teniendo tantos
problemas por mar para llegar a ella, cuando a nosotros se nos hace tan fácil.
— ¿Quiere decir que conocemos poco acerca de nuestros
mares, teniendo tanto mar?
— Eso plantea una pregunta de fondo: ¿tiene el
venezolano identidad marítima? ¿Cómo podemos hablar de identidad nacional si
desde el punto de vista estrictamente marítimo no la tenemos?
— Si, porque una cosa es ir a la playa o ejercitar la
pesca y otra cosa es conocer y saber defender lo que tenemos…
— La pesca es un tema: hay pesca artesanal en
Venezuela, pero pesca industrial no tenemos. Los japoneses y los holandeses la
tienen, viven de ella, pescan en todos los océanos del mundo, no se limitan a
la pesca artesanal ni hacen demagogia con eso. Su identidad marítima la tienen
clara, es importante para ellos y aun siendo pequeños pelean con los rusos la
soberanía de sus islotes cuando tienen que pelearla. Tengo un amigo capitán de
navío que dice: “Si le preguntas a los venezolanos dónde está en centro físico
de Venezuela, la mayoría te dirá que tal vez por los lados de Guárico, cuando
en realidad el centro físico territorial de este país, incluyendo el mar,
está a millas mar adentro”. El problema es que la gente asume que
territorio es la parte continental y se olvidan del mar.
El negocio del monopolio
— En cambio nosotros hemos perdido fácilmente mucho
territorio…
— Basta repasar la historia: perdimos las Antillas
holandesas a pocas millas de nuestra costa, perdimos Trinidad. En el caso de
las primeras, los españoles consideraban que eran enclaves desérticos y no
importaba. Para ellos sólo tenían cierto valor económico y olvidaban lo
estratégico, así que le entregaron a los holandeses tremendo punto para
contrabandear a pocas millas de la costa venezolana. El contrabando fue otro
grave problema que ese descuido marítimo insular provocó en la costa venezolana
con todas las Antillas Menores dominadas por holandeses, franceses, daneses e
ingleses, desde donde se introdujo el fraude contra el imperio español.
— Entras en honduras, pues de esos estudios pueden
derivarse serios cuestionamientos y duros planteamientos políticos…
— Ya mucha gente me ha caído encima. Publiqué en una
revista un trabajo acerca de Juan Vicente Bolívar, “el abuelo de la patria”.
Tengo documentos que conseguí, después de años en España, los cuales muestran
que fue oficial real durante 10 años en La Guaira, lo que significa interventor
de aduanas. Lo dicen los registros de carga de la Compañía Guipuzcoana,
firmados por Juan Vicente Bolívar. Terminó siendo dueño de varios almacenes y
tiendas en La Guaira y cuando muere declara en su testamentos 250 mil pesos de
la época, en efectivo, lo que era una fortuna. Si a ello le sumas los
estudios hechos por Elías Pino Iturrieta, el P. Alejandro Moreno Olmedo sobre
el juicio eclesiástico que el obispo mandó a hacer a Juan Vicente Bolívar -por
conducta incorrecta denunciada en su contra- uno debe concluir que es
perfectamente posible un origen dudoso de semejante patrimonio.
— ¿Quiere decir que nuestro comercio marítimo se nutrió
del contrabando?
— No sólo en Venezuela, sino en todas las colonias
hispanoamericanas. La Guipuzcoana tuvo el monopolio del comercio entre España y
Venezuela. Cuando se habla de monopolio uno piensa en ausencia de competencia
lo cual significa abuso imponiendo precios. Era un negocio muy rentable y ello
hizo que toda la población costera se colocara contra la Compañía por
abusadora, que lo fue, así que dieron la bienvenida al contrabandista
extranjero que traía los productos que España nos negaba y mucho más baratos.
Una cosa trae la otra.
— Lo interesante de todo este planteo es que pone en
evidencia graves omisiones. ¿Podríamos hablar del inicio de la corrupción?
