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Tomado de:
Reportaje a
Rafael Follonier por Nancy Sosa
Publicado el
26/9/2011 18:20:00 (160 Lecturas)
La UNASUR, instrumento estratégico de la integración de sus
doce países miembros, tiene como rol fundamental en esta nueva etapa del
continente defender las principales potencialidades de la región: el medio
ambiente, la soberanía de sus cuantiosos recursos naturales, como el agua
potable, las reservas energéticas y la producción de alimentos, y fortalecer y
desarrollar la paz y la democracia que han sabido construir los pueblos y
gobiernos del sur del mundo. Además, remplazar las tradicionales hipótesis de
conflicto por hipótesis de trabajo que preserven estas riquezas de sus casi 400
millones de habitantes. Así lo hizo saber a la revista “movimiento” el
coordinador general de la unidad presidenta del gobierno nacional Rafael
Follonier quien, por impulso del ex presidente Néstor Kirchner, contribuyó
notablemente a la creación e institucionalización de este nuevo organismo
internacional.
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-¿Cómo avanza la institucionalización de la UNASUR?
- Muy bien, a paso firme, rápido y seguro. Se requería la ratificación
parlamentaria del Tratado de creación de la Unasur por dos tercios de los
países miembros, o sea de nueve de los doce estados que forman el organismo,
para tener existencia jurídica, para ser “legales” (porque legítimos ya somos
de origen) y eso ocurrió recientemente - el 11 de marzo del 2011 –en Mitad del
Mundo, cerca de Quito, Ecuador, país donde está establecida la sede de Unasur.
Allí llegaron y están depositados los documentos de los nueve países que
ratifican la adhesión a Unasur. Ese día el Presidente Correa junto a los
cancilleres y representantes de los gobiernos suramericanos, firmaron la
proclamación oficial de nuestra nueva institución regional: la Unión de
Naciones Sur Americanas. El Tratado de la Unasur ha sido aprobado por Suriname,
Guyana, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Uruguay. A
Colombia le falta muy poco: la ratificación formal de su institución
constitucional, porque ya la aprobaron los diputados y senadores. En Paraguay y
Brasil estamos esperando que cumplan a la brevedad con el trámite. En el caso
paraguayo hubo demoras vinculadas a la salud del Presidente Lugo, por suerte ya
superadas y en Brasil hubo un año electoral y el nuevo gobierno de Dilma debutó
en enero. Ya se ocuparán de la Unasur. Yo estoy seguro de que la Unasur es el
instrumento estratégico de la integración suramericana. Es una entidad nueva,
distinta a la OEA, al Pacto Andino o CAN (Comunidad Andina de Naciones), al
Mercosur… y también muy distinta - por suerte!!! - a la ONU. No es competitiva
con ellos. Es un organismo político, no sólo nuevo, sino novedoso, donde se
manifiesta democráticamente el pensamiento consensuado y la acción de las Jefas
y Jefes de Estado de la Unión de Naciones del Sur. las burocracias tienen poca
intervención en la Unasur. Esas estructuras, en algunos casos, son las que han
perjudicado el accionar de los organismos internacionales. Los hacen muy
pesados, muy burocráticos, lentos para reaccionar, ineficaces. La Unasur ha
sido un organismo donde la política se manifiesta veloz, audaz y creativa,
implementada soberanamente por esta autentica “selección” suramericana: sus
líderes regionales, sus doce presidencias, la secretaría general y la directa
participación de los equipos nacionales de los gobiernos de la Región. El logro
de la fundación y construcción de la Unasur, todo lo que ella ha hecho en los
últimos tiempos, ha sido posible por el trabajo conjunto de estos verdaderos
jefes suramericanos. Otros organismos internacionales no tienen este nivel de
decisión y muchos han quedado en manos de ciertas burocracias trasnacionales.
Viene una etapa distinta a la que tuvimos con Néstor Kirchner, quien se movió
personalmente por casi toda la región; le puso un ímpetu, un esfuerzo enorme
-tan grande que le llevó la vida- y fue una época eminentemente política,
fundacional, a la que hubo que ponerle un sello, una impronta , un estilo
dinámico de consenso, marcarle en el origen un destino común, definir con
firmeza el camino patriótico, saber y hacer saber que aquí abajo existimos y
que ahora tenemos rumbo propio, nuestro, y que es rumbo Sur.
-¿Juntos somos mucho más?
