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sábado, 31 de mayo de 2014

Desvían un río amazónico para construir una mega central hidroeléctrica


http://noticias.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/energia-y-recursos/manifestantes-bloquean-carretera-amazonica-en-protesta-contra-polemica-presa_6rOC9D6hfQkkulBfMHibm7/


Tomado de:

lainformacion.com
Martes, 27/05/14 - 18:45
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Unos 350 manifestantes que se oponen a la construcción de la hidroeléctrica brasileña de Belo Monte bloquearon hoy el paso por la principal carretera de la Amazonía para protestar contra la polémica presa erguida en medio de la mayor selva tropical del mundo.

Río de Janeiro, 27 may.- Unos 350 manifestantes que se oponen a la construcción de la hidroeléctrica brasileña de Belo Monte bloquearon hoy el paso por la principal carretera de la Amazonía para protestar contra la polémica presa erguida en medio de la mayor selva tropical del mundo.

Los manifestantes, que dicen pertenecer a grupos de damnificados por la obra, afirmaron a Efe que mantendrán el bloqueo de la Transamazónica hasta que los responsables de la construcción pongan en marcha varias acciones de mitigación con las que se habían comprometido y que aún no han ejecutado.

"Muchos de nuestros derechos están siendo negados por la prepotencia y la omisión de Norte Energía, dueña de la presa", afirmó el llamado Movimiento de Damnificados por las Hidroeléctricas en un comunicado.

La manifestación se suma al bloqueo a uno de los accesos a las obras de Belo Monte que mantienen desde hace cinco días un grupo de indios, que igualmente protesta por compromisos supuestamente no cumplidos por Norte Energía.

"Nos unimos a la lucha justa de los indios de la región de Xingú (contra la hidroeléctrica) y consideramos que su causa es la nuestra", según el comunicado del movimiento.
Los manifestantes exigen que Norte Energía construya casas de "calidad" para las personas que tuvieron que abandonar sus hogares y que ofrezcan servicios públicos, escuelas, puestos de salud y áreas comerciales en los locales en que se está reubicando a los damnificados.

Igualmente exigen que la empresa eléctrica incluya en sus listas de beneficiarios a decenas de familias que vivían en la región y que aún no han sido reconocidas como desplazadas por la hidroeléctrica.

Otra reivindicación es el pago de indemnizaciones a las personas que han perdido temporalmente su medio de sustento como consecuencia de las obras, como pescadores y moto-taxistas.

Belo Monte, que será la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, comenzó a ser construida en marzo del 2011 en la localidad de Altamira (Pará), pese a la resistencia de los indios, agricultores, pescadores y ecologistas, que están preocupados por el impacto del proyecto en la Amazonía.

La obra exigió el desplazamiento de entre 16.000 y 25.000 personas, según diversos cálculos.

La construcción de la obra ha sido interrumpida en varias oportunidades por determinaciones judiciales, huelgas de los obreros que construyen la presa y manifestaciones de los damnificados.

Belo Monte, erguida sobre el río Xingú, un afluente del Amazonas, y que inundará 506 kilómetros cuadrados de selva, tendrá una capacidad de generación media de 4.571 megavatios hora y alcanzará un tope de 11.233 megavatios en las épocas de crecida del río.

El proyecto exigirá inversiones por cerca de 10.600 millones de dólares, según cálculos del Gobierno.
(Agencia EFE)

sábado, 16 de noviembre de 2013

Belo Monte, el caballo de Troya de la Amazonía


http://noticias.terra.com/ciencia/brasil-deforestacion-de-amazonia-aumento-28-en-ultimo-ano,7e96edf6cad42410VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html

Belo Monte, el caballo de Troya de la Amazonía
Tomado de:

No es sólo Belo Monte, ni sólo Brasil. En total hay más de 150 hidroeléctricas en planificación en Brasil, Perú, Colombia, Ecuador... ¿Supone esto el fin del patrimonio amazónico? DW habló en Bruselas con especialistas.

“Los indígenas y todos los pueblos ribereños del Xingu no van a sobrevivir si se construye Belo Monte, porque la represa les quitará, dependiendo de la época del año, entre el 80% y el 90% del agua de la que viven”, afirma Felicio Pontes, procurador del Estado brasileño de Pará.
Como la controvertida represa brasileña, otras 153 están en fase de planificación, en Brasil, Perú, Ecuador, Colombia y otros países. “El 100% de ellas afectan a poblaciones tradicionales; en Brasil, el 40% de las hidroeléctricas planeadas afectan a los pueblos indígenas”, explica a DW. Lo que decida la corte brasileña, en opinión de Pontes, será paradigmático.


