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jueves, 2 de diciembre de 2010

Mundo: Publican ¿Qué es REDD?. Una guía para las comunidades indígenas


Tabla I: Iniciativa de REED En Latino América y el Caribe

Tomado de:

http://www.servindi.org/actualidad/34742

Servindi, 30 de noviembre, 2010.- En momentos en que se debate en la Cumbre de Cancún las amenazas y las oportunidades que significan los mecanismos financieros para reducir las emisiones ocasionadas por la deforestación y degradación (REDD) aparece una publicación que pretende contribuir a dar respuestas a estos dilemas.

Se trata de: ¿Qué es REDD? una guía para las comunidades indígenas, un texto editado por Christian Erni y Helen Tugendhat, con la colaboración de Eleonor Baldo-Soriano, Joan Carling, Raymond de Chávez, Tom Griffiths, Francesco Martone, Sille Stidsen y Victoria Tauli-Corpus.

La guía tiene como objetivo apoyar los esfuerzos para crear conciencia en los pueblos indígenas sobre los asuntos de REDD+. La guía no pretende ser exhaustiva, pero se espera que junto con otras fuentes de información resulte informativa señala la publicación.

La guía trata de descomponer parte de la jerga y de la terminología compleja en partes más accesibles. Está acompañada por un módulo de entrenamiento para su utilización en el desarrollo de capacidades y ejercicios de entrenamiento.

El libro en español ha sido auspiciado por el Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA) , la Alianza de los Pueblos Indígenas de Asia (AIPP), el Programa de los Pueblos de los Bosques (FPP), la asociación Tebtebba y Servindi.

El documento fue actualizado en 2010 para tomar en cuenta los aspectos rápidamente cambiantes de las políticas de REDD y la cantidad cada vez mayor de nuevas iniciativas de REDD a nivel internacional y nacional.

El libro puede ser descargado con un clic en el siguiente enlace:

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Introducción

Los científicos informan que la tala de bosques y los cambios en el uso de la tierra provocan entre el 12% y el 18% de las emisiones anuales globales de dióxido de carbono. Frenar la deforestación y la pérdida de bosques se ha convertido, por lo tanto, en una parte importante de los esfuerzos globales para limitar el cambio climático. Las discusiones intergubernamentales sobre las medidas necesarias para disminuir el ritmo de la deforestación y proteger los bosques que todavía quedan se están llevando a cabo dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), donde los gobiernos buscan un acuerdo legal sobre reglas e incentivos económicos para la Reducción de Emisiones por deforestación y degradación de los bosques (REDD+).

Negociaciones de las Naciones Unidas sobre la REDD+ Las negociaciones de la REDD+ continúan en el marco del CMNUCC y llegarán a un punto crítico en el próximo encuentro de la Conferencia de Partes (COP16), que tendrá

lugar en Cancún, México, en diciembre de 2010. Sin embargo, la posibilidad de llegar a un nuevo pacto global sobre la REDD+ en Cancún está lejos de ser algo seguro. Esto se debe a que aún no hay consenso entre los gobiernos sobre las partes críticas de un futuro acuerdo global, incluyendo cómo debería financiarse la REDD+.

Los países desarrollados como EEUU y miembros de la UE junto con algunos gobiernos de países en desarrollo como Panamá y Colombia defienden un financiamiento de mercado para la REDD.

Por otra parte, países influyentes con densidad forestal alta y gran deforestación, como Brasil, recomiendan que los programas de bosques y climas sean financiados principalmente con fondos públicos, con límites claros para minimizar el uso del financiamiento de mercado.

Al mismo tiempo, entre los movimientos sociales latinoamericanos e internacionales hay un creciente escepticismo y rechazo de los mercados de carbono, tal como se expresa en los documentos producidos en ocasión de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra celebrada en Cochabamba, Bolivia, en abril de 2010.

Apoyados en todo el mundo por el movimiento de justicia climática, países como Bolivia están pidiendo que se respete la Madre Tierra y los derechos de los pueblos indígenas, una reducción importante en las emisiones industriales y financiamiento internacional para la protección de los bosques a través del pago de la deuda ecológica y climática por parte de los países industrializados (1).

Necesidad de garantías más sólidas:

Al mismo tiempo, los pueblos indígenas continúan reclamando respeto total a sus derechos en línea con las normas internacionales de derechos humanos en cualquier futuro acuerdo de REDD, incluyendo normas mínimas consagradas en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (2).

Mientras que hubo avances en cierto reconocimiento de la necesidad de incluir garantías sociales, el borrador de propuestas de la CMNUCC sobre el asunto de las garantías todavía contiene una serie de baches serios. Por eso, una gran cantidad de organizaciones y líderes de los pueblos indígenas planean asistir a Cancún para presionar por compromisos intergubernamentales más fuertes sobre la necesidad de proteger los derechos humanos.

Impactos potenciales de las políticas de REDD+

Gran parte de los bosques naturales que permanecen intactos en América del Sur y Central (como en otras partes del mundo) están ubicados en las tierras ancestrales y consuetudinarias de los pueblos indígenas y de los habitantes tradicionales de los bosques. Los diversos valores económicos, ambientales, sociales, espirituales y culturales del bosque preservan el sustento y las formas de vida de millones de indígenas de la región. Al igual que los parques y áreas protegidas, las políticas y programas de REDD podrían tener un impacto directo sobre los derechos y el sustento de los pueblos indígenas, ya que estas políticas de protección del clima dictarán qué se podrá hacer y qué no en los bosques y cómo estos serán administrados.

Existe un riesgo genuino de que unas políticas de protección del clima y de los bosques defectuosas puedan debilitar, u oponerse a, los compromisos intergubernamentales sobre el respeto de los derechos humanos, la reducción de la pobreza y la buena gobernanza. Si para financiar la REDD se utilizan soluciones falsas como los créditos de carbono y los países industrializados no reducen sus emisiones, entonces existe el riesgo adicional de que el cambio

Climático global avance sin controles y los bosques de Latinoamérica y otros lugares sufran un daño climático que genere sequías, incendios forestales, pérdida de diversidad biológica y pobreza.

Por otra parte, si se aplican los enfoques basados en los derechos en todas las medidas destinadas a promover la protección y el uso sustentable de los bosques, si los derechos de los pueblos indígenas son reconocidos en su totalidad, y si el financiamiento sustentable es puesto en su lugar, entonces las nuevas políticas hacia los bosques y el clima podrían ofrecer oportunidades para resolver asuntos de derecho territorial de larga data y promover una conservación comunitaria de los territorios y una administración de los bosques de base comunitaria.

El establecimiento de mecanismos justos para compartir los beneficios, y el reconocimiento y retribución del rol de administradores de los pueblos indígenas podría también ofrecer una oportunidad para proveer beneficios locales directos.

¿Negocios como siempre?

A mediados de 2010, sin embargo, las políticas nacionales emergentes de REDD en la mayor parte de América Central y del Sur siguen sin definirse y todavía no queda claro qué dirección tomarán las políticas de REDD. Ya hay signos perturbadores, sin embargo, de que los gobiernos no están dispuestos a hacer reformas significativas y que las políticas de REDD estarán dirigidas sobre todo a beneficiar al Estado y a poderosos intereses creados. Los diseñadores de políticas parecen estar tratando la REDD sólo como otra fuente de ingreso adicional para los departamentos gubernamentales de medio ambiente y bosques (ver abajo), los cuales están afirmando la propiedad sobre los bosques, incluyendo bosques ubicados en tierras tradicionales de los pueblos indígenas (p. ej., Perú, Guyana, Surinam). (3)

Hay además preocupantes indicadores de que algunos gobiernos podrían restringir el acceso y el uso de recursos tradicionales bajo los esquemas de REDD. En la mayoría de los casos, sin embargo, los gobiernos no están explicando aún cómo las políticas de REDD podrían o no afectar el sustento y los derechos a los recursos de los indígenas. Este gran bache de información plantea serios problemas en relación con la necesidad de respetar el derecho a un consentimiento libre, previo e informado (CLPI): ¿cómo pueden las comunidades decidir si las políticas de REDD son buenas o malas para ellas si no saben cómo se verán afectadas.