- Sí, como en la canción, hemos comprendido, lo sabemos y lo valoramos, que
juntos somos mucho mas... Somos una parte grande, importante, del mundo de hoy,
que ya no es ni será unipolar, es y será multipolar. Y allí los suramericanos
estamos ganando nuestro lugar. No hay fin de la historia, no hay mas discurso
único, los grandes y recientes fracasos – internos e internacionales - de los
que se creían dueños de todos los destinos y de todas las palabras han sido
derrotados por sus propias recetas y sus desmedidas ambiciones. Por aquí, por
este Sur, solucionamos nuestras diferencias en paz, mientras en otros lados son
violentos, andan a los tiros, pretenden arreglar las cosas bombardeando pueblos;
otros países, otras naciones decrecen, decaen, envejecen, mientras nosotros
crecemos, pero igualando, distribuyendo mejor. Somos jóvenes, tenemos mas
presente y futuro que pasado. Además, por aquí, como dice la Presidenta
argentina, nuestros gobernantes se parecen cada vez más a sus pueblos. Ahora
viene una etapa en la que hay que armar una estructura institucional. La Unasur
tiene unos ministerios denominados ”consejos”. Consejo Suramericano de Defensa,
de Infraestructura y Planificación, Consejo Suramericano de Educación, de
Salud, de Economía, etc. Son casi una decena, más la Secretaría General que
habrá que organizar. Va a ser una época muy distinta. Todos teníamos
inquietudes acerca de que la plural conformación de los gobiernos de los países
suramericanos provocara algunos encontronazos, que a su vez generara
inconvenientes en el funcionamiento de la Unasur. En algunos lugares he dicho
que la Unasur no fue una organización de un grupo de amigos, ni una
internacional partidaria. Y efectivamente es una organización política, no solo
de amigos, internacional y multipartidaria .Nos decimos compañeros, porque ello
implica tener un camino, un rumbo, un destino común. Y eso es lo que han
comprendido los líderes de los países que componen la Unasur.
-Algunos apostaban al fracaso de la UNASUR, precisamente porque la veían como
una organización se amigos.
- Sí, se decía que los Kirchner eran amigos de Chávez, de Lula, de Evo Morales,
de Fernando Lugo y de Rafael Correa, más o menos amigos de Ricardo Lagos y de
Michelle Bachelet; que Guyana y Suriname no importaban mucho, que Colombia y
Perú quedaban a un lado porque Alvaro Uribe y Alan García no eran amigos, eran
de derecha, y que con Tabaré Vazquez y Uruguay estábamos peleados. Esto era lo
que decían y escribían los enemigos de las nuevas democracias nacionales y
populares suramericanas, era la prédica de los oligarcas y sus aparatos de
medios y poder; aseguraban que la Unasur era un club de amigos, una “banda”, un
club ideológico. Nosotros hemos demostrado que somos una asociación ideológica,
que tiene una nueva y poderosa ideología que es la de la integración y la unión
suramericana. La comprobación más absoluta de esto se da cuando se mira el mapa
político de la América del Sur, donde conviven y coinciden gobiernos diversos y
distintos, todos democráticos, todos elegidos por las mayorías de sus
ciudadanos. Santos de Colombia no es igual a Pepe Mujica de Uruguay, ni a
Cristina Fernández de Argentina, ni a Dilma Rousseff de Brasil, ni a Evo de
Bolivia. Tampoco Sebastián Piñera tiene las mismas ideas que Bachelet en Chile,
a quien sucedió. Alan García en Perú tampoco es del “mismo palo” que sus
vecinos Lugo, Chávez y Correa ... Los de Suriname y Guyana tienen sus muy
particulares características, son vistos más como caribeños, hablan holandés e
inglés, pero ahora se reconocen suramericanos y hoy, y por un año, la ex
colonia británica estará presidiendo nuestra Unasur. Hay un acuerdo marco, un
conjunto de ideas fuerzas y una fuerte comprensión de la imperiosa necesidad de
la integración que excede las ideologías y los rasgos políticos de cada
gobierno, para transformarse en el nuevo y original ideal suramericano.
-¿Cuál sería ese ideal? ¿Está vinculado con los intereses comunes?
