viernes, 10 de julio de 2015

Money talks / La Guayana Esequiba

Mapa Oficial de Venezuela con la Guayana Esequiba 


By: Leonardo Silva ...
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Mon, 13/04/2015 - 19:37

Sucedió lo que todos -menos los chavistas- preveíamos: Nicolás puso una gigantesca en Panamá. Imposible mayor ridículo. Imagino que los hermanos colombianos han de sentirse muy avergonzados con la actuación de su paisano. Su sainete abarcó desde la alteración del orden público hasta la absoluta invisibilidad al ser ignorado por su supuesta presa, Barack Obama, pasando por una escena bufa que supera al genial filme Moon Over Parador, en el que Richard Dreyfuss encarna a un actor que posa de doble de un risible pero tiránico dictador latinoamericano, con bigote y todo, como lo exige el estereotipo hollywoodiano que tan bien personifica nuestro querido, torpe, bárbaro, maluco e ilegítimo cucuteño.

El chavismo –Hugo y sus herederos- tuvo la oportunidad más brillante de la historia venezolana para trascender como movimiento político haciendo de este país un modelo de desarrollo, “una potencia mundial” como gustan decir los ultracorruptos e ineptos chavistas emulando al Choro Supremo. Pero sus estrategias fueron criminal y a la vez, torpemente concebidas. Pensaron, por una parte, que podían destruir un país (Plan Tierra Arrasada) y sumirlo en el caos, para erradicar a la clase media y en general, a las clases pensantes, y sustituirlas con una nueva casta dominante muy corrupta pues se generaba a partir del clientelismo estatal, o sea, la corrupción administrativa, principalmente compuesta por jerarcas, militares, oportunistas, en fin, delincuentes que luego lo recuperarían de esa destrucción necesaria a sus fines. La clase obrera, la de trabajadores calificados, la que Marx llamó proletariado o dictadores en el socialismo científico, también es parte de esas clases pensantes, y en efecto, fue acorralada y sustituida por indigentes dependientes de dádivas del Estado, el lumpenproletariado de Marx, que hoy infectan PDVSA y todas las empresas socialistas incapaces de producir ni gasolina, ni azúcar, ni carne, ni champú, ni jabón, ni detergente, ni papel tualé.

El Plan Tierra Arrasada retrotrajo a Venezuela a las primeras décadas del siglo XX, desandando un difícil camino de 60 años que comenzaba a dar frutos en el desarrollo económico y que con toda seguridad daría todavía mayores de haberse continuado, corrigiendo sus indudables vicios.

Pero apartando la destrucción intencional del Tierra Arrasada, paralelamente el chavismo instauró políticas socialistas muy perjudiciales -como todos los experimentos marxistas de la historia lo han demostrado- que se sumaron al efecto destructivo.

Si a lo anterior se agrega la atroz corrupción de los hombres nuevos socialistas –jamás en la historia de la civilización un país había sido saqueado en tal magnitud- tenemos la fórmula perfecta para el fracaso y retroceso que ha significado el chavismo y que Nicolás colocó en la vitrina de la Cumbre de Panamá.

Por si fuera poco, las estrategias de política internacional del chavismo, producto en gran medida de la mente narcisista megalómana delincuente y psicopática de Hugo Chávez Frías, se basaron exclusivamente en comprar aliados con petrodólares. En el éter de su delirio de grandeza, criminal, irresponsable e imbécilmente el Expoliador Galáctico actuó como si los precios del petróleo permanecerían perennemente por encima de $100 el barril; lo cual es falso, según demuestran la experiencia e indica el sentido común.

Todos los chavistas, desde Hugo y la familia Chávez hasta ese cabo alzado del 4-F, actuaron como el marginal que se ganó el Kino. Y así gobernaron. Se quitaron las chancletas de los pies para sustituirlas con Guccis, Audis y Hummers, pero jamás se las quitaron de la mente, cosa que ejemplifican muy bien los hijos de los jerarcas, y aun ellos mismos, en las redes sociales con su forma opulenta y ostentosa de vida, o en marchas contra el capitalismo a bordo de rojos Ferraris y BMWs.

A diferencia del chavismo que basó sus alianzas internacionales en los reales mal y fácilmente habidos en el premio gordo de lotería, el petróleo; que como todo premio de juego de azar tiende a ser efímero; EEUU fundamentó sus políticas en el trabajo, talento, productividad, desarrollo del capital humano y creatividad. En dólares sólidos que no son producto del álea.

Pacientemente esperaron durante 16 años agresiones, acusaciones falsas, amenazas, los “¡váyanse pal carajo gringos de mierda!”, alianzas con sus peores enemigos, como Irán y el terrorismo islamista. Pero finalmente, cuando todas las condiciones estaban dadas, el chavismo en su peor momento y el petróleo en caída libre, asestaron un golpe que promete ser mortal, del cual el Decreto Obama de emergencia nacional, los casos HSBC, Leamsy Salazar y Banca Andorrana fueron las primeras fases de su tracto sucesivo; y la Cumbre el escenario en el que se muestran los primeros resultados y se percibe el nuevo orden internacional.