Iniciativas nacionales de REDD:

Mientras las negociaciones sobre la REDD continúan en la ONU, muchos gobiernos latinoamericanos están buscando subsidios del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques

(FCPF) del Banco Mundial y del Programa UNREDD para estar preparados para futuros programas nacionales de REDD. Quince países de América Central y del Sur son miembros del FCPF del Banco Mundial, mientras que siete son parte del Programa UNREDD.

A pesar de que existen grandes problemas con la legislación nacional, que no respeta los derechos territoriales de los pueblos indígenas ni el consentimiento libre, previo e informado, Perú es además país piloto, y está previsto que reciba fondos a gran escala para implementar la REDD en el marco del nuevo Programa de Inversión Forestal del Banco Mundial (FIP).

Al mismo tiempo, diez países de la región forman parte de la Asociación para la REDD Interina, una asociación internacional que promueve el financiamiento para la “puesta en marcha” de la REDD –una iniciativa que ha recibido muchas críticas por no asegurar una participación significativa y efectiva de los pueblos indígenas y la sociedad civil (tabla 1)-. (4) Varios países, incluido Colombia, se encuentran actualmente en búsqueda de financiamiento del programa sobre “Administración Forestal Sustentable y REDD+” del Fondo Mundial para el Medioambiente (GEF).

Tabla I: Iniciativa de REED En Latino América y el Caribe

Falta de consulta y tratamiento adecuado de los asuntos relacionados con los derechos

En varios países de la región, los pueblos indígenas y sus organizaciones representativas se quejan de que los gobiernos están desarrollando planes de preparación para la REDD para el FCPF sin una consulta previa significativa y violando el derecho al consentimiento libre, previo e informado.(5) En Perú, por ejemplo, las organizaciones indígenas han rechazado las propuestas de REDD del gobierno enviadas al Banco Mundial y han condenado al Ministro de Medioambiente por no asegurar una consulta adecuada con los pueblos indígenas.(6)

En varios países de la región, existe una creciente frustración debido a que el gobierno y los donantes están ignorando o cajoneando las reiteradas recomendaciones y propuestas constructivas para acciones prioritarias de preparación para la REDD sobre asuntos de derecho territorial y CLPI (por ejemplo, en Guyana). Las organizaciones indígenas criticaron igualmente al FCPF por no asegurar la implementación adecuada de sus políticas de resguardo en el proceso de desarrollo por parte del gobierno de las propuestas de preparación para la REDD. (7)

Políticas contradictorias:

A lo ancho de la región, los pueblos indígenas señalan las fuertes contradicciones en las políticas de gobierno que siguen promoviendo la extracción mineral y de hidrocarburos a gran escala, la tala industrial, las plantaciones a gran escala y megaproyectos de infraestructura relacionados con la construcción de rutas, grandes represas hidroeléctricas y proyectos de interconexión eléctrica. Muchos de estos esquemas tienen el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo bajo programas como la Iniciativa para la integración de la infraestructura regional en Sudamérica (IIRSA) y el Plan Puebla Panamá (PPP).

Estos planes de desarrollo a gran escala amenazan con fragmentar los bosques, provocar la apertura de fronteras remotas que permitirían el saqueo de tierras y la colonización, y violar los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario.

Fondos bilaterales:

Además de los fondos multilaterales del Banco Mundial y la ONU, varios países están buscando también acceso al financiamiento de REDD a través de donantes bilaterales (Tabla 1). En 2008, Brasil firmó un acuerdo con el gobierno de Noruega para establecer el Fondo para el Amazonas, que otorgó subsidios para proyectos locales de protección forestal. A mediados de 2010, aún no se ha financiado ningún proyecto de base comunitaria debido a los complejos procedimientos de aplicación utilizados por el Banco Nacional de Desarrollo brasileño (BNDES), que es la sede del fondo de REDD. Las organizaciones de la sociedad civil de Brasil piden ahora un subfondo específico para apoyar los proyectos de administración y conservación forestal más pequeños, de base comunitaria, mediante reglas y procedimientos más accesibles.

En noviembre de 2009, el gobierno de Guyana firmó un Memorándum de Entendimiento (MoU) con Noruega bajo el cual los fondos bilaterales de la REDD serán canalizados a través de un Fondo de Inversión de REDD de Guyana (GRIF). El GRIF será administrado por el Banco Mundial como fideicomiso intermediario.

Las organizaciones indígenas expresaron su preocupación ante la existencia de pocas garantías sólidas de que se exigirá que los fondos noruegos desembolsados bajo el GRIF cumplan plenamente con las políticas de resguardo del Banco Mundial.(8) La Asociación de Pueblos Amerindios (APA) hizo una petición directa a Noruega para que tome medidas para asegurar que su financiamiento para la REDD+ no socave las obligaciones de Guyana de respeto a los derechos territoriales de los pueblos indígenas.(9)

¿Mejores prácticas?

En una nota más positiva, bajo el programa UNREDD emergieron, en unos pocos países, prácticas progresivas en la planificación preparatoria para la REDD nacional. En Panamá, el Programa UNREDD no autorizó un proyecto de un Programa Nacional Conjunto preparado por el gobierno hasta tanto éste pudiera demostrar una consulta previa efectiva con los pueblos indígenas (aunque sigue habiendo preocupaciones respecto a la aplicación efectiva del FPIC en Panamá).

En Paraguay, la presión persistente del CAPI logró el compromiso del ministerio de medioambiente y del instituto nacional forestal de que la propuesta preparatoria de UNREDD deberá contener un capítulo dedicado a los asuntos de los pueblos indígenas, incluyendo una serie de garantías mínimas sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas, como el derecho al consentimiento libre, previo e informado. El desafío es ahora asegurar que el gobierno y las agencias de la ONU cumplan en la práctica con sus compromisos sobre los derechos de los pueblos indígenas.

En términos de implementación práctica, el Programa Sociobosques financiado por el estado ecuatoriano demostró cumplir con las mejores prácticas en algunos casos a través del apoyo directo a los planes indígenas de base comunitaria para el desarrollo forestal y comunitarios basados en visiones locales y leyes consuetudinarias (aunque en otras áreas, el mismo programa forestal es criticado por estar impuesto desde arriba y por no tratar temas relacionados con el derecho).(10)

Iniciativas subnacionales de REDD

Mientras los ministerios de medioambiente y los departamentos forestales de los gobiernos están desarrollando planes preparatorios de REDD y probando programas de protección forestal a nivel nacional con fondos públicos, las ONG conservacionistas internacionales y locales están avanzando en el desarrollo veloz de proyectos locales que buscan vender créditos al mercado voluntario de carbono.

Las organizaciones de los pueblos indígenas, incluidas CAPI y ACIDI en Paraguay, mostraron serias preocupaciones de que los proyectos locales de REDD de comercio de carbono están proliferando a un ritmo alarmante con poca o ninguna regulación del Estado.

También se quejaron de que el derecho al consentimiento libre, previo e informado haya sido violado y de que los asuntos relativos a los derechos a la tierra hayan sido ignorados.

En Perú, los líderes indígenas critican al gobierno por dar mensajes ambiguos sobre la REDD: por un lado, informan que aun no se ha decidido nada, pero por el otro permiten que las inversiones locales y extranjeras de REDD sigan adelante con poca o nula vigilancia.

En Colombia, los pueblos indígenas, incluidos los uitoto del Putumayo en la región amazónica, fueron contactados por “cowboys” del carbono que buscaban hacer contratos fraudulentos con comunidades indígenas para comprar su carbono forestal. A lo largo de la región, existen serios riesgos de que los pueblos indígenas terminen atrapados en contratos de carbono falsos o injustos.

Crecen los interrogantes sobre la falta de transparencia, poca diligencia y atención superficial a los asuntos de derechos en proyectos voluntarios de REDD. El análisis de los proyectos de REDD de carbono que alegan mantener los estándares voluntarios sociales y ambientales revela señales preocupantes de que las certificadores están prestando demasiada atención al cumplimiento de las leyes nacionales -que a menudo no protegen los derechos indígenas a las tierras consuetudinarias y a los recursos, mientras que las obligaciones del país de acuerdo con el derecho internacional son dejadas de lado (p.ej., proyectos locales de REDD en Perú).

