jueves, 13 de marzo de 2008

La Guayana Esequiba y el Dr. Armando Rafael Rojas



Guayana Esequiba y el Dr. Armando Rafael Rojas

Por Osacar Jose Márquez

La Fundación Guayana Esequiba y el Blog de la Guayana Esequiba hacen un justo reconocimiento a los méritos del Dr. y Embajador Rafael Armando Rojas (1913-2007) por ser una de las personas que ha escrito con mayor persistencia, coherencia y profundidad sobre la historia de la política exterior de Venezuela, por sus investigaciones históricas y escritos en pro de la defensa y reivindicación de los territorios de la Guayana Esequiba y su proyección en la población venezolana. Por esta razón digitalizamos su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo” texto que nos permite comprender en forma amena y didáctica el proceso del despojo y reclamación de la Guayana Esequiba.
Nace este insigne venezolano, arduo defensor de nuestra territorialidad, en Tovar Estado Mérida el 27 de abril de 1913. Estudia inicialmente en el Colegio de los Padres Jesuitas en San Cristóbal. Viaja a España donde estudia filosofía y letras. En el año de 1946 obtiene el Doctorado de Filosofía y Letras en la Universidad Javeriana de Bogotá. A lo largo de su Carrera Diplomática realizó estudios de Derecho Internacional en Paris y Ginebra. Hablaba y escribía el ingles, francés e italiano y traducía latín y griego.
Entre los años de 1941 a 1945, se desempeña como Director del Liceo Simón Bolívar de San Cristóbal. En el año de 1945 ingresa al servicio exterior venezolano al ser nombrado Secretario de la Embajada de Venezuela en Bogotá. En 1948 es designado Primer Secretario de la embajada de Venezuela ante la Santa Sede, en la Ciudad del Vaticano Roma.
En 1949, es designado Primer Secretario de la embajada de Venezuela en París. En 1951 asume la jefatura de la Dirección de Política del Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1952 es designado Consejero de la legación de Venezuela en Suiza, Austria y Yugoslavia. En 1955 obtiene el cargo de Consejero de la legación de Venezuela, en la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra. En 1957 es nombrado Consejero de la representación de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.
En 1958 es nombrado Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Washington. En 1960 es Asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ese mismo año es electo como miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia debido a sus dotes como escritor prolífero e investigador disciplinado de la historia venezolana (“Yunque” 1944; “Invitación a la inquietud” 1945; “Fernando Bolívar” 1948; “La Batalla de Bentham” 1950; “Las Ideas educativas de Simón Bolívar” 1952; “La redención de Lucifer y otros ensayos 1955”.)
En1960 publica la “Biografía de Alejo Fortique”, el primer diplomático venezolano en iniciar las reclamaciones formales ante el Gobierno Británico por los territorios ubicados al Oeste del rio Esequibo. Señala Armando Rojas sobre Fortique que en los seis años de su misión en Londres merecen destacarse, por su importancia y naturaleza del asunto, tres cuestiones: el arreglo de la deuda extranjera, la negociación del Tratado de Paz con España y la negociación de límites con la Guayana Británica.
En la citada biografía dice de Alejo Fortique que “…es uno de los paladines más esforzados en la defensa de nuestros intereses más vitales, deberá servirnos de ejemplo y de guía…” y concluye su obra señalando “…la vida y la gestión diplomática del Dr. Alejo Fortique constituye un paradigma al que deben volver sus ojos todos los aspirantes a servir a nuestro país en el campo de las relaciones internacionales…”
En 1961 publica “La educación pública en el pensamiento del Libertador” y “Bolívar y el Poder Moral”. En 1962 es designado como Embajador de Venezuela en Nicaragua y publica dos excelentes ensayos uno sobre “Los Límites de Venezuela con la Guayana Británica” en el que hace un bosquejo sucinto de la cuestión. El otro sobre “Los Papeles de Alejo Fortique” con una selección y notas de los documentos de ese insigne venezolano en su misión en Londres en defensa de la territorialidad venezolana.
Eran los momentos en que Venezuela se aprestaba a denunciar la sentencia dictada el 03 de Octubre de 1899 en el Tribunal Arbitral de Paris, ante la Organización de las Naciones Unidas. Para realizar estos escritos Armando Rojas hurga e investiga concienzudamente en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores en las secciones correspondientes a la Gran Bretaña, Francia, España y los EE.UU, entre los documentos de los años de 1840 a 1899, así como en los archivos correspondientes a los Límites con la Guayana Británica (Colección Verde y Colección Rosada), y en los de la Comisión Clasificadora de Documentos de 1895.
En 1965 es nombrado miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua y edita dos nuevas obras bajo los títulos
Los creadores de la diplomacia venezolana” y “Venezuela limita al Este con el Esequibo” esta última editada por la Oficina Central de Información, donde el Dr. Armando Rojas hace un breve resumen del problema de límites entre Venezuela y la Guayana Británica para eses entonces. Aquí demuestra claramente cómo el Imperio Británico añadió tierras consideradas como venezolanas a sus dominios coloniales en las indias Occidentales. Este es el folleto mencionado anteriormente y que en homenaje al Embajador Rafael Armando Rojas lo reeditamos en este blog como un justo y merecido reconocimiento a su labor como diplomático, historiador y escritor de los temas de límites, especialmente con la Guayana Esequiba. Además este artículo es uno de los mejores escritos didácticos sobre la Reclamación de la Guayana Esequiba que se haya producido, por su sencillez, forma amena y diseño.
Ese mismo año el Ministerio de Educación reimprime Los Limites de Venezuela con la Guayana Británica en el tallér de imprenta de la Dirección de Educación Primaria y Normal, con un tiraje de Veinte mil ( 20.000) ejemplares.
En “Los creadores de la diplomacia venezolana”, aborda el tema de la Guayana Esequiba así como con los escritos “Alejo Fortique” y “La Cuestión de Limites de Venezuela con la Guayana Británica” y “Baralt, Fortique y los límites con la Guayana Británica”.
El primero de Noviembre de 1965 publica en e Diario El Nacional un articulo titulado “La Guayana Esequiba, El Inefable Señor de Martens”, donde señala las aptitudes y actitudes del quinto juez que integraría el Tribunal Arbitral de Paris en 1899 y que se suponía debía de ser imparcial y honesto en su desempeño jurisdiccional en un Laudo Arbitral. En ese mismo tiempo la Secretaría de Educación y Cultura del Estado Zulia reproduce en una separata de la Revista Zulia el ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo”.
El Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica lo nombra Miembro de Honor en 1966. Ese mismo año asume la dirección de Política Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. Para 1968 lo encontramos como embajador de Venezuela en Portugal donde publica el trabajo “Bolívar y Roscio”; reeditando ese mismo año su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo” con un nuevo formato corregido y aumentado.
En 1969 asume la embajada venezolana en Uruguay. A finales de 1971 se incorpora como individuo de número de la Academia Nacional de la Historia con el discurso “Guzmán Blanco y la Guayana Esequiba”, cuya contestación le correspondió al Dr. Guillermo Morón. Aquí narra y analiza el desempeño del General Guzmán Blanco especialmente ante el Gobierno Inglés por los territorios ubicados al oeste del rio Esequibo.
En 1972 publica su obra “Las Misiones Diplomáticas de Guzmán Blanco” en el que estudia y describe con claridad y exactitud la personalidad de este caudillo en su desempeño en el servicio exterior. Aspecto que no había sido estudiado por ningún historiador venezolano hasta ese entonces. Ese mismo año es designado embajador de Venezuela en el Líbano. Culmina su servicio diplomático en 1973 luego de representar a Venezuela no sólo al frente de diferentes delegaciones diplomáticas sino ante numerosas conferencias internacionales. Ese mismo año publica su obra “Piedras y Signos”.
Entre 1974 y 1978 asume la dirección del departamento de Investigaciones Históricas de la Academia Nacional de la Historia con el trabajo publicado en 1974 “El pensamiento americanista de Bolívar”.
En 1975 es designado como miembro del directorio del Consejo Nacional de la Cultura en representación de las academias nacionales. Recibe innumerables condecoraciones y reconocimientos por su vida pública entre ellos el reconocimiento por parte de la Asamblea Legislativa del Estado Mérida como Hijo Ilustre del Estado. Es electo miembro correspondiente de la Real Academia Nacional de la Historia de España y publica sus trabajos “Bolívar y Santa Cruz”, “Epistolario” y “Vicente Dávila”, en el centenario de su nacimiento.
En 1976 publica “Los Creadores de la Diplomacia Venezolana” en el que incluye su ensayo “Venezuela Limita al Este con el Esequibo”. Se desempeña como Comisionado por la Presidencia de la República entre 1976 y 1987, para la conservación del patrimonio histórico y artístico de la nación y es designado como miembro activo de la Asociación de Escritores Venezolanos.
En 1979 publica una de sus obras más importantes, “Historia de las Relaciones diplomáticas entre Venezuela y los Estados Unidos, 1810-1899 I “, la cual le vale en 1980 el premio Municipal de Investigación. En 1981 es incorporado como miembro de la Sociedad Bolivariana de la República del Salvador. Entre 1983 y 1986 se desempeña como Segundo Vicedirector de la Academia Nacional de la Historia. Ocupa posteriormente el cargo de Primer Vicedirector de la Academia Nacional de la Historia para el periodo 1986 y 1989
Entre los años de 1988 a 1989, se desempeña como Director de la Academia Diplomática "Pedro Gual" del Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1990 es nombrado miembro correspondiente de la Academia de la Historia de Argentina,
En 1999 es nombrado presidente de la Fundación "Alberto Adriani" logrando el traslado al Panteón de los restos de Alberto Adriani. En el 2003 la Fundación Venezuela Positiva, le entrega un reconocimiento por su contribución a los valores fundamentales de Venezuela. El 26 de enero de 2004 la Fundación "Alberto Adriani" lo nombra Presidente Honorario. Fallece en Caracas el martes 10 de abril de 2007 a la edad de 93 años.

