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miércoles, 30 de agosto de 2017

Los pobres huyen de la miseria calzados a duras penas y por tierra






Quienes logran burlas los puestos de control vial, caminan durante cuatro días hasta llegar a Boa Vista. Llegan agotados, deshidratados, hambrientos y con los zapatos deshechos. Fotografía: Cortesía.


Una amiga, descendiente de españoles, me contó -cuando apenas comenzaba nuestra crisis, a mediados de los noventa- que a su abuela cuando llegó a Venezuela le llamaban la atención los zapatos de los venezolanos porque, a diferencias de los calzados de quienes viajaron a América a mediados del siglo XX, eran lustrosos, limpios, confortables. Para la abuela eran una señal de dignidad, de la prosperidad sencilla de los habitantes del país que adoptó como propio.

Son las cinco de la tarde, corre julio y en la sede de la Policía Federal (PF) brasilera en Villa Pacaraima tres jóvenes venezolanos aguardan por un milagro.
Uno de ellos cuenta que no los quieren dejar entrar al Brasil.

Villa Pacaraima es la primera población brasilera de cara a Venezuela, a 15 kilómetros de Santa Elena de Uairén, la última localidad hacia el sureste extremo venezolano y a 230 kilómetros de Boa Vista (BV), capital del estado de Roraima.

Boa Vista es una ciudad de 326 419 habitantes (IBGE 2016) en donde ahora residen, trabajan, buscan empleo, estudian, mendigan, se prostituyen, delinquen y se refugian aproximadamente 25 mil venezolanos, según la cifra que maneja la Folha de Boa Vista, el más leído de los diarios de la entidad.

Los tres del comienzo apenas superan la mayoría de edad.

Uno calza un par de zapatos de cuero amarrados con sendos pedazos de cordel de nylon: el derecho en verde y el izquierdo en rojo. Los tres van de camisetas y gorras. Dos llevan pantalones cortos. Uno con leguins negros por debajo. El tercero viste de largo. Aunque ya no hace calor, los tres lucen sudorosos.

Entonces, faltando minutos para el cierre de la dependencia, aparece el permiso de ingreso y el de pantalones largos se incorpora, se cuelga el morral de lona cilíndrico color verde oliva, del que usan los soldados del Ejército venezolano y agradece con una sonrisa y sus palmas en rezo. El que le sigue lleva a sus espaldas una colchoneta de goma espuma. El tercero una mochila común.

Se hizo el milagro.

**
Termina la primera semana de julio, agoniza la mañana y en los bancos de madera, en el frente que sirve de sala de espera a la sede de la PF-Villa Pacaraima, no cabe ni uno más. Todos somos venezolanos. Los brasileros y los viajeros de otras nacionalidades fluyen por separado. Hasta 2013, quienes habitamos en esta frontera apenas esperábamos minutos para carimbar (sellar), para ir al médico, para pasar un fin de semana diferente. Ahora hacemos cola, de pie o sentados, durante horas: dos, tres, cuatro o más.

“Todo ha cambiado totalmente”, comentó Iván de la Vega, un investigador de la Universidad Simón Bolívar (USB) en un reportaje publicado en el sitio web de The New York Times en español en noviembre de 2016.
Se refería a que durante 2016 se incrementó en 60% el número de venezolanos que se fueron del país en comparación con el año anterior y dijo lo que sigue:
“Los ingresos de estas personas son bajos (...) La única opción que les queda es irse a los países cercanos, los que pueden llegan a pie, en balsas o en barcos con motores pequeños”.
Esta es la segunda diáspora, la de los desprovisto de dinero, de un aval académico o empresarial o que les abra las puertas en los Estados Unidos o Europa. Los de alta calificación e ingresos elevados, se fueron, según un trabajo publicado por Anitza Freitez, investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), desde mediados de los noventa del siglo pasado y consiguieron saliendo durante los primeros años del tiempo que corre.
Los que salen ahora, en 2017, por esta frontera, llegan por lo general en bús y siguen su travesía en carro por puesto, en otro autobús, a veces, incluso a pie.

***
La mujer de al lado, sobre el tercero de los bancos de madera, en el frente que sirve de sala de espera a la sede de la PF-Villa Pacaraima, reposa sus pies descalzos -hinchados- sobre su equipaje.

Viene de Vargas. Debió rodar al menos 20 horas -1400 kilómetros- hasta atravesar el país en un recorrido desde el litoral norte hasta el sureste profundo venezolanos. En su entidad, una franja costera aledaña al Distrito Capital, ejerce como policía. Se graduó con honores.
Quiere llegar a Boa Vista para trabajar en una cocina durante un mes. La amiga que la recomendó le dio garantía de que recibirá comida y pernocta. Así que ella se vino con la certeza de que se llevará el salario intacto y de que aliviará, al menos por unos días, la situación económica de la familia. A la fecha, el real brasilero ronda los Bs. 2400.

Más allá, reposa un morral con los colores de la bandera venezolana, amarillo, azul y rojo, de los que entrega el Ministerio del Poder Popular para la Educación a los estudiantes de los niveles básico y medio y al lado espera un hombre joven calzando un par de deportivos de marca reencauchados.

En el lugar contiguo, aguarda otro muchacho con zapatos casuales renovados mediante una costura a mano; la chica que le acompaña lleva unas sandalias de goma tan desgastadas que apenas la separan del piso; en el lugar que sigue, espera otro chico con unas zapatillas deportivas de tela endurecidas por el lodo seco; en el inmediato, está sentado un hombre con un par de botas de lona recién salpicadas de fango y a su lado otro morral cilíndrico verde oliva.

