domingo, 26 de julio de 2015

Esequibo nuestro, a pesar del gobierno

Mapa Oficial de la República Bolivariana de Venezuela con la Zona en Reclamación - La Guayana Esequiba


Cipriano Heredia S 3 de junio 2015 - 12:01 am

Diversos reportajes de prensa, artículos de opinión de destacados analistas y una reveladora consulta de calle realizada por una emisora de radio en la cual tuvimos la oportunidad de participar, reflejan de manera clara que en un sector de la población priva la idea de que la reclamación del Esequibo es una causa perdida porque, de una u otra manera, ya Guyana habría ganado la controversia y no hay nada que hacer. A esto se le suma la dolorosa realidad de que un sector de la población ve este asunto como un tema lejano, que le llama la atención si se le habla de él, pero que no forma parte de su agenda ni desvelos.

En este sentido, comenzamos por afirmar que tanto la desinformación que priva sobre el tema, como la percepción de que es una causa perdida, son responsabilidad directa del gobierno venezolano y están conectadas. Esto es así porque fue el propio Chávez (el mismo que se envolvía en el tricolor y cantaba el himno a todo gañote en los discursos en los que criticaba duramente al imperialismo yanqui y tildaba de injerencia internacional cualquier crítica extranjera), quien, en 2004, echó por la borda la posición que había mantenido Venezuela frente a Guyana por medio siglo respecto a la explotación de recursos en el Esequibo, cuando declaró públicamente que no se opondría a que Guyana otorgara concesiones en ese territorio si eso contribuía al desarrollo de la región.

Con semejante declaración Chávez le clavó un puñal por la espalda a Venezuela, y con ello sin duda alguna mejoró la posición de Guyana –cuya situación de hecho ya le era favorable– y desmejoró la nuestra, por cuanto hasta ese entonces todos los gobiernos de la democracia desde los años sesenta se opusieron a tal cosa, precisamente porque es un elemento vital para la salud de la soberanía nacional mantenernos firmes en ese tema.

De hecho, después de esta vil declaración, no hemos sino retrocedido en nuestra posición en la controversia. Guyana le ha otorgado concesiones no solo a la Exxon Mobil (la cual acaba de descubrir los tan celebrados yacimientos de petróleo en la zona), sino también a la Shell y a la CGX Energy entre otras transnacionales petroleras. También solicitó una extensión de su plataforma continental ante la ONU sobre la base de contar al Esequibo como parte de su territorio, y ha proyectado una línea hacia el noroeste sobre la fachada atlántica que invade de manera inequívoca el mar territorial que se desprende del Delta Amacuro, pretendiendo cerrar nuestra salida al Océano.

Frente a todo ello, la posición del gobierno no puede ser más penosa. El capitán del buque de la marina que se atrevió a detener un barco explorador extranjero en nuestras aguas hace más de un año, fue destituido de su puesto y transferido a tierra. Luego de ello, las violaciones son abiertas y permanentes. Por su parte, la improvisada canciller que se veía enérgica y combativa frente al decreto Obama, se limita en este caso a mandarle carticas a la Exxon, en lugar de elevar notas de protesta formales y contundentes ante el gobierno de Guyana. Mientras, Maduro opta por evadir el tema, demostrando de manera clara que la revolución tiene una doble moral respecto a la soberanía del país, y que su discurso nacionalista solo sale a flote cuando de Estados Unidos y otros adversarios externos se trata, pero que no le importa entregarnos a Cuba, China y ahora Guyana.

A pesar de todo lo anterior, dejamos claro que el reclamo sobre el Esequibo no es causa perdida. Lo que necesitamos es un gobierno con voluntad política y posiciones certeras para hacer valer nuestros derechos. El Acuerdo de Ginebra de 1966 está vigente, tenemos elementos e instancias del derecho internacional que podemos utilizar, podemos retomar el patrullaje en la zona, nombrar un negociador a tiempo completo que realmente se ocupe del tema, oponernos a las concesiones y hacerle saber a Guyana y al mundo que mantenemos firme nuestra postura, por la sencilla razón de que es legítima y legal.

¡Basta ya de entreguismos! La postura del gobierno no es solo negligente, sino que es de complicidad con Guyana y constituye incluso el delito de traición a la patria. El Esequibo es nuestro y vale la pena luchar por él. Es una causa de la venezolanidad y una bandera que convoca a la genuina unidad nacional.

*Diputado al Consejo Legislativo de Miranda y directivo del CPFC
@CiprianoHeredia

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968