Bibliografía.
1. Andara. María del Consuelo La diplomacia y la academia de luto en: El Nuevo País. Caracas: 20 de abril de 2007
2. Anuario. Caracas: Academia Nacional de la Historia, Caracas 2001
3. Fundación Polar Diccionario Multimedia de la Historia de Venezuela Actualizaciones Caracas: 2008
4. Consalvi Simón Alberto Rafael Armando Rojas: Caracas: Diario el Universal 15 de Abril de 2007 en siete días págs. 15
5.Sureda Delgado Rafael. Bentancourt y Leoni en la Guayana Britanica.Caracas:Ediciones Faces UCV. Imprenta Universitria 1984. págs 202
6. Rojas Armado Rafael Currículo Vitae.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Discurso presidencial compromete al país

Discurso presidencial compromete al país
El Universal Caracas, martes 26 de febrero, 2008
En el caso de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo, la diplomacia "bolivariana" parece no haber hablado cuando ha tenido que hacerlo y haberlo hecho demás cuando ha debido guardar silencio.
De acuerdo al jefe de la cátedra de Derecho Internacional de la Universidad Católica Andrés Bello, Adolfo Salgueiro, "la muy tenue esperanza que podría haber (de un arreglo satisfactorio para Venezuela en su reclamación del territorio Esequibo) la arruinó el presidente Chávez".
Destaca Salgueiro que el mandatario venezolano permitió la asignación de concesiones al gobierno guyanés en la zona en disputa y dijo en Georgetown que no iba a presionar el reclamo.
El catedrático explica que hay dos jurisprudencias de la Corte Internacional de Justicia, una en el caso del reclamo de Australia y Chile contra Francia por las bombas atómicas en el atolón de Mururoa (en la década de los setenta) y otra de la delimitación de Groenlandia Oriental (en los cincuenta) , donde "la Corte dijo que las afirmaciones hechas por los altos funcionario de un país, que tienen competencia para discutir las relaciones internacionales, son obligantes para ese país", por lo que lo dicho por el Presidente comprometería gravemente la posición venezolana.
Según Salgueiro, Chávez tuvo la posibilidad de una negociación con Guyana en los primeros seis años de gobierno por su poder de convocatoria, "porque una negociación significa dando y dando" , no obstante, en estos momentos no observa las condiciones políticas apropiadas para ello.
Por su parte, el vicepresidente del Instituto de Estudios Fronterizos, Rafael Valery, señala que "el gobierno de Venezuela ha asumido una posición peligrosa sobre el territorio Esequibo, porque por ganarse la voluntad de Guyana y de los países angloparlantes del Caribe, está dejando hacer a los guyaneses cualquier cosa allí".

Crónica de un despojo

El Universal Caracas, martes 26 de febrero, 2008
- Según el historiador (recientemente fallecido) Vinicio Romero, Venezuela reclama el territorio Esequibo desde 1840 y alega como títulos de propiedad las bulas de Alejandro VI (1493).
- En 1627, Holanda se apodera del territorio que después sería la Guayana Británica.
- Al asumir Gran Bretaña esta porción reconoció que su límite por el oeste es el río Esequibo.
- A partir de 1834, la frontera oriental venezolana empezó a sufrir modificaciones cuando el naturalista británico Robert Hermann Schomburgk realizó una arbitraria demarcación.
- En 1850 ambos gobiernos acuerdan no ocupar el territorio en disputa.
- Estados Unidos y Gran Bretaña llegaron a un acuerdo (1896) para hacer firmar a Venezuela, sin más alternativa, un Tratado de Arbitraje (febrero de 1897).
- El 3 de octubre de 1899 se firma el laudo de París, mediante el cual Venezuela perdió 149.500 km2. En el Tratado de Arbitraje hubo representantes de Estados Unidos y Gran Bretaña, pero no se permitió la intervención de ningún venezolano.
- Con la posterior aparición de documentos que demostraban las irregularidades del Laudo, Venezuela denunció ante las Naciones Unidas (febrero de 1962) la nulidad. Acción que se confirmó el 12 de noviembre de 1962 ante el Comité Político Especial de la ONU.
- El 17 de febrero de 1966 (gobierno de Raúl Leoni) se firmó entre los gobiernos de Venezuela y el Reino de Gran Bretaña e Irlanda del Norte el llamado Acuerdo de Ginebra, por el cual se creó un comisión mixta para buscar soluciones prácticas a la controversia entre ambos países, luego de declarar Venezuela que el laudo de 1899 es "nulo e írrito", según relata Romero.

martes, 26 de febrero de 2008

Inacción afecta reclamo del Esequibo




Inacción afecta reclamo del Esequibo
Área para Venezuela negociar con Guyana se redujo por laudo con Surinam


REYES THEIS
EL UNIVERSAL 26 de Febrero de 2008
A finales de 2007, Surinam y Guyana delimitaron sus fronteras y límites marítimos a través de un laudo, hecho que pasó inadvertido en Venezuela -y lo que es peor- en su gobierno.
De acuerdo al documento académico La conformación geográfica parte III, elaborado por el coordinador de la Unidad de Guyana del Ministerio de Relaciones Exteriores, almirante (r), Elías Daniels, a partir de la sentencia del tribunal arbitral del 17 de septiembre pasado, "se creó una nueva geografía marítima" para Venezuela, Trinidad y Tobago, Barbados, Guyana y Surinam.
Según el almirante, con el Laudo, "ahora las áreas marinas y submarinas para negociar y repartir (entre Guyana y Venezuela) se han visto reducidas considerablemente".
Fruto de la decisión, el espacio marítimo sobre el cual pueden llegar a un acuerdo Guyana y Venezuela se establece en un polígono que en su borde exterior tiene aproximadamente 127 millas náuticas. Antes del referido Laudo, el área no estaba definida.
Punto álgido
El laudo Surinam-Guyana establece una zona llamada Devonshire Castle Flat -ubicada dentro del área que Venezuela reclama- como punto para calcular la equidistancia para el establecimiento del límite marítimo entre esas dos naciones.
Ese aspecto no fue advertido por el Gobierno de Venezuela, más sí por el de Surinam, quien objetó que se usara ese punto debido a la antigua reclamación venezolana. No obstante, el tribunal no acogió la protesta y avaló la tesis guyanesa de que Surinam pertenece a la Comunidad del Caribe (Caricom) y por tanto apoya los pronunciamientos de esa organización, que respaldan la soberanía guyanesa sobre ese territorio.
Guyana alegó, además, que su límite terrestre con Venezuela fue establecido por un tribunal internacional competente en 1899. Se refiere en este caso al Laudo de París, declarado nulo e írrito por Venezuela, hecho que mantiene vigente la reclamación sobre el Esequibo. En este aspecto, de nuevo la diplomacia venezolana volteó hacia otro lado y guardó silencio.
De brazos cruzados
Según el embajador venezolano Sadio Garavini, quien fuera jefe de la misión venezolana en Guyana, Venezuela debería haber emitido una declaración, destacando que un país como Surinam está tomando en cuenta la reclamación venezolana. "Eso debería haber sido aprovechado desde el punto de vista político y que quedara como constancia jurídica", opinó.
Según Garavini, "el hecho que Venezuela no haya dicho nada es craso error y peor que eso, es una prueba más de que está abandonando su reclamación objetivamente".
Por su parte, en el documento académico del almirante Daniels, se señala que a pesar de que las apreciaciones, consideraciones y decisiones del laudo entre Guyana y Surinam no le son vinculantes, Venezuela debe dejar claro que la controversia territorial existe y que actualmente se rige por el acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.
Añade que la referida sentencia trae consigo algunas complicaciones producto de la "inacción y de la falta de reacción oportuna", por lo que reitera que "la soberanía debe ejercerse, preservarse y reclamarse mediante acciones y actuaciones oportunas que expresen voluntad y determinación".
Venezuela, de esta forma, deja pasar la oportunidad para destacar que su reclamo seguía vigente y que nada de cuanto acordaran Guyana y Suriname tendría efecto en su posición. Eso fue precisamente lo que hizo el Reino de los Países Bajos en 1900, tras la sentencia del laudo de París entre Guyana Británica y Venezuela en 1899.
En la Cancillería venezolana no hubo respuestas al requerimiento de información sobre el tema.
rtheis@eluniversal.com

domingo, 17 de febrero de 2008

LA SOBERANÍA DE VENEZUELA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA


INSTITUTO DE ESTUDIOS FRONTERIZOS DE VENEZUELA

TESIS NACIONAL

LA SOBERANÍA DE VENEZUELA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA
LA VERDAD NO PRESCRIBE

Caracas 17 de Febrero de 2008

El INSTITUTO DE ESTUDIOS FRONTERIZOS DE VENEZUELA, exento por su naturaleza de toda finalidad de lucro, político o ideológico. Fue constituido en Caracas y debidamente registrado ante la Oficina Subalterna del Cuarto Circuito de Registro del Municipio Libertador del Distrito Federal el 23 de febrero de 1989, bajo el N°.24, Tomo 6, Protocolo 1°., Primer Trimestre. Sus fines generales son:

a) El estudio y la investigación histórica, geográfica y jurídica y cualquier otro aspecto científico del proceso de integración del territorio nacional de Venezuela.

b)
El estudio, desarrollo y difusión del Derecho Internacional de Venezuela como ordenamiento jurídico especial.

“Conocemos muy bien la historia de nuestro destino negro. Conocemos muy bien la leyenda que se nos atribuyó: Colombia [Nueva Granada] era una universidad, Venezuela era un cuartel, Ecuador era un convento. Pero lo cierto es, ciudadanos diputados, que esta tierra levantisca, esta tierra de hombres retrecheros, esta tierra que nació en los cuarteles y se crió en los vivaques, durante una centuria ha perdido la quinta parte de su territorio sin disparar un tiro...”.

Andrés Eloy Blanco (Diputado al Congreso Nacional en 1941).

“Un país que se acostumbra a que le reclamen todo, dispuesto a ceder en todo momento, totalmente pasivo, sin más tesis que la conciliación, si no conoce más palabras que la hermandad y la fraternidad. aun cuando lo hayan hecho víctima de los mayores despojos y agravios, está destinado a ser un país invadido, destinado a desaparecer a pesar de todos los títulos que pueda poseer y del Derecho Internacional”.

Laureano Gómez
(Presidente de la República de Colombia, 1952-1953)

SOBERANÍA DE VENEZUELA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA


1. Presentación

El Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela se dirige a la opinión pública con el objeto de ilustrarla sobre los derechos que asisten a la Nación venezolana sobre la Guayana Esequiba, de manera que la Nación Venezolana pueda exigir la devolución de su territorio usurpado, en consonancia con los instrumentos jurídicos que rigen su Reclamación.
Ésta ha sido justamente denominada Tesis Nacional porque ha sido acogida reflexivamente, y con verdadera mística patriótica, por mujeres y hombres de todas las profesiones, de todas las ideologías y de todas las tendencias del país.
Es Tesis Nacional porque se sustenta en indiscutibles principios histórico-jurídicos, en los inobjetables Títulos aducidos por Venezuela desde sus orígenes históricos y como Nación independiente.
Es Tesis Nacional porque libera a Venezuela de toda participación extranjera en todo el territorio de la Guayana Esequiba.
Es Tesis Nacional porque no se vincula, antes bien, se desentiende, de cualquier actuación de los gobiernos de diverso signo político que, por ignorancia o mala fe, procediendo en contra de los mandatos contenidos en la Constitución de la República, han pretendido modificar el territorio nacional que legítimamente pertenece a Venezuela.

