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miércoles, 30 de agosto de 2017

Indígenas de Brasil marchan en defensa de sus tierras ancestrales




Según el último censo de 2010, en Brasil viven 896.900 indígenas pertenecientes a 305 etnias, que representan el 0,4 por ciento de los 202 millones de habitantes. 

| Foto: EFE
Publicado 15 agosto 2017

Las más de 300 etnias que habitan en Brasil manifestarán su rechazo hacia la llamada "tesis del marco temporal", que elimina el derecho a vivir en sus tierras a todas las comunidades posteriores a 1988. 

Al menos 2.000 líderes de etnias de Brasil se congregan este martes en Brasilia (capital) para esperar un veredicto de la Corte Suprema, la cual tomará una decisión histórica sobre los territorios ancestrales, que podría asestar el mayor golpe contra los derechos territoriales de los indígenas desde la dictadura militar (1964- 1985) en Brasil.


Los indígenas realizarán vigilias, cantos y protestas frente a los organismos públicos encargados de reconocer sus territorios, objeto permanente de disputas con el agronegocio. 

El Supremo Tribunal Federal (STF) decidirá el miércoles sobre tres litigios específicos, pero se espera que los magistrados zanjen cuestiones cruciales que pueden afectar todos los casos relacionados con tierras indígenas que aún faltan resolver.

Un punto clave es la llamada "tesis del marco temporal", la propuesta sostiene que los pueblos indígenas que no estaban ocupando sus tierras ancestrales antes del 5 de octubre de 1988, cuando entró en vigor la actual Constitución brasileña, ya no tendrán derecho a vivir en ellas ni a su usufructo.

Si los jueces aceptan el dictamen supondría un retroceso de décadas para los derechos indígenas y centenares de tribus autosuficientes que dependen de su tierra para su autonomía y supervivencia podrían ser destruidas.

"Esto es una interpretación muy grave y limitante de los derechos, porque no considera una serie de variables. Algunos (indígenas) no estaban en sus tierras porque tienen tradición nómada, o porque fueron expulsados como política del gobierno militar antes de 1988", sostuvo Juliana de Paula Batista, abogada del Instituto Socioambiental (ISA). 

Según el último censo de 2010, en Brasil viven 896.900 indígenas pertenecientes a 305 etnias, que representan el 0,4 por ciento de los 202 millones de habitantes.

Sus áreas ocupan el 12 por ciento del territorio y la gran mayoría están en la Amazonía, considerada la mayor joya natural del planeta y una reserva de biodiversidad.

En vísperas de la votación del STF, la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) está organizando diversos eventos y protestas en Brasilia y por todo el país bajo el lema: “¡Nuestra historia no empieza en 1988! ¡No al marco temporal”.
Indígenas del Brasil se movilizan por fallo por fallo crucial sobre sus tierras


2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  


Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968



viernes, 3 de febrero de 2017

Una evaluación rápida de las causas subyacentes de los conflictos forestales en Guyana: Identificación de problemas - búsqueda de soluciones




 Traductor Google 
Sobre la base de las experiencias de las comunidades amerindias en Guyana, este informe presenta algunas de las principales causas de los conflictos forestales en el país, así como recomendaciones sobre cómo abordarlos. En particular, el documento presenta los siguientes puntos:

• La falta de reconocimiento pleno de los derechos de las tierras de los pueblos indígenas en consonancia con el derecho internacional, la ausencia de procedimientos efectivos de CLPI y la transparencia limitada en la gobernanza forestal son las principales causas subyacentes de los conflictos forestales en Guyana;

• Estas deficiencias jurídicas y las brechas de política crean fallas fundamentales en el sistema de asignación de concesiones de madera, que generan incertidumbre sobre la legalidad de las cadenas de suministro de madera y corren el riesgo de nuevos conflictos a menos que se pongan en marcha reformas que dejen a las futuras licencias FLEGT abiertas;
Se recomienda que se reformen las leyes, políticas y normas que rigen la tenencia de la tierra y la asignación de tierras para la extracción comercial de madera en Guyana para reconocer explícitamente y proteger los derechos colectivos inherentes de los pueblos indígenas a sus tierras y recursos consuetudinarios; Y que se establezcan nuevos procedimientos para aplicar correctamente la norma FPIC.

Solución de problemas: una rápida evaluación de las causas subyacentes de los conflictos forestales en Guyana está disponible para su descarga en inglés.



Pinpointing problems – seeking solutions: A rapid assessment of the underlying causes of forest conflicts in Guyana

26 September, 2016
Based on the experiences of Amerindian communities in Guyana, this briefing presents some of the main causes of forest conflicts in the country as well as recommendations for how to address these. In particular, the document presents the following points:

• Lack of full recognition of indigenous peoples’ land rights in line with international law, absence of effective FPIC procedures and limited transparency in forest governance are key underlying causes of forest-related conflicts in Guyana;

• These legal shortcomings and policy gaps create fundamental flaws in the timber concession allocation system, which generate uncertainty over the legality of timber supply chains and risk further conflicts unless reforms are put in place, leaving future FLEGT licences open to challenge;

• It is recommended that laws, policies and rules governing land tenure and land allocation for commercial timber extraction in Guyana must be reformed to explicitly recognise and protect the inherent collective rights of indigenous peoples to their customary lands and resources; and that new procedures are established to properly apply the FPIC standard.

