sábado, 8 de agosto de 2015

En Venezuela nadie pone en duda los derechos del país sobre el Esequibo


Antecedentes
La verdad ante el reclamo la Guayana Esequiba y la campaña  psicológica  de desinformación  ante  la reclamación,  reivindicación, recuperación, integración,  anexión, o unificación de los territorios ubicados al Oeste del río Esequibo conocidos como  la Guayana Esequiba o Zona en Reclamación  por parte de   operadores políticos funcionarios,  asesores y consultores desatada por cuestiones eminentemente ideológicas  y de poder . 


¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte I

¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte. II

¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte. III y última




21 junio 2015 |

Especialistas difieren sobre la actuación del Gobierno Nacional

 “Lo que estamos reclamando es un espacio geográfico que Inglaterra nos invadió”, sostiene Pompeyo Torrealba. “La soberanía no es solamente enunciativa, también se ejerce”, asevera Carlos Luna. Elías Daniels asevera que “es un problema de Estado, no de gobierno”, que nos incumbe a todas y a todos por igual. Los británicos “se fueron por la tangente y ahora estamos discutiendo con el heredero del despojo”, señaló Rafael Ruano.

La reclamación del territorio Esequibo por parte de Venezuela vuelve a ser tema de discusión obligatorio, después de haber tenido “altos y bajos” a lo largo de varios años, tal y como lo refiere el Coronel del ejército Pompeyo Torrealba, quien lleva más de 20 años investigando sobre este tema. Según el especialista, “ahora se nos presenta como un punto crítico, pero bueno, porque ha salido al tapete y es la oportunidad para que el pueblo venezolano tome conciencia al respecto”.

El autor del libro A un siglo del despojo, reseñó que en los años 70 del siglo XX, ese planteamiento se convirtió en un tabú, debido a que “con la firma del Protocolo de Puerto España, en la dupla Caldera-Calvani, se congelaron las negociaciones por 12 años, y con ello se le quitó la vigencia al artículo cuatro del Acuerdo de Ginebra, dejando en standby la reclamación”.

Torrealba asegura que para aquel entonces, la Cancillería enviaba notas a las instituciones “donde les solicitaba que no se hablara del Esequibo”. “Ahora estamos en un polo opuesto; el gobierno en el último comunicado del 3 de marzo, llama a la población a que tomé partido dentro de este problema”, contrastó.

El el internacionalista y politólogo Carlos Luna tiene una opinión contraria, considera que ha habido lo que describió como una “desinstitucionalización del subsistema de política exterior de la Cancillería”. Esto habría incidido en que la política exterior “sea discontinua, errática y que no se maneje bajo argumentos estrictamente técnicos”.

Según Luna, director de la Escuela de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, bajo el Gobierno de del presidente Chávez el Estado tuvo una posición firme ante Guyana, pero posteriormente, la política hacia el Esequibo habría pasado a una etapa en la que dejó de tener prioridad la disputa territorial. En su opinión, se optó por “armonizar intereses alrededor de la ideología antes que evitar un conflicto territorial”.



RAZONES HISTÓRICAS Y DE JUSTICIA
Torrealba expuso que por razones históricas y de justicia, el territorio Esequibo forma parte de nuestro país: “Ese territorio le pertenece a Venezuela desde el mismo momento en que nos configuramos geográficamente como la República de Venezuela, en el Acta de Independencia y en nuestra primera Constitución”.

Subrayó que estos espacios fueron territorios de la Capitanía General de Venezuela, por los cuales lucharon nuestros libertadores, a quienes las venezolanas y los venezolanos “no debemos quedarles mal”. “Nuestros libertadores dieron hasta su vida por defender el territorio que se llamó República de Venezuela en aquel entonces, hoy nuestra actual República Bolivariana de Venezuela”, aseveró.

Asimismo, calificó como “contundente y bien definida” la posición que ha asumido el Gobierno “en el momento en que volvió a presentarse la coyuntura con el torcedor de brazos, en combinación con un barco de Rockefeller que comenzó a explorar y explotar las cuencas del Delta del Orinoco”.

PRESIONES QUE NO FUNCIONAN
El coronel asevera que “Venezuela no debe preocuparse mucho por lo que haga Guyana, sino más bien por lo que nosotros no hemos hecho y debemos hacer”. En su opinión, “se ha pretendido generar en este momento una situación similar a la que colocaron al presidente Caldera entre los años 1969 y 1970, cuando lo obligaron prácticamente a tratar de aminorar la presión por parte de Guyana”.