— Emplear ese término es peligroso. Regresemos al siglo
XVIII, que es el que yo domino. El venezolano común veía al Estado como un gran
enemigo porque lo acosaba con impuestos y no le proveía los productos
mínimos de la cesta básica, como diríamos hoy en día. Eso daba lugar a que el
venezolano justificara plenamente el contrabando. ¿Puede acusársele de corrupto
porque trata de conseguir un poquito de harina o de aceite?
— ¿Contrabandeo de subsistencia?
— ¡Exactamente! Tú los has dicho. ¿Desde cuándo puede
utilizarse el término “corrupción” en este país? Eso es todo un estudio que
requiere más profundidad.
— Volviendo al tema… ¿por qué nos ha interesado tan
poco el tema marítimo en Venezuela?
— No nos ha interesado profundizar en la cuestión
marítima. Definitivamente. Los Woayú, en la península de La Goajira, siempre
fueron irreductibles y Colombia, que no dominaba por tierra ese territorio, pretendía
tenerlo completo bajo su jurisdicción cuando ni siquiera podía acercársele
desde el mar, como lo demuestran, no solamente los diarios de navegación sino
que voy a otro aspecto: los derroteros náuticos eran una colección de
rumbos o rutas que debían seguir los barcos para navegar sin problemas.
Consulté los derroteros de 1810 y el de 1816 que hizo publicar Santander. Todos
hablan de la navegación por el mar colombiano – por el Atlántico- y sin
excepción te dicen lo mismo: no recomiendan navegar en ciertas épocas del año y
a ciertas horas. Y si consultas lo que dicen los diarios de navegación de los
veleros, hoy en día, y es lo mismo.
— ¿Quiere decir que el gran argumento sigue siendo ese?
— ¡Era de perogrullo! Los plenipotenciarios se ponen de
acuerdo en considerar como título histórico los documentos científicos. ¿Qué
más científico que un diario de navegación? Pero se quedaron esos documentos
durmiendo en los archivos españoles. Si se hubieran utilizado con respecto a la
península, otro gallo hubiera cantado.
— ¿Hacen falta más historiadores marítimos?
— Si se quiere ahondar en el tema, es necesario
preparar más historiadores marítimos, sin duda. Hay que ponerse a trabajar. Ya
hay acuerdos muy cuesta arriba de echar para atrás, pero la acotación histórica
jamás dejará de ser importante, sobre todo porque las pérdidas territoriales de
Venezuela pasan del millón de kilómetros cuadrados desde que empezaron las
negociaciones. No sólo con Colombia, también con Brasil, con la Guayana
Esequiba, aparte de lo que se perdió en los siglos coloniales. Desde el punto
de vista historiográfico son aportaciones muy útiles.
2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico
Simón Bolívar Primera Edición
Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República
Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de
territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de
Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de
febrero de 1966.
Territorios estos sobre los
cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se
reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota
del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:
“...por lo tanto, Venezuela
reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen
derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se
reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se
encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el
territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva
expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de
Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento
hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
Mapa que
señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar
Territorial mediante
el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968
lunes, 21 de octubre de 2013
Venezuela/Guyana acordaron un avance rápido en las negociaciones marítimas
Fachada Atlántica venezolana, Mar Territorial, Zona contigua, Zona Económica Exclusiva, Plataforma Continental, Alta Mar
Traductor Google
Tomado de:
Guyana / Venezuela al rápido avance en las negociaciones de
delimitación marítima
[ www.inewsguyana.com ] - Guyana y Venezuela han acordado que un equipo técnico
se reunirá dentro de los cuatro meses para estudiar los mecanismos en el
contexto del derecho internacional para abordar la cuestión de la delimitación
marítima .
Esto es como resultado de una reunión celebrada entre el
Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues - Birkett y el
Ministro de Relaciones Exteriores Venezuela , Elías Jaua Milano .
El dúo , junto con su delegación se reunió en Trinidad y
Tobago el jueves 17 de octubre, tras la incautación de un barco de EE.UU. en
aguas de Guyana por la Armada de Venezuela el 10 de octubre .