Pinpointing problems – seeking solutions: A rapid assessment of the underlying causes of forest conflicts in Guyana is available for download in English.

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  

Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968



martes, 14 de julio de 2015

Gobierno brasileño anuncia que convertirá 232.544 hectáreas en 3 nuevas tierras indígenas


Tomado de: 

Actualizado 2015-04-19 11:10:25 | Spanish. xinhuanet. com
RIO DE JANEIRO, 18 abr (Xinhua) -- El Gobierno brasileño anunció el sábado que convertirá 232.544 hectáreas en la Amazonía del país en tres nuevas tierras indígenas, en vísperas del Día Nacional del Indio, que se celebra este domingo.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, firmará el lunes el decreto que convierte los terrenos en tres nuevas áreas para los indios.

La mayor de las áreas tiene 157.246 hectáreas y se encuentra en el estado de Amazonas (norte). Conocida como tierra Mapari, en ella habitan los indios de la etnia kaixana.

Otra de las nuevas demarcaciones tiene 49.773 hectáreas, también en el estado de Amazonas, y es la tierra Setema, lugar de los indios muras.

Por último, la tierra Arara da Volta Grande do Xingu, cerca del río Xingu (estado de Pará) tiene 25.500 hectáreas para que habiten las etnias Arara y Juruna.

El anuncio de la creación de las tres nuevas áreas indígenas llega tras una semana en la que miles de indios ocuparon la Esplanada de los Ministerios, en Brasilia, frente al Congreso y el Senado, para reclamar que el Gobierno acelere los procesos que tiene pendientes para delimitar sus tierras y expresar su rechazo a un proyecto presentado que pretende cambiar la potestad de delimitar las tierras indígenas, ahora en manos del Gobierno, y que pasaría a ser competencia del Congreso.

Brasil tiene en su territorio 585 áreas indígenas que totalizan 1,13 millones de kilómetros cuadrados (el 13 por ciento de todo el territorio nacional), donde viven unas 300 etnias diferentes. Actualmente, unas 21 tierras indígenas están a la espera de que sean declaradas zonas de protección legal. 

Monseñor Erwin Kraütler denuncia una campaña anti-indigena del estado brasileño



Tomado de: 



17.04.15 | 04:04. Archivado en Misión, Iglesia en Brasil
La lucha de Monseñor Erwin Kraütler por defender a los pueblos indígenas ha acompañado su vida como misionero en la prelatura del Xingú durante 50 años, los últimos 35 como obispo. Presidente del CIMI (Consejo Indigenista Misionero, por sus siglas en portugués) durante 16 años, su voz profética ha resonado en todos los rincones de este inmenso país llamado Brasil y desde ahí ha sido lanzada a todo el mundo.

Las consecuencias de ese compromiso profético y de su pasión por las causas amazónicas son las constantes amenazas de muerte que sufre desde hace varios años y que ya llevaron a la muerte a algunos de sus colaboradores más directos colaboradores, la más conocida la Hermana Dorothy Stang, asesinada en febrero de 2005.

El compromiso y conocimiento de Monseñor Kraütler en lo que hace referencia a los pueblos indígenas y la preservación de la Amazonia es tan grande, que él es uno de los peritos consultados por el Papa Francisco en la elaboración de su próxima encíclica sobre ecología.

Una vez más, en la rueda de prensa del segundo día de la 53ª Asamblea General de la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, por sus siglas en portugués), el obispo del Xingú ha denunciado la situación de sufrimiento por la que la región amazónica y los que la habitan están pasando, llegando a afirmar la existencia de una campaña anti-indígena por parte del estado brasileño, que en los últimos años prácticamente no ha demarcado ninguna tierra indígena.

En su recorrido como presidente y miembro del CIMI ha recordado los cambios que se han ido produciendo a lo largo de los últimos 30 años en la relación entre los pueblos indígenas y el estado brasileño, haciendo memoria de la situación de alianza en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en los años ochenta, lo que colocó a Brasil en el primer lugar en lo que hace referencia a la defensa de la causa indígena y que fue concretizado en una constitución que defiende los derechos de los pueblos indígenas y en una disposición que promulgaba la demarcación de las tierras indígenas en un periodo de 5 años.

Pero hoy la realidad es totalmente diferente, fruto de la aparición de lo que denomina de fuerzas organizadas anti-indígenas, que están luchando contra los enunciados de la Constitución, la cual quieren cambiar a partir del Proyecto de Enmienda Constitucional 215, que defiende que la demarcación de tierras indígenas precisa del aval del poder legislativo, en el que cada vez están más presentes los representantes de los grandes terratenientes, enemigos declarados de los pueblos indígenas y financiadores de las campañas políticas de los diputados y senadores que promulgan leyes en beneficio de sus mecenas.

Todo esto, en opinión de Monseñor Kraütler, coloca en jaque la Constitución brasileña y el buen nombre del país en términos de defensa de los pueblos indígenas dentro del concierto internacional. De hecho, la no demarcación de los territorios indígenas deja abiertas las puertas para cualquier tipo de invasión y no va a acabar con la violencia que sufren los pueblos indígenas brasileños por parte de aquellos que pretenden expulsarlos de sus tierras ancestrales, provocando que no tengan cómo sobrevivir.

