domingo, 1 de noviembre de 2015

El Gobierno se inventa enemigos para ganar popularidad






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El embajador Emilio Figueredo, negociador por Venezuela en Guyana, cree que tanto el gobierno de Chávez, como el de Maduro han permitido el ...

El Gobierno se inventa enemigos imaginarios para ganar popularidad
Fecha: 24/07/2015


Es año electoral y el Gobierno, como en otras ocasiones, adelanta una estrategia para hacer campaña antes de que esta comience oficialmente. Desde el poder, y con el uso de recursos públicos resulta más fácil.

En 2015, el gobierno de Nicolás Maduro ha desarrollado dos líneas para su campaña: la primera, busca construir un nacionalismo reactivo, un discurso patriótico frente a un supuesto ataque internacional; y la segunda, se trata de sembrar la idea de una conspiración o la existencia de enemigos internos. “La última es la típica doctrina de seguridad nacional que adoptaron las dictaduras del cono sur”, explica la psicóloga social, Colette Capriles.

El historiador Germán Carrera Damas, opina que hablar de estrategia “le queda grande al Gobierno porque una estrategia es una operación racional y lógica”. Cree también que este es un recurso gastado que busca distraer a la opinión pública de los problemas reales de la gente, llevándola a concentrarse en mitos e invenciones. “¿Lo que hace el Gobierno no es lo mismo que hacen las madres cuando dicen que ahí viene El Coco?”, se pregunta. En conclusión, cree que esta es una “perversión del sentimiento patriótico de la sociedad”.
Capriles explica que esta es una argumentación milenaria, que fue desarrollada por el filósofo Carl Schmitt, quien sostuvo que la distinción política estaba en la diferenciación de amigo-enemigo. “Más que una política, es una forma de construir una percepción del mundo. Es preocupante, pero no es nuevo en la práctica. Desde el leninismo está la idea de un enemigo imperial”.

Esas dos líneas de acción, la del enemigo externo y la del interno, se observaron en algunos episodios específicos de este año:


Las firmas contra el decreto de Obama
Desde el 19 de marzo, el Ejecutivo activó la campaña dentro y fuera del país para “responder” al decreto firmado por el presidente estadounidense, Barack Obama, en el que declaraba a Venezuela como “una amenaza” y luego de que impusieran sanciones contra siete funcionarios venezolanos acusados de violar DD HH. En Venezuela, se desató una campaña desde todas las cuentas de redes sociales de las instituciones públicas, y de la red de medios públicos. Según el Gobierno, recolectaron más de 13.447.651 firmas, de las cuales alrededor de 10 millones se recogieron en el país.
Una semana después del lanzamiento de esta campaña, la aprobación a la gestión del presidente Maduro subió ligeramente para ubicarse en 25% en marzo, según una encuesta de Datanálisis. El aumento en la popularidad, se explicaría con que la figura de Maduro se fortaleció entre sus usuales seguidores, por plantarse frente a la situación contra el gobierno estadounidense.
Para la profesora universitaria Colette Capriles, en ese caso, lo que logró que la aceptación de Maduro mejorara, no fue el contenido de las acciones contra el “imperio” sino el hecho de hacer una movilización. “Cuando un gobierno no hace absolutamente nada, cualquier movilización que haga puede causar ese efecto, porque ven que el Gobierno actúa, más allá de lo que hace específicamente”, explica.
Carmen Beatriz Fernández, experta en consultoría política, considera que el caso de las firmas contra el presidente Obama “les cayó del cielo e hizo que Maduro subiera 5 puntos”, pero resalta que esos puntos que subió fueron dentro del mismo chavismo descontento, no de sus opositores. “Funcionó retomar lo que para los seguidores del Psuv es la retórica antimperialista del comandante”.


Pelea territorial con Guyana
La primera semana de julio de 2015, Maduro retrocedió en una disputa limítrofe contra Colombia, pero decidió avanzar en la retórica contra Guyana y la Exxon Mobil, por un territorio del Esequibo. El Gobierno venezolano se retractó en la controversia limítrofe al derogar el 7 de julio, la delimitación que había hecho en mayo sobre territorios en el Golfo reclamados por Bogotá y áreas marítimas que administra Guyana.
El embajador Emilio Figueredo, negociador por Venezuela en Guyana, cree que tanto el gobierno de Chávez, como el de Maduro han permitido el otorgamiento, por más de 15 años, de concesiones de Guyana en territorio venezolano.
Para Colette Capriles, la pelea con Guyana es muy distinta al caso de las firmas de Obama, “porque la política de Hugo Chávez frente a eso siempre fue inercial y complaciente”. Explica que no hay una línea política de Chávez para reivindicar, porque en todo caso no le convendría al Gobierno. “El chavismo ha dado un giro de 180 grados en su política frente a Guyana ¿Cómo legitimar ese cambio? En tal caso, toda esta pelea puede servir para posicionar a Maduro como una figura más nacionalista que el propio Chávez”.
Según expertos en el tema, al retomar esta diatriba territorial, el Gobierno buscaba desviar la atención de los problemas internos para aglutinar fuerzas del chavismo de cara a las parlamentarias.