En el pasillo de ingreso al recinto, los viajeros que toman esta vía para hacer la conexión aérea desde BV hacia otras ciudades de Brasil o del mundo abandonan sus maletas de rueditas. Los vuelos desde y hacia Venezuela son cada vez más escasos y el Aeropuerto Internacional de BV se ha convertido en una alternativa.

Los propietarios de las maletas de rueditas debieron llegar temprano porque ya ocupan el primero de los bancos de madera y se alistan para ingresar. Se diferencian del resto porque llevan carpetas con las impresiones de sus boletos electrónicos y van vestidos y calzados de otra manera: franelas de la UCAB, una de las principales universidades privadas del país, una chaqueta Ducati, una gorra Everest Poker, zapatos deportivos Adidas, New Balance, botines Merrell.

****
A mediados de abril, cinco hombres warao caminan rumbo a BV. Dos de ellos llevan a sus espaldas los morrales con el tricolor venezolano. Los otros tres llevan la carga en bolsas plásticas negras. Son las tres de la tarde y el calor es infernal.

La migración de los warao, habitantes ancestrales del Delta del Orinoco, hacia el norte del Brasil se inició en 2014 y se incrementó en la medida en que se agravó la crisis del país.

Según los reportes de El Pitazo, Folha Web y BBC Mundo entre Villa Pacaraima, Boa Vista y Manaus, en la Amazonía brasilera, residen alrededor de 750 warao, entre mujeres, hombres y niños. La mayoría mendiga.

A la altura de la Tierra Indígena de San Marcos, cercana a Villa Pacaraima, los cinco, un adolescente, tres adultos jóvenes y un hombre mayor, levantan el pulgar al tiempo que imploran uma carona (una cola).

Un conductor brasilero reduce la velocidad y les ofrece llevarlos a cambio de 20 reales por cada uno. “No tenemos real”, dice uno de ellos. Y el hombre acelera a fondo, aunque asegura que se le rompe el corazón al verlos así.

20 reales es la mitad de lo que cuesta el pasaje en un carro por puesto y dos tercios de los que cobra el autobús que conecta a Pacaraima con BV.

A diario, venezolanos solitarios o en grupos de tres, de cuatro, de cinco caminan sobre el hombrillo derecho en la BR174 en sentido Venezuela-Brasil. Pocos consiguen cola o pagar por un puesto a bordo de un carro venezolano o brasilero. Viajan sin el permiso que otorga la PF para ingresar al país.

Los conductores de los carros por puesto se apuran al verlos. Les temen. Aseguran que las autoridades viales imponen multas de 800 reales por llevar un extranjero ilegal. Un chofer cuenta que uno de sus colegas debió pagar 2400 reales porque subió en la ruta a tres venezolanos sin papeles.  


Entonces, no hay alternativa: Quienes logran burlas los puestos de control vial, caminan durante cuatro días hasta llegar a Boa Vista. Llegan agotados, deshidratados, hambrientos y con los zapatos deshechos.
Quizás también le interese:

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar
Primera Edición

La Guayana Esequiba Zona en Reclamación
Terminología sobre cómo referenciar la Zona en Reclamación-Guayana Esequiba.


Nota del editor del blog:

Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservó sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”
  



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como   Mar    Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968

miércoles, 12 de junio de 2013

140.000 Guyaneses inmigrantes en New York



Traductor Google
Tomado de:
140,000 Guyanese immigrants in New York City

Escrito por ROGER SINGH los Derechos Civiles y el Centro de Justicia (Queens capítulo)

Lunes, 10 de junio 2013 20:00

Con referencia al artículo publicado en la New York Times subtitulado: "Toma el tren de Richmond Hill", queremos comentar algunos temas. Hay vida más guyaneses en el área de Nueva York, pero no han participado en el proceso cívico y político que otros grupos tienen. Ellos tienen una de las tasas más bajas de participación en los censos y encuestas de la Comunidad que cuenta, así como en el ejercicio de su derecho fundamental y el deber de votar, tal vez un miedo residual que trajeron a América. Por lo tanto, no han asimilado como deberían, y muchos siguen considerando la participación política y ciudadana, ya sea de sentido o moralmente equivocado.


No es de extrañar que no hay guyaneses que haya sido elegido para el Ayuntamiento o la asamblea legislativa del Estado. Es posible que siempre tenga que lamentar el hecho de que uno de los suyos, el Procurador Albert Baldeo llegó a un récord de 500 votos, o el 0,5% de ganar un escaño en el Senado estatal en Queens y casi derrotó a 20 años corresponde y luego Presidente de la Queens Republicano partido, Siervo de Malta, en 2006. Un distrito estatal del senado se compone de más de 325.000 electores, y que les habría dado el reconocimiento político y económico que necesitan y merecen tan mal en los EE.UU., que atiende sólo a aquellos grupos que se posicionan en el mapa político.


Lamentablemente, si bien muchas etnias como los italianos, Judios, comunidades hispanas, irlandeses y afro-americanos comparten y aprecian el liderazgo visionario de Baldeo y motivación inspiradora a la altura de un reto sin precedentes al votar por un inmigrante de Guyana, sus compatriotas deberían haber adoptado tal esfuerzo por el que sale en forma proporcional mayor número a tomar su comunidad por encima. Nunca se puede tener esa oportunidad de nuevo.


