jueves, 14 de julio de 2016

Estudio alerta que la herencia de las Malvinas está "lejos de solucionarse"


Tomado de 


13 JUL2016
La disputa que Argentina y Reino Unido mantienen sobre la soberanía de las Malvinas está "lejos de solucionarse", pues ninguna de las dos partes va a reconsiderar su postura y en esa disputa se sigue olvidando a los habitantes del archipiélago, quienes deberían estar en "el centro de la discusión".
"El tema está lejos de solucionarse", resume el estudio Las Islas Falkland: Una visión desde Latinoamérica, elaborado por el Centro de Investigación Internacional IBN Khaldum de la Universidad Francisco Marroquín (UFM) de Guatemala y presentado hoy en la capital de la nación centroamericana.

A lo largo de medio centenar de hojas, el economista Andrés Marroquín, el jurista Eduardo Calderón y el politólogo Daniel Haering, relatan los datos recabados durante su visita a las Islas Malvinas en marzo de 2014 con el fin de dar una perspectiva "distinta" para Latinoamérica, teniendo en cuenta a sus habitantes.

Aunque el objetivo es acercar a un "gran desconocido" a Latinoamérica y dar a conocer a un territorio ejemplar en el manejo de recursos sin dejar de ser críticos con otros aspectos, los analistas reconocen que diversos organismos internacionales, como la ONU, han incentivado el diálogo entre las dos partes para solucionar el conflicto olvidando los intereses de la población.

En este sentido mencionan al Papa Francisco, quien en agosto de 2015 fue fotografiado posando con un pequeño cartel en el que se leía "es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas" y en el que no se consideraba a los habitantes del archipiélago.

Falkland, un archipiélago ubicado en el Atlántico Sur y compuesto por dos islas principales y unos 750 islotes, muchos deshabitados, fue una colonia británica, ahora considerada un territorio británico de ultramar, cuya soberanía reclama Argentina.

La guerra de las Malvinas se inició el 2 de abril de 1982 con el desembarco de tropas argentinas en el archipiélago y concluyó en junio de ese año con su rendición ante las fuerzas enviadas por el Reino Unido.

En el conflicto, que duró unos 74 días, murieron 255 británicos, 3 isleños y 649 argentinos.

El documento enfatiza que aunque Gran Bretaña ganó la guerra, los grandes beneficiarios fueron los isleños, que obtuvieron un espacio de protección marítimo al amparo del cual organizaron un sistema de pesquerías que les hizo económicamente "independientes".

Además, poniendo como foco a los habitantes, el deseo de los isleños es "claro en el sentido de no querer ser un estado independiente" y "claro en su deseo de no anexarse a ningún estado ya existente", tal y como evidencia el referéndum de 2013, en el que el 99,8 % de la población pidió continuar como "un territorio británico de ultramar" y tener el derecho a decidir en el futuro.

Además el equilibrio de Nash (una teoría de juegos en la que los actores no tienen intención de cambiar la estrategia sin que el contrincante lo haga primero) favorece la posición de los habitantes de las Malvinas, una situación que se mantendrá, al menos, "en los próximos años".

En este contexto, Argentina es un país "de baja calidad institucional" con crisis económicas "recurrentes" y una corrupción "institucionalizada", mientras que Gran Bretaña da protección y defensa, por lo que el sentimiento de las Malvinas es mantener el estatus británico "y recelar" de los argentinos, que mantienen una actitud "agresiva".

"Es un hecho que no vamos a buscar la independencia mientras Argentina no reconozca nuestro derecho de auto determinación (...) Desafortunadamente ellos son una amenaza para nosotros y mientras eso no cambie tampoco cambiaremos nosotros nuestro estatus", declaró el representante del Gobierno de las Malvinas Barry Elsby en el estudio.

Es por ello que los expertos concluyen que la situación está en "equilibrio" gracias a la actitud "confrontativa" de Argentina, la actitud "pasiva pero firme" de Gran Bretaña y la habilidad de "mimetizarse" de los habitantes de las islas.