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miércoles, 31 de mayo de 2017

Comunidades indígenas del sector Cuyuní se declaran en emergencia







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Comunidades indígenas del sector Cuyuní se declaran en emergencia



El Luchador / El pasado miércoles fue realizada la Sesión Extraordinaria N° 2 por parte del Concejo Municipal del Municipio "Gral. Domingo Antonio Sifontes" en la comunidad indígena Araimatepuy ubicada en el kilómetro 75 de la parroquia San Isidro, contándose con el cuórum respectivo.

En esta sesión extraordinaria estuvieron presentes 11 capitanes indígenas quienes manifestaron sus inquietudes y las problemáticas con mayor prioridad por la que están atravesando estas comunidades del sur del Municipio Sifontes.

En este sentido, y como punto principal los capitanes indígenas manifestaron su preocupación ante la grave situación en la que se encuentran los pueblos indígenas por la falta de atención en el área de malaria ya que existen un sin número de criaderos de malaria y desde el instituto de salud pública no se está realizando el trabajo respectivo para la eliminación del criadero de mosquitos, llámese abatización, fumigación y mucho menos suministro de tratamiento a los pacientes con paludismo, "En esta zona de los pueblos indígenas no cantamos con nada para tratar la malaria, el tratamiento para los pacientes lo conseguimos con los vendedores ambulantes no en bolívares si no en oro".

De igual forma y de manera unánime denunciaron a funcionarios de la alcaldía, específicamente a la Dirección de Catastro de este municipio, por estar otorgando documentación de terrenos a los invasores de los territorios indígenas, "Catastro está emitiendo documentación a los criollos y está quitando nuestras tierras".

Asimismo, indicaron que el alcalde Chancellor está utilizando el espacio de los pueblos indígenas para convertirlos en botaderos de basura causando una grave problemática de contaminación.

 De igual manera, señalaron que desde la alcaldía de Sifontes y Corpoelec existe lo que denominaron "una conspiración contra los pueblos indígenas", ya que en reiteradas oportunidades han solicitado el apoyo para la instalación de varios transformadores que han sido gestionados por la comunidad de Joboshirima y Utamok y no han recibido respuesta alguna, mientras que en sector comercial de Nuevas Claritas se ven constantemente instalando transformadores y redes eléctricas privadas.

Entre otros puntos plateados podemos mencionar el incremento en los pasajes de una manera exorbitante, el gran peligro de contaminación que existe con la planta de tratamiento colapsada desde hace mucho tiempo y que dichas aguas están cayendo a los ríos de donde subsisten los pueblos indígenas.

Agradecieron a los concejales la realización de esta sesión y pidieron que sean elevadas sus inquietudes y necesidades para así poder tener prontas respuestas a tantán necesidades, recordaron que el Presidente Chavez peleo por los derechos de los indígenas y siempre los tomo en cuenta "Pedimos que nuestros pueblos indígenas y nuestros derechos y costumbres sean respetados".

En esta sesión extraordinaria estuvieron presentes los capitanes indígenas Brian Clark de Joboshirima, Jeiko Velasquez de San Miguel de Betania, Josleidy Salazar Vice Capitana de San Miguel de Betania, Elena Francis de Waraumapatte, Daniel Gomez de la comunidad San Flaviano, Yelitza Quevedo Santa Lucia de Inaway, Gilber Rondon Utamok, Victor Ramírez ex capitán de San Miguel de Betania, Alan Prince, Jesus Pizarro de Sororopan y Paciano Eliman capitán de la Comunidad de Araimatepuy.( Néstor Chicho Blanco).

Por su parte el concejal y presidente del Concejo Municipal José Atienza Moreno se comprometió a elevar estas necesidades que son "De suma urgencia" a través de un informe detallado que será levantado por este órgano legislador en pleno.         Tumeremo, (Concejo Municipal Sifontes).-

 

Comunidades indígenas del sector Cuyuní se declaran en emergencia

Con Información de El Luchador

http://entornointeligente.com/articulo/9958602/Comunidades-indigenas-del-sector-Cuyuni-se-declaran-en-emergencia-09052017

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2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968

jueves, 23 de marzo de 2017

Del país profundo: El misionero Basilio Barral en el delta del Orinoco (I)