En una declaración conjunta emitida el jueves por la noche,
los dos países acordaron que el diálogo y la cooperación son los medios para la
solución pacífica de las diferencias entre los Estados.
" Los Ministros ratificaron todos los puntos de la
Declaración Conjunta del 30 de septiembre de 2011 en Puerto España , firmado
por el Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues - Birkett
y el entonces Ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la
República Bolivariana , Nicolás Maduro Moros, donde reconocieron que la
delimitación de las fronteras marítimas entre los dos Estados sigue siendo un
tema pendiente y acordó que dicha delimitación requerirá negociaciones " .
Ninguna otra información fue divulgada a los medios de
comunicación en lo que respecta a la nave EE.UU. fue puesto en libertad por las
autoridades venezolanas el martes .
Armada de Venezuela tomó el control del barco de
investigación , que estaba llevando a cabo un estudio en el bloque costa afuera
de Guyana Roraima . Venezuela partió la nave a su isla de Margarita, donde el
buque fue detenido durante seis días , durante los cuales fue acusado su
capitán y puesto en libertad bajo fianza. El país está reclamando que el buque
se encontraba en su zona económica.
Sin embargo , Guyana tiene una fuerte evidencia para apoyar que el barco EE.UU.
estaba dentro de su jurisdicción , cuando fue abordado y capturado por la
armada venezolana.
Como cuestión de hecho, un funcionario del gobierno confirmó
que la ubicación exacta de la nave se registró cuando la Armada de Venezuela tomó
el control de la misma.
De Guyana Gabinete Secretario Dr. Roger Luncheon , dijo a
periodistas en una conferencia de prensa que debido a que el buque se dedica a
un estudio sísmico , su ubicación exacta estaba siendo capturado por el segundo
.
" El buque se dedica a trabajos de investigación sísmica
. Los informes de las investigaciones son salvar sin sentido y salvo se
identifica su ubicación exacta , por lo que en todo momento material de la
ubicación de la nave - las coordenadas - se están capturando segundo a segundo,
minuto a minuto , hora tras hora durante la encuesta. Así que no puede haber
ninguna duda de dónde se encuentre el buque " , explicó el Dr. almuerzo .
Teniendo en cuenta esta explicación , el Dr. almuerzo se
preguntó entonces si la toma de la nave era un ser deliberada por la armada
venezolana. Sin embargo, el secretario del gabinete, respondió que sería
imposible que se pronuncie sobre la intención de la Armada.
" El barco estaba en aguas de Guyana sobre todo cuando
se le acercó y agarró . Los temas relacionados con las acciones equivocadas de
los militares venezolanos deben , como ha sido durante los períodos antes de
este incidente , sino que debe ser tratado bilateral por la vía diplomática
" .
Venezuela y Guyana han sostenido durante mucho tiempo sobre
el estado de la región del Esequibo en disputa, un área en la frontera y sobre
los derechos a los recursos marinos que se encuentran en alta mar. Venezuela
llama una "zona de recuperación ", pero en la práctica funciona como
territorio guyanés.
« Empresarios venezolanos acusados de falsificar visa
guyanesa Vendor acusado de apuñalar a hombre con tijeras »
Fachada Atlántica venezolana, Mar Territorial, Zona contigua, Zona Económica Exclusiva, Plataforma Continental, Alta Mar
Guyana/Venezuela to fast forward talks on
maritime delimitation
[www.inewsguyana.com]
- Guyana and Venezuela have agreed that a technical team would meet within four
months to explore mechanisms within the context of international law to address
the issue of maritime delimitation.
This is as a
result of a meeting held between Guyana’s Foreign Affairs Minister, Carolyn
Rodrigues-Birkett and Minister for Foreign Relations Venezuela, Elias Jaua
Milano.
The duo,
along with their delegation met in Trinidad and Tobago on Thursday October 17,
following the seizure of a US Ship in Guyana’s waters by the Venezuelan navy on
October 10.
