lunes, 28 de septiembre de 2015

PODER contra Poder, origen y evolución del diferendo Venezuela – Guyana.



Daniel Chalbaud Lange
La actual situación entre Venezuela y Guyana no es más que la continuación del PODER sobre el poder. Es el resultado de la intromisión y continuación del ejercicio del Poder con la llegada de los imperios españoles, portugueses, ingleses, holandeses y franceses al continente americano, quienes se repartieron entre sí las tierras y riquezas de todo el continente. Quién tiene mayor PODER es quien gana y pone las condiciones.

Por la avaricia de tragarse al mundo, se inició la lucha entre los PODEROSOS por intercambiar o apropiarse de nuevos espacios. De ese modo, España que se había apropiado de gran parte del continente americano convirtiéndolo en Virreinatos, a excepción del pequeño espacio en el que nació Brasil y el cual    con su PODER, engordó hasta los hoy ocho millones de kilómetros cuadrados de extensión territorial. Inglaterra, por su parte,  despojo a España lo que hoy es Trinidad Y Tobago y con su PODER, se fue apoderando de parte de las extensiones de tierra y mar que el Poder de Holanda había antes usurpado en el noreste de Suramérica, y de inmediato las bautizó como la Guyana Británica.

Los españoles llegaron a esta "tierra de gracia" como la llamó Cristóbal Colón, y con su PODER, se adueñaron de seres humanos obligatoriamente convertidos en súbditos a la Corona, además se apropiaron de sus tierras y riquezas de las que eran dueños, pasando todo, por decisión imperial, a formar parte de su espacio geográfico en donde "nunca se ocultaba el Sol".

En esa lucha entre PODERES, los pobladores de Venezuela, todos como un David, se unieron por la reconquista de lo que por herencia y tradición les pertenecía y comenzó la lucha entre su minúsculo poder contra el inmenso PODER de España. Con la sangre, sudor y lágrimas de miles de patriotas muertos o heridos, David se impuso y anunció su independencia el 5 de julio de 1811 con el voto de los representantes de las Provincias de Margarita, Mérida, Cumaná, Barinas, Barcelona, Trujillo y Caracas, quienes formaban, junto a Coro, Maracaibo y Guyana, la Capitanía General de Venezuela, adscrita al Virreinato de Santa Fe y a la Audiencia de Santo Domingo.

Hecha la Declaración de Independencia se dio inicio a la redacción y aprobación de una Constitución que le gritaba al mundo que Venezuela, no sólo era libre, sino que era soberana, y a tal efecto, el 21 de diciembre de 1811 se aprobó y se firmó la CONSTITUCIÓN FEDERAL PARA LOS ESTADOS DE VENEZUELA.  

Es importante destacar que, si bien los representantes de las Provincias de Coro, Maracaibo y Guayana, por razones conocidas, no participaron en los acontecimientos del 5 de julio ni en la firma de la Constitución, ésta, en su "Sección Tercera. Aumento sucesivo de la Confederación. Artículo 128" dejó asentado y como precedente que "Luego que libres de la opresión que sufren las Provincias de Coro, Maracaybo y Guayana, puedan y quieran unirse a la Confederación, serán admitidos á ella, sin que la violenta separación en que á su pesar y el nuestro han permanecido, pueda alterar para con ellas los principios de igualdad, justicia y fraternidad, de que gozarán desde luego como todas las demás Provincias de la unión".

España no cesó en su afán de mantener sus dominios sobre Venezuela y lo continuó con la guerra, al punto que colocó en Venezuela un inmenso contingente de tropa al mando del expertos Generales; pero David, ya estaba mayorcito, y con más experiencia continuó su defensa a pesar de la inferioridad numérica, hasta que, diez años después, se materializó el grito de Independencia con la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821 y luego se confirmó con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo  el 24 de julio de 1823 y finalmente, como honra a las palabras del Libertador: “Dios concede la Victoria a la Constancia”, se logró, el 8 de noviembre de 1823, la rendición del último reducto del poder español acantonado en Puerto Cabello, con la TOMA DEL CASTILLO DE SAN FELIPE. En el papel, Venezuela era dueña y señora de lo que antes fue la Capitanía General de Venezuela.