2. Fundamentos erróneos de diversas posiciones oficiales y particulares


Desde hace algunos años se han venido formulando, por parte de destacadas personalidades de los sectores oficiales y no oficiales de nuestro país, distintas posiciones en relación con la recuperación de la Guayana Esequiba, de tal forma que Venezuela debe plantear de antemano la devolución parcial de dicho territorio, como si debiera renunciar a su recuperación total.
Estas posiciones descansan sobre dos principios erróneos:

Que Venezuela perdió sus derechos en el Territorio Esequibo por el tiempo transcurrido sin ejercer la debida autoridad y control sobre el mismo.

Que Venezuela perdió sus derechos en el Territorio Esequibo por la presencia que la República Cooperativa de Guyana ha hecho en él durante los últimos años, así como por la heterogeneidad racial y cultural presente hoy en dicho territorio.

Ambos fundamentos están equivocados.
En relación con el primero, la demostración de su falsedad está en la posesión histórica y jurídica ejercida 1ro. Por España como nación descubridora, conquistadora y colonizadora y luego por Venezuela sobre la Guayana Esequiba, como se verá luego, es mayor que la de Gran Bretaña o la de la actual República Cooperativa de Guyana. Abarca, por lo menos, desde 1550 hasta 1899, que suman 349 años. Esta posesión rebasa toda prescripción en el Derecho Internacional.
Por otra parte, el Acuerdo de Ginebra de 1966, suscrito por Venezuela, Gran Bretaña y Guyana en ese año, y que rige hoy la controversia sobre el Territorio Esequibo, expresa muy claramente que nada de lo contenido en él será interpretado como una creación, renuncia o disminución de derechos sobre el territorio en disputa. De modo que, también a la luz de estos documentos, los derechos de Venezuela en el Territorio Esequibo no están disminuidos y, por lo tanto, continúan vigentes.
En relación con el segundo, la demostración de su falsedad está en que el Acuerdo de Ginebra señala además, en su artículo V, el que nada de lo que se haga en el Territorio Esequibo mientras permanezca en vigencia el Acuerdo proporcionará derechos sobre el mismo. Dicho Acuerdo tiene más tiempo de existencia que Guyana como estado, y Guyana no ha ganado ningún derecho por sobre Venezuela en ese territorio con la penetración que ha tratado de hacer allí.
Por otra parte, y con respecto a la heterogeneidad racial y cultural presente en la Guayana Esequiba, esto no es de por sí ningún impedimento para que Venezuela recupere su territorio ante el Derecho Internacional. Como todo el resto de la América Española, Venezuela ha sido siempre un país cuya característica étnica más sobresaliente es, precisamente, la diversidad de su población, y la actual Constitución de la República establece, en su artículo 21°, que todas las personas son iguales ante la Ley, y, en consecuencia, “…No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social o aquéllas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de los derechos y libertades de toda persona…”.
Venezuela puede desarrollar cualquier estrategia para obtener la aceptación de la población esequiba, y por encima de todo está el sentimiento, ya probado, de la población amerindia, autóctona del Territorio, hacia Venezuela, lo cual es una gran ventaja para nuestro país. Se ha comprobado que si se efectuara un plebiscito en la Guayana Esequiba lo ganaría Venezuela, por ser allí mayoritaria la población amerindia, que se considera venezolana y le brindaría todo su apoyo al Estado venezolano. Baste recordar el llamado Alzamiento del Rupununi, que tuvo lugar durante la administración del presidente Raúl Leoni, desafortunadamente abortado debido, entre otras cosas,a la indecisa posición del gobierno del Dr. Raúl Leoni; A la posición indiferente y de cautela del Dr. Rafael Caldera al no comprometer su futuro Gobierno. Así como la reserva por parte de altos dirigentes políticos; Y a las presiones y boicot de potencias Extranjeras (EE.UU)
La Nación Venezolana posee toda la factibilidad de recuperar el Territorio Esequibo, y debe plantear la exigencia de su devolución total, en consonancia con su historia y su ordenamiento jurídico.
Esta Tesis Nacional se hace portavoz de esta exigencia. A continuación se expone el compendio global de los argumentos que la sustentan.


3. Soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba. Los títulos de propiedad de Venezuela sobre este territorio.

Venezuela posee la total propiedad soberana sobre la Guayana Esequiba en virtud de títulos jurídicos sobre este territorio. Estos títulos proceden de la posesión histórica ejercida sobre el mismo por nuestro país, así como de la absoluta nulidad del Laudo de París de 1899, sentencia por la cual se nos arrebató dicho territorio al finalizar el siglo XIX.
Nuestra posesión histórica data de los albores mismos del Descubrimiento, desde 1498, cuando España, antes que ninguna otra nación, llegó primero a estos lugares y tomó formal posesión de ellos, sin cuestionamiento u objeción alguna por parte de las otras potencias. Abarca cuatro siglos de posesión comprobada, y con la aquiescencia de la Comunidad Internacional. Con esto se cumplen sobradamente los requisitos para un Título Histórico, según el Derecho Internacional.
En todo este tiempo de posesión, la extensión jurídica de la que en el mundo español se conoció como Provincia de Guayana --llamada antes Provincia del Dorado, reformada con mayor superficie en 1595--, que incluía, según su Real Cédula constitutiva, todo lo comprendido entre los ríos Pauto-Meta-Orinoco y Papamene-Caquetá-Amazonas, y entre la Nueva Granada y el océano Atlántico, nunca fue fragmentada en su parte oriental, que incluye el Territorio Esequibo, y por lo tanto, desde 1777, año de la integración de la Capitanía General de Venezuela, a la luz de estos títulos le corresponde a nuestro país la Guayana Esequiba entera.
Esto lo avalan, entre otros documentos, la Real Cédula de 1768, que precisa los límites de la dicha Provincia de Guayana y confirma su aludida ubicación geográfica; la Real Cédula de 1777, que crea la referida Capitanía General; el Tratado Venezolano-Español de 1845, que reconoce nuestra independencia y soberanía; y la propia Constitución de la República. En el marco de todo lo referido, Venezuela nunca ha renunciado a la porción oriental de su territorio guayanés; la posesión histórica sobre este territorio ha sido siempre firmemente comprobada, y se puede hacer una sólida constatación de ello.
Por lo menos a partir de 1549 cuando los españoles remontan el rio Esequibo hasta sus cabeceras salvado una serie de obstáculos geográficos como lo son sus innumerables raudales, traspasando la “Divortia aquarum” (divisoria de las aguas Esequibo-Amazonas). Viaje que fue plasmado en el “Mapa de los Ríos Amazonas, Esequivo o Dulce y Orinoco y de las Comarcas Adyacentes” (Mapa de los Aruacas). Y el año de 1595, en que el conquistador español Antonio de Berrío tomó posesión de la Provincia de Guayana, y 1899, fecha del viciado Laudo de París. Este lapso, repetimos, suma 349 años de posesión, y es insuperable por Gran Bretaña o Guyana.
Las acciones de ejercicio de autoridad de Venezuela sobre este territorio en el período señalado son numerosas, y dentro del siglo XIX vale destacar el que, en plena incursión para arrebatarnos el territorio, Gran Bretaña solicitó el permiso de Venezuela para instalar un faro en la punta Barima, que posteriormente, ante la protesta de nuestro Gobierno, se vio obligada a retirar. De modo que la Gran Bretaña estaba plenamente consciente de la posesión venezolana de la Guayana Esequiba, que ya había reconocido ante el Gobierno del Libertador Presidente en 1824.
Simultáneo a esto, y como ya se dijo, la otra procedencia de Títulos Jurídicos de Venezuela sobre el Territorio Esequibo es la de nulidad del Laudo de París de 1899. A este Laudo, el Estado venezolano lo ha calificado de nulo e írrito a la luz de los comprobados vicios del mismo; lo impugnó ante la Organización de las Naciones Unidas; denunció allí su invalidez en 1962, consiguiendo la aceptación mundial de su denuncia; y logró que se emprendieran negociaciones tendientes a reparar la injusticia cometida por el Tribunal de París en 1899.
Las causales que el Derecho Internacional contempla para impugnar la validez de una Sentencia Arbitral se encuentran recopiladas en la “Conversión Modelo sobre Procedimiento Arbitral de las Naciones Unidas”, que aparece en la Resolución N°. 1.263 de la Asamblea General de esa organización internacional. Estas causales son: a) Falta de motivación: b) Corrupción de un miembro del Tribunal; c) Amenaza o uso de la fuerza; d) Nulidad del procedimiento de recurrir al Arbitraje.
En el Laudo de París destacan como Causales de Nulidad:

La nulidad del procedimiento de recurrir al Arbitraje. Se apoya en el Tratado de 1897, que fue concertado con la Gran Bretaña, con la expresa exclusión de ciudadanos venezolanos impuesta a la fuerza a Venezuela. Además, se ocultó una documentación importante en relación con el contenido del Tratado. Como se ve, este Tratado tiene un carácter fraudulento y está viciado de nulidad. En el Derecho, la consecuencia de la nulidad de un documento es la carencia de fuerza jurídica por parte de éste. Y si el Tratado de Washington de 1897 es nulo, su consecuencia, el Laudo de París de 1899, es también, automáticamente, nulo.

La corrupción de un miembro del Tribunal. Sobre la base de la documentación conocida, hay abrumadora comprobación de la corrupción habida en el Tribunal Arbitral.