El prelado denuncia que la Amazonia está siendo más codiciada que nunca, en vista de los recursos minerales, madereros, agrícolas y energéticos, en función de lo que es llamado de “interés nacional”, aunque Don Erwin Kraütler defiende que ese interés es en verdad de unos pocos en detrimento de los pueblos que allí vive. Denuncia que los proyectos que hacen referencia a la Amazonia son decididos en Brasilia, volviéndose estas decisiones inconstitucionales, pues la Carta Magna señala que los pueblos indígenas deben ser consultados en los proyectos que interfieren en sus áreas territoriales.

Por último señala que es obligación de la Iglesia colocar el dedo en la herida y defender los derechos humanos y la dignidad de la multitud de desalojados en consecuencia de la construcción del mega-proyecto de Belo Monte, en la ciudad de Altamira, que va a transformar la vida de buena parte de la población del interior del estado de Pará y que desde el inicio encontró una fuerte contestación por parte de los movimientos sociales y la propia Iglesia católica.


lunes, 8 de septiembre de 2014

FOTOS: Indígenas desnudan a madereros ilegales y los echan de la Amazonia


Tomado de:


© AFP Antonio Scorza
Los guerreros de la tribu indígena ka'apor 'cazan' y dejan desnudos a los madereros que talan ilegalmente los bosques de la Amazonia en un intento de proteger sus tierras ancestrales en el estado brasileño de Maranhão.
Todo sobre este tema

Los aborígenes asumieron la responsabilidad de proteger la selva, revela la cadena Globo. Y cumplen con la función de guardabosques de una manera bastante peculiar.


© REUTERS Lunae Parracho


Lo primero que hacen es establecer puestos de vigilancia en las áreas forestales expuestas a la explotación ilegal. Desde estos puestos envían a sus guerreros a capturar y expulsar a todos los taladores que encuentran.

© REUTERS Lunae Parracho


Con el fin de avergonzarlos y castigarlos de manera ejemplar, los indígenas los atan, les quitan la ropa, los privan de sus hachas, sierras y otras pertenencias y, una vez desnudos y despojados de herramientas, liberan a los intrusos para que regresen a su civilización. Las herramientas incautadas a los leñadores son destruidas o utilizadas por los ka'apor para aserrar los troncos encontrados para que los invasores no vuelvan a recogerlos.

© REUTERS Lunae Parracho


El pueblo ka'apor es un grupo étnico que siempre ha mantenido unas relaciones complicadas con las vecinas tribus indígenas de Brasil. La defensa de sus territorios a menudo ha adoptado formas violentas. Desde los años 1980, hasta la tercera parte de las tierras que consideran suyas ha sufrido una alarmante deforestación, convirtiéndose en arrozales y pastos de ganado por iniciativa de los campesinos sin tierras o por culpa de los dirigentes locales.

© REUTERS Lunae Parracho


Mientras tanto, según las leyes federales la zona en la que habitan forma una reserva. El actualmente denominado Alto de Tierra Indígena Turiaçu fue demarcado por la Fundación Indígena Nacional de Brasil (FUNAI) en 1978 y debe estar protegida por la ley de todas las intromisiones de personas ajenas al territorio.

© REUTERS Lunae Parracho
 

martes, 2 de septiembre de 2014

Yanomamis Aislados en la Amazonia





Tomado de:

La visión sobre una de las comunidades más aisladas culturalmente del planeta, que pasa sus días al norte de Brasil, en el límite con Venezuela.

Pepo Garay - Especial para Turismo
 “Yanomami” podría tranquilamente ser el nombre de un grupo de cumbia que realiza 17 presentaciones por sábado en locales bailables del conurbano bonaerense, y cuyo líder canta temas como “Melina, me gusta tu axila” o “Rebeca, sos más rápida que Sebastián Vettel”, y que a causa de ello y de otros crímenes de lesa humanidad, tiene orden de captura de la Interpol. 

Pero por suerte no: los Yanomamis son unos indígenas que habitan las regiones amazónicas del norte de Brasil y del sur de Venezuela, y que conforman una de las comunidades más aisladas del planeta.
Fueron contactados por primera vez en el meridiano del siglo pasado, cuando empleados del gobierno brasileño llegaron al área para demarcar las fronteras del país.

Al poco tiempo los visitaron cantidad de misioneros, quienes además de la palabra de Dios, les trajeron epidemias de gripe y sarampión, por solo mencionar algunas yapas celestiales.   

Cientos y cientos de décadas viviendo completamente apartados del resto del mundo, han llevado a los Yanomamis a desarrollar una cultura alejada a años luz de las formas occidentales (“Hipoteca, hipo-teca”, trata de explicarles, en vano, un antropólogo criollo).

Entre sus costumbres figuran incrustarse pequeños palos en el tabique nasal como adorno (no recomendables para el resfrío), pintarse los rostros y los cuerpos, usar sólo taparrabos para vestirse y habitar casas comunales que pueden llegar a albergar a más de 350 personas.