EEUU tiene lustros trabajando en la definición de su rol en el cambiante contexto mundial. En estos momentos negocia con Irán, hasta hace poco su enemigo mortal, la distención militar y nuclear, con la participación de Israel. Con Rusia –el verdadero enemigo de la cual el chavismo es sólo satélite-, país deteriorado por la ineficacia y la megacorrupción de la dictadura de Putin que ha socavado hasta lo más profundo la ética de la sociedad, y por la caída de los precios del petróleo, con el cual libra una guerra fría en nueva versión; trabaja en una détente que le permita continuar repartiéndose el mundo con su gran socio, China, y con Japón y la UE. (No debe olvidarse que Irak y Siria, además de Afganistán, fueron de los últimos bastiones en el área de influencia de lo que una vez se llamó la Unión Soviética).Y en ese mundo más equilibrado para sus intereses que busca EEUU, Latinoamérica, su ámbito natural de control geopolítico, es esencial.

La Cumbre de Panamá fue también el escenario en el que EEUU mostró, o más bien le estrujó en la cara al chavismo, quién tiene el control de la situación. Las alianzas y lealtades compradas por Hugo y sus herederos duraron lo que duraron los petrodólares. La antiimperialista Cuba se casó con el Imperio compelida por la sequía de la teta exhausta venezolana, Caricom se volteó a favor de los dólares seguros de Obama y llegó al extremo de apoyar a Guyana contra Venezuela en la disputa del Esequibo. Brasil negocia con EEUU y Dilma Rouseff exigió la liberación de los presos políticos venezolanos. ¿Y Nicolás? Principalmente ignorado, al punto de que Obama ni siquiera se molestó en escuchar su discurso del cual era el tema recurrente ni lo nombró en el suyo. Además, evadiendo la prensa con unos ridículos dobles que todo el mundo sabía que eran dobles. Celebrando las protestas “del pueblo” contra Obama en las calles de Panamá, sin aclarar que “el pueblo” era una horda de malandros y boliburgueses chavistas (valga la redundancia) llevados por él desde Venezuela para sabotear la fiesta de Raúl y Obama. Y conmemorando en el barrio El Chorrillo, último refugio de los asesinos de la dictadura de Noriega cuando la invasión punitiva norteamericana, que fue atacado por los Marines para sacar a las ratas ahí atrincheradas que durante lustros sometieron al pueblo panameño.

El caso de Cuba, Guyana, EEUU y EXXON requiere consideración especial. El Esequibo fue entregado por Hugo Chávez por órdenes de Fidel Castro, quien desde los años 60 pretendía ponerle la mano a los recursos de ese territorio (tema tratado en profundidad en El despojo del Esequibo http://leonardosilvabeauregard.blogspot.com/2013/09/el-despojo-del-esequ...). Luego de la independencia, Guyana pasó a ser gobernada por la izquierda afecta a la revolución cubana. Como predije hace unos meses, Cuba utilizó su influencia en Guyana y el Caribe para entregar los recursos de Venezuela como parte de la negociación con EEUU. De esta forma, el eje EEUU, Cuba, Guyana, acordó la explotación de la zona en reclamación, y concedieron contratos a EXXON, compañía norteamericana. Como sabemos, Caricom expresó su apoyo a Guyana el lunes pasado.

Puede estar seguro el lector de que las relaciones entre EEUU y China son sólidas y del mejor talante. Son los principales socios del capitalismo mundial, con un intercambio comercial de tal magnitud, que se han hecho interdependientes (EEUU es la principal fuente de ingresos de China, más que todo el resto del mundo, y China es el principal financista de EEUU). En otras palabras, se reparten el mundo. El decreto de Obama, así como cualquier medida militar o económica que contemple a Venezuela, fue discutido entre los dos países y los aliados asiáticos y europeos, ya que hace mucho dejaron los cañones y garrotes que hoy usa el chavismo para imponer sus ideas e intereses. Su lenguaje es el lenguaje universal del hombre: el dólar.

Ni siquiera las ridículas, nulas e inútiles firmas “contra el imperialismo” recogidas por Nicolás a punta de fusil, extorsión, chantaje, violencia, amenazas y soborno, y luego dizque escrutadas y certificadas por Tibisay Lucena en una operación físicamente imposible de realizar en el tiempo disponible, sirvieron de consuelo. Tal como era previsible, resultarían inservibles. "Logramos", dijo Nicolás, "que Obama reconociera que Venezuela no es una amenaza" (cosa que el Departamento de Estado ha repetido hasta el cansancio desde el comienzo). Pero "el decreto no se ha derogado ni se derogará, y se está aplicando", expresó la Embajadora Roberta Jacobson.

Ni Moliére ni Rafael Guinand, mucho menos Mel Brooks, los hermanos Cohen o Ben Stiller, podrían acercarse con sus comedias a la realidad que nos exhibe el chavismo con sus líderes y actores de reparto. Hugo nos divirtió muchas veces con sus torpezas producto de la barbarie, el resentimiento, el odio, la carencia de formación y pobre inteligencia. Pero no hay duda, “su hijo” el paisano de Andrés Pastrana lo superó en este renglón. Aunque en algo tenía razón el Erudito de Sabaneta: Money talks. El dinero es el que habla. Y los gringos lo tienen en cantidades infinitas por la sencilla razón de que no lo ganan en la lotería, sino que lo producen a diario con trabajo, talento y con esa herramienta que el capitalismo exalta y el comunismo anula: la creatividad humana.

Los hermanos Castro lo saben, Caricom lo sabe, Irán lo sabe. Todos lo saben.
Leonardo Silva Beauregard @LeoSilvaBe

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968