Sin embargo, cree que esto no se ha logrado: “No nos pudo torcer el brazo Obama, con su amenaza tan contundente, como fue el decreto contra Venezuela, y tampoco hemos permitido que Guyana se valiera de ese decreto para buscar la manera de presionar al gobierno venezolano para que bajara la guardia”.

Si bien es cierto que Venezuela debe respetar a Guyana, aduce que Guyana también debe respetar a Venezuela. “Ellos ahora nos consideran un imperio, pero en el momento en el que nosotros le estábamos reclamando al otrora imperio inglés, éramos el país débil, pequeño, y ese fue precisamente el elemento de debilidad del gobierno de Caldera”, analizó.

ACCIÓN CONTUNDENTE ¿PERO TARDÍA?
El investigador asegura que Venezuela ha reaccionado de forma determinante ante la posición agresiva que ha mostrado Guyana. “Gracias al decreto 1787 hubo que hacer una pequeña rectificación”, apuntó. Insiste en que con lo que hizo recientemente el país vecino “nos está haciendo un favor, porque ha permitido que el Gobierno asuma una posición contundente ante esas agresiones”.

Luna reconoce que la postura del Estado venezolanos ha sido pertinente, pero demorada. A su juicio, el Gobierno Nacional “ha dado muestras de tener interés por tratar de recuperar la soberanía sobre el Esequibo”, sobre todo en la fachada atlántica que está en Delta Amacuro “con las zonas de seguridad integral que se han decretado últimamente. Pero a pesar de ser una buena acción, se hizo de manera tardía”. Al respecto se preguntó: “¿Por qué no se atendió a la defensa de esos derechos en el pasado y ahora sí?”.

“Una de las respuestas posibles”, señaló Luna, “es que desde la concepción del Socialismo del Siglo XXI, sobre todo después de los sucesos del 11 de abril de 2002, fue tratar de generar la conformación de una zona de seguridad, donde era preferible armonizar intereses alrededor de la ideología antes que evitar un conflicto territorial”. “Eso hace que se cambie la concepción de interés nacional y se ponga en segundo plano la controversia territorial”, añadió.

VENEZUELA NO LE QUITA NADA A GUYANA
Torrealba rememoró que Inglaterra comenzó a usurpar el territorio que hoy reclama Venezuela en 1814, “cuando le compra un espacio pequeño a Holanda que utilizaron como portaaviones para penetrar al oeste del río Esequibo y despojarnos de 159.500 cuadrados de nuestro territorio”.
No obstante, aclara que Venezuela no quiere quitarle ni medio metro de territorio a Guyana. “Nosotros lo que estamos reclamando es un espacio geográfico que Inglaterra nos invadió, nos usurpó y nos robó”, sentenció. En su criterio, es necesario en este momento “romper con los paradigmas que se han venido creando a lo largo de muchos años de inacción de los distintos gobiernos que hemos tenido”.

PATENTE DE CORSO
El Esequibo tiene una connotación importante desde el punto de vista geográfico y económico. Advierte el analista que “Inglaterra penetra estas áreas, guiada por las estrategias geopolíticas de Sir Walter Raleigh cuando es sacado de Inglaterra por haberle sido infiel a su amante, que era la reina”.
Antes de partir, añade, esta “le da barcos, le da hombres, le da dinero, y algo muy importante que había en aquella época, que era una patente de corso, la cual le brindaba la oportunidad de hacer lo que le diera la gana”.
Amparado en esa figura, referencia el investigador, Raleigh destruyó dos veces Santo Tomé de Guayana, que fue la génesis y el origen de lo que es hoy Ciudad Bolívar. Pero su segunda incursión, describe, en la que quema todas las chozas que había en el lugar, “la pagó caro, al perder a uno de sus hijos”.


POSICIÓN GEOESTRATÉGICA
Tras estos sucesos, prosigue, el corsario le escribió una carta a la reina Elisabeth diciéndole que era muy fácil para ella apoderarse de todas las colonias portuguesas y españolas que existían en América del Sur si se apoderaba de las bocas del río Orinoco.

“Él visualizó la posición estratégica y la importancia que cobra el Orinoco en relación a América del Sur, pero resulta que la importancia geoestratégica de aquel entonces hoy se multiplica por mil, en virtud de las riquezas descubiertas en esas tierras y esas aguas”, aseveró. El geógrafo y catedrático universitario Rafael Ruano añade que “el Esequibo, como casi toda la región de Guayana, está repleto de infinidad de recursos hídricos, mineros, forestales”.