- Ese ideario está perfectamente expresado en el Preámbulo del Tratado
Constitutivo de la Unasur. A los intereses comunes a veces no es común hacerlos
coincidir, no siempre es fácil ponerlos juntos, porque como países podemos
tener intereses que pueden ser en ocasiones contrapuestos. Hay que tratar de
conjugar esos intereses, planificar economías complementarias, desarrollar
investigaciones en conjunto, pensar en la producción asociada e integradora de
bienes y servicios, poner en sintonía las capacidades distintas, las riquezas
propias, los recursos diversos hacerlos funcionar y potenciarlos con los de los
vecinos en proyectos consensuados. A mí me tocó vivir una buena etapa del
comienzo de la unidad europea y aprendí algunas cosas. Cuando se ingresa como
país a un organismo multilateral, implica compartir con otros el ejercicio de
decisiones soberanas de alcances más amplios, más diversos, mas abarcativos,
más extensos, mucho más complejos que las propias responsabilidades nacionales.
Seguimos ejerciendo nuestra propia soberanía y a la vez nos hacemos cargo
conjuntamente con nuestros socios y compañeros de una nueva soberanía, la
soberanía popular suramericana. Los países que entran a esa integración tienen
que saber que algunas cosas estarán bajo el paraguas de esa soberanía mayor y general
que es la integración. No deberíamos olvidar, de cara a la política interna,
estos asuntos externos. Hay que ser cuidadosos con la casa propia, pero ahora
también es propia una casa mas grande, la casa suramericana. Es una cuestión
dialéctica. La ola integradora regional favorecerá el desarrollo nacional,
mejorará la calidad de vida de nuestro pueblo argentino y al conjunto del
pueblo suramericano
-¿Cuál fue el mérito de Néstor Kirchner en la conformación de la UNASUR?
- Claramente, entender que en la América del Sur se daban intereses nacionales
que podían ser distintos, pero que era posible e imprescindible lograr un nuevo
consenso regional mas allá de las ideologías y las diversidades políticas; que
los países podían tener sus intereses particulares, pero que podían ser socios,
amigos, marchar juntos un mismo rumbo y construir una nueva entidad integradora
que nos diera una fuerte y solida representación ante el resto del mundo.
Kirchner trabajó intensamente para lograr los consensos principales, promover
la ratificación del Tratado por todos los países miembros, desactivar
conflictos, establecer pautas de trabajo para que los equipos nacionales de los
gobiernos pudieran avanzar en conjunto en las cuestiones prácticas de la
integración, en asuntos que significan mejoras concretas en la calidad de vida
de nuestros pueblos
-¿Cuáles fueron las ideas fuerzas que se plantearon para lograr el actual
estado de integración?
- Las ideas fuerzas que yo creo que hicieron que los jefes y jefas de estado
comprendieran que es imprescindible fortalecer y trabajar con la integración
suramericana son algunas cuestiones que parecen de libro, de diccionario,
parecen de manual de escuela primaria. Pero recién ahora las podemos poner
sobre la mesa, porque recién ahora tenemos una mesa de diálogo serio y
constructivo entre los doce países suramericanos. Somos casi 400 millones de
habitantes, y vamos a ser dentro de 30 o 35 años unos 500 millones de
habitantes. Es una cifra muy grande, porque vamos a ser más que Europa, continente
que está decreciendo en su cantidad de habitantes. Y seremos lo mismo, o más,
que la América del Norte, que Estados Unidos y Canadá.
-¿Cuáles son las fortalezas de la América del Sur?
- Somos unas de las primeras reservas mundiales de agua potable. Hay quienes
sostienen que en el futuro puede haber guerras por el agua… El nuestro es uno
de los territorios con mayores reservas energéticas del planeta, no solamente
en hidrocarburos, petróleo y gas, sino energía hidráulica, solar, eólica ...
También tenemos gran capacidad en lo que ahora se llama las “energías verdes”.
Y somos una potencia mundial en la producción de todo tipo de alimentos.
Entonces, aquí tenemos agua, energía y alimentos. Pero además tenemos otros
condimentos para esta historia: somos, en los últimos diez años, junto con
China e India, la región donde más han crecido las economías, pero nuestro
crecimiento tiene una calidad notable: somos más inclusivos, mejoramos la
distribución de las riquezas y los recursos, Crecemos con equidad y en
democracia. En otros países no ocurre lo mismo, no hay castas en América del
Sur y nuestros sistemas de representación no son perfectos, pero hay partidos
políticos casi para todos los gustos. El otro elemento importante es que somos
un territorio en paz. Tampoco tenemos conflictos étnicos ni religiosos. No
pueden decir lo mismo los asiáticos, los africanos, ni tampoco los europeos.