Otra causal que, a nivel de todo Derecho, vicia de nulidad a cualquier documento, es el hallazgo, aun después de pasado mucho tiempo de pronunciada una sentencia, de elementos influyentes en la misma, no conocidos en el momento de su pronunciamiento. Éste es el caso de los mapas adulterados, como el de Herbert (1842), y el de otra correspondencia que comprueba los vicios del Laudo de París, hallados en 1950, cincuenta y un años después de pronunciado el Laudo de París.
Y junto a esto está la comprobación dada por Severo Mallet-Prevost, uno de los abogados norteamericanos que representó a Venezuela en el Tribunal Arbitral, en su célebre Memorando, publicado, después de su muerte, en 1949.
Hay quien pone en duda que este Memorando pueda tener la suficiente fuerza de la prueba de los vicios de la Sentencia Arbitral, pero, frente a esa posición, basta recordar el principio jurídico que señala que, “a confesión de parte, relevo de pruebas”. Este principio demuestra la fuerza probatoria del Memorando de Mallet-Prevost, pues este abogado fue parte en el Tribunal Arbitral del cual resultó el Laudo de París. Él estuvo en estrecho contacto con las figuras allí presentes, responsables de la injusticia hacia Venezuela; por lo tanto, su Memorando tiene una alta fuerza probatoria.
Después de pronunciado el Laudo de París, Venezuela protestó como pudo. Gran Bretaña, por su parte, la amenazó públicamente por la Prensa internacional, expresando que no dudaría que los Estados Unidos obligarían a Venezuela a cumplir la Sentencia, en el caso de que ésta no quisiera cumplirla.
En el marco de este ambiente de amenazas, de presiones y de debilidad interna, producto de guerras civiles, Venezuela se vio forzada a asistir a la demarcación de la frontera impuesta por el Laudo; pero su participación allí reviste sólo un carácter puramente técnico, por presión de las circunstancias. Venezuela nunca más manifestó, por medio de ningún documento o declaración oficial, su aceptación del Laudo; más bien expresó todo lo contrario, tanto como le fue posible, y la presión de las circunstancias que la obligaron a asistir a la demarcación vicia también de nulidad dicha demarcación.
Por el ambiente bélico mundial y la absoluta debilidad de Venezuela en la primera mitad del siglo XX no se impugnó en forma el Laudo de París de 1899, pero, una vez conocidos los vicios del mismo, a raíz de la publicación del citado Memorando de Mallet-Prevost, se efectuó la impugnación en las Naciones Unidas, como se indicó, en 1962. A partir de ese año se emprendieron negociaciones que desembocaron en el Acuerdo de Ginebra de 1966, documento que rige hoy la controversia territorial entre Venezuela, la Gran Bretaña y Guyana sobre la Guayana Esequiba.
Cabe destacar, dentro de este lapso, la posición oficial expresada por Venezuela a Gran Bretaña en el “Aide-memoire” entregado por el Canciller venezolano, doctor Marcos Falcón Briceño, en 1963 al Canciller británico, R.A. Buller, documento que culminaba con las siguientes palabras: “…La Verdad histórica y la Justicia exigen que Venezuela reclame la total devolución del territorio del cual se ha visto desposeída…”.
De esta manera se puede apreciar que la posición oficial del Estado venezolano es la de exigir la devolución total de la Guayana Esequiba, y ésta es la posición cónsona con los ordenamientos jurídicos venezolano e internacional. Como hemos visto, el Derecho Internacional respalda a Venezuela en su Reclamación a nivel de los Títulos de Posesión. Cualquier posición tendiente a recuperar en forma parcial la Guayana Esequiba no tiene fuerza de posición oficial ni está ajustada a los ordenamientos jurídicos venezolano e internacional. Esto también se demuestra por el hecho de que ningún documento suscrito por Venezuela disminuye su reivindicación territorial.
El referido Acuerdo de Ginebra de 1966 habla de buscar soluciones prácticas para el arreglo de la controversia (Artículo 1), pero nada de esto supone un reparto territorial o que Venezuela tenga que renunciar a una parte de la Guayana Esequiba. Venezuela no aspira, y nunca lo ha hecho, a ganar territorios en ninguna parte; sólo le es justo recuperar lo que es suyo, y la Guayana Esequiba, sin considerar su extensión o si contiene o no riquezas minerales o forestales, ha sido siempre y completamente venezolana, y es su total extensión la que Venezuela debe reclamar y tiene la obligación de hacerlo.

4. La obligación jurídica de Venezuela derivada del Acuerdo de Ginebra de 1966

El Acuerdo de Ginebra de 1966 ha contemplado dos etapas para buscar solución a la controversia territorial. Una, que iba de 1966 a 1970, de trabajo de una Comisión Mixta venezolano-guyanesa; y otra, que se extendería a partir de 1970 en el caso de que dicha Comisión Mixta no llegase a ningún acuerdo. Esta etapa consistiría en que Venezuela y Guyana se pondrían de acuerdo en la búsqueda de un medio de solución práctica de la controversia, dentro de lo contemplado en el Artículo 33°. De la Carta de las Naciones Unidas, y de no llegar a un acuerdo al respecto, se remitiría la escogencia de los medios al Secretario General de las NN.UU. A esta etapa se llegó, y en consecuencia, el escoger los medios está hoy en manos del Secretario General de esa organización, quien desde 1983 ha enviado varios representantes suyos ante Venezuela y Guyana, para gestionar en favor de la solución de la controversia territorial. Hasta ahora, casi todos estos intermediarios han sido súbditos del Caribe angloparlante, y su designación, obscura, ya que no parece haberse observado cabalmente en ella las disposiciones del Acuerdo de Ginebra. Su imparcialidad es dudosa, por la esfera anglosajona de la cual proceden.
En virtud de esas disposiciones, Venezuela debe recibir, al igual que Guyana, las proposiciones de solución del buen oficiante, que no son de carácter obligatorio. Es decir, si Venezuela o Guyana, o ambas, no están de acuerdo con una determinada proposición de solución, pueden objetarla, y esta objeción vale. Y así se podría seguir escogiendo, según la letra del Acuerdo de Ginebra, entre distintos medios de solución práctica de los contemplados en el anteriormente citado Artículo 33°. De la Carta de las Naciones Unidas. Como compensación y prueba de buena voluntad hacia el pueblo guyanés, que, por otra parte, no es responsable directo de las acciones llevadas a cabo por la Gran Bretaña entre 1814 y 1899 y aun antes, Venezuela podría ofrecerle la ayuda y el apoyo que requiera para impulsar su desarrollo y lograr su verdadera soberanía, uncida aún al yugo de la economía británica, pues su supuesta independencia no lo ha librado, antes bien, lo ha remachado a ella por medio de los consorcios ingleses que monopolizan toda su producción agrícola y minera y lo mantienen bajo un típico régimen colonial.
A la luz de todo esto, es posible que la solución final de la controversia sobre el Territorio Esequibo se llegue a dar por el entendimiento directo entre Venezuela y Guyana. Pero el caso es que, formalmente, y de acuerdo con la aplicación de los instrumentos jurídicos en la controversia territorial, tanto Venezuela como Guyana deben recibir las proposiciones de solución del representante del Secretario General de las Naciones Unidas. Por su parte, Venezuela debe permanecer en la posición firme de exigir la devolución total del Territorio Esequibo, en consonancia con su ordenamiento jurídico, entre otras cosas, con lo que le expresara al Gobierno de la Gran Bretaña en su “Aide-memoire” de 1963. Y también en consonancia con la integridad territorial no vulnerada en la idea del arreglo práctico del Acuerdo de Ginebra de 1966.

5. Posición del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela en lo que se refiere a la Reclamación, por parte de Venezuela, de su Guayana Esequiba.

Conclusiones
El Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela, sobre la base de los argumentos precedentes, se hace portavoz de las exigencias venezolanas de la devolución total de su territorio guayanés usurpado, y expresa su tesis al respecto de la siguiente manera:

Venezuela, junto con Guyana, es receptora de las proposiciones de solución dadas por el representante del Secretario General de las Naciones Unidas, pero debe exigir la total devolución de su territorio usurpado, en el marco de una búsqueda de soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia territorial.


“NOTHING IS SETTLED UNTIL IT IS SETTLED RIGHT”

(NADA QUEDA ARREGLADO SI NO LO ES CORRECTAMENTE)

Abraham Lincoln

ANEXOS



1. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA (Extracto)


Artículo 10. El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad.

Artículo 13. El territorio [nacional] no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de Derecho Internacional.

(Caracas: Imprenta Nacional, 1999, p. 6).


2. MEMORANDO DE SEVERO MALLET-PREVOST (Extracto)

“…Antes de ir a París, el juez Brewer [abogado norteamericano por Venezuela] y yo nos detuvimos en Londres, y estando allí el señor Henry White, Encargado de Negocios de los Estados Unidos, nos ofreció una pequeña comida a la cual fue invitado el Lord Justicia Mayor Russell [abogado británico]. ... en el curso de la conversación me aventuré a expresar que las decisiones de arbitrajes internacionales debían fundarse exclusivamente en consideraciones legales. Lord Russell respondió inmediatamente: “Estoy enteramente en desacuerdo con usted. Estimo que los arbitrajes internacionales deberían ser conducidos por vías más amplias y tomar en consideración cuestiones de política internacional”. Desde aquel momento comprendí que no podíamos contar con Lord Russell para decidir la cuestión fronteriza sobre la base de estricto derecho.
Cuando nos reunimos en París... conocí a Lord Collins [abogado británico]. ... apareció claramente que Lord Collins estaba sinceramente interesado en darse cuenta completa de todos los hechos del caso y en determinar la Ley a éstos aplicable. ... toda su actitud y las numerosas preguntas que formuló eran críticas de las pretensiones británicas y daban la impresión de que se iba inclinando hacia el lado de Venezuela.
Después... los dos árbitros británicos regresaron a Inglaterra y llevaron consigo al señor Martens [abogado ruso, juez en el arbitraje].
Cuando reasumimos nuestros puestos... el cambio en Lord Collins era visible. ... Nos pareció (quiero decir, a la defensa de Venezuela) como si hubiera ocurrido algo en Londres para producir tal cambio.
... una tarde recibí un mensaje del Magistrado Brewer en el cual me decía que él y el Magistrado Fuller [abogado norteamericano por Venezuela] deseaban hablar conmigo. ...
... el Juez Brewer se levantó y me dijo muy excitado: “Mallet-Prevost, es inútil continuar por más tiempo esta farsa pretendiendo que nosotros somos jueces y usted abogado. El Magistrado Fuller y yo hemos decidido revelarle confidencialmente lo que acaba de pasar. Martens ha venido a vernos y nos informa que Russell y Collins están dispuestos a decidir en favor de la línea Schomburgk que, partiendo desde punta Barima en la costa, daría a Gran Bretaña el control de la boca principal del Orinoco; y si nosotros insistimos en comenzar la línea partiendo de la costa en el río Moroco, él se pondrá del lado de los británicos y aprobará la línea Schomburgk como la verdadera frontera”. “Sin embargo --añadió-- él, Martens, estaba ansioso de lograr una sentencia unánime, y si aceptáramos la línea que él propone, él obtendría la aquiescencia de Lord Russell y Lord Collins ...”. Lo que Martens proponía era que la línea... comenzara a cierta distancia al sudeste de punta Barima, de modo de dar a Venezuela el dominio de la boca del Orinoco ...
Esto es lo que Martens ha propuesto. ... Lo que tenemos que decidir es si aceptamos la proposición de Martens o suscribimos una opinión disidente. ... Por lo que acababa de expresar el Magistrado Brewer y por el cambio que todos habíamos observado en Lord Collins, me convencí ... que durante la visita de Martens a Inglaterra había tenido lugar un arreglo entre Rusia y Gran Bretaña ... y que se había hecho presión, de un modo u otro, sobre Collins, a fin de que siguiera aquel camino. ...
Cuando revelé al general Harrison [consejero norteamericano] lo que acababa de pasar, ... calificó la conducta de Gran Bretaña y Rusia en términos que es para mí inútil repetir. Su primera reacción fue la de pedir a Fuller y a Brewer que presentaran una opinión disidente, pero cuando se calmó y estudió el asunto desde un punto de vista práctico, me dijo: “... si algún día se supiera que estuvo en nuestras manos conservar la desembocadura del Orinoco para Venezuela y que no lo hicimos, nunca se nos perdonaría. Lo que Martens propone es inicuo, pero no veo cómo Fuller y Brewer puedan hacer otra cosa que aceptar”.
Estuve de acuerdo con el general Harrison y así lo hice saber a los magistrados... La decisión del tribunal fue, en consecuencia, unánime; pero, si bien es cierto que dio a Venezuela el sector en litigio más importante desde un punto de vista estratégico, fue injusta para Venezuela y la despojó de un territorio muy extenso e importante sobre el cual la Gran Bretaña no tenía, en mi opinión, la menor sombra de derecho…”