En tal sentido, Torrealba insiste en que, más allá de ese valor geoestratégico y de las riquezas concentradas allí, tenemos que recuperar el Esequibo simple y llanamente porque nos pertenece. “Indistintamente, si fuera un desierto, ese es un territorio venezolano y nosotros por la historia, la justicia y la razón debemos reclamarlo y recuperarlo”, concluyó.

RUPTURA HISTÓRICA
El internacionalista Carlos Luna, está convencido de que desde el año 2003 se rompió con la tradición histórica respecto a la reclamación territorial de Venezuela sobre el Esequibo. “En el comienzo de su mandato, el presidente Hugo Chávez tuvo una posición completamente firme, incluso, detuvo la construcción de una base aeroespacial en esa zona, pero posteriormente dio concesiones al Gobierno guyanés dentro del territorio en reclamación”, adujo.
Para Luna, el haberle hacerle concesiones a Guyana, dio pie a que “entráramos por vía de la declaración unilateral de los estados, que es una fuente secundaria del Derecho Internacional Público, en lo que se conoce como aquiescencia”.

La aquiescencia, explica, es la conducta mediante la cual “se cede a favor de otro unos derechos de algo que le correspondía, bien sea por indiferencia o por inacción”.

La aquiescencia, añade Luna, conduce a lo que, de acuerdo con el derecho de tradición anglosajona se le denomina “estoppel”, situación en la cual “no se puede declarar la incompetencia de otro gobierno anterior por el hecho de ceder unos determinados derechos, en este caso, sobre el territorio Esequibo”. Al respecto, advierte que “los derechos se tienen ayer, hoy y mañana”, por lo que su defensa siempre es legítima.

EJERCICIO DE LA SOBERANÍA
En cuanto a la posición asumida por Guyana, Luna manifestó que esta ha actuado “en pleno ejercicio de su soberanía” y está apelando “muy bien” a un conjunto de argumentos para decir que Venezuela abandonó sus derechos. “Esto podría ser contraproducente para Venezuela en caso de que decidieran las partes ir a la Corte Internacional de Justicia a un eventual litigio, porque entonces Guyana tendría pruebas firmes y continuadas de lo que es una declaración unilateral del Estado”, avizoró.

“Guyana está haciendo un manejo bastante inteligente en lo que respecta a opinión pública, dado que sigue considerando a Venezuela como un país imperialista, porque es el país grande, que además tiene petróleo, contra el país chico”, opinó. También estimó que Guyana se está aprovechando de la coyuntura energética, marcada por los bajos precios del petróleo, las presuntas fallas presentadas por Petrocaribe, el intento de Estados Unidos de recuperar espacios en su área de influencia y la reunión de Barack Obama con los países del Caricom.

Admite que la incursión de la transnacional Exxon Mobil en el territorio es legal: “Si Guyana le permite circular por espacios acuáticos que le son propios, y por casualidad esta se pasa de esa zona, y el Estado venezolano no dice absolutamente nada, eso es legal”. La soberanía, refuta, “no es solamente enunciativa, también se ejerce”.

POSICIÓN PAÍS
La controversia no se ha solucionado debido a que “las partes están tratando de no llegar al contencioso internacional, y así se hizo con los buenos oficios”, sostuvo Luna. Recordó que “Venezuela traía y trae una tradición de Estado pacífico y apegado al Derecho Internacional Público y a los mecanismos de las organizaciones internacionales, y eso hace que los procesos sean más largos a nivel de las negociaciones”.

Como sugerencia, pide hacer un gran llamado de reflexión nacional, “dado que este tema no tiene color político ni ideología”. Asimismo, exhorta a citar a todos los cancilleres o a todos los involucrados en el proceso de negociación con Guyana a una reunión, “y sin distingo de partido o ideología, se trate de construir una posición país, profesional y apegada al acervo histórico de la diplomacia venezolana, pero además adaptada a las nuevas exigencias de requerimiento tanto del Derecho Internacional Público, como de acciones de Estado de diversa índole”.

En resumen, el profesor Carlos Luna avizora que la solución al conflicto está muy lejana, “sobre todo porque estamos avanzando, quizás, hacia las condiciones para un litigio internacional que no creo que estemos preparados para asumir”. Además, ve con preocupación que “si Venezuela llegara a perder el territorio Esequibo y se percibe una debilidad estructural de política exterior, quizás Colombia quiera despertar su lucha por la soberanía sobre el golfo de Venezuela”.

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T/ Héctor Escalante
F/Ángel Dejesús, Luis Franco, Archivo CO

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.





Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968

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