A estas se las denomina “shabonos”, tienen forma de óvalo y una zona central a cielo abierto donde los miembros de distintas familias charlan, comen, juegan y realizan sus fiestas y rituales.

Uno de ellos gira en torno al consumo de la yakoana, un polvo que aspiran y que los hace ver espíritus “xapiripë” de todos las contexturas y colores.
“Qué lástima que no tengan una Creamfield cerca” dirá algún joven de la gran ciudad, muy ajeno a conceptos tales como “alma”, “metafísica” o “inteligencia”. 

Otra curiosidad del modus operandi de la comunidad radica en su alimentación: el menú incluye ranas, arañas y hasta larvas de insectos, platos que en una brasserie parisina capaz que no tendrían mucho éxito, pero que los amazónicos engullen con devoción. Igual, la dieta se basa en granos, pescados y carne de tapir, pecarí y mono.

Animales que salen a cazar los hombres, quienes prefieren internarse en la peligrosísima selva, infectada de bestias salvajes y alimañas venenosas, antes que quedarse a escuchar los “Nunca limpias nada”, “¿Por qué ya no me haces mimos?”, y “El tapir a la parrilla te quedó muy seco”, de sus esposas. 

Peligro de extinción
Lamentablemente, desde hace años los Yanomami corren serio riesgo de extinción. Apenas unos 30 mil quedan con vida, los cuales deben lidiar con las permanentes amenazas que suponen los buscadores de oro (que les contagian enfermedades y contaminan sus árboles y ríos a fuerza de plutonio), y los terratenientes ganaderos (que devoran la selva con su avaricia, y juran no tener nada que ver con Samid).

Con todo, lo peor son los proyectos de minería a gran escala que podrían ponerse en marcha en los próximos años, y que según los expertos acabarían con el pueblo originario.
Sus integrantes, entonces, intentan defenderse ayudados por varias ONG internacionales, y han organizado la Asociación Hutakara, que reúne a diferentes tribus de la región.
El Gobierno Brasileño, en tanto, no hace demasiado por el bienestar de esta gente (ni un miserable estadio les construyeron para el mundial). Las malas lenguas dicen que los políticos y los empresarios con intereses en el lugar, suelen pasarse las reuniones cantando  “Yanomami, decime qué se siente…”  


jueves, 7 de agosto de 2014

Los indígenas pemones reinventan la Amazonía venezolana



Tomado de:

La minería ilegal y la migración de las nuevas generaciones a la ciudad son dos de las grandes amenazas que afronta una de las etnias más antiguas de América del Sur | Un grupo de estos indígenas lidera proyectos comunitarios para generar empleo y mantener sus costumbres ancestrales
Internacional | 07/08/2014 - 00:00h

Cómo viven los pemones en la selva venezolana - En el valle de Kamarata se encuentra esta cultura milenaria que intenta encontrar nuevas formas de subsistencia.
Melissa Silva Franco
Kamarata no es un poblado cualquiera. Se trata de un valle que está situado a los pies del Auyantepui, una montaña que se impone con sus 700 kilómetros cuadrados – casi del tamaño de Menorca – en plena Guayana venezolana. Aquí habitan los pemones, una etnia indígena que heredó estas tierras repletas de una cantidad incalculable de oro y diamantes escondidos bajo del verdor amazónico. 

Una riqueza que tiene a la comunidad dividida y al territorio herido. Un sobrevuelo por la zona es suficiente para ver cómo los campamentos de minería ilegal trabajan a toda marcha en el corazón de la selva, y que avanzan como picoteos salvajes cada vez más cercanos al sagrado Auyantepui. 

Hortensia Berti, una de las líderes de la etnia pemón, denuncia la situación sin miramientos. “Ahorita tenemos un problema grave, que es la minería, y por lo que produce la minería la gente está regresando a la zona. Nuestra tierra está minada de diamantes y oro. Es dinero fácil. Imagínate que estamos tan mal que los profesores en vez de explicar eso en la escuela, ellos en las tardes se van a las minas”. 

El Ministerio de Industria y Minas maneja unas cifras que certifican esta denuncia. El despacho gubernamental ha reconocido pérdidas de más de 300 millones de dólares anuales, tras la salida de incontables toneladas de oro al exterior sin consentimiento del Estado, y en manos de carteles de minería ilegal que contrata a indígenas como mano de obra barata.
“Somos nosotros mismos los que estamos irrespetando nuestras tierras. Nuestra lucha es convencer a nuestros jóvenes que irse a las minas significa acabar con la tierra que los dioses nos han prestado” argumenta Berti. 

En busca de alternativas
Desde hace más de dos años, los indígenas locales, una de las etnias más antiguas de América del Sur, trabajan para revertir esta situación que pone en peligro su cultura. Para ellos, el camino está en reinventar nuevas formas de convivencia en su selva, y que además genere trabajo para las generaciones más jóvenes. 
Desde que el explorador español Félix Cardona y el piloto estadounidense Jimmy Ángel descubrieron al mundo al Kerepakupai-merú – nombre indígena del Salto Ángel – una avalancha publicitaria de “el más alto”, “el más grande” y “con más fauna” invadió la tierra de los pemones. Ahora corren tiempos difíciles, y la comunidad ha encontrado en el turismo un camino digno para ganarse la vida y mantener a flote la cultura heredada de los indios Caribes. 