Felicio Pontes, procurador de Pará, en Bruselas.
“La primera cosa que se demanda aclarar es: existe o no la obligación de la consulta previa a los indígenas. Ésta viene de un principio mayor de derecho internacional que es reciente pero que debe ser asumido por todos: el principio de la libre determinación de los pueblos”, explica Pontes, quien afirma que los pueblos amazónicos no quieren este tipo de desarrollo.

Visiones discrepante
En una conferencia en el Parlamento Europeo, organizada por el grupo de Los Verdes, expertos de diferentes campos explicaron los impactos devastadores que tendría la construcción de la represa tanto en el medio ambiente como en los pueblos de la región. Y hablaron de la existencia de otras fuentes de energía, con menos impactos negativos.

Las cifras oficiales no coinciden con ellos. Sólo unos 225 indígenas se verían afectados por la construcción de la represa de Belomonte, explica el Ministerio de Energía, y millones de brasileños serían favorecidos con la producción de energía, de la cual el 70% iría para la ciudadanía, 10% al consorcio constructor y 20% a las empresas. La represa, una obra más grande que el Canal de Panamá, cuenta como una oportunidad de desarrollo y de energía renovable para la región.

Por el contrario, de trampa la califican los opositores, pues alterará el curso de río Xingu, se llenará sólo cuatro veces al año, y para que sea eficiente tendrán que construirse más represas. Además,afirman que el número de afectados sobrepasa los 40.000, entre ellos 40 etnias que habitan las riberas.

Un caballo de Troya
Un fracaso medioambiental y social prevén los ecologistas. También los defensores de los pueblos originarios. Y dado que hay empresas europeas en el consorcio, los que subrayan la importancia de mantener la Amazonía querrían ver presión desde Europa para evitar tanto éste como otros megaproyectos

Conferencia sobre Belo Monte en el Parlamento Europeo.
“Belo Monte supondrá un vasto daño a los ecosistemas y a las culturas amazónicas que perderán su autosuficiencia. De otros casos, en otras partes del mundo, sabemos que los indígenas apartados de sus tierras no pueden reproducir su forma de vida y se suicidan. Este tipo de proyectos es igual a un etnocidio”, dice a DW Valérie Cabanes, especialista en derecho internacional y portavoz de la Iniciativa Ciudadana “End ecocide in Europe”.
El choque de dos modelos
Así, si por un lado se recalca la importancia de la selva amazónica como “pulmón del planeta”, por otro la minería, los monocultivos, las petroleras, las madereras, la industria ganadera y las hidroeléctricas están acabando con ella. ¿No hay alternativa a este modelo de desarrollo?

Sí la hay, opina Pontes. “Existe un modelo socio-ambiental que se orienta a la extracción de sustancias que son extremadamente importantes en el escenario económico mundial pero que necesitan de la foresta en pie para que pueda ser aplicado. La castaña del Pará, la baya de açai –cada vez más de moda- son muy buenos ejemplos. Además sólo conocemos el 5% del potencial farmacológico de la Amazonía; con estas hidroeléctricas vamos a destruir un potencial que no conocemos, donde puede estar la cura para enfermedades todavía incurables. Invirtiendo en su patrimonio biogenético, Brasil podría ganar mucho dinero por royalties con la industria cosmética y farmacológica sin destruir la Amazonía ni a sus pueblos”, afirma Pontes.


El río Xingu, afluente del Amazonas
“Llevamos 30 años con el modelo de desarrollo predatorio y en la región de Pará su balance es el mayor índice brasileño de trabajo de esclavos y de muertes de trabajadores del campo. Esto demuestra que el modelo no puede ser considerado bueno desde la perspectiva de los pueblos de la selva”, dice Pontes, recordando que –dado que es un sistema hídrico que va del Pacífico al Atlántico- no se trata sólo de Belo Monte. Y no sólo del Brasil.

Belo Monte es un “caballo de Troya. Es abrirle la puerta a la extracción minera en toda la Amazonía”, afirmaba la europarlamentaria Catherine Greze en la conferencia Belo Monte Mega-Dam The Amazon up for grabs?

Como fuere, mientras se espera la decisión de la Corte Suprema brasileña, que sentará precedente, organizaciones ecologistas y humanitarias europeas –Misereor, Wfd, Urgewald, Gegenstroemung y otras- exigen que las compañías europeas cumplan con los estándares de derechos humanos y ambientales. Y piden la suspensión de la represa para conservar el ecosistema, la biodiversidad y las culturas amazónicas, patrimonio de la humanidad.