Algunos nunca abandonaron las tiendas de ron a salir a votar, creyendo que tal objetivo no era posible, mientras que otros permanecieron egoísta e intolerante en pegarse a un programa de acumulación de riqueza material en el EE.UU..
Al igual que lo que el Sr. Totaram aludido, algunos por desgracia sólo se recostó en su silla y se negó a, u otros desanimados a participar en un movimiento que no les ofrecen ningún beneficio personal, en lugar de motivar a otros guyaneses de la importancia de votar en una país en el que su única oportunidad de empoderamiento pasa por el reconocimiento político y la aceptación de la clase que Albert Baldeo ha llevado su lucha por. No hay nada como la representación proxy. Usted tiene que elegir a uno de los suyos para conseguir una voz significativa.


Desafortunado estigma y la categorización que "guyanesa en Richmond Hill en su plenitud es el curry y roti, música salsa picante y música de la India, las faldas cortas y saris, hombres sin camisas, las personas con sus tazas de Totaram, los vendedores gritando, chicos maldiciendo, bares repletos de jóvenes beber ron ", es una condena de auto-derrota de una comunidad que han dado a muchas personas la vida lucrativo, pero también es un síntoma de un problema mayor que se encuentra dentro de la ceguera miope de muchos de nuestra comunidad de Richmond Hill, profesionales y líderes empresariales. Mientras que los llamados líderes dan un gran apoyo financiero y de otra a los demás candidatos políticos de otras comunidades que les ofrezcan un interés financiero o personal, que se oponen a su propio reflejo. Esta característica está arraigada históricamente en la mentalidad de plantación, y por instinto hacer que las personas actúan como spoilers, y hacer que se parlay descaradamente su falta de visión, la motivación o la voluntad política para potenciar los que les han dado una vida cómoda, pero son menos afortunados que ellos mismos. En el lenguaje de Guyana, se clasifica de manera única como "la mentalidad de cangrejo."


Albert Baldeo ganó el asiento del Líder de Distrito para convertirse en el único electo de Guyana en la historia de la zona en 2010, pero fue atacado por el establishment político poco después con los gastos que se derivaron no sólo de una caza de brujas y la persecución selectiva, pero nunca se le presentaron en la ciudad de elecciones al Consejo, ni en contra de los candidatos oficiales. Está claro que la aceptación social y el poder político no será fácil para cualquier guyanés. Si alguien alguna vez luchar contra los nobles luchas Baldeo luchó por ver, o Richmond Hill seguirá siendo invisible en el mapa de Nueva York, o en los Estados Unidos para el caso. Se debe tomar el consejo de la vida de grandes líderes como Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Martin Luther King Jr. y el nuestro Dr. Cheddi Jagan, que fueron blanco y aterrorizados por su liderazgo visionario, que fueron entregados por su propia cuenta, sino que finalmente triunfado sobre el mal en sus luchas por la justicia social y económica para el bien común.


Aunque acosado, Baldeo empujado recientemente la MTA para cumplir su promesa de construir lo que será el único ascensor que sirve Richmond Hill y sus muchos clientes de edad avanzada, personas con limitaciones físicas y embarazadas - el mismo tren el New York Times escritor Kirk Semple anima a los lectores a tomar para Richmond Hill. La diferencia es que, como con todo lo demás, Baldeo le dirá que él habría tenido que luchar 10 veces más para obtener beneficios para el barrio de Richmond Hill en comparación con otras comunidades.


140,000 Guyanese immigrants in New York City
Tomado de:

Written by ROGER SINGH Civil Rights and Justice Center (Queens Chapter)   
Monday, 10 June 2013 20:00
WITH reference to the article reported in the NY Times captioned: “Take the A train to Richmond Hill”, we wish to comment on a few issues. There are more Guyanese living in the New York area but they have not participated in the civic and political process as other groups have. They have one of the lowest participation rates in the Census and Community Surveys counts, and also in exercising their fundamental right and duty to vote, perhaps a residual fear they brought to America. Consequently, they have not assimilated as they should, and many still consider political and civic participation as either meaningless or morally wrong.

It is little wonder that there is no Guyanese who has ever been elected to the City Council or State legislature. They may forever have to lament the fact that one of their own, Attorney Albert Baldeo came within an unprecedented 500 votes, or 0.5% to win a State Senate seat in Queens and almost defeated a 20-year incumbent and then Chairman of the Queens Republican party, Serf Maltese, in 2006. A State senate district consists of over 325,000 constituents, and that would have given them political and economic recognition they need and deserve so badly in the USA, which caters only to those groups who position themselves on the political map.

Unfortunately, while many ethnicities such as Italians, Jews, Hispanic, Irish and African-American communities shared and appreciated Baldeo’s visionary leadership and inspirational motivation to rise to such an unprecedented challenge by voting for a Guyanese immigrant, his countrymen should have embraced such an effort by coming out in proportionately greater numbers to take their community over the top. They may never get that chance again.

Some never left the rum shops to come out and vote, believing that such a goal was not achievable, while others remained selfish and narrow minded in sticking to an agenda of accumulating material wealth in the USA.
Like what Mr. Totaram alluded to, some unfortunately just leaned back in their chairs and refused to, or discouraged others to get involved in a movement that did not offer them any personal benefits, instead of motivating other Guyanese of the significance of voting in a country where your only chance of empowerment comes through political recognition and acceptance of the kind that Albert Baldeo has led their fight for. There is nothing like proxy representation. You have to elect one of your own to get a meaningful voice.