Por: Benito Irady | Domingo, 19/03/2017 08:33 AM | Versión para imprimir
“Yo llegué de España en 1931. Un año en El Callao como párroco y después me mandaron a Amacuro, en la frontera inglesa, donde estuve 9 años. Allí murió de paludismo una hermana. Está enterrada todavía en la Guayana Inglesa, la Guayana en discusión, y como están con la cuestión del reclamo no nos la quieren dar, dicen que no, que debe ser de Ministro a Ministro. Después 2 hermanas se nos pusieron locas, porque este era un sitio terrible, mucho paludismo, para ese tiempo no se conocía el DDT. Yo reconozco que tengo piel de paquidermo, de búfalo. Estuve allí 9 años, fui el último supervisor. La cuestión de la internacionalidad del río era peor, como era internacional el asunto, servía para cometer asesinatos, echaban los cadáveres al río y nadie podía hacer nada. Por eso yo digo ¿Cómo estaremos vivos?. Después empezaron los líos con los internos que en su mayoría llegaban procedentes de la Guayana Inglesa. Allí, en la margen izquierda teníamos la Misión capuchina de San José de Wausa, en los cerros de Wausa, donde está el botalón de la internacional, a medio curso del Amacuro. La boca del Amacuro, hasta medio curso es toda de Venezuela.”

Es parte de una conversación sostenida en 1980 con el famoso misionero gallego que vivió más de cinco décadas entre los caños del Delta del Orinoco y dedicó a los warao todas sus energías y su talento para dejar una obra extraordinaria sobre la historia, la religión, el alma lírica, la música, las canciones (solo en uno de sus 7 libros más conocidos recoge 371 canciones), sumado todo por supuesto, al manejo del idioma de este pueblo indígena, una gran experiencia que le permitió crear un catecismo bilingüe y el famoso diccionario warao-español, español warao, publicado por primera vez en Caracas en el año 1957, y que según José del Rey Fajardo, se trata de un verdadero archivo de la cultura en el Delta, astronomía, geografía, botánica, zoologíaa, artefactos, ideas, sentimientos, juegos, entretenimientos. Hablamos de Basilio María de Barral, mejor conocido como el padre Barral, ordenado como sacerdote el 24 de junio de 1928, después de estudiar filosofía y teología en León. Había nacido en Ourense, España, el 3 de noviembre de 1901, gallego amante de la patria, retorna a su tierra después de entregar toda una vida fructífera a Venezuela y es sepultado en Vigo un mes de mayo de 1992. Tuve la dicha de conocerlo en una de las islas guaraúnas y luego de repetidas entrevistas tanto en el Delta del Orinoco como en Caracas, busqué más allá de la cultura y de las formas de hablar del pueblo warao, otros aspectos de la vida política en Venezuela, el país del que fue testigo excepcional, y de manera muy significativa, en el caso limítrofe con el vecino territorio guyanés, donde también habitan nuestros pueblos indígenas que pronuncian su lengua de otra manera. En dos entregas sucesivas ofreceré ahora fragmentos de aquellas inolvidables entrevistas.

DEL CERRO DE LAS DESDICHAS A LA APARICION DE GUASINA.

“Aquel dichoso cerro yo lo llamo “el cerro de las desdichas”. Estoy preparando un trabajo sobre eso, porque yo fui el último supervisor cuando nos lo compró el gobierno, no tanto comprar, ayudar un poco a la Misión, total, nos dio unos 10.000 bolívares por el inmueble y hasta allí llevaron parte de la colonia militar de Guasina, de esa célebre Guasina que ustedes conocen por lo político. Con los guardias nacionales estuve yo en ese lugar casi un mes, porque mandé a la gente para Araguaimujo y dejamos allí maderas, ganados (3 vacas y 1 caballo para la guardia nacional). Yo estuve allí 9 años y la guardia nacional 8 meses, porque no soportaban el paludismo, se les murieron 3 guardias y siempre había en el hospital de la Guayana Inglesa o en el hospital de Tucupita varios guardias enfermos, hasta que debieron dejar la isla. Querían hacer un pueblo que se llamara “El Avance del Amacuro”, ¡pero con un optimismo…!. Yo les decía, “el día que empiecen las lluvias retorna el polvorín”… El río es internacional y para evitar el paso de la Barra de los Cangrejos que creo que es la más brava de América (yo la he pasado muchas veces), anduvieron con la cuestión del canalizar el Basama, un cañito que unía al río Ature con el Cuyubini, cerca de Curiapo, así irían por un lado y evitarían el paso de la Barra por el otro. Andaban con esa ilusión, 8 meses, pero a los 2 meses empiezan las lluvias y empiezan a enfermarse los guardias, y empiezan a morirse, ¡a morirse eh, que no es broma!, fíjese que esa hermana nuestra que murió, una capuchina, la llevamos a la Guayana Inglesa, porque venir para acá, pasando la Barra de los Cangrejos era imposible. La llevamos a la Guayana Inglesa, y cuando la vieron los médicos no le encontraron ni un glóbulo rojo, allí murió. Yo entregué la misión de Wausa al Gobernador que se llamaba Morrinson, crearon esa extensión de Guasina y entonces ya dejé aquello. Esa fue la primera parte de mi vida con los Waraos”.