(Reproducido por Horacio Cabrera Sifontes.
La verdad sobre nuestra Guayana Esequiba,
pp. 119-122. Caracas: Monte Ávila Editores, 1988).


3. NULIDAD DE LOS TRATADOS (Extracto)


a) Disposiciones de derecho interno concernientes a la competencia para celebrar tratados

1. El hecho de que el consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado haya sido manifestado en violación de una disposición de su derecho interno concerniente a la competencia para celebrar tratados no podrá ser alegado por dicho Estado como vicio de su consentimiento, a menos que esa violación sea manifiesta y afecte a una norma de importancia fundamental de su derecho interno.

2. Una violación es manifiesta si resulta objetivamente evidente para cualquier Estado que proceda en la materia conforme a la práctica usual y de buena fe.


b) Restricción específica de los poderes para manifestar el consentimiento de un Estado

Si los poderes de un representante para manifestar el consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado determinado han sido objeto de una restricción específica, la inobservancia de esa restricción por tal representante no podrá alegarse como vicio del consentimiento manifestado por él, a menos que la restricción haya sido notificada, con anterioridad a la manifestación de ese consentimiento, a los demás Estados negociadores.


c) Error

1. Un Estado podrá alegar un error en un tratado como vicio a su consentimiento en obligarse por el tratado si el error se refiere a un hecho o a una situación cuya existencia diera por supuesta ese Estado en el momento de la celebración del tratado y constituyera una base esencial de su consentimiento en obligarse por el tratado.

2. El párrafo 1. no se aplicará si el Estado de que se trate contribuyó con su conducta al error o si las circunstancias fueron tales que hubiera quedado advertido de la posibilidad de error.

3. Un error que concierna sólo a la redacción del texto de un tratado no afectará a la validez de éste; en tal caso se aplicará el artículo 79°.


d) Dolo

Si un Estado ha sido inducido a celebrar un tratado por la conducta fraudulenta de otro Estado negociador, podrá alegar el dolo como vicio de su consentimiento en obligarse por el tratado.


e) Corrupción del representante de un Estado

Si la manifestación del consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado ha sido obtenida mediante la corrupción de su representante, efectuada directa o indirectamente por otro Estado negociador, aquel Estado podrá alegar esa corrupción como vicio de su consentimiento en obligarse por el tratado.


f) Coacción sobre el representante de un Estado

La manifestación del consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado que haya sido obtenida por coacción sobre su representante mediante actos o amenazas dirigidas contra él carecerá de todo efecto jurídico.


g) Coacción sobre un Estado por la amenaza o uso de la fuerza

Es nulo todo tratado cuya celebración se haya obtenido por la amenaza o el uso de la fuerza en violación de los principios de derecho internacional incorporados en la Carta de las NN. UU.


h) Tratados que estén en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general (jus cogens)

Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebración, esté en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general. Para los efectos de la presente Convención, una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter

(Del Tratado sobre el Derecho de los Tratados.
Conferencia de Viena del 23 de mayo de 1969,
pp. 315 y 316).


_________________________________________________________________________

Para la elaboración de esta Tesis Nacional el Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela ha contado con la especial colaboración del Lic. Pedro González Pulgar, Internacionalista, Miembro Fundador del mismo.




Índice

1. Presentación

2. Fundamentos erróneos de diversas posiciones oficiales y particulares

3. Soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba. Los títulos de propiedad de Venezuela sobre ese territorio

4. La obligación jurídica de Venezuela derivada del Acuerdo de Ginebra de 1966

5. Posición del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela en lo que se refiere a la Reclamación, por parte de Venezuela, de su Guayana Esequiba. Conclusiones
Anexos

1. Constitución de Venezuela (Extracto)

2.
Memorando de Severo Mallet-Prevost (Extracto)

3. Nulidad de los Tratados (Extracto)

Bibliografía

Baralt, Rafael María. Resumen de Historia de Venezuela, Obras Completas, 1ra Edición. Universidad del Zulia, Maracaibo. 1960

British Case, Boundary between British Guiana and Venezuela. Case presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Londres :1899

British Counter Case, Boundary between British Guiana and Venezuela. Counter Case presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Londres: 1899

British Argument, Boundary Between British Guiana and Venezuela. Argument presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Londres : 1899

Cartas de Indias. Madrid: 1877

Cabrera Sifontes, Horacio. Guayana Esequiba, Caracas: Editorial Arte, 1970

Calcaño, Eduardo. El Derecho de Venezuela en la Cuestión con Inglaterra, Caracas:1890

Charney, Jonathan y Alexander, Lewis M, (Editores) International Martime Boundaries, Washington-La Haya: 1993.


Jiménez de Aréchaga , E. Derecho Constitucional de las Naciones Unidas., Madriz. 1958. Escuela de Funcionarios Internacionales.
Organización de las NNUU Tratado Sobre el Derecho de los Tratados. Conferencia de Viena. Viena: 1969

Organización de las NNUU. Convención Modelo sobre el Procedimiento Arbitral de las Naciones Unidas Resolución No 1263. De la Asamblea General: New York

Organización de las NNUU. Resolución 1514 de la Asamblea General , NUROAC, Sobre la Concesión de la Independencia a los Pises y Pueblos Coloniales . ONU-A4684 1960

Organización de las NNUU. Carta del Secretario de las Naciones Unidas del 04 de Abril de 1966, Aceptando las Funciones asignadas por el Articulo IV del Acuerdo de Ginebra:New York

Venezuela Case, Boundary between British Guiana and Venezuela. Case presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Paris :1899

Venezuela Counter Case, Boundary between British Guiana and Venezuela. Venezuela Counter Case presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Paris:1899

Venezuela Argument, Boundary Between British Guiana and Venezuela. Venezuela Argument presented on the part of the British Government to the Tribunal of Arbitration. Paris : 1899

Venezuela. MRE .Aide-Memoire Entregado por el Canciller Venezolano, Marcos Falcón Briceño en 1963 al Canciller Británico, R.A. Buller. Londeres 1963

Venezuela. MRE. Denuncia e impugnación de la invalidez del Laudo Arbitral de Paris de 1899. Ante la Organización de las Naciones Unidas. New York: 1966

Venezuela. MRE. Texto del Memorándum Enviado al Secretario General de las Naciones Unidas para su circulación entre los Estados Miembros de la Organización. Limites de Venezuela con la Guayana Britanica Distribuido como Documento Oficial de las Naciones Unidas bajo la Sigla A-C4-536 Febrero de 1962

Venezuela. Congreso Nacional Acuerdo de Ginebra del 17 de Febrero de1966 Caracas: 1966

Venezuela MRE. Nota de Reconocimiento de Venezuela al Nuevo Estado de Guyana con la Reserva sobre los Derechos venezolanos al Territorio de la Guayana Esequiba. Caracas, 26 DE Mayo de 1966.

Venezuela Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999. Caracas 1999
Verdross, Alfredo. Derecho Internacional Público, Madrid Editorial Aguilar 5ta Edición, 1967

viernes, 1 de febrero de 2008

Propuesta de Forbes Burham a Carlos Andrés Pérez en el Esequibo en 1976

Publicado en el El Universal el 01Febrero de 2008
http://www.eluniversal.com/2008/02/01/pol_apo_alta-tension_697042.shtml
Alta Tensión
En 1976 el presidente guyanés Forbes Burham propuso al gobierno de Carlos Andrés Pérez llegar a un acuerdo definitivo sobre el territorio Esequibo, a cambio de que Venezuela permitiera la construcción y ayudara con el financiamiento de la central hidroeléctrica del Alto Mazaruni, lo cual fue negado por Venezuela, porque hubiese significado la constitución de un polo de desarrollo en la zona, que afectaría las posibilidades venezolanas de recobrar el territorio, relata el embajador Sadio Garavini.
- La central hidroeléctrica de Turtruba apunta a proveer de electricidad al norte de Brasil y desarrollar la industria de aluminio y bauxita en la zona.
- La represa del Alto de Mazaruni tendrá una capacidad de generación eléctrica de 1.750 MW, la de Turtruba entre 650 y 700 MW y la de Devil's Hole de 62MW. Una cuarta planta está en estudio en la zona de Amaila que generaría 100MW.