Totaram's unfortunate stigmatisation and categorisation that “Guyanese in Richmond Hill at its fullest is curry and roti, chutney music and Indian music, short skirts and saris, men without shirts, people with their cups, vendors yelling, guys cursing, bars packed with young men drinking rum,” is a self-defeating condemnation of a community that have given many people a lucrative living, but it is also symptomatic of a greater problem which resides within the myopic blindness of many of our Richmond Hill community, professional and business leaders. While these so-called leaders give great financial and other support for other political candidates from other communities who offer them a financial or personal stake, they will reflexively oppose their own. This trait is ingrained historically in the plantation mentality, and will instinctively cause people to act as spoilers, and cause them to shamelessly parlay their dearth of vision, motivation or political will to empower those who have given them a comfortable living, but are less fortunate than themselves. In Guyanese parlance, it is uniquely classified as “the crab mentality.”

Albert Baldeo won the District Leader’s seat to become the only elected Guyanese in the area’s history in 2010, but was targeted by the political establishment soon after with charges which stemmed not only from a witch hunt and selective prosecution, but were never brought before in City Council elections, nor against establishment candidates. It is clear that social acceptance and political power will not come easily for any Guyanese. Whether anyone will ever fight the noble fights Baldeo fought remains to be seen, or Richmond Hill will continue to be invisible on the map of New York, or the United States for that matter. He must take counsel from the lives of great leaders such as Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Martin Luther King Jr. and our own Dr. Cheddi Jagan who were targeted and terrorised for their visionary leadership, who were betrayed even by their own, but who ultimately triumphed over evil in their fights for social and economic justice for the greater good.

Although embattled, Baldeo recently pushed the MTA to deliver on its promise to build what will be the only elevator serving Richmond Hill and its many elderly, physically challenged and pregnant patrons - the very same train the NY Times writer Kirk Semple encourages readers to take to Richmond Hill. The difference is that,as with everything else, Baldeo will tell you that he would have had to fight 10 times harder to get benefits to the Richmond Hill neighbourhood compared to other communities.

2005 La Guayana Esequiba – Zona en Reclamación. Instituto Geográfico Simón Bolívar  Primera Edición

Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Territorios estos sobre los cuales el Gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana:

“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”



Mapa que señala el Espacio de Soberanía Marítima Venezolana que se reserva, como Mar Territorial mediante el Decreto Presidencial No 1152 del 09 de Julio de 1968

sábado, 5 de diciembre de 2009

Tumeremo la cenicienta del sur (Línea Esequiba)



Tomado de:
http://www.eldiariodeguayana.com.ve/content/view/60857/68/

Miércoles, 02 de diciembre de 2009

Rafael “Chino” Velásquez

Este es un pueblo que debido a su poco desarrollo que hasta los momentos ha podido lograr; y a pesar de su estancamiento económico, (tiene características de ciudad). Pero lamentablemente los demagogos de oficios, han utilizado al conglomerado tumeremense, para sacarle provecho en la oportunidad de contiendas electorales. Muchos han sido los ofrecimientos que estos paladines de la democracia valiéndose de sus artimañas agoreras, han contribuido a que Tumeremo permanezca paralizado desde todo punto de vista.


En la pasada campaña electoral un candidato que obtuvo una abrumadora representación logrando con esa mayoría la Gobernación del Estado Bolívar; le ofreció al soberano, la recuperación y asfaltado de la carretera Tumeremo-San Martin de Turumbam, asfaltado de la vía El Dorado- Puente Cuyuní, un liceo para Tumeremo, una sala de parto para el CDI El Dorado, perforación de pozos profundos en el sector de Sua-Sua, igualmente en el Km. 88 y San José de Anacoco; asfaltado de todas las calles de Tumeremo, solucionar el gravísimo problema del agua potable en las tres parroquias.


Todos estos ofrecimientos aún permanecen engavetados en los archivos de las cosas olvidadas. Es necesario que implementen desde el centro del poder; la solución y cumplimientos de estas obras que son necesarias para el buen desarrollo social, económico y político del municipio Sifontes.


Señor gobernador con todo el respeto que su dignidad merece; le recomendamos que los tumeremenses esperan de usted, la pronta repuesta de dichos ofrecimientos. PUENTE KAVAYAPE: Este puente se hundió el 20 de mayo del 2007, para ese momento se declaró en emergencia este siniestro; inmediatamente se activó un operativo para subsanar el flujo de circulación vehicular. Instalaron un puente de hierro de los denominados de “guerra”, para solucionar momentáneamente dicho problema.


Siempre con el mismo ofrecimiento de construir un puente de mayor envergadura. Hasta la presente fecha aún permanece el mismo puente de guerra; y para complemento los reductores de velocidad en el área, fueron construidos unos “Tumultos” de asfalto, ósea la mamá de los policías acostados por su gran tamaño.


Esto ha traído como lógica consecuencias que los conductores tienen que reducir la velocidad; produciéndose en reiteradas ocasiones choques, vuelcos con resultados de pérdidas humanas; igualmente los bandoleros de carretera aprovechan para cometer atracos en este desolado y oscuro lugar. Esperamos que las autoridades competentes tomen cartas en este asunto.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Tribunal condena a alcalde del municipio Sifontes en Bolívar a siete años de prisión ( Línea Esequiba)





Tribunal condena a alcalde del municipio Sifontes en Bolívar a siete años de prisión ( Línea Esequiba)
Tomado de:
http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=210271&lee=2
Ciudad Guayana, Bolívar, 03 Dic. ABN.- El juez Octavo Itinerante, Andrés Mora, condenó este jueves a siete años y tres meses de prisión al alcalde del municipio Sifontes del estado Bolívar, Carlos Chancellor, quien se encontraba acusado por los delitos de instigación a delinquir, cierre de vías públicas, pánico y zozobra a la colectividad, agavillamiento y malversación genérica de fondos públicos por cheques postdatados.