Complejidad y confusión (¿desinformación?)

El cuadro de las políticas y acciones de REDD en América Latina es por lo tanto complejo.

Las actividades relacionadas con la REDD se desarrollan rápidamente en distintos niveles, mientras que en el campo las personas en las comunidades tienen todavía poca o ninguna información sobre las nuevas políticas forestales y climáticas. Pocos indígenas en las comunidades entienden lo que podría significar la REDD+ para sus derechos e intereses y muchos sólo oyeron hablar de los supuestos “beneficios” por parte de las ONG conservacionistas.

Muchos en las comunidades indígenas todavía no saben qué significa “carbono” y aun están tratando de entender por qué personas de afuera se acercan a sus comunidades para hablar del “comercio del carbono”. Hay además una confusión generalizada respecto a la diferencia entre los proyectos nacionales de preparación de REDD y los futuros programas nacionales de REDD. La diferencia entre las políticas nacionales de REDD y los proyectos locales es también a menudo confundida tanto por el gobierno como las ONG.

A pesar de la falta de información a nivel local y de la información confusa, las organizaciones indígenas y los líderes son cada vez más concientes de que las políticas de REDD pueden suponer serias amenazas para sus pueblos. A lo largo de la región, organizaciones regionales de los pueblos indígenas, como COICA, y organizaciones nacionales están buscando crear capacidad y conciencia en sus comunidades sobre la REDD y sus derechos.

Recalcan que las medidas de REDD fracasarán a no ser que incluyan medidas para tomar en cuenta las preocupaciones y recomendaciones de los indígenas y realizar acciones para defender los derechos colectivos, implementar garantías y enfrentar las causas subyacentes de la deforestación.(11)

En muchos casos, los pueblos indígenas exigen sistemáticamente “derechos antes de la REDD”. Reclaman reformas a las políticas y marcos legales nacionales para asegurar el respeto adecuado a los derechos territoriales, como también a las prácticas y conocimientos tradicionales, antes de que los programas de REDD avancen.(12)

Además remarcan que los bosques no se tratan sólo de carbono, y destacan los valores múltiples (subsistencia no monetaria, valores espirituales y culturales) de los bosques que deben ser reconocidos y protegidos en todas las nuevas políticas y medidas para proteger a los bosques.(13)

Notas:

(1) Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio climático y los Derechos de la Madre Tierra, 22 de abril, Cochabamba, Bolivia. Http://pwccc.wordpress.com/2010/04/24/peoples-agreement

(2) Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático (FIPICC) Declaración de postura sobre las negociaciones actuales sobre cambio climático, junio de 2010. Http://www.forestpeoples.org/documents/forest_issues/iipfcc_climate_chng_position_bonn_jun10_eng.pdf

(3) Ver, por ejemplo, Griffiths, T (2009) Guyana: indigenous peoples, forests and climate initiatives FPP, Moreton-in-Marsh.

(4) Carta a los copresidentes y a todos los gobiernos socios de la Asociación para la REDD+ Interina enviada por FPP y FERN, julio de 2010.

(5) Ver, por ejemplo, Public Statement by participants at a Workshop on Indigenous Peoples’ Rights, Extractive Industries and National Development Policies in Guyana, marzo de 2010 – http://www.forestpeoples.org/documents/s_c_america/guyana_apa_wshop_statement%20_mar10.pdf

(6) Carta al Ministro de Medioambiente enviada por AIDESEP, 7 May 2010 – http://www.forestpeoples.org/documents/forest_issues/peru_aidesep_let_govt_re_redd_may10_sp.pdf

(7) Declaración de la Asociación de los Pueblos Amerindios (APA) en el sexto encuentro del Comité de los Participantes del FCPF en Georgetown, Guyana (junio de 2010).

(8) Colchester, M (2010) “Guyana: Indigenous peoples continue to be left out”, Boletín digital de FPP, junio de 2010.

(9) Carta al NORAD de los líderes de los pueblos indígenas de Guyana: http://www.forestpeoples.org/documents/s_c_america/guyana_lcds_reddplus_let_to_norad_mar10_eng.pdf

(10) Barragán, L (2010) “Ecuador – Building REDD+: the need for social participation and the inclusion of indigenous and other forest-dependent peoples” en Realising rights, protecting forests: An Alternative Case studies from the Accra Caucus, junio de 2010.

(11) Declaración de la Alianza Internacional de Pueblos Indígenas y Tribales de la Foresta Tropical a la Asociación para la REDD+ Interina, Oslo, 27 de mayo de 2010.

(12) REDD+ y los derechos de los pueblos indígenas – Informe del taller, Febrero de 2010, CAPI y FPP http://www.forestpeoples.org/documents/s_c_america/paraguay_redd_wshop_1_sp.pdf

(13) Ver, por ejemplo, Declaración sobre REDD+ y los Pueblos Indígenas hecha por miembros de la Organización Regional de AIDESEP-Ucayali (Perú), mayo de 2010.

Otras noticias:

jueves, 8 de julio de 2010

Pueblos indígenas preocupados por el incumplimiento de las metas de participación en las áreas protegidas y en sus beneficios en el OSACTT 14 del Conv


Pueblos indígenas preocupados por el incumplimiento de las metas de participación en las áreas protegidas y en sus beneficios en el OSACTT 14 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, y por la reacción ante la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 3








Informe - julio de 2010
La tercera edición de la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (PMDB-3), presentada en la decimocuarta reunión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (OSACTT 14) del CDB, confirma que la mayoría de los objetivos mundiales relacionados con la diversidad biológica no se han alcanzado, aunque resalta la expansión de las áreas protegidas como logro positivo. Para los pueblos indígenas es un motivo de preocupación, no un éxito, ya que el establecimiento y expansión de áreas protegidas sigue produciéndose mayormente sin su participación ni consentimiento. Esta preocupación fue agravada por las conclusiones del examen a fondo de la aplicación del Programa de Trabajo del CDB sobre Áreas Protegidas (PTAP).


El mensaje clave de la tercera edición de la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (PMDB-3) del CDB, presentada en el OSACTT 14, no fue muy positivo: el mundo no ha alcanzado su meta de lograr para el año 2010 una reducción significativa del ritmo actual de pérdida de la diversidad biológica. Uno de los pocos éxitos resaltados, a pesar de la falta de progreso en general, fue «un aumento significativo de la cobertura de las áreas protegidas, tanto terrestres como marinas».


Sin embargo, para los pueblos indígenas es discutible que eso sea una noticia positiva que merezca ser recibida con tanto entusiasmo. Dichos pueblos señalaron los riesgos que plantea la amplia expansión de sistemas de áreas protegidas sin su participación en el proceso. Entre esos riesgos se incluye el acceso y utilización restringidos de territorios que les han pertenecido tradicionalmente, o incluso el desalojo o traslado forzoso de comunidades indígenas y locales, lo que puede conducir a medios de subsistencia reducidos y a la pobreza, así como a la pérdida de conocimientos y prácticas tradicionales.


El OSACTT también debatió el examen a fondo de la aplicación del PTAP, que reconoció que el elemento 2 del PTAP, relacionado con cuestiones de gobernabilidad, participación, equidad y participación en los beneficios, «sigue siendo el menos aplicado del programa», y que el logro de las metas de este elemento está «lejos de lograrse». Esta conclusión confirmó la advertencia de los pueblos indígenas de que todavía no se da prioridad a su participación en el establecimiento y gestión de áreas protegidas.


Una de las recomendaciones propuestas por el OSACTT para mejorar esta situación sugiere el establecimiento de mecanismos y procesos claros de participación en los beneficios relacionados con las áreas protegidas. Tras las intervenciones de los pueblos indígenas para que también se abordaran cuestiones relacionadas con su participación, las Partes aceptaron establecer«mecanismos y procesos claros para una participación equitativa en los costos y beneficios y para una participación plena y efectiva de las comunidades indígenas y locales», pero solo «en relación con las áreas protegidas», en vez de «en la gestión de las áreas protegidas existentes y en la creación y gestión [de] nuevas áreas protegidas», a pesar de que esto último es lo que se acordó según el texto del PTAP.


