martes, 14 de julio de 2015

GUAYANA: TIERRA DE PROMISIÓN

Mapa Oficial de la República Bolivariana de Venezuela con la Zona en Reclamación - La Guayana Esequiba




Por Carlos Alarico Gómez (*)

Para hablar de Guayana hay que comenzar por recordar al destacado médico y poeta guayanés José Manuel Agosto Méndez, quien fue el autor de un hermoso poema sobre -la tierra promisoria de Guayana, el cual alcanzó tanta popularidad que el gobernador de esa entidad federal, Arístides Tellería, lo decretó Himno del Estado Bolívar en el año 1910. En una de las estrofas de su bella creación, el poeta Agosto Méndez expresa:

¡Guayana! Santuario de música llena,
que brindas al alma contento y solaz,
permitan los hados que siempre en tu seno
sus rosas y mirtos deshojen la paz.

La decisión del gobernador fue acogida con agrado, ya que el emotivo poema definía de manera amplia el alma del pueblo guayanés, ponderando además las virtudes del lugar donde muy probablemente se forjó la raza humana en una data que oscila entre cuarenta y doscientos mil años, según sea la opinión que sustente el geólogo o el paleontólogo que se esté consultando. Sobre el tema escribió el maestro Rómulo Gallegos en su obra Canaima, una de sus creaciones más relevantes, en la que analizó las tradiciones de los indios guayanos.

 En su poesía el poeta Agosto Méndez le atribuye al pueblo guayanés cualidades que explican de por sí la razón por la cual se han forjado allí tantos creadores que trascienden el acervo regional, entre los cuales deben recordarse al músico Manuel Jara Colmenares, a la escritora Lucila Palacios, al pintor Jesús Soto,  al escultor Alejandro Otero, al poeta Alarico Gómez, a la periodista Francia Natera, al actor Elio Rubens y al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella. A este último -apodado El Zar de Guayana-, le debemos casi todas las grandes obras que hoy caracterizan el modernismo urbano de esa entidad. Quiero resaltar que los nombres que acabo de citar son solo una muestra representativa de una muy extensa lista de guayaneses destacados, dando el debido crédito a ese grupo de artistas anónimos que dejaron bellísimas e invalorables obras plasmadas en los hermosos petroglifos que se encuentran esparcidos en casi todo el territorio guayanés.


El origen 
Guayana es el territorio más antiguo del planeta Tierra. Emergió de las aguas hace unos 3.500 millones de años, cuando se comenzó a formar la corteza terrestre. Los científicos estiman que el Macizo Guayanés emergió durante la época Precámbrica. Es de recordar que el sabio Stephen Hawking en su obra Historia del Tiempo estableció que el Universo nació hace unos 13.500 millones de años y desde su inicio comenzó a expandirse hasta originar la Vía Láctea, lo que ocurrió hace unos cinco mil millones de años. De tal manera que nuestro planeta empezó a tomar forma con el surgimiento del Macizo Guayanés y del fabuloso Orinoco, que son los emblemas naturales de la región. En el sureste del macizo se levanta imponente el cerro Roraima, el cual se extiende en el Parque Canaima en un área de treinta mil kilómetros cuadrados de extensión, coronado por el pico Maverick a una altitud de 2.810 metros.

En consecuencia, podemos aseverar que el Macizo posee las rocas más antiguas del planeta, proporcionando al visitante una visión imperecedera motivada por la contemplación de sus áreas selváticas y de sus grandes ríos, como el Cuyuní, el Yuruán y el Yuruari, en cuya confluencia era creencia que existía una ciudad totalmente edificada de oro.

  Los tepuyes
 Sin duda, el aspecto que más cautiva al visitante es la contemplación de los imponentes tepuyes, que alcanzan más de dos kilómetros de altitud, limitados al norte por extensas sabanas, las cuales poseen en su seno abundantes recursos mineros, tales como el hierro, la bauxita, el uranio, el coltán (chips), el caolín (plásticos, virio, cerámica) y su gran riqueza diamantífera, lo que ha provocado la invasión de la zona por grupos de saqueadores llamados garimpeiros. En esa zona sobresale el Auyantepuy, el cual alberga el Salto Ángel, llamado Churún Merú por los indios tamanacos, que seguían con devoción a su Dios Amalivaca. 