La decisión del tribunal pone fin a un juicio iniciado hace seis meses en el cual la Fiscalía II del estado Bolívar con competencia en Salvaguarda presentó pruebas contra Chancellor por estos delitos, cometidos en su mayoría durante el año 2006, cuando asumió el papel de dirigente del partido oposicionista Causa Radical (Causa R).


Asimismo, se le acusó por haber dispuesto de fondos públicos de la Alcaldía de Sifontes, utilizando cheques de ese organismo con fecha posterior a su salida del cargo como alcalde electo para el período 2000-2004.


Chancellor también fue acusado de obstrucción de la vía pública por haber encabezado una protesta violenta de mineros artesanales radicados en el sector Las Claritas del municipio Sifontes, en la cual se cerró por tres días el paso de vehículos a través de la Troncal 10 Estatal que comunica la frontera con Brasil con el resto del estado Bolívar.


Durante el juicio participaron 120 testigos y se presentó un centenar de pruebas documentales que sustentaron las acusaciones contra el dirigente oposicionista, quien se encontraba detenido bajo investigación en los calabozos de la Policía Municipal de Ciudad Guayana desde el año 2006.


Además de Chancellor, también fueron sentenciados dos mineros que participaron en las acciones violentas, destacando el caso de Williams Saud, quien recibió pena de seis años y tres meses por los delitos de instigación a delinquir, cierre de vías públicas, pánico y zozobra a la colectividad y agavillamiento.


Igualmente, el minero Pedro Pérez fue condenado a dos años de prisión por su responsabilidad en los delitos de instigación a delinquir, cierre de vías públicas y pánico y zozobra a la colectividad.


Por su parte, las ciudadanas Norma Márquez y Carmen Dávila fueron absueltas de los cargos por estos mismos delitos.


A pesar de encontrarse detenido bajo averiguación, Carlos Chancellor fue postulado como candidato a la Alcaldía de Sifontes en los comicios de noviembre de 2008 por grupos políticos oposicionistas, resultando ganador sobre la alcaldesa Marlene Vargas, quien estaba postulada a la reelección para un segundo período con el apoyo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).


Acto seguido tomó posesión del cargo en los calabozos de la Policía Municipal de Caroní, en Ciudad Guayana, en un acto realizado fuera de su jurisdicción por concejales de Sifontes, lo que motivó severas críticas de sectores políticos sobre la legalidad de esta acción.


Inmediatamente designó a su esposa como directora general de la Alcaldía de Sifontes, lo que la llevó a asumir el cargo de alcaldesa interina en vista de la ausencia del alcalde electo.


Finalmente, se informó que el sitio de reclusión de Carlos Chancellor seguirá siendo el calabozo del cuartel central de Patrulleros de Caroní, ubicada en el sector Unare de Ciudad Guayana.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Floreciente comunidad de guyaneses en Puerto Ordaz en búsqueda de los servicios consulares de Guyana










Mapa del Estado Bolivar
Private Sector Commission Chairman Captain Gerry Gouveia talks with Guyanese in Puerto Ordaz
Guyanese market in Puerto Ordaz




Tomado de:

Thriving Guyanese community in Puerto Ordaz seeking consular services from Guyana

http://www.stabroeknews.com/2009/business/11/06/thriving-guyanese-community-in-puerto-ordaz-seeking-consular-services-from-guyana/


By
Stabroek staff November 6, 2009 in Business

References to the Guyanese diaspora invariably direct attention to some of the major metropolitan centres – the United States, Canada and the United Kingdom and in the region the Caribbean and Suriname. Outside of these destinations of choice, however, there are other Guyanese in the diaspora, smaller pockets, less conspicuous communities but Guyanese, nonetheless.


Puerto Ordaz is a planned city which, together with the older settlement of San Felix, forms Ciudad Guayana in Bolivar State, Eastern Venezuela. Located on the confluence of the Caroni and Orinoco rivers, it is one of Venezuela’s largest cities and is the base for some of the country’s largest iron and steelworks and aluminium industries. Puerto Ordaz is also home to a large hydro electric power plant, Macagua.


For more than a quarter of a century Puerto Ordaz has been home to a community of Guyanese who left Guyana in sustained streams years ago and braved the treacherous waters of the Atlantic to reach the Orinoco and eventually, Puerto Ordaz. Some simply never made it, their journeys cut short either by the treacherous waters of the ocean or by the murderous deeds of the pirates that prowl the route in search of hapless victims.


Over time, this forgotten pocket of the Guyanese diaspora has grown, steadily, to approximately 40,000 souls. Outside of Suriname the Guyanese community in Puerto Ordaz is the largest expatriate group. The pioneers, the founding fathers of this community are ordinary Guyanese who gave up jobs as farmers, cane-cutters, carpenters and other lowly-paid pursuits to start a new life in another country.


Chief Executive Officer of the Roraima Group of Companies Captain Gerry Gouveia who visited Puerto Ordaz last week says that the mostly East Indian community comprises former residents of various East Coast and Essequibo communities, predominantly.


So settled has this community become that the original ‘settlers’ have produced a second generation, young men and women, some in their twenties, born in Venezuela to Guyanese parents. Gouveia says that their first language is Spanish and that this is supported by a creole Guyanese tongue borrowed from their parents.


