martes, 12 de mayo de 2015

Mirando al Esequibo (I)


Tomado de: 

Publicado el Viernes 27 marzo, 2015

Francisco J. Sánchez Chacón
Un tema fundamental para Venezuela es su justa reclamación del territorio Esequibo frente a Guyana. No es un capricho nacionalista señalar que fue un despojo lo que sufrió el país a resultas del Laudo Arbitral de 1899 que pretendió fijar los límites; ya el canciller Marcos Falcón Briceño expuso en 1962 ante la ONU las pruebas de cómo fue manipulado el arbitraje. Esta última actuación derivó en el Acuerdo de Ginebra de 1966 entre nuestro país, el Reino Unido y su para entonces colonia, la Guayana Británica, por el que se establece que debe buscarse una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia. En la actualidad y desde 1987, se acepta el mecanismo de buenos oficios por parte del Secretario General de la ONU como una vía para solucionar la controversia; pero podría ser otra.

Tradicionalmente nuestra república se opuso a los intentos de Guyana por explotar la denominada Zona en Reclamación, incluso, en el inicio del primer gobierno del presidente Hugo Chávez se siguió esa misma política de Estado, así, se protestaron las concesiones de exploración petrolera en el Atlántico, bloques Pomeroon y Stabroeck, en 1999, y la de instalar una plataforma de lanzamiento de cohetes espaciales en tierra firme en el 2000. Ante esta actitud, las empresas desistieron de sus trabajos y Guyana no tuvo otra opción que aceptarlo, lo que no significa un cambio en su estrategia: acudir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), allí tendría más probabilidades de ganar el contencioso al sostener la validez del Laudo, en ese sentido, crea precedentes para alegarlos ante esa instancia.

Sin embargo, se produce un cambio en la política del Estado cuando el presidente Chávez en su histórica visita a Georgetown en 2004 señaló que el asunto del Esequibo sería eliminado de las relaciones entre los dos países y que su gobierno no sería un obstáculo para los proyectos que se adelantaran en el territorio reclamado y que beneficiaran a sus habitantes: el país quedó perplejo y Guyana tomó nota. Tal giro implica un manejo torpe de la reclamación que se explicaría tanto porque Chávez  reconfiguró las relaciones con Cuba, que ha tenido como posición histórica el reconocerle a Guyana el Esequibo (declaración de los cancilleres Malmierca y Jackson de 1981), como por su pretensión de convertirse en líder continental buscando respaldo para su proyecto político, incluido el apoyo de los países de la Comunidad del Caribe –CARICOM– que incluye a Guyana. El presidente Nicolás Maduro ha reafirmado a su predecesor al señalar en Georgetown en 2013 que el Acuerdo de Ginebra, base legal de la reclamación venezolana, fue un pacto entre el “imperio británico” y un “gobierno adeco” en medio de una campaña de odio y acoso contra Guyana.

Por su parte, el gobierno guyanés solicitó la extensión de su plataforma continental de 200 a 350 millas ante la respectiva Comisión de la ONU (aún por resolver) y otorgó concesiones para explorar y explotar recursos naturales, entre ellas el bloque Roraima cuya ubicación se mantuvo secreta, conociéndose luego que se encuentra en la fachada atlántica venezolana frente al delta del río Orinoco. Además, se produjo el comunicado conjunto de los cancilleres de la CARICOM expresando que no existe disputa territorial entre Venezuela y Guyana. Ante estas situaciones, el gobierno de Venezuela o mantiene silencio o responde tarde y débilmente, lo que en Derecho internacional podría encuadrarse en la figura de la aquiescencia, permitiendo a Guyana sentar un precedente para alegarlo ante la CIJ, si el caso llega a esa instancia.

En la actualidad, la compañía estadounidense ExxonMobil empieza trabajos de perforación en el bloque Stabroek, ante ello el gobierno dirigió una nota a la subsidiaria local de la empresa y no al gobierno de Georgetown, que sí respondió al venezolano exigiéndole dejar de obstaculizar el desarrollo guyanés, a su vez Caracas contestó en una nota diplomática calificando el argumento guyanés de inaceptable por injusto. Luego, Venezuela publica un comunicado en la prensa de Georgetown y Guyana responde con una dura nota diplomática; la diferencia no es baladí. Agréguese las pésimas y tensas relaciones entre Venezuela y los Estados Unidos de América, país donde está la sede principal de ExxonMobil; no hay duda que la empresa será defendida por la diplomacia de EEUU, si fuese necesario.

Es decir, hay un juego de poder del que no puede abstraerse el gobierno de Venezuela porque es partícipe, en consecuencia, debe defender los intereses de la nación de forma clara, contundente y afirmativa a través de la Cancillería, aunque no solo, y por ante el gobierno guyanés, la CARICOM, en la UNASUR como nuevo mecanismo de diálogo político subcontinental, en las Naciones Unidas, y ante la sociedad internacional en general. La estrategia del Estado debe, entre otros aspectos, reasumir la línea de actuación por la que se denunció siempre cualquier pretensión guyanesa de explotar recursos en la zona reclamada, retomar (si se ha abandonado) o intensificar la vigilancia de la Armada en la fachada atlántica, y solicitar la extensión de la plataforma continental, lo que incluiría la ubicada frente a Delta Amacuro, todo lo cual debería contribuir a concretar un acuerdo digno que defina los límites con Guyana, teniendo presente un aspecto práctico: es una utopía pretender el reconocimiento para Venezuela de casi las dos terceras partes del territorio guyanés, que es lo reclamado en principio, pero también es cierto que Guyana no puede hacer lo que le venga en gana en el territorio Esequibo, pretendiendo desconocer nuestros históricos y legítimos derechos.

Nota del Editor:
Información de prensa manipulada en la forma y manera en que se presenta. Demostrando el Gobierno bolivariano,  revolucionario y socialista del siglo XXI  su debilidad  ante Georgetown, en vista que allá  entregó  las concesiones para la exploración petrolera.
El gobierno venezolano ante la entrega de las mismas no realizo las respectivas reservas como se venía haciendo desde la década de los 60.
¿Quien ha generado el conflicto?
¿Quién autorizo las exploraciones?
¿Quién autorizo el ingreso de las exploraciones?
Al respecto ver las acciones del gobierno nacional
¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte I

¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte. II

¿A qué acuerdo llego el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, ante la reclamación de la Guayana Esequiba? Parte. III y última


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968