miércoles, 30 de julio de 2014

Heraldo Muñoz y George Bush



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Confieso que me asaltó una creciente preocupación cuando leí algunas de las últimas declaraciones de Heraldo Muñoz, el mítico canciller chileno, cuando se refería a la demanda boliviana de negociar un acceso soberano al Pacífico y el posterior  rifirrafe de declaraciones de variopintos personajes entre La Paz y Santiago.

Ya sabemos hasta la saciedad que Chile sostiene que el tratado de 1904 zanjó todo y no hay nada que discutir y menos ante la Corte. Al Gobierno de Bachellet le llegó la amnesia de la mano del capricho, síntomas de senilidad temprana. Se olvidaron que los tratados además de cumplirse, también pueden ser modificados por las partes o cuando así lo decida la Corte (como ocurrió en el caso con Perú), olvidan también que son exigibles de cumplimiento las promesas. Los Estados que ofrecen soluciones no pueden desconocer sus propios actos y menos revocarlos posteriormente.

Pero bueno, estamos en pleito y dentro la contienda caben las posiciones encontradas que al final se dilucidarán por los multiculturales jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.  ( Por si acaso, lo de multiculturales no es una ventaja para el Estado Plurinacional, es un mandato de su Estatuto para la composición de sus jueces).

Lo que francamente preocupa es la altisonante afirmación de Heraldo, (el del mito Muñoz) quien  hace muy poco decía: “No sólo hay una demanda contra Chile sino contra el sistema internacional”. Cuando la leí, me trajo de inmediato recuerdos a George Bush II quien inmortalizó  aquello de que “Either you are with us, or you are with the terrorists”… (O están con nosotros o están con los terroristas). Sí, así suena el concepto y el tono que usa el canciller chileno Heraldo Muñoz cuando pretende hacer ver al mundo que los bolivianos son los infractores del sistema internacional, que osamos pedir abrir una “caja de Pandora” para alterar los límites en todos los continentes y alterar el orden mundial. ¡Para llevar adelante semejante atrevimiento, Bolivia acude ante la Corte Internacional de Justicia.

Al igual que en la teoría Bush, si estás con Bolivia estás también contra el sistema internacional y estar contra el sistema internacional te ubica en el gran agujero negro que encierra a todos los demonios que pueden pasar por la imaginación de Bush o de Heraldo. A Bush se le ocurrió lo de las armas de destrucción masiva  y no trepidó en invadir Irak . Hoy a Heraldo se le ocurre aquello de Bolivia infractor, igual que Bush, abandera intereses corporativos que dominan Atacama, puertos, pesqueras, bancos, mineros, etc., a quienes no les gusta la idea de Bolivia en medio. Un país marginal con un Presidente atrevido y sin musculatura para nada, mejor que se quede ahí encerrado y así preservamos el sistema internacional, la Alianza para el Pacífico, el encuentro de los Océanos, el TLC y mejor sin indígenas malcriados.

Y claro,  Heraldo debe sentirse  fortalecido por la posición de Chile en el Consejo de Seguridad en las NNUU, sus agentes y abogados vinculados al establishment norteamericano y con las maduras relaciones con EEUU expresadas en el encuentro entre Michelle y Obama. Todos confiados en que convencerán que el  “libelo” boliviano es sólo un lamento atrevido.

Pero así como a Bush se le cayó lo de las armas de destrucción masiva y a EEUU el esquema de invasión y dominación  en el medio oriente, a Heraldo habrá que recordarle aquello que su compatriota Julio Numhauser compuso para el mundo: Todo cambia… y cantárselo fuerte y claro junto a los pueblos que no se aferran a aquello de que la victoria da derechos:  “Cambia lo superficial, cambia también lo profundo, cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo, lo que cambió ayer tendrá que cambiar mañana… ¡cambia todo cambia!”

El autor es abogado internacionalista