Over time they have achieved only modest success in regularizing their status in Venezuela. Many of them, Gouveia says, have lived “underground, under cover.” That, he says, has been changing in recent years and the Venezuelan government has been “regularizing” their stay at Puerto Ordaz. What they currently seek, Gouveia says, is “some kind of representation from Guyana.” He explains that the distance between Puerto Ordaz and Caracas, the locale of Guyana’s diplomatic presence in Venezuela, does not allow for such representation. He says that the community has received occasional visits from representatives of the Guyana embassy but these, he says, are “too few and far between” to serve the needs of the community.


The community has established an organization known as the Representative Organization of Guyanese in Venezuela, a civil society organization run by the young second-generation Guyanese residing in Puerto Ordaz. Their pursuits include the creation of community organizations and facilitating the entry of children into local schools. “What is significant about this organization,” Captain Gouveia says, “is that they have actually been able to engage the Venezuelan authorities to secure various forms of help for the people there,” Gouveia says.


A critical aspect of the work of the organization is in ensuring that Guyanese passport holders in Puerto Ordaz are serviced by the Guyana Embassy in Caracas. “Whenever passports need to be renewed they would collect the passports and send them to the embassy in Caracas for renewal. The group has actually been doing a great deal for the community,” Gouveia says.


Gouveia’s recent visit to the Guyanese community in Puerto Ordaz was undertaken at the invitation of the Representative Organization of Guyanese in Venezuela. What they now seek is the creation of mechanisms through which they can establish closer links with Guyana and according to Gouveia plans are currently in train that are expected to lead to a once weekly flight between Puerto Ordaz and Georgetown. This is the second occasion on which an attempt is being made to establish an air link with Puerto Ordaz. The first prospered briefly then was shelved for a lack of patronage. The current effort, Gouveia says, probably has a better chance of success.


During his visit to Puerto Ordaz Gouveia met with officials of the Private Sector, the aviation authorities and representatives of civil society organizations. He explained that the Mayor of the city had agreed to attend a meeting organized by the Guyanese community at the City Hall but that an unfortunate intervention by the Guyana Embassy in Caracas had resulted in the meeting being cancelled. A smaller meeting with Gouveia and around 100 persons was eventually held at another venue.


Gouveia told Stabroek Business that the community sees itself very much as a part of the Guyanese diaspora. “These people are Guyanese, they want to be Guyanese. Many of them want to come back to Guyana to visit and those who were born in Venezuela are curious about Guyana. They want to come back to Guyana but many of them do not have travel documents. They are looking for official help in strengthening their links with Guyana. I believe that their organization is doing tremendous work and that they are deserving of official help.”


The Guyanese community in Puerto Ordaz is an essentially working class community. Its founders are working class Guyanese who travelled there to seek a better life. Apart from their self-employment pursuits as carpenters, painters, spray painters, mechanics, upholsterers and other skills, some of the residents there have found employment in one or another of Venezuela’s aluminium and steel-making industries located in Puerto Ordaz. Others, Gouveia says, appear to have done well in trading. However, the majority of them are ordinary Guyanese.”


EDELCA, one of the giants of the electricity sector in the hemisphere built and administers the Guri Dam, one of the largest suppliers of hydroelectric power in the world.


Gouveia says that the feedback he has received from his interaction with the residents of Puerto Ordaz suggests that they are being well treated by the Venezuelan authorities. “They are not wealthy people but they appear to be happy,” he says.


Over time the Guyanese community in Puerto Ordaz has created its own cultural enclave including supplies of typical Guyanese foods. Gouveia says that he believes that the size of the Guyanese community in Puerto Ordaz and the level of their interest in Guyana more than justifies the setting up of a consulate there.


Gouveia says that the reintroduction of a regular flight between Puerto Ordaz and Georgetown is a godsend for the Guyanese community there. “Whenever they have to return to Guyana they have to use that treacherous route which takes them into the Atlantic in small boats. The option is to travel overland through Eteringbang and sleep in the jungle during the journey. Their lives are at risk whichever route they take. There have been incidents of travellers being robbed and raped. They are identifying more and more with the country of their birth and they are looking for a better way to travel.”


Gouveia says that the role being played by the civil society organization is “more than deserving of the support of the Guyana Government. Actually, they are providing a valuable consular service for the Guyanese community in Puerto Ordaz. Their work should be acknowledged and perhaps there should even be some measure of official oversight,” Gouveia said.


Every year the organization receives a grant of US$1500.00 from the Government of Venezuela to pursue their activities and Gouveia says that that the time has come for the authorities here to do their share in support of what he says is an integral part of the Guyanese diaspora. In a matter of days a delegation from the organization is due to visit Guyana to meet with public and private sector officials and organizations. “It would be a major breakthrough if they can leave here with some kind of official endorsement,” he says.


Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

martes, 27 de octubre de 2009

Sector privado promueve convenios turísticos con Guyana



Tomado de:
http://www.eldiariodeguayana.com.ve/content/view/59341/1/

martes, 27 de octubre de 2009

Gerald Gouvei, representante de Guyana, expresó que gracias a las propuestas presentadas por la Cámara de Turismo y demás sectores privados, será posible un intercambio cultural entre dicho país y el estado Bolívar
Mirellys Marsán Torrella

Fotos: Jonny Arreaza

Alianzas turísticas entre Guyana y el estado Bolívar, fueron revisadas por empresarios del estado y el representante del gobierno guyanés, Gerald Gouvei, en el curso de una reunión (en la gráfica), efectuada en la Cámara de Turismo, en donde se presentaron las propuestas. Foto: Jonny Arreaza


Con la finalidad de crear alianzas turísticas entre Guyana y el estado Bolívar, empresarios de la zona recibieron al representante de dicho gobierno, Gerald Gouvei, de manera de presentar las diferentes propuestas en esta materia y así poder llegar a un acuerdo favorable para ambos países.

