domingo, 10 de noviembre de 2013

UN VECINO INCOMODO, INGRATO Y RAPAZ… (La Guayana Esequiba)


GD. Oswaldo Sujú Raffo.
Pdte. Del IDEFV

10-11-2013

Creo que a la luz de los acontecimientos, desde el mismo día de la firma del Acuerdo de Ginebra en 1966 hasta hoy, la República Cooperativa de Guyana demostró lo que sería luego, es decir el título de este artículo de opinión.  Y no se puede llamar de otra manera, cuando ha procedido a su libre arbitrio a desconoce el significado y el espíritu del Convenio firmado entre Venezuela, la Gran Bretaña y ellos, todavía como Guayana  Inglesa. Nosotros fuimos muy solidarios al reconocer a Guyana como un nuevo país independiente, pero haciendo la salvedad de que su territorio nacional está ubicado  al este del río Esequibo. Venezuela apoyó a Guyana para su ingreso como miembro de la O.N.U, a pesar de la controversia existente y cumpliendo con el espíritu del Convenio firmado, ofreció toda la ayuda necesaria para el desarrollo del legítimo territorio guyanés, con planes que involucraban inversiones superiores a 120 millones de US$, e incluso la participación conjunta en el desarrollo del Esequibo venezolano.

 A pesar de la indiferencia de Guyana, nuestro país siguió ayudando en la construcción y mantenimiento de instalaciones de uso social, fortaleciendo su débil economía y consideraciones especiales de intercambio comercial. En  el año 2007, Venezuela condonó a Guyana una deuda de 12,5 millones de US$ y a partir del mismo año, Guyana ha recibido de nosotros en donaciones, negocios favorables y subvenciones un total superior a los 400 millones de US$.

Debo recordar que por el ingreso de Guyana a PetroCaribe, ese país recibió 5.200 barriles diarios de petróleo y derivados, lo que al precio internacional representa 200 millones de US$ al año, pero esa “venta” fue financiada al 50%, con 25 años de pago y al 1% de interés anual, además podía pagarse en “bienes y servicios…” En el año 2009, Venezuela compró a Guyana arroz (cultivado en nuestro suelo esequibo) a un precio superior al estipulado en el mercado internacional, que representó ganancias por cientos de millones de US$ para  Guyana. En el año 2010, se le ofreció a Guyana duplicar el envío de petróleo y derivados, así como otras negociaciones favorables, dádivas y apoyos, a fin de mantener el respaldo guyanés a la insania del Socialismo del Siglo XXI…

¿Pero cuál ha sido la retribución de Guyana a la mano generosa de Venezuela?. Haré un resumen: Desde su independencia en 1966, hasta hoy Guyana ha mantenido que sus fronteras con Venezuela son las establecidas en el írrito y nulo Laudo de París de 1899, desconociendo los motivos de la contención  de Venezuela, lo que sí aceptó la Gran Bretaña. De la misma forma no ha cumplido con la razón del Acuerdo de Ginebra de 1966, de coincidir y/o aceptar soluciones prácticas a la controversia.

Guyana aprovechó los 12 años del Protocolo de Puerto España, en donde Venezuela congeló en ese lapso su reclamación territorial, aprovechando Guyana para explotar y otorgar concesiones mineras, forestales y agrícolas en nuestro Esequibo. Guyana concedió permiso a capitales foráneos, para construir puentes, carreteras y represas hidroeléctricas en nuestro Esequibo, así  como violaciones de nuestras aguas nacionales en el Atlántico Venezolano, otorgando ilícitamente “permisos “a empresas internacionales, para explorar hidrocarburos en nuestras Zonas Económicas Exclusivas  como recientemente sucedió, con la nave corsaria de la Cía. Anarko  Petroleum.  

 Adrede Guyana desconoció, la delimitación marítima de Venezuela con Trinidad y Tobago de 1990 y de manera unilateral pidió ante la O.N.U, prolongar en 140 millas naúticas su plataforma continental, acción lesiva a nuestra soberanía nacional. Guyana presiona a Venezuela en realizar la delimitación de áreas marinas, submarinas y de plataforma continental, sin acatar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 1969, el Art. 298 de la Convención del Mar de 1982 y el Reglamento  de la Comisión de Límites de la O.N.U, en donde taxativamente: NO ESTA PERMITIDO LA DELIMITACIÓN MARÍTIMA, MIENTRAS NO SE RESUELVA LA CONTROVERSIA TERRITORIAL. Como colofón de tan ingrato vecino, Guyana sostiene pérfidamente que entre los dos países no existe controversia territorial y lidera un complot contra Venezuela, con algunos países del CARICOM y asesoramiento de la Mancomunidad Británica, en desconocer nuestra Isla de Aves como isla y su proyección geopolítica en el Caribe!  Se dice que “tener un buen vecino es tener un tesoro”, me pregunto ¿Cuántos tesoros tiene esta Venezuela tuya, mía y nuestra? Negociar no significa ceder soberanía, eso sería Delito de Lesa Patria y ello nunca prescribe. La Patria es primero.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968