Dadas las circunstancias, fue positivo que se hiciera mención a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (DNUDPI). Por ejemplo, en uno de los documentos del período de sesiones, CRP.3, se invita a las Partes a que «reconozcan las disposiciones de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (…) al continuar la aplicación del programa de trabajo sobre áreas protegidas». Sin embargo, a lo largo del proceso varias Partes fueron debilitando esa invitación hasta que al final se adoptó la siguiente versión: «Tengan en cuenta según proceda las disposiciones de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (…)».


La PMDB-3 alaba la expansión de las áreas protegidas como uno de los pocos éxitos de la conservación de la diversidad biológica en la Tierra, pero sin duda las áreas protegidas solo pueden ser realmente consideradas como un éxito cuando no hayan privado de sus derechos a los pueblos indígenas y estén basadas en el consentimiento y la participación a todos los niveles en la toma de decisiones y la gestión. Los pueblos indígenas solo dejarán de preocuparse cuando sepan que ya no se les excluye de los decisivos procesos de toma de decisiones mediante los que se establecen y gestionan todas las áreas protegidas.



Siglas

CDB:Convenio sobre la Diversidad Biológica
OSACTT: Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (del CDB)

PMDB-3: Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 3

PTAP: Programa de Trabajo del CDB sobre Áreas Protegidas

domingo, 4 de julio de 2010

Indígenas brasileños protestan contra las presas


Tomado de:
http://elmercuriodigital.es/content/view/28641/53/

Escrito por elmercuriodigital
03-07-2010
Los indígenas enawene nawe de Brasil están protestando contra una serie de presas hidroeléctricas, que están matando a los peces de los que dependen.


Unos 300 indígenas se congregaron en la ciudad de Sapezal, en el estado amazónico de Mato Grosso, armados con arcos y flechas para protestar contra el proyecto de la presa. Survival International está haciendo un llamamiento para que los derechos de los enawene nawe sobre su tierra se respeten.


A diferencia de otros pueblos indígenas de la Amazonia, los enawene nawe no se alimentan de carne, por lo que el pescado es fundamental en su dieta.


Está prevista la construcción de un total de 77 pequeñas presas hidroeléctricas en el río Juruena, río arriba de la tierra de este pueblo indígena. Cinco de ellas, de hecho, ya están en construcción.


A los enawene nawe no se les ha consultado sobre el proyecto, y dicen que desde que comenzaron los trabajos de construcción, el Juruena y sus afluentes se han contaminado.


Durante las protestas, los enawene nawe se reunieron con las autoridades brasileñas para reiterar su oposición a las presas. También están pidiendo que se lleve a cabo un estudio completo e independiente de impacto medioambiental.


Cada año, los enawene nawe celebran el yãkwa, un importante ritual para el cual construyen intrincadas presas a lo largo de los pequeños ríos y atrapan peces en grandes cestos.


Los peces son ahumados y transportados de vuelta a la aldea, donde algunos se ofrecen a los espíritus yakairiti del inframundo en elaboradas ceremonias.


Este año y el año pasado los indígenas apenas pescaron peces, lo que supuso un desastre para la tribu ya que la pesca es su principal fuente de proteínas.


En 2008, los enawene nawe ocuparon el emplazamiento donde se estaba construyendo una de las presas y destruyeron buena parte del equipamiento.

jueves, 10 de junio de 2010

Brazil: The double role of Norway in conserving and destroying the Amazon


World Rainforest Movement Bulletin 154,


May 2010।



Norway is a major donor of the Amazon Fund, the Brazilian Development Bank’s fund that receives donations from governments, multilateral institutions, big NGOs and companies to fund forest conservation projects with the alleged aim of reducing emissions of greenhouse gases resulting from deforestation. The contribution of donors is recognised with diplomas that are nominal, non-transferable and do not imply equity rights or carbon credits to offset.


In clear contradiction with the above, the Norwegian government is investing in bauxite mining and aluminium production in the same Amazon forest it claims to protect. Norwegian state-owned company Norsk Hydro ASA -Europe’s third largest aluminium maker- has recently signed an agreement to take over Vale do Rio Doce’s aluminium businesses in Brazil.


The agreement implies –among other things- that Norsk Hydro will take control of Brazil’s Paragominas, one of the largest bauxite mines in the world, and gain 91 percent ownership in Alunorte, the world’s largest alumina refinery. At the same time it will get 51 percent in the Albras aluminium plant and 81 percent ownership in the CAP alumina refinery project. (1)


The Norwegian government cannot ignore that bauxite mining, its refining into alumina and smelting to make aluminum metal are highly destructive processes, including deforestation, contamination, displacement of local communities and severe impacts on livelihoods and health. At the same time, some of those processes –particularly deforestation- are significant contributors to global warming. Additionally, it is a well known fact that aluminium smelting is a highly energy-intensive process, with electricity representing about 20% to 40% of the cost of producing aluminium.


That implies the need for vast amounts of cheap energy. Norsk Hydro and the Norwegian government know perfectly well that in Brazil such energy can only come from large-scale hydroelectric dams.


Those types of massive dams have been and are being built in the Amazon region and it comes as no surprise that the Brazilian government has recently approved the controversial Belo Monte dam, aimed at feeding industrial processes such as aluminium with the low cost energy they require.


With an estimated cost of over US$ 16 billion, the Belo Monte massive dam project on the river Xingu would flood 516 sq km of forest land though estimations say that all in all 1,522 sq km would be affected, leading to the displacement of some 20,000–40,000 people.


Belo Monte would be the third largest dam in the world and most of the funding would come mainly from the Brazilian government’s financing (as much as 80%) through public funds (public pension funds and money from the National Treasury) (2). It is important to highlight that 25% of all electricity in Brazil is consumed by nine mining and energy companies -Alcoa, ArcelorMittal, Camargo Corrêa Energia, CSN, Gerdau, Samarco, Vale do Rio Doce and Votorantim- and that some of these same companies want the Belo Monte dam for expanding their extractive operations.


Quoting International River’s factsheet on the Project: “Belo Monte is being proposed as a renewable energy project and an important part of the country’s commitment to reduce emissions by 38% by 2020. Yet reservoirs in tropical forests like the Amazon can themselves be significant sources of greenhouse gas emissions due to decomposing vegetation. According to Philip Fearnside, Brazil’s foremost expert on reservoir emissions, Belo Monte is unlikely to be a standalone project due to its low generating capacity in the dry season. Fearnside therefore assumes that the Barbaquara Dam – a much larger storage dam – will be built upstream. According to Fearnside, during the first 10 years of operation, the Barbaquara and Belo Monte dams combined would have emissions four times higher than an equivalent fossilfuel plant.”


Such a massive flooding would bring about the displacement of thousands of local people whose lands and livelihoods would be lost forever. Up and downstream impacts of the dam would also have heavy impacts on local populations who might have to migrate in search of work, competing for few low-payed jobs in outside towns and villages.


The indigenous peoples of the Xingu have for many years been leading a strong campaign in defense of their river and lands: “We have already suffered many invasions and threats. When the Portuguese came to Brazil, we indigenous people were already here, and many died, many lost their enormous vast territories, we lost many of the rights that we had, many lost parts of their culture, and other tribes disappeared completely. The forest is our butcher shop, the river is our market. We do not want the rivers of the Xingú to be invaded, and our villages and children to be threatened, children who will grow with our culture”, stated Cacique Bet Kamati Kayapó and Cacique Raoni Kayapó Yakareti Juruna, representing 62 indigenous leaders of the Xingu basin, in a declaration after the Belo Monte Dam Auction.


“We do not accept the Belo Monte hydroelectric dam because we understand that it will bring more destruction to our region. We are not thinking only about the locale where they want to construct the dam, but about all of the destruction the dam will bring in the future: more corporations, more ranches, more land invasions, more conflicts, and even more dams. If the white man continues to carry on like this, everything will be destroyed very quickly.”