Fuera Felipe González
Después de varios intentos por visitar Venezuela, el ex presidente del gobierno español Felipe González, llegó a Caracas el 8 de junio, con el fin de actuar como asesor externo de la defensa del líder opositor Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular.

Además de ser recibido por la Mesa de Unidad democrática y por los más cercanos a López, a Felipe González lo recibió una campaña feroz de descrédito fomentada por las principales instituciones del Estado, los medios públicos y los líderes del partido de Gobierno.

Los días previos a la llegada del reconocido dirigente de la socialdemocracia mundial a Caracas, se desató una campaña -principalmente en redes sociales- para repudiar la visita. La ofensiva difamatoria estuvo encabezada por el presidente Nicolás Maduro, la canciller Delcy Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello y el alcalde Jorge Rodríguez, y llamó a los seguidores del chavismo a unirse en bloque en contra del andaluz, a quien también llegaron a catalogar como “imperialista”.

Carmen Beatriz Fernández dice que es parte de la naturaleza humana: “La amenaza externa hace cohesionarse con el más cercano”. Recuerda que en Venezuela, hay un antecedente con la crisis de la Corbeta Caldas durante el gobierno de Jaime Lusinchi. Por el ingreso el 9 de agosto de 1987 de una corbeta de la Armada de Colombia en aguas del Golfo de Venezuela sobre el cual no existe una delimitación aceptada por ambos países.


Las OLP
La Operación de Liberación y Protección del Pueblo (OLP) es un nuevo plan que lanzó el Gobierno Nacional con el fin de combatir la delincuencia en zonas de alto índice de criminalidad. Bajo esa operación se realizó la toma de la Cota 905 el 13 de abril, donde detuvieron a más de 100 personas y en la que murieron 16 presuntos delincuentes.

Maduro llamó al pueblo a participar en la llamada Operación de Liberación del Pueblo. “Ya basta de bandas criminales”, dijo.

Desde la Asamblea Nacional, el diputado Freddy Bernal, acudió a la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional para dar su respaldo a la Operación Liberación del Pueblo y proponer la modificación de algunas leyes para ser más severas en la pena, especialmente a quienes asesinen a policías. “En esta operación, todo el pueblo de Venezuela tiene que unirse”, declaró Bernal.

El Presidente aseguró que el Gobierno repetirá acciones similares a la toma de la Cota 905 cuando lo considere y en el lugar que lo amerite.

Una vez más, el Gobierno intenta unir al pueblo frente a un “enemigo” que en este caso son las bandas criminales, que además están constituidas por supuestos paramilitares colombianos, según el Ejecutivo. Colette Capriles opina que esta iniciativa se justifica “porque la gente está desesperada por el tema de la seguridad”.

La psicóloga social explica que conceptualmente es una guerra de exterminio. “Se parece a la lógica militar de conquistar el territorio, y luego viene la ayuda y las misiones humanitarias. Es una lógica militar que invade todos los ámbitos de la gestión pública”.

Con las OLP el Gobierno trata de mostrarse como un ente de autoridad interna y externa, “pero es paradójico porque es un Gobierno que tiene menos poder del que debería, y los venezolanos lo saben”.

 El Dakazo alimentario
Luego de meses de escasez de productos, colas, y racionamiento en las compras, a mediados de julio, el Gobierno nacional propuso desviar alimentos de la producción privada a la red pública. La medida, que fue anulada por la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro), a los pocos días de haber sido propuesta, ordenaba a los productores privados a entregar entre 30 y 100% a las llamadas redes públicas: Mercal, Pdval y Mercados Bicentenario. Con esa medida, señalaron como el gran verdugo a la empresa privada alegando que no es capaz de distribuir los productos para que lleguen a todos los venezolanos. De esa forma, el Gobierno se sacudiría la culpa de la escasez.

No es la primera vez que buscan un culpable para excusarse de los problemas económicos. Desde 2010, voceros del Estado han hablado de una supuesta guerra económica en la que ellos son blanco de ataques de los empresarios privados y especuladores. El discurso se concentra en repetir una y otra vez, que el Gobierno está siendo atacado por una ofensiva de algunos factores como: la oposición, la burguesía, la derecha, los pelucones, los ricos, Fedecámaras y Estados Unidos, entre otros.

Para Carrera Damas esta es una forma de “poner la soberanía nacional a la misma altura de la Harina PAN o del aceite. Parece una exageración pero cuando las personas están pasando tantas necesidades es una ironía convocarlos a defender la patria en esos términos”. El profesor cree que hay también un propósito de ocultar responsabilidades. “Los mismo que convocan a estas luchas son los responsables de la crisis”.


 2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.





Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968

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