EL PRECIO DE LA CABEZA DE JOSE TOCORIS Y LOS FUGADOS DE CAYENA.

“ Ya saben ustedes que por la borrachera perdió Venezuela parte de su territorio, por la borrachera cogieron los ingleses a los comisionados venezolanos cuando trataban de establecerse los límites ¿lo saben? . A mí me lo dijeron en la Guayana Inglesa. Yo hablé con el hermano de una monjita que estaba en la Comisión de Límites y me dijo: “claro, los nuestros los convidábamos a un banquete y ellos se emborrachaban y entonces nosotros íbamos y cambiábamos los botalones”, eso me lo dijo riéndose, aquí teníamos internado y teníamos indiecitos waraos de aquí de Venezuela y de la Guayana Inglesa. Algunos venían de allá con sus padres que estaban trabajando para la Misión, nosotros los recogíamos y después nos robaban todo.
Allí en Amacuro fue una cosa seria, porque no había autoridad ninguna, no había nada, ni jefe civil, ni comisario, no había guardia. Fíjese esto, una vez vinieron 2 policías de la Guayan Inglesa, pasaron para este lado y empezaron a hablar aquí con los trabajadores diciéndoles que 7 yardas del río para acá y que era de la Guayana Inglesa, que era de ellos. Otra vez también nos pasó otra cosa, un indio que teníamos como líder, era un arawaco-warao, sabía hablar perfectamente el arawaco y el warao, José Tocorís se llamaba y era todo un personaje en la Guayana Inglesa, muy temido, y resulta que allá mató a una persona de una manera realmente sádica. Metió todo el cuerpo en un cesto, lo colgó del caballete del rancho y después se escapó para acá. Entonces la Guayana Inglesa ofreció una cantidad de dólares para el que presentara a Tocorís. Resulta que Tocorís no sé cómo hizo aquello, pues era un hombre bueno y nosotros lo pusimos al frente de los indios. Era el tiempo de los fugados de las cárceles de Cayena, aquí cada día al romper la mañana, alguien tocaba la puerta, ya sabíamos quienes era, tatuados todos, eso era continuamente, ya sabíamos lo que les íbamos a decir, algunos se quedaban afuera, otros pasaban, otros eran confinados. Total que a la cabeza de Tocorís le pusieron precio y una vez los padres fueron a buscar pencas de temiche allá arriba y al regresar con la balsa llena, venía Tocorís al timón y aparecen 2 guardias (pero ya sabes que el Amacuro del centro para acá, para este lado es de Venezuela y para el otro lado es de la Guayana Inglesa) y resulta que los guardias iban poniéndose del lado de Venezuela, entonces el padre Félix, quien me lo contó, se dio cuenta y le dice a Tocorís “mira, mira Tocorís, vira para acá, que te van a coger”, entonces viraron hacia el otro lado del río y se marcharon porque no podían tocar hacia la otra orilla del río, y así, de cuando en cuando venía allí gente, pero fíjese, esa es un cosa muy interesante que tengan ustedes en cuenta, nosotros sí defendimos la soberanía de Venezuela, y lo hicimos solitos aquí, sin guardias, contra todo riesgo cuidamos las fronteras de este país.”

LA RANCHERIA DE VUELTA LARGA Y EL SECUESTRO DE LAS NIÑAS WARAO.

“Para que usted se dé una idea de lo que han hecho los gobiernos, voy a contarle con pelos y señales lo que yo viví en la época de López Contreras. Sucedió que un gobernador que había aquí, que fue aquel a quien le entregué yo la casa de Wausa, Morrinson, que era de Carúpano, mandó a la guardia nacional con la “Roraima”, que era la lancha de la gobernación, para que fuera por allí a coger indios, muchachos y muchachas, y al primer sitio que llegaron fue a la ranchería de Vuelta Larga. Los indios adultos no estaban en la ranchería de Vuelta Larga, tenían cerradas las casas, había animales y haciendas de cacao, de café y de caña, pero fueron a buscar yuruma (la harina del moriche para hacer las fiestas sagradas). Al meterse allá, donde tardaban un mes entero, van y vienen, y dejan a dos niñas en la ranchería que estaba a la orilla del río, no el Macareo, sino uno derivado del Macareo que se llama Juaneida (caño negro, agua negra), los otros, los mayores, estaban en el morichal buscando la yuruma.