Durante la reunión, el capitán Gerald Gouvei, manifestó su satisfacción por el recibimiento que hasta ahora el estado Bolívar ha dado a los 35 mil guyaneses que decidieron trasladarse hasta Ciudad Guayana para crear un hogar. “Cuando estaba en uno de mis recorridos por esta maravillosa ciudad, tuve la oportunidad de preguntarle a varias personas de procedencia guyanesa sobre su estadía y muy complacientes me dijeron que en ningún momento han sido objeto de discriminalidad o de malos tratos por parte de los habitantes de Ciudad Guayana, lo que demuestra que sí pueden hacerse buenos intercambios culturales”, señaló. Asimismo, dijo que existen posibilidades de crear buenas relaciones entre Guyana y Venezuela, sobre todo porque hay interés entre ambos países para el impulso del turismo.



Añadió que posiblemente dentro de dos semanas, podría realizarse el segundo encuentro entre las Cámaras y los representantes de Guyana, así como la visita del presidente del mencionado país, Bharra Jaleo, quien tiene pautado reunirse con el gobernador del estado, Francisco Rangel Gómez.


Convenio entre aerolíneas



Dentro de las propuestas expuestas por los empresarios privados, está la de crear un vuelo comercial desde el estado Bolívar hasta Guayana, de manera que ambas culturas puedan interrelacionarse e intercambiar experiencias.


Para ello, estudiarán la posibilidad de crear una operadora mediante la Cámara de Turismo, ya que Gerald Gouvei también es el dueño de una de las aerolíneas de Guyana, lo cual facilitará la ejecución del proyecto planteado en un tiempo corto.


Yamili Haidar de Polito, presidenta de la Cámara de Turismo, manifestó que el sector privado debe constituirse en factor relevante como motor fundamental en el fomento del desarrollo económico y social.


“Es un buen incentivo para nosotros hacer este tipo de convenios porque el sector privado es el que siempre ha estado a cargo de mejorar las relaciones económicas del país, más aún con Guyana porque es un país vecino, además, hay mucho para aprender de esa cultura y nosotros tenemos mucho para enseñar sobre la nuestra”, expresó Haidar.


Propuestas de la Cámara

El apoyar la apertura de vuelos directos desde el Aeropuerto Internacional “Manuel Carlos Piar”, hasta el Aeropuerto Georgetown, ubicado en la capital de Guyana, de manera de expandir la comunicación entre estas tierras.


De igual manera, buscan establecer alianzas con la Guayana Esequiba a través de la Cámara de Turismo del estado Bolívar, conjuntamente con la coordinación de turismo de Fedecámaras Bolívar, pues, insisten en que el sector turismo debe constituirse en un factor relevante.


Así como también, el fomento de la actividad turística, la comercialización de los destinos que ofrece el estado, al igual que sus productos.


La apertura de programas de capacitación, es otra de las propuestas que los representantes de la Cámara de Turismo expusieron a Gerald Gouvei, ya que para ellos es necesario lograr que el recurso humano, entre ellos, los estudiantes de turismo, puedan capacitarse y aprender más de la cultura guyanesa, lo cual puede lograrse mediante prácticas en hoteles, centros gastronómicos, culturales e históricos.


Nueva sede
Gerald Gouvei, mencionó que uno de los grandes cambios que se estarán realizando en el estado Bolívar, será el traslado de la embajada de Guyana, ubicada en Caracas, hasta estas tierras.

Alegó que, la embajada cumplirá con mayor calidad sus funciones, tomando en cuenta que gran parte de la población guyanesa se encuentra habitada en Ciudad Guayana, además de ello, considera que éste es un buen lugar para su estadía.

Mencionó que uno de los factores que hasta ahora ha impedido un mejor funcionamiento de la embajada, es que durante estos años no han realizado trabajos sociales.“Todo el manejo debe hacerse mediante del representante de Guyana, porque es la persona más indicada para asumir esta responsabilidad, tomando en cuenta que es el representante el que está al tanto de todo lo que ocurre en nuestro país y, por lo tanto el más capacitado para comenzar a realizar las labores sociales”, agregó Gouvei.


Nota del editor del blog: Al referenciarse a la República Cooperativa de Guyana se deben de tener en cuenta los 159.500Km2, de territorios ubicados al oeste del río Esequibo conocidos con el nombre de Guayana Esequiba o Zona en Reclamación sujetos al Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.


Territorios estos sobre los cuales el gobierno Venezolano en representación de la Nación venezolana se reservo sus derechos sobre los territorios de la Guayana Esequiba en su nota del 26 de mayo de 1966 al reconocerse al nuevo Estado de Guyana .
“...por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado, el que se sitúa al este de la margen derecha del río Esequibo y reitera ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra en la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico...”

miércoles, 25 de marzo de 2009

Refugiados en Bolívar pasan desapercibidos


Tomado de:
http://www.correodelcaroni.com/content/view/123325/125/



Miércoles, 25 de marzo de 2009
El Servicio Jesuita de Refugiados (SJR) en el país asegura que en el estado Bolívar hay afectados que no están atendidos por ninguna Organización no gubernamental ni por el propio Gobierno.

Si usted desea conocer más del trabajo del Servicio Jesuita de Refugiados puede ingresar a la página www.sjrvenezuela.org.ve. Foto Tomás González
Se calcula que en Venezuela hay aproximadamente 180 mil personas que necesitan de protección internacional, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. El 95% de ellos provienen de Colombia y cruzan la frontera para tener mejores condiciones de vida o para huirle al conflicto armado que se vive en las estrechas líneas divisorias.