Así las cosas, y retomando el tema de la evolución del diferendo Venezuela – Guyana, debemos acotar, que mientras Venezuela seguía luchando contra España por materializar su independencia, Inglaterra en el año de 1814, haciendo uso de su PODER, se afianzó políticamente en un espacio que había usurpado por la fuerza: el espacio esequibo, que formaba parte de la Capitanía General de Venezuela.

Venezuela, por su parte, siguió sosteniendo la legítima posesión de su espacio geográfico. En efecto, a partir de la Constitución de 1919, se ratifica que “El territorio de la república de Venezuela se divide en diez provincias, que son: Barcelona, Barinas, Caracas, Coro, Cumaná, Guayana, Maracaibo, Margarita, Mérida y Trujillo”. Las mismas que conformaban la antigua Capitanía General de Venezuela.

A partir de la Constitución de 1821, con pequeñas variantes en la redacción, todas las subsiguiente constituciones han expresado que: “El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos no viciados de nulidad”.

La dificultad para lograr una solución satisfactoria para las partes, se hace más difícil hoy por la aparición, directa e indirecta de nuevos PODERES con bien definidos intereses políticos y económicos, como son el  gobierno castro comunista de Cuba, el Caricom y los gobernantes de Estados Unidos, Inglaterra, China, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Rusia e Irán, sin excluir a las FARC, quienes en vez de aportar soluciones lo que hacen es meter las manos para  “poner el caldo morao” a su conveniencia y fines.

Venezuela como nación, por culpa de sus gobernantes en la no consecuencia de una política exterior del Estado y no de partidos o personas, en especial durante los últimos quince años, ha perdido varias oportunidades de llegar a acuerdos que pudieran darle fin al conflicto. Ejemplo palpable es el cambio de actitud de los gobernantes de turno en Venezuela, derivada del reciente cambio de gobierno en la República de Guyana, quienes durante quince años hicieron como el avestruz al esconder la cabeza y hacerse la vista gorda para que los gobernantes anteriores en Guyana, amigos de la misma causa, comenzaran la explotación y desarrollo de obras en el espacio esequibo venezolano y hoy, como un reflejo espasmódico y usando lenguajes muy alejados de la diplomacia se emite y modifica decretos y se llama a la colectividad venezolana a la defensa de la soberanía nacional.

Nuevamente hemos escogido el camino equivocado. No sólo es un mandato y un deber constitucional (Art. 130. CRBV) “honrar y defender a la patria, sus símbolos y valores culturales; resguardar y proteger la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y los intereses de la Nación”, sino un obligado sentimiento de todos los venezolanos. Pero, hay muchas maneras de hacerlo antes de llegar a lo indeseable. Hay que agotar los caminos de la paz y de la convivencia. Recordemos esta gran verdad de Andrés Eloy Blanco: “… el pueblo venezolano es uno de los pocos pueblos de la tierra que han invadido, no uno sino muchos países, y no para proporcionarse ni una sola pulgada de terreno, sino para darle a esos países la integridad de sus terrenos…..Venezuela es un país de entraña pacifista porque es un país de entraña cordial”. Pacifista no quiere decir inactividad, indiferencia o indolencia.

Por todo lo anterior y por lo mucho que nos falta agotar para evitar males mayores, termino como parte del deber ser en la búsqueda de soluciones satisfactorias, con la recomendación que el Dr. Luis Cubillán Fonseca propone: “Maduro, está en la obligación  de convocar a los Ex Cancilleres de la Republica; allí las figuras prominentes como los doctores   Enrique Tejera Paris, y  René de Sola Ricardo, por mencionar a  dos hombres que son patrimonio de todos los venezolanos, y a las Iglesias, a los Partidos Políticos, Colegios Profesionales, y sobre todo a las Universidades, a los estudiantes; porque el  problema, se dirimirá en tribunales.” 

Hay síntomas de retomar la vía de la sensatez y del sano juicio. Por favor, no desbaraten con la boca lo que muchos y eminentes venezolanos han venido haciendo con sus manos.

“Hagamos que el amor ligue con un lazo universal a los hijos del hemisferio de Colón, y que el odio, la venganza y la guerra se alejen de nuestro seno…”             Simón Bolívar





Daniel Chalbaud Lange

Valencia. 15 de julio de 2015


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968