A través de una red de trabajo creada por la Fundación Esteban Torbar, los indígenas han diseñado más de 25 proyectos comunitarios de turismo sostenible en la comunidad del Valle de Kamarata. Este grupo se llama Eposak - en lengua pemón significa logro- y tiene como objetivo conseguir financiamiento para llevar a cabo estos proyectos, que luego los propios indígenas responden con un plan de repago. 

Karem Pérez es la gerente de Eposak. Ella explica que esta iniciativa comenzó tras detectar que los pemones estaban perdiendo su seña de identidad y renunciando a sus costumbres ante la falta de oportunidades en Kamarata. Este contexto llevó a buscar alternativas en el turismo sostenible, a fin de que los indígenas sientan que esta actividad “puede ser una economía periférica y no la razón de ser de lo que ellos son”.

“Venezuela es uno de los 10 países con más bellezas naturales en el mundo. El 65% del territorio está resguardado como parque nacional. Kamarata es parte de esto, y nosotros creemos que es turismo sostenible en mano de sus propios habitantes es una vía de desarrollo para el país”, agrega Esteban Torbar, presidente de la Fundación. 

Trabajo para los jóvenes
Inés no ha estudiado turismo, tampoco habla con fluidez el castellano y su lugar preferido en el mundo es su conuco, una especie de huerto en la que los pemones piden permiso a sus dioses para aprovechar la tierra con la siembra de verduras y frutas tropicales. Esta abuela indígena sabe que corren tiempos difíciles, por eso es una de las impulsoras de este grupo que quiere generar trabajo para las generaciones más jóvenes. 

La familia de Inés fue la primera en construir un techo para los turistas en Kamarata. Pero el sentido comunitario llevó a que la tierra se repartiera y con ello la comunidad levantó otros dos albergues. Esto se ha convertido en el primer escaño de una larga escalera que los pemones construyen para responder desde sus tradiciones ante los tiempos que corren.

Fanny Tello forma parte de esta red de trabajo. Ella ha conocido a muchos turistas que han pasado por Kamarata de camino al majestuoso Salto Ángel. Fanny es curiosa, por lo que escucha con atención las historias que estos foráneos traen desde distintos rincones del mundo. Y así fue como hace unos años se enteró que en España había una excursión llamada Camino de Santiago, y que cada vez más personas se animaban a disfrutarla a bordo de una bicicleta.

Esta historia quedó enclavada en la memoria de Fanny hasta hace dos años, cuando se cansó de ver cómo los adolescentes de su comunidad cada día abandonaban la selva para irse a trabajar a la ciudad o a los campamentos mineros de la región. Esta mujer pemona pensó que tal vez sería una buena salida aprovechar los 30 mil kilómetros cuadrados que rodean al Parque Nacional Canaima donde está Kamarata para crear un Camino de Santiago al estilo venezolano, y emplear a los más jóvenes como los guías de esta excursión para turistas.

“Mi idea fue buscar una salida para que nuestras nuevas generaciones contaran con una oportunidad de trabajo para no irse a las minas o a la ciudad. Entonces, comencé a trabajar en el proyecto de rutas en las que ellos mismos se convirtieran en los guías, y mostraran nuestras costumbres a los turistas”, cuenta Fanny desde su churuata, una vivienda indígena que sirve de parking para bicicletas. 

Este programa se llama Saway, que en lengua pemona significa pedalea, pedalea. En la actualidad funciona con cuatro rutas en bicicleta, y permite a los indígenas más jóvenes mostrar las creencias y las costumbres de su etnia. 

Este tipo de proyectos están logrando que otros indígenas que migraron a la ciudad vuelvan a sus comunidades. Uno de estos casos es Amanda Calcaño, quien decidió abandonar su comunidad cuando era una adolescente para buscar un trabajo como doméstica en casas de la ciudad.

Amanda estuvo alejada de su familia más de cinco años, un período en el que trabajó en condiciones irregulares y se alejó del estilo de vida indígena. Pero cuando los pemones comenzaron a organizarse para generar nuevas vías de trabajo, Amanda entendió que había llegado el momento de volver a casa. 

En la actualidad, esta joven es la creadora de una pequeña fábrica artesanal para hacer mermeladas de frutas que cultiva su propia familia en los huertos de la selva. Ella misma hace estas mermeladas que luego distribuye por las posadas y centros de venta a los turistas. 

Rescatando la tierra

La tierra es la principal herramienta de subsistencia en Kamarata. Es por esto que la relación que los pemones tienen frente ella es de respeto y reconocimiento. Una práctica que acompañan durante los meses de lluvia con la pesca, para la que usan el "barbasco", un veneno extraído de una raíz y que se tira en los ríos, para después recoger los pescados muertos flotando. 
Narciso Calcaño decidió mostrar esta manera de subsistencia a los turistas. Es por eso que a través de su proyecto abrió las puertas a su huerto para que los visitantes se sumerjan dentro del mundo que heredó de sus ancestros. Él tiene la piel curtida, las manos resecas y las piernas definidas. Estos son los signos que el trabajo en el campo ha dejado en su cuerpo. 