In a joint
statement issued late on Thursday night, the two countries agreed that dialogue
and cooperation are the means for a peaceful solution of differences between
States.
“The
Ministers ratified all the points of the Joint Declaration of September 30,
2011 in Port of Spain, signed by the Minister of Foreign Affairs of Guyana
Carolyn Rodrigues-Birkett and the then Minister of the People’s Power for
External Relations of the Bolivarian Republic, Nicolas Maduro Moros, where they
recognised that the delimitation of the maritime boundaries between their two
States remains an outstanding issue and agreed that such delimitation will
require negotiations.”
No other
information was released to the media as it relates to the US ship was released
by the Venezuelan authorities on Tuesday.
Venezuela’s
navy took control of the research vessel, which was conducting a survey in the
Roraima Block offshore Guyana. Venezuela sailed the ship to its Margarita Island, where the vessel was
seized for six days, during which its Captain was charged and released on bail.
The country is claiming that the vessel was in their economic zone.
However,
Guyana has strong evidence to support that the US ship was well within its
jurisdiction when it was accosted and seized by the Venezuelan navy.
As a matter
of fact, a government official confirmed that the exact location of the ship
was recorded when the Venezuelan navy took control of it.
Guyana’s
Cabinet Secretary Dr Roger Luncheon told reporters at a press conference that
because the ship was engaged in a seismic survey, its exact location was being
captured by the second.
“The vessel
was engaged in Seismic survey work. The reports of the investigations are meaningless save and
except their precise location is identified, so at all material times the
location of that ship – the coordinates – was being captured second by second,
minute by minute, hour by hour during the survey. So there can
be no question of where the ship was located,” Dr. Luncheon explained.
Given this
explanation, Dr. Luncheon was then asked if the seizure of the ship was a
deliberate one by the Venezuelan navy. However, the Cabinet Secretary responded
that it would be impossible for him to pronounce on the intention of the navy.
“The vessel
was in Guyana’s waters particularly when it was accosted and seized. The issues
surrounding the misguided actions of the Venezuelan military should, as has
been during the periods before this incident; it should be addressed
bilaterally through diplomatic channels.
Venezuela and
Guyana have long argued about the status of the disputed Essequibo region, an
area on the border and over rights to the ocean resources that lie offshore.
Venezuela calls it a “reclamation zone,” but in practice it functions as
Guyanese territory.
2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico
Simón Bolívar Primera Edición
Nota del editor del blog: Al
referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta
los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con
el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de
Ginebra del 17 de febrero de 1966.
Territorios estos sobre los
cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se
reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota
del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:
“...por lo tanto, Venezuela
reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen
derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se
reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se
encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el
territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva
expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de
Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento
hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
Mapa
que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar
Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de
Julio
miércoles, 1 de mayo de 2013
Es el momento de dar mayor importancia al mar y los fondos marinos
http://www.stabroeknews.com/2013/features/04/21/it-is-time-to-give-greater-consideration-to-the-ocean-and-sea-bed/
Mapa Oficial de
la República Bolivariana de Venezuela con la Zona en
Reclamación - La Guayana Esequiba
Es el momento de dar mayor importancia al mar y los fondos marinos
Traductor Google
Tomado de:
Es el momento de dar una mayor consideración a la mar y los
fondos marinos
Tomado de:
La visión desde Europa
21 de abril 2013 • Por David Jessop • 0 Comments Siguiente Artículo »
Ha llegado el momento de prestar mayor atención a la oportunidad que representa lo que podría describirse como el espacio en el medio: los millones de kilómetros cuadrados de mar y los fondos marinos que se encuentran entre las islas y países del Caribe? En gran parte no asignada, apenas cuenta y mucho mayor en la promesa de lo que, en su mayor parte es posible en tierra, ofrece una nueva frontera.