La Conquista
La primera vez que el impresionante paisaje de esa tierra de promisión fue visto por el hombre blanco ocurrió cuando Cristóbal Colón la visitó en agosto de 1498. Sin embargo, las exploraciones las inició el navegante Diego de Ordaz en 1531, cuando descubrió la existencia de ese mundo esplendoroso que existe en la región. 

Tres décadas más tarde Felipe II creó la Provincia de Guayana, el 18 de noviembre de 1568. Le correspondió a Antonio de Berrío el honor de erigir la ciudad capital el 21 de diciembre de 1595, utilizando para ello materiales locales y de otras regiones, lo que dio inicio a la creación de poblados en la región. Ese primer experimento de urbanización fue llamado Santo Tomé de Guayana y fue construido en un terreno adyacente a la confluencia del Orinoco con el Caroní, ubicado cerca del Cachamay, lugar donde los indios guayanos tenían su rancherío principal, en las que vivían protegidos por el cacique Morequito en acogedoras churuatas.

Lamentablemente Santo Tomé tuvo que ser refundada en diferentes lugares, debido a los continuos ataques de piratas ingleses y holandeses que venían en búsqueda de la ciudad de oro, a la que llamaban El Dorado. El más renombrado de ellos fue el famoso Sir Walter Raleigh, quien saqueó a San Tomé y la destruyó totalmente en el año 1618.


Ciudad Guayana 
 Tres siglos y medio más tarde fue decretada la creación de Ciudad Guayana, ubicada en el mismo lugar donde Antonio de Berrío efectuó el primer acto fundacional. En esa ocasión se unieron dos poblados: Puerto Ordaz, que fue planeada y erigida por la empresa Orinoco Mining Company en 1952; y la vetusta San Félix de Guayana, fundada en 1724 por la Misión de la Purísima Concepción de Nuestra Señora del Caroní. Su crecimiento ha sido constante, generando desde 1952 un extenso programa de construcción de industrias, hospitales, autopistas, universidades, urbanizaciones e instalaciones recreativas.

Hoy día Ciudad Guayana cuenta con sitios de gran interés turístico, tales como el Parque Caroní que esta integrado por La Llovizna, Cachamay y Löefling, que son una muestra representativa de la majestuosidad y belleza del río Caroní; además. se puede disfrutar de antigüedades históricas como el Malecón de San Félix, las Ruinas de la Misión del Caroní y los Castillos de Guayana.

Y como si todo eso no bastara para admirar el lugar, en 1967 fue puesta en funcionamiento la planta hidroeléctrica de El Guri  durante el mandato de Raúl Leoni, el único presidente guayanés que hemos tenido. A partir de entonces el desarrollo nacional quedó sustentado por el gran potencial energético que proporciona el río Caroní. Debemos recordar que semanas antes de la inauguración del Guri se puso a prueba la capacidad técnica de la CVG, con la implementación de un espectacular y exitoso operativo que fue organizado para salvar la fauna que tenía como hábitat el lugar donde se erigiría la represa.

 Angostura
En lo referente a la capital de la Provincia de Guayana, la misma fue establecida en Angostura el 22 de mayo de 1764, fecha en la cual Joaquín Sabás Moreno de Mendoza terminó la edificación de sus instituciones básicas y de la plaza mayor, de acuerdo a la tradición hispánica, lo que permitió que el padre Bruno de Barcelona procediera a bautizar el nuevo poblado. Para dirigir la Provincia fue designado Gobernador Moreno de Mendoza, el cual permaneció en el cargo durante dos años, entregándole el mando a Manuel Centurión, quien consolidó la obra emprendida por su antecesor. La ciudad mantuvo su nombre hasta el año 1846, fecha en la cual el presidente Carlos Soublette le cambió el nombre por el de Ciudad Bolívar, en honor al Libertador, cuyos restos habían sido repatriados cuatro años antes.

Las Misiones
Además de los ingentes esfuerzos de Berrío y de Moreno de Mendoza para fundar poblados, fue notable la intervención de las Misiones religiosas en ese sentido, especialmente la de los padres Capuchinos de Cataluña quienes levantaron ciudades de gran raigambre en la zona como Tumeremo, Guasipati, El Callao y Upata. Nuestra Señora de Belén de Tumeremo fue erigida el 26 de enero de 1788 por el padre Mariano de Perafita.  