Viene la “Roraima” con los guardias, saltan y cogen a las dos niñas, siguieron río abajo y se metieron por otro lado y se llevaron no sé cuantos. Entonces vienen los indios por la tarde preguntando ¿Dónde están las niñas? ¿Se las llevarían los Guardias? . Entonces vinieron aquí Goyo Blanco, que es tío de aquellas dos muchachitas y me dijo que supieron que estaban allí en el piso alto de la gobernación, porque al pasar por allí decían desde arriba “¡daku-daku-daku!” (daku en lengua warao significa tío), lo reconocieron. Ellos fueron a la gobernación, -“¿dónde están las niñas?”-, y les dijeron, -“esperen allí que van a venir”-. Los metieron en un rincón del piso bajo y entonces empezaron a darles de beber y los emborracharon y después que estaban borrachos cogieron a las muchachas y las embarcaron. Allí en la Gobernación había una secretaria que nos lo contó todito -“hoy padre, se marcharon tantas niñas”-, total, por ella que llevaba cuenta, veinticuatro niñas embarcaron aquí. Entonces le dijeron –“de las niñas no sabemos donde han ido”-. Después se marcharon. Eso era cerquita de la cuaresma.

Pues mira, yo informé al Obispo, que era Monseñor Gómez, que ya ha dejado de ser Obispo y está en Ciudad Bolívar retirado. –“mire, pasa esto y esto”- y allí estaba la mujer del gobernador warao, pobrecita, “La Rosa le decía yo, se ponía de rodillas”-¡Ay Padre, si tu puedes ayúdalos!-. Decían que a las niñas las querían para matarlos, para quitarles la sangre, eso decían los indios y se me ponían de rodillas. “Ay Padre…”. Yo les dije – “estén tranquilos, yo voy a informar a Monseñor” –.

Monseñor fue a Caracas, estaba gobernando López Contreras y estaba de Ministro de Justicia uno que era carupanero, sobrino de Monrrinson. De tal manera que cuando López Contreras se marchó de Caracas a Estados Unidos dejó dos niñas en el Colegio San José de Tarbes, en el Paraíso, allí crecieron. Después el otro, el Ministro de Justicia, con el cual tenía que hablar Monseñor, tenía dos o tres también en Carúpano. Otro que había sido médico en Barquisimeto, éste tenía también otras. Las fueron repartiendo entre familias altas, de tal manera que las fueron colocando en casas de amigos - ¡está muy bien porque allí se civilizan! -, decían ellos, pero si las roban de esa forma, cómo los van a civilizar. Monseñor estuvo con López Contreras después fue con el Ministro de Justicia. Allí fue lo mismo, todos dijeron que si, que si, total que nunca se consiguió nada.

Pasaron unos años y entonces la mujer de Morrinson llega un día a nuestro Convento de Las Mercedes, al lado del Ministerio de Educación en Caracas, cerca de la Casa de Bello y llega con una muchachota guaraúna y pregunta “¿dónde está el padre encargado de las Misiones?”, baja el Padre Benigno y ella le dice -“Mire Padre, aquí le traigo esta india que no puedo con ella, aquí se la traigo”-, así, como si el Padre se la hubiera dado. El Padre se le portó bien, -“señora, pero usted no tiene vergüenza, de manera que después de haber hecho eso, después de haber reclamado nosotros al Presidente de la República y burlarse de nosotros; ahora esa muchacha que no sé que le habrá hecho, usted la trae aquí después de vieja, haga usted lo que le dé la gana, y así como ustedes se la trajeron llévela entonces al sitio de donde la sacaron”.-
Esto conviene que lo tenga en cuenta, los padres hicieron todo lo que pudieron, pero no han vuelto, y aún hoy preguntan –“Ay, Padre, ¿cómo están las niñas?”, -. Pues, hasta hoy no han vuelto, ninguna de las que se llevaron ha vuelto.”


Benito Irady con Basilio Barral en 1980
Credito: Rafael Salvatore



2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  


Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968



miércoles, 15 de marzo de 2017

En Venezuela no hay comida, en Brasil sí









Un torrente de migrantes del país bolivariano en busca de mejores condiciones de vida sacude el norte brasileño. Las autoridades locales dan la espalda a los llegados, reseña El País de España

Por - 14 Marzo, 201702
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“¿Cómo se dice en Brasil? ¿Obrigado? Pues obrigado porque en Brasil hay comida. En Venezuela no hay comida”.


