miércoles, 6 de agosto de 2014

ESPECIAL: Bolivia acusa a Chile de pisotear libre tránsito, imponer monopolio y violar tratado


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Actualizado a las 04/08/2014 - 08:37
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Por René Quenallata Paredes

LA PAZ, 3 ago (Xinhua) -- El gobierno de Bolivia evidenció una serie de contradicciones, mentiras y la estrategia chilena sobre el cobro irregular de impuestos, monopolio portuario por concesiones privatizadas, inhabilitación del ferrocarril, pisoteo al libre tránsito y cerca de una veintena de violaciones al Tratado de Paz y Amistad de 1904.

En un documento trabajado por la Cancillería boliviana, especifica fechas y gobiernos de ofrecimientos de una solución al diferendo marítimo que sostienen ambos países, lo que demuestra la existencia de un tema pendiente -el mar- entre estos dos países.

Aclara con detalle que la demanda boliviana ante La Haya, que está paralizada por un recurso de incompetencia que presentó Chile que Bolivia debe responder hasta el 14 de noviembre, no plantea modificar el Tratado de 1904, como pretende desvirtuar el Gobierno de Michelle Bachelet.

El canciller boliviano David Choquehuanca dijo que estos argumentos rebaten la "serie de mentiras y contradicciones" contempladas en la estrategia chilena que, a su juicio, busca confundir y desnaturalizar la demanda marítima que Bolivia interpuso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Esa estrategia está plasmada en el documento "Chile y la aspiración marítima boliviana, mito o realidad", que elaboró la administración de Bachelet y que es su fundamento en el recurso de incompetencia.

"Debemos responder los argumentos sostenidos por el gobierno de Chile, quien busca confundir con este texto a la opinión pública internacional; además, trata de desnaturalizar el objeto de nuestra demanda", afirmó el canciller Choquehuanca.

Con respecto a la idea de que la demanda deriva hacia el Tratado de 1904, como infiere Chile, el ex mandatario boliviano Carlos Mesa recordó que "lo que (Bolivia) le pide a la Corte Internacional de Justicia de La Haya es un fallo que obligue a Chile a negociar en la medida, en el contexto de un diálogo de buena fe".
Dijo que este diálogo es "para buscar una solución a nuestra mediterraneidad en función de nuestra soberanía, no así la revisión del Tratado".

En lo relativo a la insistencia de las autoridades chilenas sobre que la demanda marítima boliviana, de todos modos derivará en la revisión del Tratado de 1904, el ex canciller Armando Loaiza explicó que la primera referencia de negociación de algo entre Bolivia y Chile no es el Tratado de 1904, sino un hecho más cercano en la historia: Charaña.

"En la negociación de Charaña (1975 entre Hugo Bánzer y Augusto Pinochet) no se negoció el Tratado, se negoció otra hipótesis que es la salida al mar por un corredor al norte de la ciudad de Arica; la única viable en mi concepto, para que no se divida el territorio chileno.

"Eso no implicaba exactamente negociar el Tratado de 1904, y allí hubo una actitud mucho más amplia de Pinochet, que se anima a negociar, otorgar soberanía a Bolivia contra la prestación de un canje territorial; antes no se había llegado tan lejos", afirmó.

A su vez, el ex canciller Marcelo Ostria dijo que el tratado de 1904 no tiene nada que ver con la demanda marítima que interpuso Bolivia en contra de Chile.

Según Ostria, la posición asumida por la mandataria chilena responde a un problema político de imagen, tras lo ocurrido con el litigio marítimo con Perú y por la presión interna que hubo por parte de autoridades influyentes en ese país.

Para sustentar la demanda, el pasado 15 de abril Bolivia presentó una memoria y similar procedimiento debía realizar Chile en febrero de 2015.

Sin embargo, el 15 de julio interpuso un recurso de excepción de incompetencia para que el tribunal internacional no conozca el proceso judicial; ahora Bolivia debe responder hasta el 14 de noviembre próximo.

CUESTIONAMIENTOS
El "Libro del Mar" reseña los antecedentes históricos del litoral boliviano, que además hace referencia a los principales compromisos asumidos por Chile, y explica los perjuicios económicos derivados del Tratado de 1904, entre otros.

La Cancillería chilena, en respuesta a este libro, expone en un documento que Bolivia tiene acceso al mar desde la rúbrica del Tratado de 1904 que estableció fronteras "definitivas" entre los dos países. Además, señala que Bolivia busca, con la demanda, desconocer ese Tratado.

El canciller Choquehuanca refutó esos argumentos, y dijo que en la realidad es que lo que Bolivia tiene son algunas "pobres facilidades que sirven sólo como paliativos y no pueden compararse en absoluto con un acceso libre y soberano al mar".

"Chile ha ido reduciendo estas facilidades a lo largo de los años en franca violación del Tratado de 1904, cuando Bolivia y Chile suscribieron un Tratado por el que Chile se obligó a otorgar a Bolivia libre tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico", afirmó.

Además, aclaró que en este régimen reglamentado posteriormente por acuerdos complementarios mediante la Convención sobre Tránsito del 16 de agosto de 1937, el gobierno chileno reconoce y garantiza el más amplio, el libre tránsito a través de su territorio y puertos mayores para las personas y cargas que crucen por su territorio para Bolivia.

"Comprende toda clase de carga y, en todo tiempo sin excepción alguna", se refirió al señalar el artículo 1 de esta Convención sobre Tránsito del 16 de agosto de 1937, que señala toda clase de carga y en todo tiempo sin excepción alguna.

El artículo sexto del Tratado de 1904 menciona que "La república de Chile reconoce a favor de Bolivia y a perpetuidad el más amplio, el libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico".

Sobre este punto, el ministro Choquehuanca precisó que Chile en ese documento "nunca" menciona lo que señala el acuerdo: "Ambos gobiernos acordarán en actos especiales la reglamentación conveniente para asegurar sin perjuicios para su respectivos intereses fiscales el propósito arriba expresado".

En consecuencia, dijo que "nunca debería de haber ni una medida unilateral".

Argumentó que se refiere a este tema porque este punto implica que toda la normativa y regulación de libre tránsito debe ser acordada por ambos países; sin embargo, Chile de manera unilateral "impone normas, pisotea libre tránsito y acciones" en contra del libre tránsito boliviano.

Además, dijo que con estos casos se han evidenciado 18 violaciones al Tratado de 1904, y ratificó que su gobierno no plantea modificar este acuerdo.