Influyen las características de nuestros nacionalismos. Hoy los nacionalismos
suramericanos son inclusivos, son amigables. Tuvimos nuestros episodios de
violencia en el pasado en la América del Sur, tremendos como la guerra contra
Paraguay. Nuestros nacionalismos siempre quisieron juntarse, pero hubo
poderosos intereses de afuera, españoles, portugueses, ingleses, franceses,
estadounidenses, que nos entorpecieron, que no lo permitieron. Todos tenían el
mismo objetivo, querían nuestros recursos, algunos lo siguen queriendo hoy.
Estos nacionalismos nuestros han hecho posible lo que vivimos ahora en toda la
Región. Supimos consolidar las democracias en nuestros países y desarrollar y
fortalecer nuestras identidades. La globalización no es como querían algunos,
un conjunto mundial de anónimos… Acá en el Sur tenemos nombres y apellidos,
vamos a hacerla Patria Grande juntando todas las patrias, venimos con todas las
banderas. Supimos dar, lo hicieron nuestros abuelos patriotas, una buena lucha
por nuestras independencias, hace doscientos años. No fue solo una guerra por
liberarnos de los imperios, había fuertes proyectos de integración, de una
unión de naciones, y claro que hubo combates, y los ganaron los patriotas
sureños. Hubo Maipú y Chacabuco y muchos otros y se ganó la independencia pero
perdimos la posibilidad de construir la unidad; por ejemplo, donde había una
gran nación (la Gran Colombia) hoy hay cuatro países. Más al sur, era expulsado
de la unidad el que se llamó a sí mismo “argentino de la Banda Oriental” .
Kirchner, como Secretario General de la Unasur, siempre hablaba de las
lecciones de la historia, particularmente con los jóvenes. En los pueblos que
visitaba, recordaba y exaltaba aquellas gestas y a sus jefes, cuya mayoría eran
jóvenes. Decía que ahora la gran batalla por la verdadera integración era en
paz y en democracia. San Martín y Bolívar habían hecho lo suyo por el sur y por
el norte, habían organizado una auténtica armada suramericana y la habían
lanzado a la lucha y a la gloria. Los dos grandes jefes habían dicho que había
que ser libres, que lo demás no importaba nada y que la Patria era América. A
las puertas del último gran combate, el de Ayacucho, el Mariscal José Antonio
de Sucre y el general José María de Córdoba al mando de miles de peruanos,
ecuatorianos, colombianos, uruguayos, chilenos, argentinos, haitianos,
panameños y venezolanos, derrotaban al ejército más poderoso de esos tiempos :
Sucre y Córdoba tenían apenas 25 años y avanzaron con sus camaradas
suramericanos al grito “de frente, armas a discreción y paso de vencedores”… y
vencieron. Ahora, diría Kirchner en un acto ante cientos de chicas y chicos
suramericanos, hay que hacer la tarea final por la unidad y la integración,
hacer una nueva batalla de Ayacucho, ahora también “de frente, con democracia a
discreción y con paso de vencedores”. Hoy son tiempos nuevos, de paz y
democracia, pero también de coraje, de patriotismo, de mucho trabajo, esfuerzo
y fuertes convicciones. Así tuvimos que trabajar con la Unasur para hacer
realidad el sueño suramericano. El de la Patria Grande.
-¿De quién fue la idea original de crear la UNASUR?
- Se dice que la idea fue de Brasil, aunque muy pronto los demás países la
tomaron como propia. La idea de la Unasur es como esas canciones anónimas que
todos los cantores cantan y todos quisieran haber escrito. Y que al andar son
de todos, no tienen dueño. Nadie puede hacer por si solo la unión aquí en el
Sur. Si no participaban todos los países esto no se podía hacer. Y al hermano
mayor que es Brasil le resulta una condición absoluta y necesaria ser parte y
liderar este proceso integrador para sentarse en la mesa de los grandes, si no
hiciera esto en su propia región, ¿cómo podría presentarse ante el resto del
mundo?. Por otro lado, el conflicto absurdo que tuvo Argentina con Uruguay nos
demoró más de un año en la posibilidad de que Néstor Kirchner fuera Secretario
General. A la vista de lo que hizo en menos de un año, lamento muchísimo todo
lo que pudo hacer si eso no hubiese ocurrido. Estoy seguro que también Tabaré
se lamenta no haber permitido que Néstor se hiciera cargo de la Unasur.