“The world must know what is happening here, they must perceive how destroying forests and indigenous people destroys the entire world. Because of this we do not want Belo Monte.”


If the Norwegian government is sincere about wanting to preserve the Amazon and avoid emissions from deforestation it cannot engage in the large-scale industry of aluminium production which is developed at the expense of the Amazon and its forest dependent peoples. Otherwise, it must say clearly that it is prioritising profits and business over the Amazon. As is currently the case.


Article based on the videos by Rebecca Sommer from the joint side event that took place in April 2010, at the World’s Peoples Conference on Climate Change and Mother Earth Rights, in Cochabamba, Bolivia:

Brazil: The double role of Norway in conserving and destroying the Amazon


By Chris Lang, 26th May 2010

With apologies for stating the bleeding obvious: If REDD is going to work, it has to reduce deforestation. It also has to respect Indigenous Peoples’ rights. So why is Brazil, which claims to be serious about stopping deforestation, planning to build the world’s third largest hydropower dam? The Belo Monte dam is planned to be built on the Xingu River and would result in the eviction of tens of thousands of Indigenous Peoples.


As the World Rainforest Movement points out in the article below, Norway is playing a bizarre double role in Brazil. The Norwegian government is the biggest donor to the Amazon Fund, which is all about conserving the Amazon. Meanwhile, the Norwegian state-owned company Norsk-Hydro is expanding its aluminium production operations in Brazil – an industry that requires large amounts of electricity. “What one hand gives, the other taketh away,” writes International River’s Zachary Hurwitz, “while Norway buys green credibility by donating to the Amazon Fund, it also invests in aluminum production at some of the dirtiest mines in the entire world.”


The Amazon is, of course, a big place. It may be possible to build a dam, no matter how destructive, and still achieve reduced deforestation targets simply by reducing deforestation elsewhere in the country. However, it is not possible to build the Belo Monte dam without bulldozing Indigenous Peoples’ rights. Hurwitz notes that “With the possible approval of a law that would allow for hydroelectric dams and mining on indigenous and protected lands, Belo Monte will be just the first in this next phase of Amazonian destruction.”

miércoles, 19 de mayo de 2010

UNASUR: REGIONALIZANDO INTERESES PERSONALES


Tomado de:
http://lialdia.com/2010/05/unasur-regionalizando-intereses-personales/

Posted on 18 May 2010 by jesus
En el sur de nuestro continente los países están tratando, una vez más, de unirse en pos de declamados intereses regionales.

Servicios de Long Island Al Día
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Por: Daniel Walter Lencinas Cautela *
La UNASUR o Unión de Naciones Sudamericanas acaba de elegir como su primer Secretario General, al Dr. Néstor Kirchner, ex presidente de Argentina y esposo de la actual primera mandataria del mismo País.


Es curioso los intentos de los miembros de la Unasur de transformarse en una especie de bloque paralelo a la Unión Europea, cuando existen preacuerdos regionales que vinculan a distintos Estados en bloques más pequeños, y cuando, fundamentalmente, existen graves desacuerdos entre alguno de ellos.


La región ya ha visto nacer, y alguno dicen morir también, el mega acuerdo del ALCA o Área de Libre Comercio de las Américas, una iniciativa promovida desde el gobierno de los Estados Unidos, en busca de acuerdos comerciales, que vistos con justicia, poco iban a beneficiar a largo plazo a las naciones sudamericanas.


También se creó la CAN o Comunidad Andina, un bloque integrado por Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, organismo que a la luz de las diferencias ideológicas que mantiene los actuales gobiernos de Bolivia y Ecuador, con Perú y, fundamentalmente Colombia, tiene pocas posibilidades de supervivencia.


Como contraposición al ALCA nació el ALBA o Alianza Bolivariana para América, una propuesta del Presidente venezolano Hugo Chávez detrás de una estrategia ideológica que encontró eco en los países socialistas más radicalizados del continente: Venezuela, Cuba, como su primer aliado, Nicaragua, Bolivia y Honduras, mas tres islas menores del Caribe (Antigua y Barbuda, Dominica, y San Vicente) y un muy curioso país observador: Vietnam.


En medio de todo esto está el MERCOSUR, o Mercado Común del Sur, una estrategia en principio aduanera entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, Bolivia y Venezuela.


El MERCOSUR ha ido y venido en acuerdos y peleas entre sus miembros que lo han debilitado como alternativa válida, y lo que comenzó pretendiendo transformarse en una copia de Europa, o apenas si mantiene sus acuerdos aduaneros no sin reiteradas contramarchas entre sus dos miembros más grandes: Brasil y Argentina.


En una jugada de proyección, el presidente de Brasil, Lula da Silva promueve la UNASUR, incluyendo en la misma a doce países: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Guyana, Surinam, y Chile.


Obviamente es el proyecto regional de mayor envergadura que, sin embargo, adolece de la unidad de objetivos globales necesarios para que su vida pueda augurarse, aunque sea, un poco más larga que los anteriores acuerdos.


El problema con la UNASUR son los intereses particulares que alguno de sus miembros tienen, comenzando por el flamante Secretario General: Kirchner es un ex presidente, que le entrega el gobierno a su propia esposa, que se postula a y gana una Diputación en el Congreso Nacional, que asume la presidencia del Partido Justicialista que maneja el gobierno y mayoritariamente todos los sindicatos de Argentina, y que asume la Secretaria de la UNASUR (un puesto de dedicación exclusiva según los Estatutos) sin renunciar a ninguno de esos cargos anteriores, en una evidente ambición de concentración de poder en vistas a obtener el máximo apoyo financiero y político para una nueva postulación presidencial en su país una vez que su esposa cumpla con su mandato.


Irónicamente, el proclamado Secretario General por unanimidad, aún no cuenta con el Consenso Parlamentario del Congreso de Argentina (cuerpo deliberativo que él mismo integra como Diputado Nacional) que ratifique su designación como cabeza máxima de ese organismo multilateral.


Es obvio que la jugada política para que Kirchner fuese Secretario General, ha sido casi una imposición obligada hacia los otros países. Cabe preguntarse cómo se le dice que no a la postulación un ex presidente, esposo de la actual presidenta de uno de los países miembros. La negativa de Uruguay a la candidatura de Kirchner, sostenida por el anterior presidente, quedó superada después de la charla amistosa que mantuvo Cristina Fernández de Kirchner con su par uruguayo José Alberto Mujica, luego del fallo de la Corte Internacional de la Haya en relación al conflicto con las pasteras y la contaminación del Rio Uruguay, que favoreció al país oriental, y que contó con la promesa de Argentina de bajar los decibeles de los Asambleístas de Gualeguaychú en los cortes del puente internacional.


Por su lado el presidente venezolano Hugo Chávez quiere constituirse en el referente de una revolución socialista en la región para lo cual no ha temido tratar de comprar con petrodólares y petróleo a distintos gobiernos vecinos, a la vez que mantiene una hipótesis de guerra con la limítrofe Colombia y, eventualmente una posible hipótesis de conflicto con el chileno Sebastián Piñera, antiguo seguidor incondicional de Pinochet y admirador de todo lo que tenga, aunque más no sea, “olor” a Estados Unidos.


Chávez, también agrega un condimento más a esta “ensalada” con dos relaciones, por decir lo menos, peligrosas para toda la región: el dialogo evidente que mantiene con las FARC en Colombia, y las relaciones casi carnales que quiere establecer con el gobierno fundamentalista islámico de Teherán.


El gigante Brasil tiene un presidente que aspira a quedar en el bronce y que ve en organismos multilaterales una posibilidad cierta de perpetuarse en la historia mundial. En tal sentido no le incomoda meterse entremedio del mismísimo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y autoproclamarse como interlocutor válido con el Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, en medio del conflicto por el desarrollo de tecnología nuclear y las consecuentes sanciones que la ONU le quiere aplicar.