De esas 180 mil personas, sólo nueve mil han solicitado al Estado venezolano el estatus de refugiado y pocos lo han obtenido satisfactoriamente. Los expertos aseguran que esta situación refleja una grave violación al derecho al refugio consagrado en los instrumentos de protección internacional que Venezuela reconoce en el artículo 69 de la Constitución.


No en vano la Campaña Compartir de la Conferencia Episcopal Venezolana le dedica su edición del 2009 a los refugiados de Venezuela, reconociendo con ello la debilidad jurídica de miles de desplazados.


Esta semana el Servicio Jesuita de Refugiados de Venezuela (SJR) está en Ciudad Guayana, no sólo para dar a conocer esta realidad, sino para conseguir otras manos voluntarias que se sumen al trabajo que realizan en los principales estados fronterizos y -¿por qué no?- en Guayana porque según la coordinadora nacional de cabildeo del SJR, Dorialbys De La Rosa, en el estado Bolívar también hay refugiados.


La presentación del SJR se hará en el marco de la exposición de los proyectos sociales que lleva a cabo la Compañía de Jesús en Venezuela, la cual se hará este jueves 26 a las 9:00 de la mañana en la Sala de Usos Múltiples de la UCAB-Guayana.


Buscando paz
Los refugiados son, según la Ley Orgánica sobre Refugiados/as y Asilados/as (Lorra, artículo 5), personas que han tenido que salir de su país de residencia u origen porque son perseguidas, debido a su raza, sexo, religión, nacionalidad, pertenencia a algún grupo social o de opinión política y su vida e integridad personal corren peligro.


En otras palabras, “son personas que han sufrido cicatrices grandes, pero que no vienen a llorar, sino a trabajar y a integrarse a nuestra sociedad, a nuestro país”, opina Luis Maquilón, coordinador de la Oficina del SJR en El Nula.


El SJR tiene presencia en El Nula y en Guasdualito, poblados del estado Apure, en el que se encargan de dar acompañamiento legal a los desplazados y además de ello ofrecen ayuda en el tema psicosocial, “son personas desarraigadas de su país y cuando llegan a Venezuela tienen que comenzar de nuevo”.

En el estado Bolívar se cree que la población de desplazados está más grave de lo que parece. El rumor de la expansión industrial de Guayana y de la cantidad de tierras ha traído a cientos de campesinos colombianos, con muy buena mano de obra, hasta el estado Bolívar.


Se afirma que el Estado conoce de la situación, ya que según De La Rosa, la Onidex facultó -mediante un decreto a la oficina de San Félix- para emitir el documento provisional de estadía en el país.


Violación al derecho

De La Rosa asegura que el procedimiento en la Lorra es sencillo, sin embargo, es el Estado, con su retardo al procesar las solicitudes, el que viola el derecho.


“Deben responder dentro de los 3 meses siguientes a la solicitud y normalmente se tardan unos cinco años en responder. Esto aumenta la vulnerabilidad del refugiado, porque no pueden ingresar formalmente a los sistemas de salud, vivienda e incluso en alimentación”.


La ley establece que quien solicita el estatus de refugiado debe hacerlo ante la Oficina Nacional de la Comisión para Refugiados. Este despacho que está en Caracas debería tramitar el documento provisional de estadía en Venezuela, para garantizarle a la afectada estabilidad social y económica. “La entrega de ese documento se está tardando meses, eso hace que estén excluidos, porque no tienen ninguna manera fehaciente de probar que se encuentran en situación de refugio”.


“A nivel fronterizo hay un desconocimiento completo de la palabra refugiados, pero no se sabe que en Venezuela hay una población que necesita refugio y el Estado no se la está suministrando eficazmente”.


La mayoría de quienes esperan un estatus de refugiado espera hasta cinco años y, según cuenta De La Rosa, finalmente el mecanismo pierde vigencia y es preferible y más eficiente solicitar una naturalización.


Otro problema que se le suma a la causa es que aun cuando la Comisión Nacional para Refugiados ha creado tres oficinas en el estado Apure, éstas hacen “preelegibilidad” y deciden quién tiene derecho al beneficio y, eso, según De La Rosa, es violatorio de la ley. (CARJ)


Nota del editor del Blog: Uno de los problemas causados por el Gobierno de Caracas al ignorar la Reclamación de la Guyana Esequiba en su gestión gubernativa. Es lo referente a la población de origen guyanés proveniente del este y del Oeste del río Esequibo, los primeros considerados guyaneses y los segundos especialmente la población amerindia considerada venezolana ante la indefinición de este problema la crisis social de esta personas se agrava junto a la de la población guayanesa.

Aunque en este artículo no se mencionen a los guyaneses en una entrevista al Dr. Ismael Odeen Embajador de Guyana en Venezuela In a recent interview, Dr Ishmael told Stabroek News that the former vice-president and foreign affairs minister of Venezuela had estimated that some 80,000 Guyanese were living mainly in the border areas of Puerto Ordaz and San Felix, about four to five hours drive out of Caracas. le señalo al diario Stabroek News de su país que según el ex vicepresidente y Ministro de Relaciones de Venezuela estima que en que entre Puerto Ordaz, y San Félix hay unos 80.000 guyaneses ver: http://translate.google.com/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.stabroeknews.com/&sa=X&oi=translate&resnum=1&ct=result&prev=/search%3Fq%3Dwww.stabroeknews.com%26hl%3Des%26lr%3D%26sa%3DX