-No ha pasado tanto tiempo desde aquella discusión ríspida entre países
latinoamericanos respecto de la inconveniencia del funcionamiento del
denominado comando sur en territorio colombiano. ¿Qué se dice en el seno de la
UNASUR al respecto?.
- El último conflicto entre Colombia y Venezuela se desató a raíz de una
denuncia que presentó el anterior presidente de Colombia, Alvaro Uribe,
alrededor de la posibilidad de que Venezuela estuviera protegiendo, de alguna
manera, las incursiones de la guerrilla en Colombia. Es una denuncia que Uribe presenta
en la Organización de Estados Americanos (OEA). A los pocos días ganó las
elecciones presidenciales Juan Manuel Santos, quien en vez de seguir con la
denuncia por el camino de la OEA, le pidió a la Unasur que intervenga en el
conflicto que Colombia mantenía con Venezuela. Y se lo pidió a Kirchner. Aquí
en Buenos Aires, dos periodistas argentinos le dieron una “medalla de plomo”
por el fracaso que iba a tener en esa gestión. Se la entregaron unas horas
antes que Kirchner lograra reunir en Santa Marta a los presidentes de Venezuela
y Colombia y se firmara la paz entre los dos países. Ya Elisa Carrió había
dicho que sería una “catástrofe” suramericana que Kirchner asumiera como
secretario general de la Unasur. Hubo mucho ninguneo de la prensa “independiente”
y declaraciones irresponsables de la oposición durante la gestión de Néstor.
Cuando hubo entredichos entre Bolivia y Brasil por la cuestión de las empresas
petroleras y gasíferas, Kirchner intervino por su amistad con Lula y con Evo
Morales. Evo dijo que lo ayudó muchísimo en aquel momento. Además, Néstor tenía
una predilección por ayudar al más desprotegido y por eso estuvo cerca del
gobierno boliviano. Kirchner volvió a estar presente ante el intento de golpe
cívico-económico en contra de Evo: los grandes terratenientes y los poderosos
de la economía querían partir a Bolivia, quedarse con la Bolivia fértil,
ganadera, cerealera y productiva. La Unasur intervino y eso se paró. Fue en
Santiago de Chile, en una reunión memorable, conducida por dos Jefas
Suramericanas: Michelle Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner.
-En el intento de golpe policial en ecuador la UNASUR intervino con una
velocidad asombrosa.
- La Presidenta Cristina convocó y en medio día estuvieron todos los
presidentes en Buenos Aires. En pocas horas la secretaríageneral de la Unasur a
cargo de Kirchner decidió que todos los cancilleres fueran a Quito, a apoyar al
Presidente de Ecuador, que todavía estaba retenido por los golpistas. Néstor
dijo que fueron a defender no sólo la democracia de los ecuatorianos sino la
democracia de toda Suramérica.
-Pero, insisto, ¿Cuáles son las razones por las cuales virtualmente desaparece
el conflicto del comando sur?
- No lo sé, y yo también insisto y repito: el presidente Santos, al hacerse
cargo en Colombia de la presidencia no llamó al Comando Sur para que arreglara
el peligroso conflicto con
Venezuela, llamó a la Unasur. A los pocos días, incluso, la Corte
Constitucional colombiana declaró nulo, inexistente, el acuerdo para el uso de
bases que había firmado el gobierno anterior. Colombia, en vez de seguir
tratando estos temas como lo había hecho Uribe, le pidió a la Unasur , a
Kirchner, que colabore, que intervenga. Hay en desarrollo un protocolo de paz
con Venezuela, el comercio entre esos dos países es muy grande, y tienen
también una frontera enorme. A nadie tiene que molestarle la amistad, las
relaciones que Colombia tiene con los Estados Unidos. Además, hay que destacar
que en la Unasur funciona el Consejo de Defensa , y es la primera vez en 200
años que funciona un organismo de defensa de y para Suramérica. Ahí se
resuelven todos los problemas de seguridad y defensa de la región, sin ninguna
participación de potencias extraregionales, solo suramericanos arreglando los
problemas suramericanos.
-¿Cuáles son las hipótesis de conflicto que contempla la UNASUR?