Esta es la implicación de los progresos ya realizados por el
ministro de Industria, Inversión y Comercio, Anthony Hylton de Jamaica, en el
fomento de los inversores para convertir Jamaica en un centro logístico
marítimo de la Cuenca del Caribe, y en el mensaje de los demás en los gobiernos
del Cariforum que son promoción de las perspectivas de petróleo y gas.
Lo que a estas alturas debería ser evidente es que los mares
que rodean el Caribe pueden ofrecer nuevas oportunidades para el crecimiento
que tanto necesitan.
El Caribe comandos de acceso al Canal de Panamá ampliado y se
encuentra en un eje norte-sur, este-oeste de la intersección para el envío
internacional. Como tal, ofrece múltiples oportunidades para la creación de
puertos de transbordo vinculados a zonas de desarrollo para la fabricación, el
montaje de los productos acabados y la prestación de servicios para las
naciones como China y Brasil, que buscan nuevas formas libres de aranceles a
los mercados de la Américas y Europa.
Es el mar que también ofrece la posibilidad de desarrollar
nuevos puertos e industrias relacionadas con la carretera y vías ferroviarias
que podrían abrir zonas dentro de Brasil y la cuenca del Amazonas o facilitar
enlaces a través del Istmo Centroamericano para el Pacífico. Por otra parte, es
el espacio de mar que no permite que sólo el movimiento regional e
internacional de mercancías y servicios - legales e ilegales - sino que también
proporciona el acceso que ofrece el mayor número de visitantes a la región, los
barcos de crucero.
Más allá de esto se esconde debajo de su potencial riqueza
superficie en forma de petróleo y gas, minerales y tierras raras, posiblemente,
como la tecnología para perforar y recuperar el petróleo y el gas de grandes
profundidades ya existe.
En la situación exploración petrolera está en curso,
planificada o licencia se consideran en bloques frente a las costas de la
Guayana Francesa, Surinam, Guyana, Belice, Barbados, Bahamas, Cuba, Jamaica y
Granada y, posiblemente, en otras islas de la cadena de Barlovento. Sin
embargo, como los recientes acontecimientos en Belice indican, la oportunidad
no está exento de retos importantes. Allí, los grupos ecologistas han en la
última semana montado una campaña legal exitosa que resultó en todos los
contratos de perforación petrolera en alta mar entre 2004 y 2007 son nulas.
También hay un potencial interés mundial por la oportunidad
desafiante de la minería de los fondos marinos.
Aunque la mayor atención en este sentido se centra en el
Pacífico, hay indicios de que, a largo plazo puede ser posible explotar crestas
sumergidas océano, uniones de placas submarinos y chimeneas termales submarinas
en las zonas del Atlántico Medio. Estos se encuentran entre el Caribe y África,
y de Guyana, Surinam y la Guayana Francesa y puede ser, los científicos
sugieren, rico recurso en los nódulos de hierro-manganeso, sulfuros
polimetálicos y las costras ricas en cobalto polimetálicos. Algunos también
creen que las tierras raras contenidas en lodos de aguas profundas en formas
concentradas y extraíbles pueden estar por debajo de los océanos, a pesar de la
viabilidad y desafíos de la recuperación en la actualidad hace que esto parezca
remoto.
El nivel de exploración que están teniendo lugar en la región
hace que sea muy posible imaginar un Caribe, dentro de una década, donde
algunos países son ricos en energía, exportadores netos de petróleo y gas y en
algunos casos que tratan de hacer frente a los problemas asociados con la
riqueza que casi nadie está pensando.
Algunos pueden decir que es fantástico como los EE.UU. y
otros países están empezando a suministrar una cantidad cada vez mayor de sus
necesidades de energía a partir de gas de esquisto. Sin embargo, el ritmo al
que un número cada vez mayor de las empresas mundiales de petróleo han
comenzado a invertir grandes sumas de dinero en la prospección de petróleo y
gas en la cuenca del Caribe sugiere que dentro de poco más de un país del
Caribe que no sea Trinidad se convertirá en un productor de petróleo o gas. Es
un proceso que responde a la industrialización continua y creciente riqueza de
las economías en desarrollo más avanzados, por lo que el costo de la
recuperación de aguas profundas viable y la demanda de energía se prevé.