Evo Morales, desde su magistratura en Bolivia, pugna por el cultivo irrestricto de la hoja de coca, alegando ancestrales tradiciones, pero no dejando de ver que en un cultivo legal, el dinero que le entraría a su muy empobrecido país por parte de los carteles de la droga, no seria para nada despreciable. Bolivia no tiene las inmejorables condiciones climatológicas de Colombia para la producción de Coca, pero supliría eso con un cultivo protegido por ley.


El resto de los países integrantes de la UNASUR más parecen “convidados de piedra” que sólo están para apoyar las decisiones de los “grandes”, que miembros activos con propuestas de alcance regional.


Los destinos de la UNASUR pueden ser de grandeza o ruina en la medida que sus más conspicuos integrantes, adhieran o rechacen la posibilidad de un acto de grandeza política y comiencen a mirar su futuro como un futuro de todos, y para todos, y no como un pequeño y mezquino negocio personal.


Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

Marruecos tensa las relaciones con España reclamando de nuevo Ceuta y Melilla

Tomado de:
http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/155509/marruecos-tensa-las-relaciones-con-espana-reclamando-de-nuevo-ceuta-y-melilla/


El Ministerio español de Asuntos Exteriores reafirmó hoy la “absoluta españolidad” de Ceuta y Melilla, después de que el Gobierno de Marruecos reclamara abrir un diálogo para acabar con la “ocupación” de las dos ciudades autónomas.


Fuentes de este Ministerio dijeron a Efe que la petición hecha por el primer ministro marroquí, Abás El Fasi, ante la Cámara de Representantes responde a la “tradicional posición” del reino alauí sobre Ceuta y Melilla y “no representa ninguna novedad”.


En un discurso ante la Cámara de Representantes marroquí, El Fasi consideró hoy “anacrónico con el espíritu de los tiempos y con las relaciones estratégicas de buena vecindad” que España “niegue a Marruecos el derecho a recuperar” los dos territorios.


El ministerio español de Exteriores insistió en que el Gobierno de España “mantiene también su postura de que Ceuta y Melilla son ciudades españolas”, añadieron las fuentes.


Además de estas dos ciudades, España posee frente a las costas del norte de Marruecos los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas, la isla de Alborán, las islas Chafarinas y el islote de Perejil, cuya ocupación marroquí durante unos días causó una crisis diplomática en julio de 2002.
La última vez que Ceuta y Melilla generaron tensión entre ambos países fue en noviembre de 2007, con la visita de los reyes de España, lo que motivó la retirada del embajador marroquí de Madrid durante dos meses.
Con información de EFE

martes, 11 de mayo de 2010

Vientos de Guerra


Tomado de:
http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=349013&txtRedac_id=col1


Aldo Mariátegui

LA COLUMNA DEL DIRECTOR

11 de Mayo del 2010

LIMA - ¡Qué rencorosa es la gente, ja,ja! Una ex funcionaria del Norbank me decía que estaba gozando rico con las cuitas de Jorge del Castillo, porque jamás le iba a perdonar "que haya abierto su bocaza contra el banco en la tv por la mañana y le haya producido una tremenda corrida que determinó su cierre y la pérdida de mi trabajo"


- Que un alto funcionario del Departamento de Estado (el equivalente a nuestra Cancillería) emita las nada diplomáticas declaraciones de que el régimen de Hugo Chávez se está preparando para una guerra es algo que no se debe tomar ligeramente.


En efecto, Venezuela quiere comprarle $5 mil millones en armas a Rusia. Evidentemente, esas armas podría utilizarlas contra islitas como Trinidad o las Antillas Holandesas (aunque ya ha amenazado a éstas. Si las ataca, tendría a la OTAN encima, que apoyaría a Holanda, cuya flota es bastante poderosa), contra la ex Guyana inglesa (Caracas reclama los dos tercios de este país, zona a la que llama Esequibo. Posiblemente Inglaterra saltaría por su ex colonia, aunque no militarmente. No viven anglos blancos allí, sólo negros e hindúes, y ya sabemos cómo son los británicos) o contra Colombia, a la que detesta y con quien mantiene un contencioso limítrofe por la península de La Guajira (incluso hubo un conato de guerra en 1987, cuando la corbeta colombiana "Caldas" entró a la zona). Según el corresponsal de la revista militar Jane's en Lima, Colombia aplastaría a Venezuela (más aún teniendo todo el apoyo yanqui). El otro vecino es Brasil, pero ese gran hipócrita y falso valor llamado Lula se ha encargado de tener domesticado a Chávez con adulonerías, así que por allí no hay hipótesis de guerra.


¿Le conviene una guerra a Chávez o sólo está comprando armamento por falsa masculinidad nacional y para que sus militares estén tranquilos con las "coimisiones"? Bueno, a menudo las dictaduras militares acuden al conflicto externo para intentar perpetuarse en el poder a base de un nacionalismo exacerbado. Lo intentó Galtieri al invadir las Malvinas y la dictadura de los coroneles griegos con Chipre. A ambos esa locura les significó una debacle que los apartó del poder y los llevó a ser encarcelados. Aquí Velasco casi hace algo así en setiembre de 1975.


De todas formas, es evidente que Chávez es un demente peligroso y cualquier cosa puede pasar. Por eso sería una pena que Colombia elija a un tontón como Mockus. Lo bueno es que Santos (continuador de la obra de Uribe y el candidato que más le conviene al Perú) ya reaccionó: botó a su jefe de campaña y volvió a los colores y símbolos del uribismo. Eso le ha significado no sólo romper la tendencia ascendente de Mockus, sino bajarle puntos y provocar un empate técnico cuando falta muy poco para el 30 de mayo. De todas formas, es evidente que habrá una segunda vuelta.


- Este megablindaje europeo para evitar crisis de deuda soberana y proteger al euro tiene un nombre: España. El viernes pasado los mercados ya comenzaron a desconfiar de la solvencia de Madrid y España no es un paisito de sólo turismo, navieras, tabaco y aceitunas, como Grecia, sino una potencia mediana, con transnacionales (Repsol, Endesa, Ferrovial, Telefónica) y banca de peso. Una crisis española sí podía cargarse al euro. Pero no veo cómo van a solucionar el problema griego, que es más parecido al desastre argentino del año 2000 (cuando ningún millonario rescate del FMI pudo salvarlos) que al exitoso caso mexicano de 1994 (rescatado por una operación financiera hecha por Clinton: EE.UU. puso $20 mil millones y consiguió $30 mil millones más). Así los griegos cumplan las duras metas, su deuda va a significar el 140% de su PBI en el año 2014. Sería más de realpolitik echar a Grecia del euro y que vuelvan al dracma, que una maxidevaluación solucione todo a la mala y que los fondos reunidos se usen para sanear a los acreedores europeos de este díscolo e indisciplinado país.


Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

domingo, 9 de mayo de 2010

11 países aprobaron transparentar el gasto de defensa en Unasur


Tomado de:
http://www.elcomercio.com/2010-05-08/Noticias/Judicial/Noticias-Secundarias/EC100508P7UNASUR.aspx
En el Hilton Colón. Los representantes de los Ministerios de Defensa de Unasur se citaron en Guayaquil. Rodrigo Buendía/ AFP

Redacción Guayaquil
guayaquil@elcomercio.com

Guayaquil viernes 07/05/2010

Los ministros, viceministros y delegados de Defensa de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela se comprometieron a compartir información sobre el funcionamiento de sus ministerios de Defensa, sus fuerzas militares y su armamento.


Lo hicieron ayer, con la firma de la Declaración de Guayaquil, tras la Segunda Reunión Ordinaria de Ministros del Consejo de Defensa, de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).


En la Declaración se contempla un acuerdo para transparentar los gastos de defensa de los países. Para ello, Argentina y Chile se comprometieron a liderar un grupo de trabajo que desarrollará metodologías y elementos técnicos para medir los recursos.


“El intercambio de esta información desarrollará niveles de cooperación en seguridad y defensa, reemplazando el temor de una agresión potencial entre vecinos”, dijo Miguel Carvajal, ministro de Seguridad de Ecuador.


