lunes, 27 de julio de 2015

"A Venezuela no le conviene para nada ir a la Corte con Guyana"




"La Armada venezolana debe continuar o redoblar su patrullaje en la fachada atlántica. Nadie más que nuestra Marina sabe el valor que tiene esa zona". "Guyana no solo tiene el apoyo de Cuba, sino que ahora tiene a EE.UU. porque con el enfrentamiento entre Caracas y Washington, al estar dos compañías de ese país (Exxon y Shell) los juegos de poder son más fuertes".
Emilio Figueredo recomienda al Gobierno exigirle a Guyana respeto a lo establecido en el Acuerdo de Ginebra de 1966 ADOLFO ACOSTA

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FRANK LÓPEZ BALLESTEROS |  EL UNIVERSAL
domingo 8 de marzo de 2015  12:00 AM

El Gobierno de Guyana tiene un objetivo estratégico sobre Venezuela: que la controversia con el país en materia territorial termine en los pasillos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), donde la República tiene mucho que perder. Arriesga no solo soberanía, sino poderosos intereses pesqueros y energéticos en zonas donde el petróleo abunda.

Esa es la visión que comparte el internacionalista Emilio Figueredo, quien fuera embajador de Venezuela para la aplicación del Acuerdo de Ginebra de 1966, desde 1984 hasta 1996, que reconoce la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo, arrebatado mediante el Laudo Arbitral de París de 1899, y que abrió paso a negociaciones bilaterales.

Venezuela rechazó este miércoles 4 de marzo la acusación de Guyana de que el Gobierno busca obstruir trabajos de exploración petrolífera de la estadounidense Exxon Mobil en la zona marítima que se reclama y que Georgetown ahora desconoce casi por completo.

Las tensiones son ahora más fuertes debido a que Exxon Mobil inició el viernes las labores de perforación en el yacimiento Stabroek Block, ubicado en las aguas disputadas, un hecho que Figueredo considera "delicado" y alienta al Gobierno del presidente Nicolás Maduro a "exigir respeto a lo establecido en el Acuerdo de Ginebra; rechazar de manera enfática las concesiones que los guyaneses han hecho, y, sobre todo, activar un equipo de verdaderos expertos para resolver esta controversia".

"A Venezuela no le conviene bajo ningún respeto ir a la CIJ, le conviene llegar a un acuerdo, aunque no sea perfecto, para terminar de quitarse de encima ese problema, y para preservar la Fachada Atlántica de Venezuela... porque si la perdemos habremos dejado realmente la soberanía nacional", advierte en una entrevista con El Universal.

-¿Esta decisión de Guyana era previsible, se veía venir?

-Sí, efectivamente. Esto estaba en el aire desde el momento en que Guyana tomó acciones que no tuvieron la respuesta inmediata de Venezuela, con la rapidez necesaria, o con la difusión pública del caso frente a varios actos en el cual empezaron a testar la resistencia del actual Gobierno.

"Primero fue el otorgamiento de concesiones que no solamente estaban dentro del área de reclamación en la que históricamente Venezuela nunca admitía concesiones, porque de hacerlo estaba en lo práctico renunciando a la posibilidad de lograr un acuerdo satisfactorio entre las partes".

"En segundo lugar, también sucedió cuando tuvimos un retraso muy grande al no emitir una nota de protesta tras la notificación guyanesa a la Comisión de Límites de la Conferencia del Mar, sobre la extensión de su plataforma continental de 200 a 350 millas".

"Y después, creo que Guyana se molestó mucho cuando la Armada desvió, en 2013, al buque de investigación sísmica Teknik Perdana, pues la Armada siempre ha tenido una zona de patrullaje que arranca en Punta Playa y ellos patrullan esa zona sin dejar entrar nada en lo que son aguas bajo soberanía venezolana".

-¿Qué se puede hacer ahora frente a esta situación?

-El Gobierno, primero, debe exigir respeto a lo establecido en el Acuerdo de Ginebra de 1966, y dejar en claro que la controversia entre los dos países se refiere solo al territorio en reclamación y jamás al área marina situada al oeste de Punta Playa. Segundo, rechazar las concesiones que otorgó Guyana en las áreas marinas.

"Y una decisión importante, que Venezuela proceda de inmediato a extender hasta las 350 millas náuticas la plataforma continental generada por el estado Delta Amacuro, lo que enviaría un mensaje a Guyana que sobre esa área marina y submarina, nuestro país ejerce derechos soberanos".

-¿Es necesario que la Cancillería nombre un negociador en este momento?

-Es muy necesario. Hay que traerse a un verdadero profesional experto en la materia, a tiempo completo que ayude a vislumbrar qué tipo de acuerdo válido puede darse para esta controversia. Primero, para que Guyana pueda hacer su explotación en la zona, y segundo para que no se meta en nuestro territorio.

-Venezuela cataloga la decisión de Guyana como "inaceptable por injusta", ¿esta posición es la adecuada?

-La injusticia nada tiene que ver en las relaciones internacionales, es simplemente que si hay un mecanismo avalado por Naciones Unidas con base a un acuerdo entre los estados, que es el Acuerdo de Ginebra de 1966, allí no se trata de justicia o injusticia. Se trata simplemente que hay un procedimiento a seguir. Si los Buenos Oficios se agotaron viene otro paso, que es la mediación. Hay que agotar todo eso hasta que al final se llega a la Corte Internacional de Justicia.