Una treintena de indígenas de la etnia warao intenta comunicarse con Juliano Torquato, alcalde de Pacaraima, un municipio en Roraima, el Estado más al noreste de Brasil. Quieren explicarle su situación. Que viven al lado de la autopista, no muy lejos de donde están esta lluviosa tarde de verano. Que duermen en el suelo y viven de donativos entre perros, moscas y juguetes de segunda mano.

Que comen cuando hay comida. Y lo que es más problemático para esta localidad de 16.000 habitantes, para la ciudad que tiene al lado y para el Estado en el que se encuentra: que no están solos.La región ha sido sacudida en los últimos meses por un torrente de inmigrantes venezolanos —indígenas o no— que cruzan la frontera de Roraima con la esperanza de que Brasil les ofrezca una vida mejor, o al menos trabajo, o al menos comida. La mayoría llega a través de Pacaraima y echa a andar hacia Boa Vista, la capital; en el camino, viven de donativos, de trabajos sueltos o de mendigar. Los indígenas intentan volver a sus comunidades en algún momento.

Los no indígenas, no. Freiomar Viana, de 41 años, pertenece al segundo grupo: se trajo a la familia de Caracas a Brasil hace un año y ahora ya no le ve sentido a dejar su trabajo en una cafetería de Boa Vista. “Con un salario venezolano uno no puede comer más de tres días. Si tienes familia, ¿cómo vas a apañártelas?”.

En Pacaraima muchos ya estaban acostumbrados a las idas y venidas de los venezolanos, que llegaban desde su país, compraban productos de primera necesidad y volvían. Pero ahora los visitantes ya no regresan y es común verlos malviviendo en las calles del municipio. El Gobierno del Estado contó hasta 177 venezolanos en situación precaria por las calles, el pasado agosto. En diciembre, la ciudad decretó un estado de emergencia para la salud pública. Es una situación insólita también para los venezolanos, que vienen de un país acostumbrado a recibir migrantes y no a lo contrario, según Francilene Rodrigues, profesora de estudios sobre fronteras de la Universidad Federal de Roraima. Pero en cuanto comenzó la presidencia de Hugo Chávez en 1999 se inició también el nuevo movimiento migratorio: la clase media empezó a irse a Estados Unidos y España. Después empezaron a irse los más pobres. “Y a partir de 2010 el proceso se recrudece”, recalca Rodrigues. “El alto coste de la vida en Venezuela, más la caída del precio del petróleo ha hecho estragos con la economía del país”.

María Pérez, indígena warao, tiene otras palabras para explicar este fenómeno migratorio: “Chávez murió en 2013 y entonces se acabó la comida y llegó la crisis. No hay nada que comprar y cuando lo hay es demasiado caro”. La mayoría de estos nuevos expatriados son jóvenes, es decir, personas en edad de producir.

Pero hay un problema insondable: estos jóvenes eligen Roraima más por la proximidad que por las oportunidades que ofrece. “Los venezolanos sienten un gran orgullo de su nación; el estar cerca de la frontera les da la oportunidad de volver en cualquier momento”, explica Rodrigues. Son un gran número para un Gobierno relativamente pequeño y una bolsa de trabajo aún menor.

Vivir en polideportivos

Cuando, hace algo más de un año, los gobernantes de Roraima vieron en sus calles (y en sus plazas, y en sus solares, y en sus callejones) a mendigos venezolanos, intentaron devolverlos a la frontera en un autobús. Pero eso constituía una deportación en masa, algo prohibido en la legislación brasileña. El Defensor Público, la institución que vela por la justicia criminal en cada Estado, interrumpió el proceso. El siguiente paso lo dio la fiscalía de Roraima al exigir que se diera cobijo a los menores. El juez accedió siempre y cuando estuviesen con sus familias. El resultado: cientos de indígenas (y no indígenas) viven en un polideportivo desde hace un año. No se puede dar un número concreto porque este cambia a diario. El día que EL PAÍS visitó las instalaciones, la semana pasada, había 193 personas. Otro día se contaron casi 300. Duermen en el suelo y comen lo que les den ese día.

Ese polideportivo, que acoge a demasiadas personas sin estar hecho para acoger a nadie, se ha convertido estos días en una ilustración viva del conflicto. Y hasta él se desplazó la semana pasada una representación de la fiscalía federal en busca si no de una solución, al menos de alguna pista sobre qué hacer. Visitaron Pacaraima, donde estaban los indígenas empapados junto al alcalde. Intentaron reunirse con la alcaldesa de Boa Vista, pero esta no acudió a la cita. Mandó en su lugar a una fiscal, cuya postura se quedó en un enjuto: “No estamos en una situación financiera que nos permita asumir la responsabilidad de esas personas”.