Medio siglo después de la fundación de Angostura llegó al lugar El Libertador, gracias al titánico esfuerzo de Manuel Carlos Piar, quien venció en San Félix al general Miguel de La Torre logrando establecer un territorio libre en Guayana y facilitando que los rebeldes completaran la fase final de la lucha emancipadora. Eso fue lo que le permitió a Bolívar atravesar el Orinoco y completar la derrota española en el territorio guayanés. Completada esa odisea el Libertador fijó residencia en la bella Casona de San Isidro, donde estuvo al lado de su amada Josefina Machado, a la que con dulzura llamaba Pepita, una bella joven caraqueña que lo acompañó entre los años de 1813 a 1819, el período más difícil de su vida.

Se dice que en esa época El Libertador disfrutaba con Pepita a las orillas del Orinoco, donde la llevaba a comer mangos, fruta que fue traída a Venezuela por Fermín de Sancinenea en 1789, de acuerdo al informe que envió a España refiriendo que sembró en Angostura semillas de canela, nuez moscada, clavo, pimienta de Castilla y mango, precisando que esta última semilla era originaria de la India. Esa aseveración sobre la sabrosa fruta también fue hecha por Alejandro de Humboldt en su obra Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Mundo, cuando narra su visita a Angostura en 1800.

El Esequibo 
Como es natural, no se puede hablar de Guayana sin mencionar el delicado problema del Esequibo, territorio que fue ilegalmente ocupado por los británicos y que solamente se intentó recuperar durante el gobierno del guayanés Raúl Leoni, en un hecho que se conoce en la historia como “La Rebelión del Rupununi”. Es de recordar que el 1 de enero de 1969 un batallón de militares venezolanos, comandados por el teniente de la GN José Pilar Barbella Ramos, ocupó por primera vez en un siglo el territorio Esequibo, el cual nos había sido arrebatado por los ingleses. Lo más interesante de lo ocurrido fue el entusiasmo con el que la población local recibió a nuestra tropa, llamándolos paisanos, a quienes les pidieron que les dieran cédulas venezolanas. La operación fue un éxito desde el punto de vista militar y político, pero lamentablemente el gobierno se dejó presionar y procedió a retirar  su tropa. 

Como se recordará el problema del Esequibo comenzó a forjarse apenas Bolívar le dio trato preferencial a los ingleses, con el fin de agradecerles su cooperación en la lucha contra España, Esa situación fue aprovechada para penetrar en nuestro territorio a través de la porción guayanesa que obtuvieron de Holanda a raíz de la derrota de Napoleón, lo que causó que en 1824 Bolívar presentara una queja diplomática ante el gobierno británico por el avance ilegal efectuado dentro del territorio de Colombia, pero el problema siguió agravándose y en 1887 Guzmán Blanco se vio obligado a romper relaciones diplomáticas con la Gran Bretaña. No obstante, la penetración continuó hasta llegar a la desembocadura del Caroní.

El Ilustre Americano invocó entonces la Doctrina Monroe emitida en 1823 por el gobierno norteamericano y, como consecuencia, Inglaterra envió tres buques de guerra a La Guaira.

El problema de la Guayana Esequiba se complicó debido a que los británicos querían tener ese territorio para explotar sus riquezas naturales y para fortalecer su poder militar en las Américas. Tan es así que el 2 de julio de 1888 ocuparon Punta Barima y decretaron la creación de un Distrito en territorio venezolano, que era ahora parte del Imperio Británico, pero no tendrán éxito en su abuso, ya que se vieron forzados a retroceder debido a la presión que ejerció Estados Unidos, aunque lograron afianzarse en más de 150 mil kilómetros cuadrados, de acuerdo al Laudo Arbitral sentenciado en París en octubre de 1899. Como se puede observar, la gran oportunidad de recuperar nuestro territorio se perdió ante la retirada del Rupununi, lamentablemente  provocada por presiones internacionales.

En conclusión podemos afirmar que pese a todo Guayana sigue siendo la tierra de promisión, el lugar del babandí, de la sapoara y del merey, cuya Bandera  es producto del ingenio de Jesús Soto, uno de los grandes maestro de la plástica universal. En fin, Guayana es el lugar en el que priva la cordialidad y la amistad.

(*): EL autor es magister en comunicación, doctor en Historia, escritor y profesor universitario categoría titular.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”


LA GUAYANA ESEQUIBA

http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2008/01/la-guayana-esequiba.html



Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.




Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968