GUYANA CONSTRUIRÁ TRES CENTRALES HIDROELÉCTRICAS EN EL ESEQUIBO

En el año 2004 Chávez autorizó a su homólogo guyanés Bharrat Jadgeo a otorgar concesiones en la zona en reclamación (Prensa Miraflores)

Publicado en el Universaal 01 de Febrero de 2008
http://www.eluniversal.com/2008/02/01/pol_art_guyana-construira-tr_697046.shtml

Alta tensión

Venezuela no coloca objeciones a proyectos en el territorio que reclama

REYES THEIS

EL UNIVERSAL

El Gobierno guyanés parece haberle tomado la palabra al presidente de Venezuela Hugo Chávez y tras él señalar en 2004 que no tenía inconvenientes en que otorgaran contratos de concesión en la zona en reclamación, Guyana se dispone ahora a construir al menos tres represas eléctricas en el Esequibo.
La página web del sector energético gubernamental de Guyana (http://www.electricity.gov.) da cuenta del estado de los proyectos hidroeléctricos que se desarrollarán al occidente del río Esequibo, que Venezuela reclama como suyo.
Los proyectos en fase de estudios de factibilidad son: la Hidroeléctrica de Turtruba, en el río Mazaruni, asignado a la empresa Enman de Trinidad y Tobago, la planta de Devil's Hole en el río Cuyuní, para lo que se suscribió un memorando de entendimiento con la empresa Guyana Goldfields, Inc, y una gran planta en el Alto Mazaruni, cuyo concepto fue desarrollado por dos empresas japonesas, mientras el estudio recayó en la Compañía Rusa de Aluminio.
Reclamo pierde fuerza
La construcción de la central en el Alto Mazaruni tiene una connotación especial en la historia del reclamo venezolano.
Desde los años 70 la represa está en la agenda guyanesa, pero, en 1981 ese gobierno pretendía llevar a adelante el proyecto, sólo que la actuación decidida de la diplomacia venezolana, en defensa de la soberanía, impidió que se concretara.
Sobre la construcción de la central hidroeléctrica, el embajador Sadio Garavini, estudioso del tema y quien se desempeñó como jefe de la representación diplomática de Venezuela en Georgetown, señala que con la declaración de Chávez, quien señaló no tener objeciones a las grandes inversiones en el Esequibo, se perdió la herramienta más importante de que disponía Venezuela para llegar a un acuerdo sobre el territorio.
Explica que la negativa venezolana a que se otorgara concesiones en la zona significaba "complicaciones para Guyana", pues para obtener las inversiones debía llegar a un acuerdo con Venezuela sobre su reclamación.
También etanol
Pero el aspecto hidroeléctrico no es el único que será desarrollado en la zona. Desde ya se anuncia la posibilidad de un proyecto en sociedad con Brasil para la producción de etanol. En ese sentido, el embajador de Brasil en Georgetown, Arthur Meyes, anunció recientemente que la empresa brasileña BioCapital, planea invertir en el cultivo de caña de azúcar y la producción de etanol en Guyana 300 millones de dólares en la compra de unas 50 mil hectáreas de tierra.
Para Garavini, con la declación de Chávez ya nadie parece tener inconvenientes en invertir en el territorio Esequibo y dice que se ha debilitado la reclamación venezolana a tal extremo que Guyana no parece tener razones para discutir el tema limítrofe con Venezuela.

domingo, 27 de enero de 2008

Matanza de 11 personas eleva tensión étnica en Guyana

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2008/01/26/matanza-de-11-personas-eleva-tension-etnica-en-guyana-presidente-pide-calma


Georgetown. Hombres armados con rifles de asalto mataron a tiros a 11 personas en una aldea de Guyana en la madrugada de este sábado, en un ataque atribuido por la policía a una banda criminal cuyo líder había amenazado con extender la violencia.

Grandes protestas surgieron luego de la matanza cuando miles de manifestantes se enfrentaron con la policía y soldados, y quemaron neumáticos en una carretera, levantando temores de un incremento de la violencia y las tensiones étnicas.

Al menos cinco de los muertos eran niños, dijo el comandante de la policía, Leroy Brummel, que indicó que hombres no identificados derribaron las puertas de cinco casas de madera en Lusignan, localidad situada a 15 kilómetros al este de Georgetown, y abrieron fuego sobre los ocupantes.

También murieron cuatro hombres y dos mujeres, y otras tres personas heridas de bala fueron hospitalizadas, dijo el oficial.

Los asesinatos en Lusignan fueron un "acto cobarde" perpetrados por "criminales enfermos y dementes", dijo el presidente guyanés Bharrat Jagdeo, en un mensaje al país en el que llamó a la calma.

"Tenemos que asegurar que esto no extienda la tensión étnica", dijo Jagdeo. "Estos son criminales. Tenemos que capturarlos".

La población de la aldea atacada está formada principalmente por familias con ancestros de India. El otro gran grupo étnico de Guyana son los descendientes de esclavos africanos.

Los manifestantes urgieron a las fuerzas de seguridad a buscar a los asesinos en Buxton, una aldea cercana a Lusignan, donde se supone que opera la banda.

La matanza y un ataque perpetrado horas antes contra el cuartel general de policía se produjeron luego de la desaparición de la esposa de Rondell Rawlins -el hombre más buscado del país- y de amenazas lanzadas por éste contra la policía exigiendo la aparición de la mujer.

Las fuerzas de seguridad afirman que Rawlins lidera un grupo de unos 20 hombres fuertemente armados que emprendieron hace ocho años una "guerrilla urbana".

viernes, 25 de enero de 2008

EUA procura profundizar conflicto Guyana-Venezuela

Publicado: Mie Ene 23, 2008 2:08 pm EN Noticiero Digital
Hay un estudio desarrollado por una organización denominada en español como CONSEJO SOBRE ASUNTOS HEMISFERICOS, en donde evalúa a la luz de los mas recientes acontecimientos, los conflictos producidos en la frontera entre Venezuela y Guyana, sobre todo los producidos por las penetraciones de Venezuela en el espacio aéreo y territorio de ese país...

http://www.coha.org/2008/01/23/although-all-is-not-well-in-georgetown-guyana%E2%80%99s-emerging-hemispheric-role/
El informe considera que esta situación podría ser aprovechada por el gobierno norteamericano para ganar puntos frente a GUYANA , y tenerlo como aliado a pesar que Venezuela envía gasolina y diesel a GUYANA como parte de un intercambio iniciado por el entonces viceministro RODOLFO SANZ para aliviar las tensiones producidas entre ambas naciones desde NOVIEMBRE de 2007....

Dice el informe que Guyana presionado por EUA podría estar presentando la solicitud ante la OEA por el incidente fronterizo, y en ese sentido se han reportado reuniones recientes ente funcionarios de EUA y Guyana ..aunque reconoce este informe que WASHNGTON esta un poco neutralizado para conseguir aliados en la región ...


Sin embargo no hay que descartar la fuerza del IMPERIO y sobre todo cuando estos conflictos fronterizos entre GUYANA y VENEZUELA podrían denominarse como congelados , que en cualquier momento podrían llevar al gobierno venezolano podría enfrentarse a una controversia potencial....con su vecino..
El informe esta en ingles es muy largo y lo he tratado de resumir en sus partes esenciales....

All is Not Well in Georgetown: Guyana’s Emerging Hemispheric Role

http://www.coha.org/2008/01/23/although-all-is-not-well-in-georgetow
• Guyana and Venezuela’s longstanding territorial dispute: the “frozen conflict,”
which is asleep for now and hopefully forever
• Will Guyana’s Jagdeo become Washington’s new best friend on the continent?


The latest confrontation between Venezuela and Guyana, which indisputably took place on Guyanese territory, has reminded Washington that Guyana exists and that complexities abound for the long troubled nation which is located in one of the South America’s hot spots. The recent clash, which briefly revived the border dispute long bedeviling the two nations, has pushed Washington into approaching Georgetown in a less cautious, and more engaged, effort in order to gain its friendship at the hoped for expense of Washington’s most determined regional adversary, Hugo Chavez.

The recent meeting between Guyanese and American military officials over defense issues may very well put Guyana’s weakened leader, President Bharrat Jagdeo ultimately in an untenable position where he may have to reluctantly pick sides, even though most specialists dismiss the recent Georgetown visit of high U.S. naval officials as nothing more than a coincidence involving a long-scheduled event.

A “Frozen” Conflict

Ever since Guyana gained its independence in the 1960’s, Guyana and Venezuela episodically have been involved in a recurrent territorial dispute. Caracas claims, but has not been heavily pressuring, its sovereignty over two thirds of Guyana’s total of 83,000 square miles, mainly in the sprawling timber and mineral-rich Essequibo region. In 1899, while the United Kingdom was Guyana’s colonial ruler (the country was then known as British Guiana), an international tribunal had demarcated boundaries between the two states to be “a full, perfect and final settlement.” Nevertheless, throughout the years, Venezuelans have held mental reservations about that ruling and, from time to time, raised questions as if the issue at hand had not yet been finally determined.

At the 1899 boundary gathering, commissioners from the United States, Russia, Venezuela and Britain marked the border between the two states. Venezuela’s resentment over what it saw as an unjust demarcation became public only after its commissioner at the gathering, Mallet Provost, died in 1948. A November 21, 2007 article in IPS-Latin America explains that “writings [Provost] left behind appear to suggest that Venezuela was cheated out of the western Essequibo region that comprises a full two-thirds of Guyana’s [present] land area of 215,000 square kilometers, where most of its foreign investment in gold, diamond and timber is located.”

Latterly, Venezuela began reasserting its claim to the disputed territory, and in 1966 a commission was established to negotiate a settlement, but, as explained in the Caribbean Media Corporation in a November 17, 2007 report, border incidents repeatedly interrupted its work. However, observers are quick to point that the conflict has never been allowed to escalate into a full-fledged armed confrontation.


The November Incident

The latest challenge over the disputed territory occurred in mid-November 2007, when the Guyanese government declared that a Venezuelan military unit had attacked and destroyed two Guyanese dredges, which was followed by unauthorized Venezuelan aircraft flights into Guyanese airspace. To this day, it is unclear what motives invited the Venezuelan attack.

As far as the handful of exact details that are known suggest, what took place that November day was that a contingent of 36 Venezuelan armed military personnel, led by a general, “entered into Guyana’s territory” (according to Georgetown officials) and proceeded to use military-type explosive devices to destroy two gold-mining dredges. According to the Guyanese side, the attack is said to have taken place near Iguana Island on the Cuyuni River. A November 21, 2007 wire story run by IPS-Latin America presented a somewhat different version by maintaining that “about 40 Venezuelan soldiers led by an apparently overenthusiastic senior officer crossed into Guyana’s border Cuyuni district in the west and used high-powered C-4 explosives to blow up two Guyanese-owned gold mining river dredges . . . on the first of a three-day maneuver allegedly aimed at expelling illegal miners from the area.” The dredges, according to local reports were not in operation at the time, hence no casualties were reported. The name of the Venezuelan officer who allegedly led the operation is still a mystery.