Se cuestionaron las virtudes de dar documentación a los inmigrantes (para que al menos los niños puedan ir a las escuelas). Se debatió si había subido la tasa de crímenes desde el desembarco venezolano (sí, pero no hay datos que asocien una cosa con la otra). También hubo una reunión con la gobernadora de Roraima, Suely Campos. Al salir, se le preguntó qué hacer con los inmigrantes. Ella contestó: “No sé”.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
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Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  


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jueves, 23 de febrero de 2017

Líderes pemón retienen a un grupo de funcionarios del Gobierno y exigen títulos de territorio





De acuerdo con la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas (Lopci), el título faculta a los pueblos ancestrales y sus autoridades autóctonas a ser garantes y administradores de su territorio.

Morelia Morillo | Bolívar | El Pitazo
Febrero 17, 2017 5:09 PmWaramasén es una comunidad indígena pemón ubicada aproximadamente a 25 kilómetros de Santa Elena de Uairén, la capital del municipio Gran Sabana, en la distante frontera venezolana hacia el Brasil | Foto: Perfil FB del Consejo de Caciques Generales del Pueblo Pemón

Santa Elena de Uairén.- Las autoridades pemón reunidas en la comunidad de Waramasén retienen, al menos desde el jueves pasado, a un grupo de funcionarios del Ejecutivo Nacional al tiempo que exigen la presencia del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro y el otorgamiento inmediato de la titularidad de sus territorios ancestrales.


Waramasén es una comunidad indígena pemón ubicada aproximadamente a 25 kilómetros de Santa Elena de Uairén, la capital del municipio Gran Sabana, en la distante frontera venezolana hacia el Brasil. La Gran Sabana es la tierra heredada de este pueblo indígena.

De momento, toda la información es extraoficial. Sin embargo, ha sido confirmada por fuentes vinculadas directamente al Consejo de Caciques Generales del Pueblo Pemón y aliados del Gobierno Nacional a nivel del municipio Gran Sabana.

El reclamo de las autoridades originarias parte de los mandatos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (Crbv) y en la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas (Lopci), enmarcados a su vez en los derechos consagrados internacionalmente en resguardo de las poblaciones más antiguas del planeta y de sus sitios.

El Consejo de Caciques Generales convocó al Congreso del Pueblo Pemón a realizarse en Waramasén entre el domingo 12 y el miércoles 15 del mes en curso. Según la convocatoria, durante las jornadas se tratarían temas como títulos, minería, combustible y seguridad municipal.

A ese evento fueron invitados representantes de los ministerios de Petróleo y Minería, Ecosocialismo, Agricultura y de la Procuraduría General de la República, institución que lidera los procesos de titularidad que adelantan los pueblos indígenas venezolanos desde hace una década.

Los pemón, un pueblo integrado por 24.300 personas, según los registros internos más actualizados, reclaman la titularidad de la mayor parte del municipio Gran Sabana y parte del municipio Sifontes, ambos pertenecientes al estado Bolívar, en el sureste de Venezuela.

En abril de 2013, al Sector Siete-Ikabarú recibió el Título colectivo del hábitat y tierra de los pueblos indígenas de parte de la Comisión Nacional de Demarcación del Hábitat y Tierras de los Pueblos y Comunidades Indígenas.

Se trató del primer título otorgado a los pemón; en este caso, por una extensión de 597.982, 87 hectáreas, en donde para entonces hacían vida 15 comunidades, 1.165 familias, 4.650 personas.
Juan Gabriel González, capitán general del sector VII, explicó en ese momento, que de acuerdo con la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas (LOPCI), el título faculta a los pueblos ancestrales y sus autoridades autóctonas a ser garantes y administradores de su territorio.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
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La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  



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miércoles, 1 de febrero de 2017

Lancheros guayaneses tienden la mano a waraos del Delta del Orinoco


La iniciativa Los Reyes Náuticos lleva a la zona jornadas médico-sociales a la zona desde hace 40 años

 23 enero, 2017 6:14 pm  ÚN  1166 Visitas
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Elita Barroso Torres.- “Maraisa” (amigo, en lengua Warao) es una palabra muy común en el Delta del Orinoco (Delta Amacuro), donde su gente amable recibe a quienes los visitan con los brazos abiertos, en especial si llegan dispuestos a brindarles una mano amiga.

La mayoría de los habitantes de la zona son de esa etnia, pero también hay venezolanos conocidos como criollos y extranjeros que provienen de Guyana o Trinidad y Tobago.

Las viviendas se elaboran con troncos de la palma de moriche, conocida como “el árbol de la vida”. Foto: Néstor Luis Bermúdez.