Autora: Mirra Banchón
Editora: Emilia Rojas
DW.DE




lunes, 30 de julio de 2012

Crecen disputas violentas sobre territorios indígenas en Brasil

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5g2pI69IOgfv7JUiKFeHG7Kr_4vPQ?docId=CNG.42644bc14afa5e8b7607ee55329aa813.151
Trabajos en el proyecto de la hidroeléctrica Belo Monte en el río Xingú



Tomado de:

Por Gerard Aziakou (AFP) – hace 19 horas 

SAO PAULO — Las violentas disputas sobre territorios indígenas han ido en aumento en Brasil en los últimos años, generando una mayor militancia de parte de tribus preocupadas por un descenso en los registros de tierras que realiza el gobierno en esas zonas.

Un reciente informe del Consejo Indigenista Misionario (Cimi), citado por el diario Folha de Sao Paulo este domingo, indica que el número de conflictos en varios estados pasó de 82 en 2006 a 99 el año pasado.

Los aborígenes brasileños luchan para proteger sus tierras ricas en recursos de invasiones por parte de hacendados, buscadores de oro ilegales y leñadores.

En este enorme país, el 1% de sus 191 millones de habitantes controla el 46% de las tierras cultivables.

La tensión es particularmente elevada en la norteña zona de la Amazonia, donde el gobierno federal construye la enorme represa hidroeléctrica Belo Monte en el río Xingú.

Grupos de iracundos activistas indígenas a menudo ocupan el lugar de construcción y ocasionalmente toman rehenes en protesta de lo que consideran promesas rotas de compensaciones.

El informe de Cimi también subraya una caída en la homologación de los territorios indígenas por parte del gobierno, de 145 durante el gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), 79 bajo el del Luis Inacio Lula da Silva (2003-2010) a solo tres el año pasado bajo el gobierno de Dilma Rousseff.

Folha cita a Rinaldo Arruda, un profesor de antropología en la Universidad Católica PUC-SP, que dice haber detectado un "giro conservador" en la política del gobierno de Rousseff, que tiene que lidiar con el poderoso bloque pro agroindustrial en el Congreso.

Los militantes indígenas, incluyendo integrantes de las tribus Xicrin, Juruna, Arara, Aweti, Assurini y Parakanawa, amenazan con nuevas ocupaciones en predios del consorcio público Norte Energia, encargado del proyecto Belo Monte.

Norte Energia insiste en que honrará los compromisos de compensación firmados con los nativos, pero el jefe aborigen Giliard Juruna afirma "no creemos lo que dicen", según lo cita el diario.

Belo Monte, la tercer mayor represa del mundo con una capacidad instalada de 11.200 megawatts, es uno de los varios proyectos hidroeléctricos en Brasil para suministrar energía limpia a una economía de rápido crecimiento.

Los grupos indígenas temen que la represa dañe su forma de vida, mientras que los ambientalistas advierten de la deforestación, las emisiones de gases de efecto invernadero y los daños irreparables al ecosistema.

El gobierno federal planea invertir un total de 1.200 millones de dólares para asistir a los desplazados para el momento en que la represa esté terminada, en 2019.

En el estado de Mato Grosso do Sul (centro-oeste), los indígenas Kadiweus ocupan desde mayo 23 establecimientos ubicados en tierras que reclaman, mientras que en el vecino Mato Grosso, los nativos aún esperan que los hacendados cumplan con un fallo judicial para evacuar las tierras de Maraiwatsede.

En ambos casos, los hacendados alegaron errores en la demarcación de las tierras en disputa.

El pasado 19 de julio, la ONG Survival International instó a las autoridades brasileñas a acabar con la impunidad en torno a los asesinatos de indígenas, tras destacar la captura de 18 presuntos responsables del homicidio de un jefe indio guaraní en Mato Grosso do Sul en noviembre del año pasado.

Survival International dijo que entre los sospechosos detenidos estaba "el propietario de una conocida empresa de seguridad" que ofrece los servicios de hombres armados para patrullar tierras ocupadas por hacendados.

Según Cimi, en 2011 fueron asesinados 51 indígenas en todo Brasil, 32 de ellos en Mato Grosso do Sul.

Los indígenas representan menos del 1% de la población de Brasil, y ocupan 12% del territorio del país, fundamentalmente en la región de la Amazonia.