Regarding Caracas’ version, its ambassador to Guyana, Dario Morandy, has said that the Venezuelan military acted to remove illegal miners and that the incidents occurred in and around the Cuyuni River, in the San Antonio/ Eldorado area, approximately 80 km west of Guyana’s generally acknowledged border; therefore, it was not on Guyanese territory.

Morandy also has explained to the Guyanese daily Stabroek News that his country was “protecting its natural resources and we need to remove all illegal miners from the area.” Venezuelan officials claim that the Guyanese miners were polluting Venezuela territory with mercury. Guyana officials have disputed this allegation, claiming the incident took place on the Cuyuni River, in an area that is indisputably controlled by their country.

According to a November 19, 2007 report in Starbroek News, after explosions had been heard in the area, Guyanese Defense Forces based in Eteringbang (some 40 miles away from where the incidents took place), reached the border area but encountered no Venezuelan military personnel in fixed positions.

The Diplomatic and Political Hot Seat

In the aftermath of these events, Venezuela’s Vice Minister for External Relations, Rodolfo Sanz, led a delegation to meet with Guyanese President Bharrat Jagdeo and some of his advisors. Venezuelan Ambassador to Guyana, Morandy, continued to deny that the destruction of the dredges and subsequent over flights by Venezuelan aircraft could be described as incursions into Guyana’s airspace.

Opposition Guyanese factions have seized the entire affair to exploit tactical possibilities for scoring political points against the ruling PPP party, which is not in particularly good shape as a result in its being targeted regarding its involvement of corruption charges, growing levels of drug activity and a lack of political coherence. In a joint statement, the opposition groups, Alliance For Change (AFC) and the Guyana Action Party/Rise Organize and Rebuild (GAP/ROAR) Movement alliance, insisted on a more aggressive manifestation of sovereignty abroad, as mentioned in a Caribbean Media Corporation November 20, 2007 report, that “quite frankly, a Note Verbale is a tame response to this action [the destruction of the dredges] and we call on the government of Guyana to register a stronger protest using all appropriate diplomatic options available.”According to a CMC Novemeber 22, 2007 report, Vision Guyana, a political faction run by Peter Ramsaroop (a possible presidential contender in 2011), joined other opposition parties in condemning the Venezuelan action and called for “a stronger government response.” The attack by Venezuela on Guyanese facilities in Guyana’s waters “cannot be condoned, not even in the face of a shipment of 16,000 barrels of fuel to avert a crisis gripping our nation. We should not be bought,” Vision Guyana declared in a statement.

The cargo referred to above was an “extraordinary” shipment of gasoline and diesel sent to Guyana by Venezuela in late November, which surely was in part meant to help diffuse the crisis. A press release by the Venezuelan embassy in Georgetown left no doubt of this when it pointedly explained that “this supply of fuel constitutes an extraordinary shipment to attend to the emergency that the Government of Guyana presented last week through Samuel Hinds […]”

The embassy went on to say that with this delivery of fuel, Venezuela ratifies its policies of cooperation and solidarity to guarantee direct benefits for the people of Guyana and the other Caribbean countries. Likewise, it shows its disposition to work for the economic and social integration of the people of Latin America and the Caribbean.” The shipment also occurred amidst a dramatic shortage of fuel across the English-speaking state, which forced a number of pumps in the Georgetown area to temporarily shut down for lack of fuel during November 2007.

President Jagdeo, after the destruction of the dredges had occurred, chose to attend a previously scheduled Heads of Government meeting of the Commonwealth Nations in Uganda. After the gathering, the Guyanese leader declared that he had received the solidarity of the 53-member organization. “Heads . . . took note of the incursions by Venezuelan military personnel and aircraft into Guyana’s territory and airspace on November 15, 2007 and reiterated the need for the controversy to be resolved by peaceful means,” he observed, after quoting the Commonwealth communiqué, (according to a November 30 article on the Guyana Chronicle website). The IPS-Article America account weighed into the Jagdeo administration for not exhibiting any muscular intensity in responding to Venezuela, as the “Stabroek News newspaper might have put it best,” and for its “tortoise-like approach as it urged the government to internationalize the incursion fully.” With the Guyanese economy already in straitened shape, and with the political tension between the ruling PPP party and the main opposition party, under the uninspired leadership of Robert Corbin of the PNC, Guyana is not in a position to take much buffeting.

There have been several rumors that Guyana might make a grievous mistake and take this incident to the Organization of American States or the United Nations, but COHA’s investigators have found that such a scenario is not likely to happen and in fact reflects a tempest in a teapot mock crisis, coming after some bona fide confidence-building initiatives (like the oil shipment) had been staged to bring Georgetown and Caracas closer together.

A communiqué issued at the end of the Twenty-Eighth Meeting of the Conference of Heads of Government of the Caribbean Community (CARICOM) held in Barbados in July 2007, contained a section on the Guyana-Venezuela border issue (actually, a month before the Essequibo incident had occurred), which stated that “the Conference expressed satisfaction with the efforts made by Guyana and Venezuela to maintain good relations.” In August 2007, Jagdeo attended the Third PetroCaribe summit in Caracas (again, before the demolition of the dredges had occurred). It is noteworthy to mention that Guyana, along with other Caribbean countries, had signed an agreement with Venezuela on June 2005 during the first PetroCaribe summit which took place at Puerta la Cruz. Guyanese Minister of Foreign Affairs Rudy Insanally has declared that the Venezuela attack will not affect the flow of its fuel to Guyana. “The two things are not linked and have never been,” the minister has said. This comment may have represented the more constructive statements in the entire donnybrook.


Unrelated Incidents?


In another incident, according to a report published in the Starbroek News on December 10, 2007, a shoot-out with police forces in Guyana resulted in the death of a Venezuelan national and the arrest of another suspect.

According to local police, the Venezuelan and his accomplice had kidnapped a woman and her child, and later tried to escape with them by boat, before they were confronted by Guyanese police in Pomeroon. Rather than being associated with the attack on the dredges, the local authorities, in a statement that they later issued, announced that the police are convinced that this incident involves drugs which is a burgeoning trade in Guyana, as one of the men involved is identified as being involved in the drug-related activities. Sad to say, the founding father of modern Guyana’s Platonic Republic, the lordly Cheddi Jagan, would be turning in his grave if he were aware of the drug-sodden his PPP party has become. But with the ineptitude of the leadership provided by the PNC’s Corbin, the anti-Jagdeo grouping has not been able to make much political headway.


Washington’s Response

Predictably, the Bush administration seized the occasion to tighten its relations with Guyana, as a function of what it surely views as much more important relations—or lack thereof—with Venezuela. According to the Embassy of the United States in Guyana, on December 13, 2007, the U.S. Embassy’s Military Liaison Office (USMLO) and the Guyana Defense Force wrapped up the last of three meetings, which concluded the first ever U.S.-Guyana Civil-Military Relations Conference. At the conference, U.S. and Guyana officials discussed a range of issues, including “improved security cooperation and security assistance, perspectives on modern security challenges that impact U.S. and Guyana defense policy, and implications of civilian oversight of defense activities.” The conference also allowed for discussions between “senior Guyanese civilian and military leaders regarding Guyana’s role as a partner for specific U.S. security assistance programs.” However, dialogue about a future U.S. military base in Guyana was not discussed or, at least, not publicly announced. Representatives from the USMLO-Guyana, Center for Hemispheric Defense Studies, and the U.S. Defense Institute for Security Assistance Management participated in the event.

Perhaps unrelated, but even before the previous incident occurred, Washington’s interest in Guyana had seemed to be growing in recent months. Perhaps it was purely coincidental, but during July, U.S. security forces intercepted four individuals who were allegedly attempting to attack New York’s John F. Kennedy Airport. The suspected leader of the group was a Guyanese-born U.S. citizen. The planned attack was meant to promote the idea of an emerging presence of radical Muslim organizations in the Caribbean, historically considered part of Washington’s backyard. In addition, in late 2007 as part of an effort to parade Washington’s humanitarian credentials throughout the Caribbean but before the November incident took place, the USNS Comfort (a 900-foot-long floating hospital) had visited Guyana where it provided medical services to the local community.

The Reason Why Borders Matter


Guyana’s resources and its strategic geographical location make it an important possible factor for global policy makers. In December, at the same time that Guyana and Venezuela were in the middle of the row over the dredge affair, Guyana Goldfields Inc. announced the results of the ongoing diamond-drilling exploration on its 100%-owned Aurora Project, located in the Cuyuni mining district of the country, according to a December 12, 2007 MarketWire report. In fact, Venezuela’s growing concerns about mercury poison caused by Guyanese gold-digging operations are not totally unfounded. A study conducted by the World Wildlife Fund For Nature showed, according to an August 2007 AP story, that about 90 percent of the 200 residents screened in one particular mining area community showed symptoms of mercury-derived illness from mercury among Amerindians in the affected areas.

Its closeness to Venezuela makes Guyana, by definition, important to Washington; its president,

Jagdeo knows this almost instinctively. Caracas has successfully used its oil diplomacy to help gain an open door in Central America and throughout the Caribbean through its founding of Petrocaribe. Washington is now attempting to use its own rather lame eco-diplomacy to gain allies in the region, in order to stay the expansion of Venezuelan influence; Guyana could play an important role, in Washington’s view, as a member of CARICOM, by monitoring the growth of Caracas’ influence in the Caribbean basin.

From the Guyanese point of view, however, it is important to have allies to lend it support and solidarity, as the impoverished country, on occasions, has had border issues with other neighbors, not only with Venezuela. A CMC September 22, 2007 report explained how pleased Georgetown was that, apparently, its border differences with Suriname had been finally settled. The area in dispute between the two countries is believed to be rich in oil and gas. There have been different estimates regarding what percentage of the disputed land Guyana was able to obtain from Suriname, but it seemed to have ranged from 51% to as much as two-thirds of the terrain. Nevertheless, it will be important for Guyana to have strong area allies to safeguard the country’s natural resources, and Washington appears to be more than willing to take up the task, particularly since one of Guyana’s immediate neighbors is Venezuela.

Conclusion

The Venezuela-Guyanese border dispute could be characterized as a kind of “frozen conflict” (a term used to describe unsolved conflicts in the post-Soviet world). In spite of the long history of boundary issues, an open all-out war involving Guyana has never occurred, nor is it likely to take place in the near future. With Venezuela being one of the parties in the potential dispute, adding to the fact that there are even more significant natural resources likely to be found on Guyanese territory in the future, any ongoing friction between Guyana and Venezuela would be of great interest to several international actors, with Washington being at the top of the list.