En comunidades como Santa Catalina, Cangrejito, Jobure, Manoa, Bella Vista, Sacoroco y Curiapo existen pocas escuelas, algunas muy alejadas, por lo que los estudiantes viajan en curiaras para asistir a clases.

La mayoría de los poblados carecen de centros asistenciales y tratamiento para casos de gripe, fiebre, diarrea, vómito y escabiosis (sarna).

“Aquí hay un módulo, pero sin médicos ni insumos. Si hay una emergencia debemos buscar gasolina y una lancha para trasladarnos a Tucupita o San Félix”, relató Damelis González, habitante de Santa Catalina.

Clemente Pildain, residente de Cangrejito, una de las comunidades más alejadas, afirma que deben ir a Curiapo (a varias horas de navegación), que cuenta con un hospital y un CDI. Agrega que otro problema que aqueja a estas comunidades es el embarazo precoz.

Aunque está contaminado, los pobladores toman el agua que necesitan del Orinoco. Foto: Néstor Luis Bermúdez.

La alimentación de los pobladores se basa en el cultivo de ocumo chino y plátano. La proteína proviene del pescado de río y la cacería.

Agua potable no hay, por lo que muchos la toman del Orinoco, que está contaminada con sus propias heces y orina.

Para adquirir comida, los deltanos hacen malabares y algunos hasta recurren al contrabando. “Cada quien se defiende como puede. Se van a la frontera con Guyana y cambian un tambor de gasolina por alimentos”, dijo Pildain.

Pero el combustible se ha convertido en el oro del Delta y hay quienes lo esconden en recipientes sumergidos en el río, bajo sus hogares.

Apoyo sin rollos. Hace 40 años, en Ciudad Guayana (estado Bolívar), un grupo de hombres y mujeres que dedican parte de su vida a navegar el río, decidieron brindar una mano amiga a las comunidades del Delta del Orinoco.

Así nació Los Reyes Náuticos, iniciativa de Francisco “Pancho” Salazar con la que buscan retribuir a las comunidades indígenas el apoyo que les brindan durante su travesía por el río Orinoco.

El combustible se ha convertido en “el oro del Delta”, algunos lo cambian por comida. Foto: Néstor Luis Bermúdez.

Los lancheros y rallystas guayaneses reúnen insumos médicos, ropa, útiles escolares, juguetes y mucho más, para trasladarlos en sus embarcaciones a la zona, donde efectúan jornadas sociales.
Luis Salazar, organizador y hermano del fundador del grupo, afirmó que su labor está dirigida especialmente a la población infantil.

En enero de cada año, los deltanos esperan con ansias la visita de las lanchas de Los Reyes Náuticos, que desde hace cinco años es organizada por la Fundación Náutica de Acción Social Bolívar y la Asociación Civil Nuestros Ríos Son Navegables (Nrsn).

Los galenos Rafael Díaz y Frank Artiles, presidente y vicepresidente de la fundación; conforman un equipo de médicos, odontólogos y enfermeras que asisten gratis a estas comunidades.
Las jornadas incluyen vacunación, corte de cabello, donativo de ropa, útiles escolares y juguetes, además de piñatas y otras actividades recreativas para los más pequeños.

La jornada incluyó la aplicación de dosis contra la difteria y la fiebre amarilla. Foto: Néstor Luis Bermúdez

En la XL edición de Los Reyes Náuticos, efectuada entre el 12 y el 15 de enero, participaron 17 embarcaciones. Visitaron las comunidades de Cangrejito, Jobure, Bella Vista, Manoa, Santa Catalina y Curiazo, donde dieron atención médica a 950 personas y aplicaron 1.955 vacunas contra la difteria y la fiebre amarilla.

La jornada contó con apoyo del módulo sanitario de Manoa, en San Félix; el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea), Lancheros de Caroní, Cámara de Turismo del estado Bolívar, Cámara de Comercio de Caroní, Fundación La Salle, Fundación Lala, equipos de rallystas y empresas de la región.

Este año le dieron asistencia médica a 950 personas y aplicaron 1.955 vacunas. Foto: Néstor Luis Bermúdez.

Los insumos provienen de donativos y recursos propios. “A veces nos preguntamos cómo vamos a hacer estas jornadas, pero hay un Dios y sí se puede. No nos consideramos héroes, pues nos gusta lo que hacemos y, además, tenemos el apoyo de mucha gente”, señaló el galeno.
Agregó que continuarán con las actividades este año, porque el cronograma contempla realizar al menos tres o cuatro más.

