martes, 5 de noviembre de 2013

Impacto de los desastres en América Latina y el Caribe, 1990-2011


http://www.infolatam.com/2013/11/03/impacto-de-los-desastres-en-america-latina-y-el-caribe-1990-2011/

Tomado de:



Infolatam
Panama, 1 noviembre 2013
RESUMEN EJECUTIVO
En este informe se presentan estadísticas y tendencias históricas de registros de desastres ocurridos entre 1990 y 2011 para 16 países de América Latina y el Caribe. Los registros están sistematizados en diversas bases de datos construidas por entidades nacionales con una metodología uniforme, lo que permite hacer comparaciones entre países.

Los datos analizados tienen diferencias notorias respecto a otras bases de datos mundiales o evaluaciones post-grandes desastres. Se incluyen datos de pequeños y medianos desastres (también de grandes), los cuales analizados en conjunto permiten establecer tendencias y patrones de los riesgos, hasta ahora invisibilizadas. Las pérdidas son desagregadas a niveles administrativos locales lo que hace posible realizar análisis espaciales.

Aunque las bases de datos tienen 33 campos básicos comunes, que recogen información de la afectación sobre la vida, los bienes, la infraestuctura para diversos sectores, este informe se centra en 4 variables básicas: pérdida de vidas, personas afectadas, viviendas destruidas y viviendas dañadas.

Se realizaron dos clasificaciones relativas. Una a partir de las definiciones y umbrales usados en GAR 2011 (UNISDR, 2011) que clasifica los registros como intensivos cuando en una unidad político admnistrativa local hubo 25 o más vidas humanas perdidas y/o 300 o más viviendas destruidas. Se denominan extensivos los registros cuyos valores son inferiores a estos umbrales. La otra, es una combinación simple de la ubicación de los países según las cifras de daños y pérdidas de las cuatro variables analizadas.

Del total de mas de 83 mil registros de desastres para los 16 países entre 1990 y 2011, menos del 1% (equivalente a 535 registros) corresponde a manifestaciones intensivas del riesgo. En promedio ocurren 24 desastres intensivos por año en la subregión analizada, cada uno de ellos con un promedio por registro de 39 vidas humanas perdidas, 22 mil personas afectadas, 1053 viviendas destruidas y 1547 viviendas dañadas.

La distribución de los registros intensivos es disímil en los 16 países, ya que cada uno tiene contextos políticos, económicos y sociales propios, con diferentes niveles de “desarrollo”, están expuestos a diferentes amenazas (las cuales difieren en cuanto al tipo de fenómeno, su magnitud y su probabilidad de ocurrencia) y, por lo tanto, presentan niveles de riesgo distintos. Además, la población total varía enormemente de un país a otro: de 700 mil habitantes (Jamaica) a mas de 110 millones (Mexico).

En términos de la cantidad total de desastres intensivos para el periodo analizado, en un extremo están México y Perú, con 161 y 130, respectivamente. En el otro, están, Costa Rica con 4, Uruguay con 1 y Guyana con ninguno. El hecho de que Guyana no tenga desastres intensivos, o que otro país tenga muy pocos, no significa que sus condiciones de riesgo sean menores que las de otros países. De hecho, el acumulado total de personas afectadas por manifestaciones extensivas del riesgo en Guyana, entre 1990 y 2011 representa el 112% de su población del 2011.

Mientras que los registros intensivos son de baja recurrencia y de grandes impactos individuales, los registros extensivos que suman mas del 99% del total (equivalente a 82 993 registros), representan la realidad de las manifestaciones constantes del riesgo en los 16 países, muchas veces invisibilizadas. Vistos de manera acumulada representan la mayoría de las personas afectadas (90%) y de las viviendas dañadas (86%), la mitad de las vidas humanas perdidas y el 37% de las viviendas destruidas.

En comparación con los registros intensivos, los datos analizados entre 1990 y 2011, muestran que los extensivos son de muy alta recurrencia e impactos individuales bajos. Por cada registro intensivo hay 155 extensivos. Esto equivale a 3772 registros extensivos por año, con un promedio por registro de menos de 1 persona fallecida, 1291 personas afectadas, 4 viviendas destruidas y 60 viviendas dañadas.

El 95% de los registros extensivos documentados entre 1990 y 2011 fueron desencadenados por fenómenos hidrometeorológicos y climáticos. La mayoría de los daños y pérdidas de las cuatro variables analizadas están asociados con este tipo de fenómenos: suman el 97% de las 20 854 vidas humanas perdidas, el 98% de los 107 millones de personas afectadas, el 85% de las 325 mil viviendas destruidas y el 97% de los 4,9 millones de viviendas dañadas.

Los manifestaciones extensivas del riesgo por fenómenos hidrometeorológicos y climáticos están creciendo de una manera acelerada. Esto se evidencia, especialmente, en la tendencias históricas de dos de las variables analizadas: la cantidad de personas afectadas y de viviendas dañadas por cada 100 mil habitantes muestran un incremento promedio de 300% y 600%, respectivamente, entre el inicio y el fin del periodo analizado.

El crecimiento de las manifestaciones extensivas no sólo es en la cantidad de personas afectadas y viviendas dañadas, los países han experimentado también una expansión geográfica de los riesgos extensivos. Entre el quinquenio de 1992- 1966 y el de 2007-2011, el número de unidades político administrativas locales con registros extensivos se incrementó en un 86%, es decir que en 20 años casi se duplicó.

En el informe se presentan y comparan las manifestaciones de los riesgos en los años 2010 y 2011. El primero de estos dos años fue el que registró los mayores daños y pérdidas totales para los 16 países, por los impactos desencadenados durante el terremoto del 27 de febrero en Chile y del fenómeno La Niña 2010-2012 en Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador y Perú. Tal como lo indican las tendencias históricas, la mayor cantidad de los daños y pérdidas registradas en estos dos años se asocian con eventos de origen hidrometeorológico y climático.

En el 2010 desencadenaron el 74% (1498) de las pérdida de vidas humanas, el 83% (889 858) de las viviendas dañadas yel 90% (16 667 404) de las personas afectadas en ese año y en 2011 dejaron el 100% de los daños y pérdidas.

Este informe incluye algunas recomendaciones sobre las características que deberían compartir los sistemas nacionales de recolección y sistematización de datos. Aunque en la región se ha avanzado en este tema, los avances no son homogéneos en todos los países. Con el fin de disponer de mejores datos sobre las manifestaciones de los riesgos en la región, se requiere del fortalecimiento de las capacidades nacionales de recolección de datos y de políticas públicas de reducción de riesgos que incluyan este tema de manera explícita.


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968