-Lo que buscan los guyaneses, por lo visto, es llegar a La Haya.

-Efectivamente, Guyana quiere ir a la Corte, porque ellos sostienen, y hay argumentos para esto, que el problema no es la interpretación del Acuerdo de Ginebra, no es como decimos nosotros, un arreglo práctico y satisfactorio, sino es simplemente probar si el Laudo es nulo o no. Ellos quieren la confirmación de la valides del Laudo ¿y qué pasa? Que Venezuela y todos sus gobiernos, no solo este, lo que hacen es ganar tiempo o perderlo.

"Lo lastimero es que con el poder del presidente Hugo Chávez se habría podido llegar a un arreglo práctico que Guyana hubiese aceptado y se despejaba la zona marítima. Abrir como siempre quiso Venezuela, las bocas del Orinoco para dejar un acceso libre al Atlántico. Hay que entender que el futuro de Venezuela no solo está en el Golfo de Venezuela, sino en esa zona, porque allí está la faja bituminosa del Orinoco, donde se guarda la mayor reserva petrolera que tenemos.

-¿Pero por qué no acudir a la Corte Internacional?

-Lo que está haciendo Guyana es sentar un precedente para la Corte basado en todas las aceptaciones y silencios de Venezuela para poder alegar que el país no protestaba, no reclamaba. En derecho internacional el silencio otorga derechos, por vía de la aquiescencia.

-¿En que se perdió tiempo?

-Que se pudo llegar a un arreglo práctico y nadie habría chistado. Guyana hubiera tenido que contentarse con una inflexión de la línea de delimitación marítima hacia el este y no el oeste. Inclusive, se pudo llegar a un área simbólica terrestre, pero con un régimen típico anglosajón que era el leasing a 99 años renovable. Cuando usted tiene un área en leasing ellos no pierden la soberanía virtual pero efectiva sí. Incluso se podría crear un apostadero naval.

-Hay señales que dejan ver que esta controversia está politizada y ya no es tanto una discusión diplomática.

-Creo que sí, y ahora hay que poner a los profesionales a trabajar en esto, el país tiene que ser coherente y no verlo como un tema ideológico, porque si el objetivo era conseguir el apoyo del CARICOM para la OEA ya con esta situación no consigues apoyo ni beneficio. Es la hora de trabajar más en la Cancillería con respeto a esto.

Guyana no solo tiene el apoyo de Cuba, sino que ahora tiene a Estados Unidos, porque con el enfrentamiento entre Caracas y Washington, al estar dos compañías de ese país, -Exxon Mobil y Shell- los juegos de poder son más fuertes.

-Por lo visto Guyana apuesta por sacar partido de las tensiones EEUU-Venezuela, ¿tiene algún fin?

-Obvio. ¿Cuánto es la presión fiscal y parafiscal para inversiones petroleras en Venezuela? Está por encima del 90%. ¿Cuánto es en Guyana? No llega al 50%. Si eres inversionista y en Venezuela son más elevados los costo, y los guyaneses cobran mucho menos, claro que me voy con el segundo. Guyana otorga la concesión a dos gigantes que son Exxon Mobil y Shell. Si Venezuela no se mueve rápido y quiere parar a un barco de esas petroleras de la nada puede aparecer la Sexta Flota de EE.UU. a defender a una compañía de su país.

-¿No querrá el Gobierno venezolano que Guyana se quede con estas zonas disputadas y así dirimir las controversias para congraciarse con países de la región?

-Eso estaría bien, pero el problema no es que se va a quedar con una zona, sino que se quedaría con la mitad de nuestra plataforma también. El Gobierno no se ha parado a pensar cuáles son las consecuencias de que tu enseñes en un mapa que tenías una salida que te permite llegar a las 350 millas y te la cortan por la mitad. Lo peor: que el petróleo que era tuyo hoy, mañana es de los guyaneses.



DOS TEMAS URGENTES EN LA MESA
EL UNIVERSAL
domingo 8 de marzo de 2015  12:00 AM
Guyana ha querido desconocer que existe una disputa territorial con Venezuela, lo cual es contrario al Acuerdo de Ginebra de 1966, con el que ambos países se comprometieron a solucionar las controversias existentes. "Son dos temas concretos sobre los que el pueblo venezolano ve en riesgo su soberanía", expresa Emilio Figueredo.

El Gobierno guyanés, en 2011, solicitó ampliar su plataforma continental, ante la Comisión de Límites de la Convención de Derecho del Mar de la ONU, (de 200 a 350 millas) "lo que afecta nuestro derecho soberano no sólo en el territorio del Esequibo, sino en la fachada atlántica, que proyecta tanto la Zona en Reclamación como el estado Delta Amacuro", explica el abogado, uno de los mayores expertos del tema en el país.

Esa última decisión de Guyana "nos cerca centenares de miles de kilómetros cuadrados de áreas marinas y submarinas que tienen reservas de hidrocarburos, y lo más grave es que priva al país de su salida libre al Atlántico", comenta Figueredo.

En medio de las recientes pretensiones de Guyana de otorgar concesiones a empresas extranjeras para la explotación de hidrocarburos, Figueredo sugiere que "la Armada venezolana debe continuar o redoblar su patrullaje en la fachada atlántica" y tomar las medidas necesarias para redoblar la seguridad. "Nadie más que nuestra marina sabe el valor que tiene esa zona".


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968