Waraos: gente del agua.  La mayoría de los habitantes del Delta del Orinoco son de la etnia Warao, uno de los pueblos más antiguos de Venezuela. Estos viven a orillas del río Orinoco, en casas construidas sobre el agua (palafitos) con los troncos de la palma de moriche, conocido como el “árbol de la vida”.  Según el último censo nacional, en la zona existen unos 36 mil waraos. Su dialecto único es uno de los más estudiados del país, aunque algunos han aprendido a comunicarse en español. Pese a convivir con los criollos, los waraos mantienen sus tradiciones y forma de vida rudimentaria. En el caso de las mujeres, su vestimenta es colorida, con collares que “las protege contra enfermedades”. Pocos hombres utilizan el guayuco, pues ahora se cubren con las ropas del criollo.

La fuente básica de alimentos son la cacería y la pesca en el río. Foto: Néstor Luis Bermúdez.
Laberinto acuático. El Delta del Orinoco es una vasta región triangular conformada por islas y caños. Este laberinto acuático es atravesado por el río Orinoco, que desemboca en el océano Atlántico en un punto ubicado cerca del sector Cangrejito. Desde allí se puede divisar el denominado Kilómetro y es por donde ingresan y salen los buques de carga provenientes de Europa, América del Norte y Asia. El Delta se caracteriza por su abundante flora y fauna, lo que obliga a sus habitantes a convivir a diario con la naturaleza. Asimismo, uno de sus mayores atractivos son sus atardeceres y amaneceres de colores amarillo y rosa.

Se movilizan en curiaras hasta centros de salud y escuelas alejados de la zona. Foto: Néstor Luis Bermúdez.

Coordenadas. Para contactar a los integrantes de los Reyes Náuticos, puede hacerlo a través de las redes sociales:

* Nuestros Ríos Son Navegables: @nuestrosrios (Instagram y Twitter)

* Fundación Náutica de Acción Social Bolívar: @fundacionnauticabolivar (Instagram

domingo, 15 de enero de 2017

Proponen cambiar nombre de El Callao



Los periodistas César “Solito” Decán y Nobel Medrano Matos, dijeron que con la decisión de la Unesco, de declarar a los carnavales de El Callao como Patrimonio Cultural de la Humanidad, “los valores que estructuran la identidad de nuestro pueblo, hacen emerger a Isidora Agnes (La Negra Isidora), como merecedora de ese reconocimiento”
13 enero, 2017

La Asociación de Hijos de El Callao, que agrupa a coterráneos diseminados por toda la geografía nacional y el exterior, pero que siguen atentos a la dinámica  socioeconómica, cultural y política de su lar nativo, propuso cambiar el nombre del Municipio El Callao, al de “Negra Isidora”, como un reconocimiento de dimensión histórica, a uno de sus líderes populares con el mayor arraigo en sus valores de identidad.

Los periodistas César “Solito” Decán y Nobel Medrano Matos, voceros del movimiento civil, dijeron que con la decisión de la Unesco, de declarar a los Carnavales de El Callao, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, “lo valores que estructuran la identidad de nuestro pueblo, hacen emergen a Isidora Agnew (La Negra Isidora), como merecedora de ese reconocimiento”.

Aducen los Hijos de El Callao, que hablar de El Callao, es hablar de carnavales, de oro, de fútbol y de la “Negra Isidora”, los elementos icónicos que nos dan identidad y proyección nacional e internacional y ante los cuales, nos toca reafirmar su valía y posicionamiento en el sentimiento colectivo y presencia subyacente en nuestra dimensión histórico-cultural.

Plantean que el Poder Legislativo del estado Bolívar, órgano competente para este tipo de decisión político-territorial, debería tomar nota de este pedido que le hacemos respetuosamente, en aras de reivindicar un sentimiento, que no sólo reúne a los miembros de la Asociación de Hijos de El Callao, promotor de la elevación de El Callao al rango de Municipio Autónomo, junto a otros sectores organizados locales y regionales, sino a toda esta comunidad del eje sur de desarrollo y que se reaviva y florece con ímpetu, a la luz de la decisión de la Unesco, de declarar a los Carnavales de El Callao, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Significado especial
Estiman que éstas festividades del carnaval 2017, que obviamente tendrán un significado especial por este hecho de la Unesco, son propicios para concretar anuncios en este sentido por parte de las autoridades legislativas y el conglomerado político de la región en su conjunto, sin banderas partidarias de por medio,  sólo la interpretación cabal y solidaria de un reclamo del pueblo de El Callao, que está eufórico por el monumental reconocimiento que el mundo ha hecho a sus carnavales.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968