Narciso invita a sus acompañantes a tomar cachiri, una bebida fermentada con la que termina de convencer a los espíritus de poder trabajar en los cultivos sin sustos, ni espantos no previstos. A esta aventura diaria se une Petra, su mujer. Ella tiene un cabello negro brillante, y la fortaleza para caminar con sacos pesados a sus espaldas salteando la dureza de la selva.

“Para mi trabajar la tierra es más mina que trabajar la propia mina. Porque la mina es sólo destruir la tierra y dejarla pobre. Trabajar la agricultura me da para toda la vida. Me han pasado millones de mineros por aquí diciéndome y yo les insisto que toda mi vida es el conuco (huerto)”, dice Narciso.
Los pemones continúan rediseñando la selva sin renunciar a sus costumbres. Como los proyectos de turismo experimental de Narciso, en la actualidad la comunidad indígena ha diseñado nueve proyectos nuevos que implican a los más jóvenes y se encuentran dentro de sus costumbres milenarias.


lunes, 10 de marzo de 2014

Éxito: los madereros ilegales son expulsados de la selva que habita la tribu más amenazada de la Tierra


http://www.nanduti.com.py/v1/noticias-mas.php?id=83938&cat=Ecologia

Tomado de:

Madereros fueron expulsados de territorio invadido.
La campaña global de Survival International para salvar a los awás, la tribu más amenazada de la Tierra, ha alcanzado un gran éxito esta semana a medida que se expulsa a los madereros y ganaderos responsables de la destrucción de la selva de este pueblo indígena de la Amazonia brasileña. El primer plazo para que los invasores se fueran voluntariamente expiró el pasado lunes, 24 de febrero.

Según información de FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno brasileño, varios madereros y ganaderos han abandonado el área de forma voluntaria durante la última semana y se está preparando un dispositivo para expulsar a todos los invasores que permanecen en la zona antes del próximo 9 de marzo.

FUNAI ha difundido un vídeo que muestra la primera fase de la “Operación awá”. Pire’i Ma’a, un hombre awá, explica: “Todos [los animales que cazan] han huido asustados (…) Hay madereros por todas partes. Están talando los árboles y no podemos cazar (…) Hemos estado contando a la gente que los madereros están aquí, y que sus motosierras, maquinaria y camiones están gritando”.

Esta operación supone un gran éxito para la notoria campaña desarrollada por Survival International con el objetivo de salvar a los awás de la extinción. Después del lanzamiento de la campaña en abril de 2012, el Gobierno de Brasil anunció que el caso de los awás era una prioridad y desplegó a principios de año un dispositivo compuesto por, al menos, dos centenares de soldados, agentes de policía y funcionarios para expulsar a los invasores. Según han confirmado fuentes oficiales, el lanzamiento de la Operación awá ha sido posible gracias a la presión internacional recibida.

El ministro de Justicia brasileño ha recibido más de 56.000 mensajes de los simpatizantes de Survival International pidiéndole que protegiera la tierra de los awás y personalidades como el actor Colin Firth, la diseñadora Vivienne Westwood, los cantantes Ana Belén y Víctor Manuel o el fotógrafo Sebastião Salgado, han difundido por todo el mundo el mensaje de la campaña “Brasil: salva a los awás”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), principal organismo en materia de derechos humanos de América, también pidió explicaciones a Brasil por su trato a los awás, después de recibir una petición urgente de Survival International y de la ONG brasileña CIMI, la cual lleva décadas trabajando estrechamente con los awás.

Los awás son una de las últimas tribus de cazadores-recolectores nómadas de Brasil que dependen de la selva y de los animales que cazan en ella para sobrevivir. Pero han estado viviendo con temor a medida que los madereros ilegales se aproximaban a ellos.

Más de una tercera parte de la selva de uno de los territorios awás ya ha sido destruida, y la tribu está preocupada por la seguridad de sus familiares no contactados que se ven obligados a vivir huyendo continuamente de madereros muy armados.

Nixiwaka Yawanawá, un joven indígena amazónico que trabaja con Survival International, declaró hoy: “Las autoridades de Brasil están expulsando a los invasores de la tierra de los awás gracias a la campaña de Survival y a la preocupación internacional. Para que los awás sobrevivan el Gobierno debe garantizar la protección a largo plazo de su territorio. De lo contrario, serán destruidos, como tantos otros pueblos indígenas en la historia de Brasil”.

Por su parte, el director de Survival International, Stephen Corry, dijo: “La Operación awá nunca habría sucedido sin la campaña de Survival y los miles de simpatizantes en todo el mundo que han actuado para evitar la aniquilación de la tribu más amenazada de la Tierra. Más de cuarenta años desarrollando campañas por los derechos de los pueblos indígenas nos han demostrado que la opinión pública es la única fuerza eficaz capaz de generar un cambio real”.