La Declaración recoge mecanismos a seguir para promover y fortalecer la confianza entre los países de la región, así como la cooperación y capacitación en temas de seguridad y defensa. Estas acciones fueron definidas en tres reuniones anteriores, llevadas a cabo en la Unasur.


Al segundo encuentro del Consejo de Defensa, que se desarrolló entre el jueves y ayer en el Hilton Colón en Guayaquil, no asistió la delegación de Suriname, que, junto con los otros 11 países, forman parte de la Unasur.


En la cita también se elaboró el estatuto para el funcionamiento del Centro de Estudios Estratégicos de la Defensa. El organismo, según lo acordado por las delegaciones asistentes, tendrá su sede en Buenos Aires, Argentina.


En el documento que avaló su creación se dice que este organismo generará conocimientos y difundirá el pensamiento estratégico sudamericano en materia de defensa y seguridad.


Javier Ponce, ministro de Defensa ecuatoriano, manifestó que el Centro de Estudios deberá contribuir, mediante el análisis permanente, con la identificación de desafíos, factores de riesgo y amenazas en la región.


“Implica que se cree un grupo técnico profesional para la preparación de una serie de informaciones y documentos, que puedan servir a los ministros de Defensa, para tomar decisiones con mayor profundidad”, expresó el Secretario de Estado.


Los participantes del evento establecieron, además, un cronograma de actividades para el funcionamiento del Centro de Estudios Estratégicos. Asimismo, acordaron que Argentina realice las propuestas para la designación de su director.


Durante la reunión, las delegaciones de Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela y Ecuador se comprometieron a revisar y a realizar una síntesis objetiva del Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea, de EE.UU. Venezuela considera que ese es el aval para el acuerdo militar entre EE.UU. y Colombia.


Ponce precisó que se hará un análisis más técnico de su contenido. Reiteró que Ecuador está en desacuerdo con la presencia militar estadounidense en bases militares colombianas.


En la cita, el Consejo de Defensa ratificó que no se utilizarán los acuerdos de cooperación en contra de la soberanía regional.


Nota del editor del blog:
Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

miércoles, 5 de mayo de 2010

Akawaio


Tomado :
http://pib.socioambiental.org/es/povo/ingariko/1858


Engaricos es la manera más antigua –fecha de 1883 – de escribir el nombre que después fue casi invariablemente escrito como ingarikó. Se decía entonces designar, en la Guyana, a un híbrido, una mezcla entre Makuxi y Arekuna, y no a un pueblo singular (Im Thurn).


Cuarenta años más tarde, el nombre ingarikó fue traducido, en el Brasil, por “gente de la floresta densa” del noreste de Roraima, con una connotación peyorativa: gente que era el enemigo principal y común de los Taurepang y Arekuna (Koch-Grünberg, 1924). En esa época, el referente del término ingarikó era una cuestión abierta. Existía tanto la hipótesis de ser un determinado pueblo localizado en el lado brasileño de la triple frontera Brasil-Guyana-Venezuela y tal vez, emparentado con los Akawaio de la Guyana, como también había la hipótesis de tratarse de un nombre aplicado, en la Guyana, indistintamente a los Patamona y a los Akawaio, ambos considerados dos pueblos separados (Frank, 2002).


En la década de los ochenta, el término ingarakó fue interpretado como “pueblo del ápice de la montaña”, sin una connotación peyorativa. Antes, los antropólogos ya sabían que los llamados Ingarakó en el Brasil, los Akawaio y los Patamona eran un mismo pueblo, que podría ser designado por el término kapon. Se comprendió entonces que, en virtud de aquel significado del nombre ingarakó, este término también podría ser aplicado a los Akawaio y a los Patamona, ya que viven en tierras altas casi exclusivamente (Butt Colson, 1983-1984). Esto quiere decir que el término ingarakó puede ser usado en contextos variados por ellos mismos o por otros. En la práctica, significa que una misma persona puede, según las circunstancias, identificarse, bien sea en el Brasil o en otros lugares, como Patamona o como Ingarakó. Actualmente, los Patamona que habitan en el Brasil tienden a identificarse como Ingarakó en el contexto de las políticas nacionales. Solamente en el Brasil el nombre Ingarakó tiene una expresión nacional.


Más recientemente, una tercera traducción para el nombre Ingarakó fue presentada: “pueblo del lugar frío y seco”. El término es usado en este sentido por los Macuxi que viven en la Guyana en relación a los Patamona, que también habitan aquel país (Whitehead, 2003).


En un análisis lingüístico actual se tiene que: “descriptivamente ingarakó es: inga ‘sierra’, ‘selva espesa’; rï – ‘elemento de cohesión’; - ko ‘colectivo: origen, local de habitantes’, ‘habitantes de’, ‘morador de la’, por lo tanto, ‘pueblo de la selva espesa’, ‘moradores de las sierras’” (Maria Odileiz Sousa Cruz).


El término kapon fue tomado como autodenominación de los Ingarikó, Akawaio y Patamona por varios autores (Brett; Im Thurn; Kenswil; Butt Colson). Entre los significados de kapon están: “gente”, “el pueblo”, o mejor, “pueblo celeste”, “pueblo en las alturas”, “pueblo elevado” (kak, “cielo”, “lugar elevado” y – pon, “aquellos en”).


Se nota hoy que este término también puede designar “indios” (Macuxi, Waiwai, Yanomami, Ingarikó etc.), específicamente en contextos de oposición a los “no-indios”. De este modo, no consiste en una autodenominación. Sin embargo, los investigadores en la ausencia de un término más adecuado para designar unidades sociales o lingüísticas de mayor alcance, formadas solamente entre los Ingarakó, Akawaio y Patamona se valen del término kapon. En este sentido, introdujeron los nombres compuestos: Kapon-Ingarakó, Kapon-Patamona y Kapon-Akawaio.


El nombre akawaio presenta muchas variaciones que son sinónimas: Guacavayo, Okawalho, wakawaio, akawoi, accoway, acquai, acawey, acuwey e akawaïsche. El nombre akawaio parece venir o del jugo del tabaco, kawaio, ingerido por los chamanes (Migliazza, 1980) o de la canela-blanca, akawoi, buscada por los holandeses en la Guyana (Whitehead, 2002). Esta planta era encontrada en las proximidades de la Sierra Pacaraima y en los valles de los ríos Cuyuni y Mazaruni. El primer registro del término Wacawaios fue hecho en 1596 por Laurence Keymis, en el río Demerara (Butt Colson, 1994-1996). Ya la primera observación de la presencia de los Akawaio en el Brasil es hecha solamente en 1909 por el botánico alemán Ernst Ule, que los llamó Okawalho (Ule, 2006). Después de esto, alrededor de 1960, se registra que los Akawaio se extienden de la Guyana hasta las tierras brasileñas (Henfrey).


El nombre patamona tiene las siguientes variaciones que son sinónimas: pantamona, partamona e paramona. El término significa “morador”, “poblador” (Butt Colson, 1983-84) y “dueños de la tierra” (Whitehead, 2003). El término patamona puede ser descrito del siguiente modo: pata ‘casa’, ‘vivienda’ (término genérico), y wona>mona 'para', en sentido libre ‘mi casa’, ‘mi morada’, ‘para casa’” (Maria Odileiz Sousa Cruz). La primera referencia a este término es de 1825 y se debe al inspector de indios en la Guyana, William Hilhouse. El primer registro de la presencia de los Patamona en el Brasil es hecho solamente en 1932 (apud Nunes Pereira).


El nombre Waica o Guaica significa “guerrero” o “matador” y tiene una amplia difusión (Butt Colson, 1994-1996). Mientras la designación de un sub-grupo akawaio de la Guyana, el primer registro se debe a R.Schomburgk (1848a). Mucho antes, el misionero español Antonio Caulin ya había localizado, aproximadamente en 1978, a los Guaica en la Guyana, sin relacionarlos a los Akawaio, a quien llama Guacavayos. El término Guaica es frecuente en el lado oriental de Venezuela, como se ve en las obras de los misioneros capuchinos a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. Ya en el siglo XX, es considerado otro nombre de los Akawaio en Venezuela (Mosonyi).