A pesar de todo esto, no ha habido una contabilidad integral
o la asignación de los recursos económicos y físicos que existe dentro de las
zonas económicas de la Cuenca del Caribe o que puede haber debajo de los mares
más allá. En cambio las naciones individuales - Jamaica, Cuba, Bahamas y la
República Dominicana - han recurrido recientemente a hacer frente a la mar,
reconociéndola como una oportunidad económica que tiene el potencial de traer
inversión y el crecimiento a largo plazo.
Hasta ahora, y Trinidad además, casi todo el pensamiento
económico del Caribe se ha centrado en tierra, con el énfasis en las materias
primas, la fabricación, el turismo, los servicios financieros, las industrias
culturales, y sólo rara vez en la pesca artesanal. Esto es comprensible, ya que
es donde se encuentra la oportunidad inmediata, pero haciendo caso omiso de los
espacios en el medio en que la tecnología está cambiando rápidamente, lleva
consigo el peligro de pasar por alto la posibilidad de explorar el creciente
interés de las principales empresas mundiales de deslocalizar colaborar con los
países y las empresas locales.
Mejor aprovechamiento del Mar Caribe es un tema que requiere
una consideración nacional, regional e internacional, ya que toca la seguridad
física, la policía, el medio ambiente, seguridad alimentaria y energética, la
soberanía, la defensa y el cambio del nivel del mar. También puede cambiar las
relaciones inter-regionales y geopolíticas, si como parece posible recuperación
de la extracción de petróleo o gas se produjera en la Guayana Francesa,
Surinam, Guyana, Bahamas y Cuba. Al parecer, también para requerir un nuevo
análisis de la seguridad marítima, las nociones tradicionales de soberanía y la
interdependencia ambiental de los ecosistemas del Caribe.
En el Caribe se esfuerza por encontrar nuevas formas de
generar crecimiento y mayores se tiene en cuenta la utilización de los mares,
hay buenas razones para reorientar el pensamiento y reconociendo que los mares
son también del Caribe los recursos, el patrimonio y el futuro.
It is time to
give greater consideration to the ocean and sea-bed
Tomado de:
The View From Europe
April 21, 2013 · By David Jessop · 0
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Has the time
come to give greater consideration to the opportunity presented by what might
be described as the space in between: the millions of square miles of ocean and
sea bed that lie between the islands and countries of the Caribbean? Largely
unmapped, scarcely considered and vastly greater in promise than what, for the
most part is possible onshore, it offers a new frontier.
This is the
implication of the progress now being made by Jamaica’s Minister of Industry,
Investment and Commerce, Anthony Hylton, in encouraging investors to turn
Jamaica into a maritime logistics hub for the Caribbean Basin, and in the
message from others in Cariforum governments who are promoting the prospects
for offshore oil and gas.
What by now
should be self-evident is that the seas that surround the Caribbean can provide
new opportunities for much needed growth.
The Caribbean
commands access to the widened Panama Canal and is at a north-south, east-west
intersection for international shipping. As such, it offers multiple opportunities for the creation of
transhipment ports linked to development zones for manufacturing, the assembly
of finished items and the provision of services for nations like China and
Brazil, which are seeking new tariff-free ways to access markets in the
Americas and the Europe.
It is the sea
too that offers the potential to develop new ports and industries linked to the
road and rail routes that could open up areas within Brazil and the Amazon
Basin or help facilitate links across the Central American Isthmus to the
Pacific. Moreover, it is
the sea space that enables not just the regional and international movement of
goods and services ‒ legal and illegal – but also provides the access that
brings the largest number of visitors to the region, the cruise ships.
Beyond this
there lies beneath its surface potential wealth in the form of oil and gas,
minerals, and possibly rare earths as the technology to drill and recover oil
and gas from huge depths now exists.