07/03/2014    

miércoles, 8 de enero de 2014

La Ultima frontera de Guyana / Zona en Reclamación violada por tierra desde el Brasil


http://guyaneseonline.wordpress.com/2013/11/18/guyanas-last-frontier-breached-by-road-from-brazil-ghra/




 Lenguas Amerindias en la Guayana Esequiba Zona en Reclamación Tomado de la Venezolanidad del Esequibo Página 451


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La última frontera de Guyana violado por tierra desde Brasil – GHRA

16 de noviembre 2013 | POR Knews | CARTAS
EDITOR QUERIDA

La última frontera de Guyana se está incumpliendo por intereses mineros brasileños que están construyendo una carretera destinada a conducir profundamente en el corazón de South Rupununi , llegando finalmente a la New River Triángulo. Este desarrollo generará una cascada de seguridad , los problemas económicos , sociales, políticos y ambientales en un área de Guyana, que actualmente cuenta con infraestructura gubernamental token.

Si la administración de gobierno es consciente de esta iniciativa temeraria , la nación se merece una explicación. Sin embargo , ya sea legal o ilegal, la Asociación de Derechos Humanos de Guyana ( GHRA ) está llamando a esta empresa a ser detenido de inmediato, y los responsables de condigno castigado para disuadir afines intentos.

Aportes de la minería de oro a las arcas nacionales , junto con el enriquecimiento personal de una parte significativa de la élite política y económica, han hecho que la extracción de oro por encima de la ley en Guyana en los últimos años . Los problemas generados por la minería de oro incluyen las exportaciones ilegales de oro, la evasión fiscal , la agitación social en las comunidades indígenas , la contaminación por metales pesados ​​de las fuentes de agua dulce, la deforestación incontrolada , la biodiversidad devastación , la inmigración ilegal , la corrupción de la policía, los funcionarios de minería y monitores forestales y la corrupción de los dirigentes electos indígenas.

Los pobladores de Parabara en el Rupununi Sur profundo se informó recientemente que una carretera que conecta la ciudad fronteriza de Lumidpau al río Kuyuwini al Sur -Este pasaría a través de su aldea. Un pontón mecanizada luego transportar los vehículos a través de la Kuyuwini y la carretera continuará hasta el río Esequibo. La carretera pasará por inmigración y aduanas ubicadas en Lethem , proporcionando un acceso más directo hacia y desde Boa Vista, Brasil .

Por primera vez , esta área ecológicamente prístinas estará expuesto a un daño ambiental irreparable similares causados ​​por la minería en las Regiones 1 , 7 y 8.

La Guyana Shield - la antigua formación montañosa a caballo entre Guyana, Venezuela y Brasil - contiene cerca de una cuarta parte de los recursos de agua dulce del mundo, de los cuales una cantidad importante es que se encuentran en Guyana. El agua dulce , de 20 a 30 años- el tiempo, se calcula que es tan valioso como el petróleo es hoy. La minería facilitado por la carretera propuesta expone los alcances superiores del Esequibo al mercurio y la contaminación por metales pesados ​​en una escala que acabará con este activo.

Consideraciones ecológicas aparte , la idea de que un activo puede ser desperdiciado por el capricho de los mineros extranjeros ilegales en la liga con los funcionarios corruptos y complacientes es impactante. Los informes de que las reuniones se han celebrado en las comunidades indígenas por parte de los que construyen la carretera serán ritualmente negadas. Los intereses mineros siempre tratarán de ganarse a las comunidades indígenas mediante la obtención de una "licencia social " para sus actividades , con el pretexto del consentimiento libre, previo e informado.

Aunque no es un requisito legal , como objetivo ' licencias ' de fuera de juego de conflictos con las comunidades en el futuro.

El Gobierno nacional, que debe regular los contactos de esta naturaleza, con frecuencia es incapaz de jugar un papel tan eficaz , ya que es cautivo de los intereses empresariales privados. La subordinación del gobierno a los intereses mineros anima a las empresas mineras para celebrar acuerdos con las comunidades locales que aparecen ventajosa para ellos en el corto plazo, pero almacenar en marcha una serie de problemas en el futuro .

En particular, en las comunidades perciben los beneficios correspondientes a las empresas, sus demandas de indemnización se incrementará , y la afluencia de mineros se volverá a encender disputas por la tierra y el tráfico en la prostitución y la angustia social asociado se acelerará. A pesar del mito de la buena fortuna que rodea el oro, el sentimiento dominante en los distritos mineros es en gran medida una de descontento.

Confiar la responsabilidad por el medio ambiente con el Ministerio encargado de la minería genera graves conflictos de interés . El trabajo del Ministro de la minería es promover las inversiones mineras y conceder licencias de explotación minera y al mismo tiempo proteger el medio ambiente de los estragos de la minería mediante la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) .

¿Qué interés se dominan en este acuerdo es, para emplear la jerga actual, un ' pan comido ' - preocupaciones ambientales siempre van a salir perdiendo . No hay poder de contrapeso en el Gabinete para frenar los intereses mineros .

La medida en que el dominio del comercio de Guyana y de la industria por los inmigrantes chinos está siendo promovido por el Gobierno de Guyana es de interés para un número creciente de los guyaneses . La evidencia es visible y evidente. Un proceso similar , menos visibles y , por tanto, menos evidente , también se lleva a cabo con respecto a los activos forestales y mineras . Inmensas concesiones forestales y mineras , incluyendo miles de permisos para la explotación minera del río ya están en manos de pequeños conglomerados asiáticos conocidos de China e India .