Otros nombres - Seregong, Kukuyikó, Kuyálako, Kakóliko, Pulöiyemöko, Temómökó, Alupáluo, Ateró, Wauyaná, Arenacottes, Erena-gok, Masalini-gok, Kamalini-gok, Quatimko, Etoeko, Passonko, Koukokinko, Cauyarako, Skamana, Komarani e Yaramuna – están compuestos a partir del nombre del río en cuyas márgenes se vive o del nombre del área donde se habita, sumado frecuentemente con el sufijo kok (-gok; -koto; -goto), que significa "habitante" o "pueblo de un determinado lugar". Esta especie de “fluvionímica” opera entre los Kapon de todos los lados de la frontera Brasil-Guyana-Venezuela, siendo esta la manera actual como las personas se identifican en el contexto local.


Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

martes, 4 de mayo de 2010

Las comunidades y “El Dorado” del bosque amazónico


Tomado de:
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/las-comunidades-y-el-dorado-del-bosque-amazonico_61647.html

Los bosques tropicales son, en el siglo XXI, el verdadero “El Dorado” de la cuenca amazónica. “El comercio internacional en el siglo XXI será verde”, decía hace poco en Iquitos Jorge L. Chediek, el ex director residente del PNUD y Naciones Unidas en el Perú y ahora en funciones en el Brasil. Luego, en una conferencia en la Biblioteca Amazónica, pidió “repensar el modelo de desarrollo amazónico”.


El modelo económico extractivo-mercantil, es decir primario-exportador, es inviable en términos ambientales, sociales y económicos. La actividad forestal es un ejemplo de ello. De acuerdo a Guillermo Andrade Sáenz, experto en el tema, el negocio de la madera se “sostiene en una sistema esclavista que es la habilitación y genera un crecimiento económico aritmético y una pobreza geométrica”.


En una nueva economía sostenible, el bosque en pie no sólo debe generar riqueza en base a los servicios ambientales (el programa REDD es una posibilidad), sino en muchas otras actividades. Julio Arce Hidalgo, notable fitoquímico de la Amazonía, está estudiando los principios activos de algunas especies forestales. La sangre de drago es una de ellas. Produce taspina. Un gramo cuesta 100 dólares. Un barril de copaiba, que se extrae de 5 árboles, se vende en 1500 dólares.


Hay que imaginar entonces la riqueza que poseen los pueblos indígenas amazónicos con 9 millones de hectáreas con títulos de propiedad y 5 millones de hectáreas en cesión de uso. Pero buena parte de esos bosques son explotados por particulares e intermediarios a través de contratos leoninos. Tal como ocurre en el Yurúa.


“La solución está en que las Comunidades Nativas manejen y aprovechen sus bosques directamente, haciéndose cargo de la extracción, transformación y comercialización. Ofertando madera con valor agregado”, opina Marco Romero Pastor, destacado experto forestal.


De 277,112 millones de dólares de madera exportada en el año 2008, buena parte proviene de bosques de Comunidades hacia donde ha migrado la extracción ilegal implicándolas en procesos judiciales y administrativos.


Ha llegado la hora de liberar a las Comunidades Nativas de los habilitadores y otras formas de cautiverio económico y social. Ese es el primero y urgente gran paso para que conviertan su bosque en el nuevo “El Dorado” amazónico.

miércoles, 21 de abril de 2010

Cochabamba: “Consuelo de tísico” o “derecho a pataleo”


Tomado de:
http://www.circuloambiental.net/noticias/cochabamba-editorial.htm


La gente de nuestra época nos familiarizamos con aquella expresión que nos revelaba la realidad de tantos años atrás: el tísico no tiene remedio. Hoy día la ciencia parece tener respuesta para esos males de tipo pulmonares y para otros de origen bronquial; pero ante el nuevo intento de quienes vivimos aquí abajo en el sur del desarrollo, de buscar remedio a una enfermedad tan degenerativa como el cambio climático, no nos queda otra forma de expresar nuestro escepticismo que hacerlo de esta forma, porque no sabemos realmente si se trata de un consuelo de tísico, o en todo caso lo que pudiéramos considerar esa especie de prerrogativa que conocemos como el “derecho de pataleo”, ante este nuevo intento que representa la anunciada Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, convocada para este mes en Bolivia.




Como medio orientador en temas ambientales nos consideramos en la obligación de expresar nuestro criterio sobre esta convocatoria que se prolongará del 19 al 22 de este mes en el departamento de Cochabamba. Estamos plenamente convencidos de que Bolivia es hoy día protagonista de una queja que representa y dignifica la postura de los pueblos avasallados del mundo que desde hace muchos años han venido advirtiendo y denunciando lo que está ocurriendo con este, nuestro planeta, saqueado y embasurado por las grandes potencias que en su proceso de industrialización y crecimiento económico están convirtiendo al planeta en un inmenso chiquero.


Bolivia, a través de su representación junto con nuestros hermanos de la India y África, acapararon la atención del mundo, en la más reciente reunión sobre cambio climático celebrada en Dinamarca, con sus llamados de alerta y sus propuestas en relación con lo que se vislumbraba en Copenhague antes y al principio de la decepcionante cumbre.


Como víctimas potenciales de lo que viene ocurriendo a causa de la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera del planeta, los pueblos indígenas de Bolivia, África y la India, ofrecieron a los millones de espectadores del mundo, muchos convertidos en activistasconcentrados en la capital danesa, su versión de lo que estaba ocurriendo en la famosa y manipulada Cumbre de Copenhague. Desafortunadamente para el planeta, tenían razón.


El resultado de la cumbre fue más frustrante de lo que de ella podía esperarse, especialmente en relación con la expectativa que el mundo cifraba sobre el nuevo papel que Estados Unidos jugaba en esa reunión después de la torta, por no llamarla por el escatológico nombre, que puso su antecesor, el fatídico Busch.


Como es conocido, lejos de un progreso en relación con el Protocolo de Kioto, el documento firmado por apenas 5 países que se autoerigieron en representantes del mundo, desmejoraron notablemente el acuerdo de Japón, con el agravante de que no se establecieron obligaciones para su cumplimiento para los países. Todo quedó como un “compromiso moral” para unos pueblos del mundo que, como es harto conocido, la ética es lo que han establecido y establecen las grandes transnacionales que son las que dictan las pautas a los gobiernos de los llamados países desarrollados en función de sus propios intereses.


Allá en Copenhague se llegó al acuerdo de una nueva reunión patrocinada por la ONU, para realizarse en México, a finales de este año 2010. Por su parte, los no creyentes en el mecanismo de la Convención, establecieron su propia agenda, donde Cochabamba deberá ser anfitriona.


Sin embargo, nuestro olfato un tanto atrofiado por la contaminada atmósfera, nos permite como nos permitió adelantarnos con respecto a los resultados de Copenhague, que las intenciones son magníficas, pero seguirán constituyendo “consuelo de tísicos”, aun cuando sus participantes alcancen acuerdos realmente sostenibles y sustentables.


Sabemos, por ejemplo, que lo que puedan resolver el conjunto de países que aportan en su totalidad poco menos de 40% de los gases causantes del efecto invernadero, no tendrá ninguna validez mientras China y Estados Unidos (causantes de más de 60% de la contaminación atmosférica) no establezcan compromisos realmente formales con el resto del planeta. También sabemos que si los aportes que deben realizar los países más contaminantes (China, EEUU, Alemania, Australia..) para el desarrollo de tecnologías y atención de emergencias en los países en desarrollo no se hacen realmente efectivos como debería esperarse (hay denuncias de que este mecanismo establecido en el Protocolo de Kioto no funciona), no podrá avanzarse nunca en el enfrentamiento del problema.


Entonces, de nada valdrán cumbres en Cochabamba, México o cualquier otro país, por muy buenas intencuiones que tengan quienes las convoquen,a menos que en el mundo se imponga la tesis que viene rondando del cambio del patrón consumista y de los modelos de producción industrial y comercial a los que se atribuyen los actuales males en pleno proceso de agravamiento.

Gilberto Carreño/Círculo Ambiental

Gilberto Carreño
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