martes, 12 de mayo de 2015

La Guayana Esequiba ¿Por qué el silencio? Ante la declaración de que Venezuela carece de sus títulos históricos




El reclamo venezolano a Guyana va dirigido al territorio-terrestre y  el territorio-marítimo que le corresponde al Esequibo

Rafael Sureda Delgado
Desde que el diario El Universal 25-1-15, publicara una entrevista al V/A ® Elías Daniels, ex jefe de la Oficina Especial de Guyana de Cancillería (nombrado por Caldera II, ratificado por Chávez y Maduro y removido por este último), quien afirmara que “no hay documentos que demuestren la soberanía de todo el territorio Esequibo” y lo ratificara posteriormente: “...Venezuela no tuvo, no ha tenido ni tiene documentos que demuestren la soberanía venezolana en todo el territorio Esequibo” (El Esequibo: no lo dijo, pero lo dijo. La Razón 15-3-15) se ha producido un hecho que no dudo en calificar de insólito. Un silencio que me dejó atónito, o como decía un viejo profesor: “con los ojos claros, pero sin vista”.

A nivel de correos electrónicos que nos llegaron directamente  y los reenviados con posterioridad, también se ha producido esta  afonía; solamente dos personas, militares retirados, en privado, una  de ellas desde el exterior. Dos rechazando tamaña barbaridad, que sin duda alguna daña los intereses de Venezuela. ¿Qué explicación hay a este silencio?
Primera. Que como fue un disparate lo expresado por el V/A ®, no hay que darle mayor publicidad. Esta posición parece referirse más a algo político-partidista que a un problema territorial tan sagrado para un Estado, que dio lugar a que Venezuela en 1887, y Publicado en el Diario “La Razón” del Domingo 10 de Mayo de 2015 por causa de la integridad territorial, rompiera relaciones diplomáticas con Inglaterra, la única potencia en el mundo pues, al controlar los mares controlaba el comercio mundial. O sea que el tema no es para mirar a otro lado.
Segunda. Que el objetivo no es el militar retirado con su desafortunada declaración, realizada ciento dieciséis años después del laudo usurpador de 1899, dándole la razón a Guyana, sino el gobierno venezolano y su Cancillería. Se focaliza también en lo político; como el poder central está mal a nivel interno e internacional, hay que meter el dedo en la llaga. Inaceptable.

Primero, porque esta controversia es de todos, sin excluir a nadie.
Segundo, porque la Casa Amarilla en el comunicado del 3 de marzo pasado, fijó el criterio con el cual debemos estar todos de acuerdo: el reclamo venezolano a Guyana va dirigido al territorio-terrestre y elterritorio-marítimo que le corresponde al Esequibo.
Tercera. Que al ser un militar retirado quien hizo el infausto “descubrimiento”, insistir pudiera dañar la imagen de la FANB. Un disparate. No me une ningún lazo con las Fuerzas Armadas, sí latuve y a mucha honra, en las décadas 80-90; y en 2003, por razones familiares visité el Teatro de Operaciones No 1-TO1, del Ejército Venezolano en Fuerte Sorocaima, Guasdualito, Estado Apure, donde la oportunidad, además, de conocer el puesto del Cutufí de la GNB; pero sin temor a equivocarme, ni uno sólo de sus integrantes se atrevería a apoyar, ni aun en privado, la “tesis” del V/A ®, que llegó a la misma conclusión a la que había arribado treinta y seis años antes, el gobierno de Guyana.

Cuarta. Que me van a dar demasiada publicidad por ser el

único que rechazó públicamente el desdichado planteamiento. Fui el único. ¿Y? ¡Por favor! El pasado 23 de abril cumplí medio siglo desde que escribí mi primer artículo de prensa siendo estudiante universitario en La Religión, luego en El Mundo, El Universal, El Nacional, El Diario de Caracas, El Globo, Ultimas Noticias, La Verdad, El Nuevo País, Elite y otros diarios regionales y lo he continuado haciendo gracias a La Razón, mi casa desde 2007.

 Nunca he necesitado bastón en el cual apoyarme a la hora de expresarme. Escribí siempre y lo continúo haciendo sin “gríngolas de burro”. Se estará o no de acuerdo con lo que expongo, pero ahí está. El lector es el juez. No hay duda que esta circunspección ha dejado felices a Guyana y al propio ex jefe de la OEG de la Cancillería, quien ahora pide a gritos “debates académicos”, pero eso sí, “sin presencia de medios de comunicación”, como si quisiera convencer en “privado”,que Guyana tiene razón.

Insisto, no ha dejado de sorprenderme este silencio. Así lo expreso con toda responsabilidad. Que me disculpen los amigos, si a partir de ahora me queda alguno.

rafaelsuredadelgado@hotmail.com

rafael_sureda@yahoo.com