As matters
stand oil exploration is underway, planned or licensing being considered in
blocks off the coasts of French Guiana, Suriname, Guyana, Belize, Barbados, the
Bahamas, Cuba, Jamaica and Grenada and possibly in other islands in the
Windward chain. However,
as recent developments in Belize indicate, the opportunity is not without
significant challenges. There, environmental groups have in the last week
mounted a successful legal campaign that resulted in all offshore oil drilling
contracts between 2004 and 2007 are void.
There is also
a potential global interest in the challenging opportunity of seabed mining.
Although most
attention in this respect is focused on the Pacific, there are indications that
in the long term it may be possible to exploit submerged ocean ridges, undersea
plate junctions and undersea thermal vents in mid Atlantic areas. These lie between the Caribbean and
Africa and off Guyana, Suriname and French Guiana and may be, scientists
suggest, resource rich in iron-manganese nodules, polymetallic sulphides and
cobalt-rich polymetallic crusts. Some also believe that rare earths contained
in deep-sea muds in concentrated and extractable forms may lie beneath the
oceans, although the viability and challenges of recovery at present makes this
seem remote.
The level of
exploration now taking place in the region makes it quite possible to imagine a
Caribbean, a decade from now, where some nations are energy rich, net exporters
of oil and gas and in some cases trying to address the problems associated with
wealth that hardly anybody is thinking about.
Some may say
this is fanciful as the US and other nations are beginning to supply an ever
greater amount of their energy needs from shale gas. However, the pace at which an ever
increasing number of global oil corporations have begun to invest huge sums in
prospecting for oil and gas in the Caribbean Basin suggests that before long
more than one Caribbean nation other than Trinidad will become an oil or gas
producer. It is a process that responds to the continuing industrialisation and
growing wealth of advanced developing economies, making the cost of deep sea
recovery viable and the demand for energy is forecast.
Despite all
of this, there has been no holistic accounting or mapping of the economic and
physical resource that exists within the Caribbean Basin’s economic zones or
that may be beneath the seas beyond. Instead individual nations ‒ Jamaica, Cuba, the Bahamas and
the Dominican Republic ‒ have only recently turned to face the sea, recognising
it as an economic opportunity that has the potential to bring investment and
long term growth.
Up to now,
and Trinidad apart, almost all Caribbean economic thinking has been focused
onshore, with the emphasis on commodities, manufacturing, tourism, financial
services, cultural industries and only rarely on artisanal fisheries. This is understandable as it is where
immediate opportunity lies; but ignoring the spaces in between when technology
is changing rapidly, carries with it the danger of missing the possibility to
explore the growing interest of major global companies to partner offshore with
countries and local business.
Making
greater use of the Caribbean Sea is an issue that requires national, regional
and international consideration as it touches physical security, policing, the
environment, food and energy security, sovereignty, defence and sea level
change. It may also
change inter-regional and geopolitical relationships if as seems possible
recovery of offshore oil or gas were to occur in French Guiana, Suriname,
Guyana, the Bahamas or Cuba. It would seem also to require fresh consideration
of maritime security, traditional notions of sovereignty and the environmental
interdependence of Caribbean eco-systems.
As the
Caribbean struggles to find new ways to generate growth and greater
consideration is given to making use of the seas, there is strong case for
reorienting thinking and for recognising that the seas too are the Caribbean’s
resource, heritage and future.
Previous
columns can be found at www.caribbean-council.org
2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico
Simón Bolívar Primera Edición
Nota del editor del blog: Al
referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta
los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con
el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de
Ginebra del 17 de febrero de 1966.
Territorios estos sobre los
cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se
reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota
del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:
“...por lo tanto, Venezuela
reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen
derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se
reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se
encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el
territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva
expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de
Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento
hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
Mapa que
señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar
Territorial mediante
el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968
domingo, 25 de noviembre de 2012
Isla de Aves en la mira tras sentencia de la CIJ sobre Colombia y Nicaragua
http://runrun.es/runrunes/58909/isla-de-aves-en-la-mira-tras-sentencia-de-la-cij-sobre-colombia-y-nicaragua.html
Isla de Aves en el Caribe
Isla de Aves
Tomado de:
El internacionalista y Embajador venezolano Emilio Figueredo
Planchart a través del editorial de su website analitica.com
alerta sobre el caso de Isla de Aves, el islote venezolano más al norte del
Caribe, y las implicaciones que sobre su territorialidad tiene la reciente
decisión de la Corte Internacional de Justicia en relación a Colombia y
Nicaragua.