- En esto hay un cambio fundamental: no hay hipótesis de conflictos internos
como antes. Recién hablamos de la paz entre Venezuela y Colombia. Las hipótesis
hoy son distintas. No soy un especialista en defensa pero me imagino que se
están trabajando otras ideas... Creo que están más vinculadas a los nuevos
conceptos de la soberanía suramericana, veo a las Jefas y Jefes de Estado más
ocupados en defender nuestras democracias, nuestra paz regional, nuestro medio
ambiente, cómo trabajar en la planificación del desarrollo, cómo trabajamos en
la defensa de lo nuestro, el agua, la energía, los alimentos. Creo que más que
hipótesis de conflictos tenemos hipótesis de trabajo en defensa de nuestras
identidades nacionales, nuestras industrias, la cultura suramericana, nuestras
tareas conjuntas para achicar las asimetrías entre nuestras naciones, en
eliminar la pobreza, en mejorar la distribución de la riqueza. Creo que tenemos
que ponernos a trabajar integradamente en las cuestiones vinculadas al
conocimiento, al desarrollo y aplicación de nuestra inteligencia, a la
investigación, a la educación. Estas son cosas que tenemos que hacer juntos.
También hay que impulsar algo muy importante – que Cristina y Néstor siempre
han promovido - que es la participación del Estado en cuestiones estratégicas
como las que hemos citado y otras como los nuevos modelos de producción en
Suramérica, en las cuales ahora el Estado está presente, tiene decisión. Este
rol de los Estados hay que fortalecerlo y coordinarlo en la región. Ya se ha
visto en las últimas crisis económicas y financieras en Norteamérica, en
Europa, que los mercados, como se creía, no son infalibles ni confiables, ni se
los debe dejar solos a cargo de cuestiones tan importantes para la humanidad.
Nosotros necesitamos sistemas económicos, productivos y de desarrollo
complementarios en la América del Sur. Para esto no es necesario ser
anticapitalista o ser socialista. Es una cuestión muy simple, lo dijo hace unos
días el Presidente Lugo: en este mundo globalizado el único horizonte para
nuestros pueblos y naciones es la integración regional. Estamos en la mejor
época. Nunca, en años de historia, tuvimos esta posibilidad de unidad, de
integración. Hubo muchos antecedentes, como el famoso ABC de Perón (que
promovía la unidad de Argentina, Brasil y Chile y lamentablemente no pudo ser),
pero nunca estuvimos tan cerca como ahora. Y lo bueno es que se han superado
las barreras ideológicas, se ha adoptado una nueva ideología común: la de la
soberanía suramericana.
-La sucesión de Néstor Kirchner tuvo un resultado alentador.
- Para la sucesión en la Secretaría General se presentaron dos candidaturas.
Colombia presentó la de María Ema Mejía, que fue Ministra de Educación y
Canciller de Samper y Venezuela propuso a Alí Rodríguez, ex presidente de la
Petrolera y Canciller en el gobierno de Chávez. Se trabaron las dos
candidaturas porque en la Unasur se necesita que las designaciones sean por
unanimidad. Se les propuso a Colombia y Venezuela que compartiesen la
Secretaría. Chávez y Santos dijeron que sí. Dos países que hace pocos meses
estaban al borde de la guerra hoy aceptan conducir un año cada uno la
Secretaría General. Estamos dando en el plano internacional una señal política
muy fuerte. María Emma Mejía está realizando una gira de reuniones con todos
las Presidentas y Presidentes y al primer país que viajó fue a Argentina, a
visitar a la presidenta Cristina, a modo de reconocimiento y homenaje al primer
Secretario de la Unasur, Néstor Kirchner. La nueva Secretaria General cumplirá
su mandato hasta mediados del 2012 y luego la reemplazará el representante de
Venezuela. María Emma se radicará en Ecuador, sede permanente de la Secretaría
de Unasur. Entre sus colaboradores habrá representantes de los gobiernos
suramericanos y especialmente dirigentes venezolanos que integran el equipo de
Alí Rodríguez .Me ha pedido que como ex asesor de Néstor Kirchner, la acompañe
en sus funciones. “Una fórmula concreta de unidad e integración”, ha dicho. Las
oficinas se están construyendo en las cercanías de Quito, en un lugar que se
llama Mitad del Mundo, que es donde pasa la línea ecuatorial. El edificio se
llamará “Néstor Kirchner, secretario general de la Unasur”. Todo un símbolo, un
legado y un compromiso de hacer realidad el sueño de la Patria Grande.
Nota del editor del blog: Al
referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta
los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con
el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de
Ginebra del 17 de febrero de 1966.
Territorios estos sobre los
cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se
reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota
del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela
reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen
derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se
reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se
encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el
territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva
expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana,
a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta
su desembocadura en el Océano Atlántico...”
Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que
se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto
Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968.