martes, 14 de julio de 2015

Hablemos de soberanía en serio: Guyana y el Esequibo




22 de abril 2015 - 12:01 am
Con este mismo título, el Centro Popular de Formación Ciudadana (CPFC) realizó la semana pasada un concurrido foro en el Colegio de Ingenieros de Venezuela, en el cual participaron como ponentes el embajador Sadio Garavini y la doctora María Teresa Belandria, ambos especialistas en temas internacionales y conocedores a fondo de la realidad del caso Guyana en relación a NUESTRO Esequibo.

Como es bien sabido, la justa y legítima reclamación de Venezuela sobre el territorio del Esequibo se mantuvo firme y tomó un nuevo aire a raíz del “Acuerdo de Ginebra”, logrado bajo el gobierno de Leoni en 1966, con el cual el país mantuvo viva la controversia y su aspiración a lograr una solución negociada pero con sólido fundamento legal. Desde ese entonces, con mayor o menor intensidad, todos los gobiernos de la democracia mantuvieron una actitud nacionalista e inequívoca respecto al tema. De hecho, mi generación estudió geografía nacional con un mapa donde aparecía el Esequibo con rayas, sobre el cual decía claramente: “Territorio en Reclamación”, y en los años ochenta el tema hasta se convirtió en ícono popular cuando un famoso grupo de rock nacional puso de moda una canción que coreaba “el Esequibo es mío, es tuyo, es tierra venezolana…”.

Pero esa posición histórica cambió bajo Chávez, quien en 2004 dio un giro público respecto al tema, expresando de manera abierta que no se opondría a que Guyana otorgara concesiones petroleras en ese territorio si eso contribuía al desarrollo de la región, lo cual hizo obviamente por sugerencia de Cuba y para ganarse el apoyo del Caribe, en función de su interés por tomar fuerza en el seno de la OEA. Con esta postura evidentemente la posición de Venezuela respecto a la controversia planteada se debilitó severamente, reforzando además la ventaja obvia de Guyana, siempre beneficiada por la situación de hecho, pero que aun así hasta ese momento se había abstenido de otorgar concesiones precisamente por la oposición de los gobiernos venezolanos anteriores.

Este hecho, que claramente constituye un punto de inflexión negativo para la pretensión histórica del país, ha sido sucedido por eventos recientes no menos graves. Es así como Guyana no solo ha seguido otorgando concesiones petroleras a compañías transnacionales en la fachada atlántica del Esequibo, sino que ahora lo hace con el apoyo abierto y directo de todo el Caribe, e indirecto de Estados Unidos, comprometiendo además cuantiosos recursos pesqueros de gran valor, más allá de las enormes reservas de petróleo liviano y gas que hay en la zona.

Pero el problema no termina allí. De hecho, lo más grave de lo explicado por Garavini y Belandria es que Guyana ha proyectado una fachada atlántica propia a partir de la costa del Esequibo que invade de manera inequívoca nuestro mar territorial y plataforma continental en la zona del Delta, lo cual constituye, sin duda, la amenaza más grave que se cierne sobre nuestro territorio en la actualidad.

Sin embargo, ante esta inaceptable actitud violatoria de nuestra soberanía, este gobierno que se dice nacionalista no tiene una postura firme y clara. No hay campañas publicitarias para sensibilizar al país, ni se recogen firmas para que se deroguen las concesiones. Por el contrario, en un acto de vulgar entreguismo, el gobierno venezolano mira a los lados, y tan solo se limita a mandarle carticas a las empresas que reciben las concesiones, en lugar de enviar contundentes notas de protesta al Estado que las otorga.

Decía la improvisada canciller de Maduro que le había “leído la cartilla” al embajador de España en estos días. Esto, porque el Congreso de ese país (así como los de Chile y Colombia) recientemente exigió la liberación de los presos políticos en Venezuela. Para estos casos la canciller sí habla de injerencia y violación de soberanía, pero es un manso cordero respecto a Guyana, que nos está arrebatando el territorio. Así de entreguista y antinacionalista es esta “revolución” que se envuelve en el tricolor nacional para adversar a sus enemigos ideológicos, pero no para combatir a los violadores de nuestro suelo. Eso es traición a la patria.

@CiprianoHeredia   


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968