Una ligereza de lengua, a las que estamos acostumbrados en 14
años de incontinencia verbal por parte del Comandante y sus adláteres, podría
tener consecuencias catastróficas para la causa venezolana sobre el Islote al
que sus vecinos caribeños quieren adjudicarse sólo mar territorial sin
los derechos que esta parte del territorio nacional tiene sobre su zona
económica y plataforma continental.
Por ello considero importante el alerta de Figueredo que aquí
reproduzco, tomado de Analitica.com:
Isla de Aves y la Sentencia de la Corte Internacional
El gobierno venezolano más allá de su alianza político
estratégica con Nicaragua tiene que recordar que nuestro país tiene una
situación parecida con Isla de Aves, en la que algunos países del Caribe
pretenden desconocer los derechos que esta parte del territorio nacional
Sin entrar en consideraciones de fondo sobre el contenido de
la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, en el caso de Nicaragua y
Colombia, lo que requería un análisis detallado de la misma, es
importante destacar que si bien la Corte falló a favor de Colombia en cuanto a
la soberanía sobre los cayos : Alburquerque, Este Sudeste, Roncador, Serrana,
Quitasueño, Serranilla y Bajo Sueño, establece sin embargo un límite
en cuanto a los derechos sobre los espacios marítimos que le
corresponderían ya que sólo les otorga mar territorial y los priva de su
plataforma continental y zona económica exclusiva.
El gobierno venezolano más allá de su alianza político
estratégica con Nicaragua tiene que recordar que nuestro país tiene una
situación parecida con Isla de Aves, en la que algunos países del Caribe
pretenden desconocer los derechos que esta parte del territorio nacional tiene
sobre su zona económica y plataforma continental.
Una declaración con base en la cual se felicitara a Nicaragua
por su triunfo podría ser considerada por esos países del Caribe como causa
suficiente para solicitar a su vez a la corte o al Tribunal del Mar, un
pronunciamiento en el que se limite a Isla de Aves a sólo tener mar
territorial, lo cual podría tener gravísimas consecuencias sobre el
espacio marítimo que por derecho le corresponde a Venezuela.
Los antecedentes negativos en lo que concierne la reclamación
del territorio Esequibo así como el mal manejo político sobre la solicitud
guyanesa de extender su plataforma continental a espacios marítimos que le
corresponderían a nuestro país, nos hacen temer que la ideología pueda
prevalecer sobre la defensa de la soberanía e integridad territorial de
Venezuela.
No sabemos como el gobierno colombiano ha manejado el caso
ante la Corte y de hecho surgen ya fuertes críticas en ese país por el aparente
descuido en el manejo de la política exterior y la aparente falta de
interés y capacidad para defender adecuadamente la soberanía.
En nuestro país, si algo logró la era democrática , fue
la preservación y defensa de la soberanía e integridad territorial. Prueba de
ello fueron las múltiples delimitaciones marítimas llevadas a cabo con
éxito por las delegaciones presididas por el Dr. Isidro Morales Paul.
Lamentablemente no podemos decir lo mismo de lo que, hasta ahora, ha realizado
la actual cancillería venezolana en lo que respecta a la defensa y
preservación de la fachada atlántica de Venezuela.
En derecho internacional cualquier declaración pública del
Jefe del Estado o de su Ministro de Relaciones Exteriores tiene efectos
internacionales y pueden ser alegados por una parte litigiosa como prueba de
aquiescencia.
Así que cuidado con opinar sobre este delicado asunto que
además afecta particularmente a la hermana Republica de Colombia.
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