Del mismo modo, la nueva carretera se convertirá en otro pasillo, a añadir a los que ya están en el Pakaraimas , para la colonización continuada del Deep South y West Rupununi por cientos de miles de brasileños itinerantes , obligados norte de las tierras tribales yanomami en el Brasil en el década pasada .

La preocupación de la GHRA es el silencio total de parte del Gobierno con respecto a la justificación de estas tendencias que transformarán Guyana económicamente , electoralmente y étnicamente en el largo plazo y la violencia xenófoba que podrían contribuir en el corto plazo.

El GHRA recomienda que se emprenda una iniciativa parlamentaria para enganchar las autoridades brasileñas en materia de prevención de empresas no autorizadas como este nuevo camino .

Comité Ejecutivo

Asociación de Derechos Humanos de Guyana
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Guyana’s last frontier breached by road from Brazil – GHRA


Guyana’s last frontier breached by road from Brazil


NOVEMBER 16, 2013 | BY KNEWS |  LETTERS
DEAR EDITOR,
Guyana’s last frontier is being breached by Brazilian mining interests who are constructing a road intended to drive deep into the heart of South Rupununi, eventually reaching the New River Triangle. This development will generate a cascade of economic, social, security, political and environmental problems in an area of Guyana which currently has token governmental infrastructure.

If the governing administration is aware of this reckless initiative, the nation deserves an explanation. However, whether legal or illegal, the Guyana Human Rights Association (GHRA) is calling for this venture to be stopped immediately, and those responsible condignly punished to deter like-minded attempts.   

Contributions of gold mining to the national treasury, together with the personal enrichment of a significant slice of the political and economic elite, have rendered gold-mining above the law in Guyana in recent years. The problems generated by gold mining include illegal exports of gold, tax avoidance, social upheaval in indigenous communities, heavy metal pollution of fresh-water sources, uncontrolled de-forestation, bio-diversity devastation, illegal immigration, bribery of police, mining officials and forestry monitors and corruption of indigenous elected leaders.

Villagers of Parabara in the Deep South Rupununi were recently informed that a road connecting the border town of Lumidpau to the Kuyuwini River to the South-East would pass through their village. A mechanized pontoon will then ferry vehicles across the Kuyuwini and the road will continue to the Essequibo River. The road will by-pass immigration and customs located in Lethem, providing more direct access to and from Boa Vista, Brazil.
For the first time, this ecologically pristine area will be exposed to similar irreparable environmental damage caused by mining in Regions 1, 7 and 8.

The Guyana Shield – the ancient mountainous formation straddling Guyana, Venezuela and Brazil – contains close to one-quarter of the world’s fresh-water resources of which a significant amount is to be found in Guyana. Fresh water, in 20 to 30-years time, is calculated to be as valuable as oil is today. The mining facilitated by the proposed road exposes the upper reaches of the Essequibo to mercury and heavy metal pollution on a scale that will wipe out this asset.

Ecological considerations apart, the notion that such an asset can be squandered at the whim of illegal foreign miners in league with corrupt and compliant officials is shocking. Reports that meetings have been held in indigenous communities by those building the road will be ritually denied. Mining interests will always seek to win over indigenous communities by obtaining a ‘social licence’ for their activities, under the guise of free, prior and informed consent.

While not a legal requirement, such ‘licences’ aim to off-set conflicts with communities in the future.

The national Government, which should be regulating contacts of this nature, is frequently unable to play such a role effectively, because it is captive to private business interests. Subordination of government to mining interests encourages mining companies to enter into arrangements with local communities which appear advantageous to them in the short-term, but store-up a host of problems down the road.

In particular, as communities perceive the profits accruing to companies, their demands for compensation will increase; the influx of miners will re-ignite land disputes and the traffic in prostitution and associated social distress will accelerate. Despite the myth of good fortune surrounding gold, the dominant sentiment in mining districts is largely one of discontent.

Entrusting responsibility for the environment to the Ministry in charge of mining generates severe conflicts of interest. The job of the Minister of mining is to promote mining investments and to grant mining licences and at the same time to protect the environment from the ravages of mining by approving Environmental Impact Assessments (EIA).

Which interest will dominate in this arrangement is, to employ current jargon, a ‘no brainer’ – environmental concerns will always lose out. There is no countervailing power in the Cabinet to restrain mining interests.

The extent to which dominance of Guyanese commerce and industry by Chinese immigrants is being promoted by the Government of Guyana is of concern to a growing number of Guyanese. The evidence is visible and obvious. A similar process, less visible and therefore less obvious, is also taking place with respect to forestry and mining assets. Immense forestry and mining concessions, including miles of permits for river mining are already in the hands of little known Asian conglomerates from China and India.

Similarly, the new road will become yet another corridor, to add to those already in the Pakaraimas, for the continued colonizing of the Deep South and West Rupununi by hundreds of thousands of itinerant Brazilians, forced North out of Yanomami tribal lands in Brazil over the past decade.

The GHRA’s concern is the complete silence on the part of the Government with respect to justifying these trends which will transform Guyana economically, electorally and ethnically in the long-term and the xenophobic violence that could be fostered in the short-term.

The GHRA recommends that a Parliamentary initiative be undertaken to engage the Brazilian authorities with respect to preventing unauthorized ventures such as this new road.
Executive Committee
Guyana Human Rights Association



2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968