This analysis was prepared by COHA Research Fellow: Alex Sanchez
January 23rd, 2008

Word Count: 2700

domingo, 13 de enero de 2008

Hay que defender el Margen Atlántico de Venezuela

FRENTE PRODEFENSA DEL PETRÓLEO
Frente Nacional ProDefensa del Petróleo Venezolano

Declaraciones del Dr Aníbal R Martínez,
Presidente del FRENTE PRODEFENSA DEL PETRÓLEO

* Las delimitaciones de los últimos meses en el Margen Atlántico suramericano podrían incidir muy negativamente en las áreas marinas y submarinas de Venezuela

* Las autoridades competentes no han hecho absolutamente nada

* Igualmente comprometido el programa de la Plataforma Deltana

El Frente ProDefensa del Petróleo ha completado la reevaluación de las dos sentencias arbitrales de los últimos meses en el Margen Atlántico del norte de Suramérica, que pudieran comprometer muy negativamente las áreas marinas y submarinas de Venezuela, si las autoridades competentes siguieran sin hacer absolutamente nada para defender la soberanía del país.
Las sentencias se refieren, una de la Corte Internacional de Justicia por las fronteras marinas entre Trinidad/Tobago y Barbados del 11 de abril del 2006 y la otra de la Corte Permanente de Arbitraje del 18 de setiembre de 2007 por la delimitación de áreas marinas y submarinas entre Guyana y Surinam.

BARBADOS
El límite Barbados - Trinidad/Tobago se conforma de una poligonal y una recta, la primera desde un punto 110 kilómetros al SSE de Barbados y 120 kilómetros al NE de Tobago, con 240 kilómetros y rumbo S28ºE y la otra, de 120 kilómetros con rumbo S88ºE, que termina en un punto 11 al intersectar el segmento final del límite originalmente entre Venezuela y Trinidad/Tobago, entre los puntos 21 y 22, convenido el 18 de abril de 1990 (FIGURA 1)
El punto 22, ubicado en el fondo abisal del océano Atlántico, 560 kilómetros aguas adentro, marca el término de la frontera entre Venezuela y Trinidad/Tobago, que se extiende desde el Caribe al Atlántico, partiendo el golfo de Paria.
La colocación del punto 11 de la divisoria nueva entre Trinidad/Tobago y Barbados, a 115 kilómetros del término de dicha frontera en el punto 22, suscita una situación de límites en nuestro margen atlántico que es preciso considerar. En efecto, ahora limitamos en el Caribe Oriental con un nuevo Estado, es decir, con Barbados.
Ahora bien, es preciso denunciar, de manera firme y clara, que la actitud de Barbados hacia Venezuela durante la última década no es amistosa.
En cuanto miembro de la Comunidad del Caribe CARICOM participa en la promoción de dudas respecto a la capacidad de la Isla de Aves de generar zona económica exclusiva y, aún más, de la soberanía misma de Venezuela sobre ese territorio.
El 2 de diciembre del 2003, Barbados firmó con Guyana un Tratado de Cooperación de sus Zonas Económicas Exclusivas Comunes, siendo el área de solapamiento una imposibilidad cartográfica, pues niega la existencia de la proyección atlántica del delta del Orinoco, lo cual podría resultar en un eventual impedimento para el desarrollo más conveniente del área de exploración y explotación de ricos yacimientos de gas natural libre, que es la Plataforma Deltana.
La licitación internacional abierta por Barbados el 22 de junio de 2007 incluye dos bloques que están en aguas venezolanas, al sur del límite nacional del margen continental, proclamado en 1990. Ello es, sin la menor duda, un acto hostil de parte de Barbados contra Venezuela, al no reconocer las áreas marinas y submarinas que son territorio de Venezuela.
Las autoridades competentes venezolanas han incumplido sus deberes patrios, pues no han emitido las notas de protesta o los comunicados de rigor. Como se ha expresado, es preciso que el Gobierno venezolano advierta a la comunidad internacional el reconocimiento de encontrarse ahora en la condición de país limítrofe con Barbados.

GUYANA
El Frente ProDefensa del Petróleo declaró en oportunidad anterior, que la decisión arbitral de una frontera nueva entre Guyana y Surinam no es bajo ningún respecto una línea media equidistante de las costas respectivas, sino rectas que unen 20 puntos entre sí (FIGURA 2).
La Corte Permanente de Arbitraje sentenció que las dos riberas del río Corentín quedaban adjudicadas a Surinam y que la frontera binacional en las aguas territoriales, de 5,56 kilómetros de ancho (3 millas náuticas), comenzaría con la línea solicitada Az 10º. Para la delimitación de la plataforma continental y zona económica exclusiva, el Tribunal Arbitral fijó una poligonal de 17 trazos geodésicos. Se trata de tres secciones con dirección general bien definida. La primera, de 175 kilómetros, tiene dirección general N24ºE, la segunda de 140 kilómetros se dirige al N10ºE y la tercera de 70 kilómetros y rumbo general N23ºE, termina en la intersección con las líneas de las zonas económicas exclusivas.
Las coordenadas del punto 20 son latitud 9º 22’ N y longitud 55º 45’ Oeste. Es importante destacar que dicho punto se fijó 220 kilómetros al sur del punto 22, en el margen atlántico de Venezuela.
El margen atlántico de Venezuela se compone de dos partes, el que genera el Delta Amacuro y el que genera la Guayana Esequiba. El primero está limitado por la frontera binacional con Trinidad/Tobago al noroeste y al sureste por una línea paralela que sale de punta Barima. El segundo está definido por esa misma línea por el noroeste y por una recta de igual longitud y rumbo N43ºE por el sureste, que parte de la ribera izquierda del río Esequibo. La superficie del margen de una parte y otra son 90 300 y 68 000 kilómetros cuadrados, respectivamente, lo cual es en total 158 300 kilómetros cuadrados para el margen atlántico de Venezuela
En 1967, Guyana perforó el pozo exploratorio de campo nuevo GO-1 en la plataforma continental atlántica de Guayana Esequiba. Sólo el Frente ProDefensa del Petróleo protestó el acto hostil sin precedentes.
A mediados del año 1999, Guyana intentó otorgar en concesión 13 millones de hectáreas aguas adentro el océano Atlántico, de las cuales 10 millones en los márgenes continentales del estado Delta Amacuro y de Guayana Esequiba, lo cual constituyó el inicio de un Segundo Diferendo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores protestó adecuadamente la agresión, de forma que se impidió cumplir el proceso. A instancias del Frente ProDefensa del Petróleo, la Cancillería y Petróleos de Venezuela llevaron a los congresos mundiales del petróleo de Calgary en junio del año 2000 y Río de Janeiro en setiembre del 2002, respectivamente, abundante información del progreso de la evaluación de la Plataforma Deltana y en relación a la geopolítica de Guayana Esequiba.
El Frente ProDefensa del Petróleo estima que es una omisión imperdonable que al embajador de Guyana en Caracas no se le llamara al MRE para que explicara suficiente y exactamente las extrañas declaraciones que emitió en febrero de 2007, solicitando al presidente de Venezuela abandonar la Guayana Esequiba y por ende una porción significativa de los recursos de gas natural en la Fachada Atlántica.
Las consideraciones indebidas del Gobierno de Venezuela, en cambio, comprenden la invitación para la adhesión de Guyana al Acuerdo Energético de Caracas el 30.11.2001, la declaración de prensa el día 20.2.2004 en Georgetown en el sentido que Venezuela no se opondría a la exploración aguas adentro de la Guayana Esequiba y la entrada de Guyana el 6.9.2005 en PetroCaribe. Guyana tiene asignado un cupo de productos petroleros de 24 800 metros cúbicos por mes en la iniciativa.

CONCLUSION
El Frente ProDefensa del Petróleo exhorta a las autoridades competentes del Gobierno fijar sin más demora el borde del margen atlántico venezolano. En tal sentido, propone que conforme al Decreto con fuerza de Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares de noviembre 2001, a partir del punto 22 de la frontera originalmente convenida con Trinidad/Tobago, trace una recta de 215 kilómetros de longitud y de rumbo paralelo a la línea de base recta del Decreto 1152 del 9 de julio de 1968, (que cerró el delta del río Orinoco desde punta Agurapiche a punta Playa, doctrina explícita de la Cancillería), hasta un punto A (23); de allí trace una recta de 140 kilómetros de longitud y rumbo S40ºO hasta un punto B (24); y de allí trace una recta de 40 kilómetros y rumbo N50ºO hasta el punto 20 de la frontera entre Guyana y Surinam.
Por último, el Frente ProDefensa del Petróleo pide que de inmediato las autoridades nacionales a las que corresponde la defensa del territorio nacional, se pronuncien categóricamente en relación con los actos hostiles analizados en el texto de esta declaración.
Desde el año 2000, la Cancillería y la Presidencia de la República guardan absoluto silencio ante los continuados ataques guyaneses, antes bien, las actitudes del Gobierno han sido estimadas como contrarias a las disposiciones de la Constitución.


El Frente ProDefensa del Petróleo las resalta:

= que el territorio de Guayana Esequiba y su extensión aguas adentro en el océano Atlántico es porción integral de nuestros espacios geográficos (artículo 10);
= que la República ejerce derechos exclusivos de soberanía y jurisdicción sobre los espacios acuáticos constituidos por la zona marítima contigua, la plataforma continental y la zona económica exclusiva (artículo 11);
= que sin ambages se dispone que los yacimientos de todas las clases de hidrocarburos existentes en ese territorio son bienes del dominio público y por lo tanto inalienables e imprescriptibles (artículo 12); y
= que el territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado a Estados extranjeros, ni temporal ni parcialmente (artículo 13).



Caracas, el 10 de diciembre de 2007



El Frente ProDefensa del Petróleo es una asociación civil, fundada en 1967 por iniciativa de la Asociación ProVenezuela, que se ocupa del análisis de los asuntos más resaltantes de la industria del petróleo venezolano, conforme a las circunstancias y las situaciones de su evolución.


Aníbal R Martínez es el presidente del Frente ProDefensa del Petróleo. Trabajó seis años en el Secretariado de la OPEP, en Ginebra y Viena. Ministro en la Embajada de Venezuela en Brasil. Fue miembro por la Presidencia de la República de la Comisión "de Reversión" en 1974 y de la comisión de la Ley de Hidrocarburos de 2001. Martínez es miembro de las comisiones de estudios de reservas y recursos de hidrocarburos del Consejo Mundial del Petróleo, la Sociedad (Internacional) de Ingenieros de Petróleo, la Asociación Norteamericana de Geólogos Petroleros y de las Naciones Unidas. Es Presidente de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat de Venezuela.